
Título: Respetable público. Cómo hice casi cien películas
Autor: Mariano Ozores
Editorial: Planeta [2002]
Datos técnicos: 360 páginas
Bajo el título de Respetable público. Cómo hice casi cien películas, Mariano Ozores, probablemente el director más rentable del cine español, hace un recorrido por lo que han dado de sí sus 76 años de existencia – en la fecha de la publicación del libro -, tanto en su vida personal, como en su trayectoria profesional.
De este modo, Mariano relata su infancia, marcada al igual que la mayoría de los españoles contemporáneos a él por los efectos de la Guerra Civil; sus inicios como chico para todo en la compañía teatral de sus padres; sus primeros trabajos como guionista; su labor pionera dentro de una recién nacida Televisión Española, donde llegó incluso a ser nombrado director de programación, y su abandono de aquel puesto para cumplir su gran sueño, el de convertirse en director de cine, cosa que ocurriría en 1958 con Las dos y media y veneno, film al que seguirían casi un centenar de títulos entre películas y series televisivas, a las cuales y sin excepción dedica unas cuantas líneas.
Así, entre las páginas de estas memorias, y como no podría ser de otra manera, se agolpan recuerdos, tanto buenos, como su boda con Teresa Arcos o el nacimiento del fruto de esta relación, su hija Corero, como otros tremendamente amargos, caso de la muerte de su hermano, el admirado José Luis, tras una larga y dolorosa enfermedad. Éxitos y fracasos de sus trabajos, anécdotas, pensamientos, inquietudes y reflexiones sobre lo humano y lo divino, jalonan un texto en el que Mariano no deja de demostrar en ningún momento su admiración, cariño y respeto hacia su clan familiar, lo cual se hace extensible a la práctica mayoría de sus compañeros de profesión del mundo del cine y del teatro.
Y es que, si la tónica general de esta clase de libros parece ser la de ajustar cuentas pendientes con el pasado, en esta obra no es muy frecuente encontrar palabras rencorosas contra nadie, si bien sí que se encargue de dar su opinión sobre la crítica cinematográfica, esa que tanto le ha maltratado y vilipendiado a lo largo de su carrera, aunque no privandose de zanjar el tema haciendo suyas las palabras del genial Billy Wilder: “Las películas perduran. Las críticas no”.
En lo literario, el resultado de la obra no puede ser más desigual y descompensado, ya que al ya de por sí desordenado estilo de su autor, donde se entremezclan recuerdos con ideas, en muchas ocasiones sin orden ni concierto, a partir de la mitad del libro, y especialmente en sus últimas páginas, da la sensación de que Mariano sólo tiene ganas de acabar de escribir, dejando a un lado la minuciosidad de las primeras páginas, para pasar a una última parte bastante precipitada.
Por otra parte, también hay que achacarle al mediano de los Ozores la cansina manía de citar el número de espectadores y recaudación que lograron cada una de sus películas, como si esta fuera la única manera de demostrar su declarada intención de explicar los motivos que le impulsaron a hacer un determinado tipo de cine. No obstante, es de agradecer en este apartado sus comentarios acerca de sus técnicas para escribir guiones, aunque puedan parecer tremendamente mecánicas, así como su forma de planear los rodajes, buscando siempre la dinamización de esfuerzos y, con ello, el abaratamiento de los costes de producción.
José Luis Salvador Estébenez
¿Se detiene mucho en la época de Esteso y Pajares? Es que a mí es la que más me interesa. Aunque mucho me temo que el 90% de las cosas que dice ya aparecen en los audiocomentarios de esas pelis.
Comenta cómo planifica los planos secuencia inspirándose en el de Orson Welles en “Sed de mal”. De hecho, cuenta que para él, en todas esas pelis, Pajares y Esteso eran un émulo de Charlton Heston y Janet Leigh, pero no recuerdo cuál de cuál…
Y Juanito Navarro es Peter Lorre.
Tyla said:
¿Se detiene mucho en la época de Esteso y Pajares? Es que a mí es la que más me interesa. Aunque mucho me temo que el 90% de las cosas que dice ya aparecen en los audiocomentarios de esas pelis.
Pues más o menos les dedicara un capítulo. No he oido los audiocomentarios de las películas que saco Manga, pero por ejemplo, comenta que tuvieron que llegar a un acuerdo de quien de los dos figuraría primero en los cárteles, que cada película de los dos juntos la tenía que producir alternativamente una de las dos productoras a las que se les ocurrió la idea de que Pajares y Esteso formaran pareja profesional…
Por ejemplo, de “Al este del oeste”, que esa no lleva audiocomentario, cuenta bastantes anecdotas acerca del rodaje, de las escenas con caballos y especialistas, y cosas así.
Pero vamos, al precio que suele estar si aún lo encuentras, yo que tu no lo dudaría.
Pos vale. Y por cierto, ¿cómo es eso de que no has escuchado los audiocomentarios de las pelis en dvd? Ya tardas!! Son el despiporre.
Ya, ya lo se, pero es que siempre que lo voy a hacer, aparece mi hermano o alguien por la habitación, y al final me toca verla con el audio original… y mira que hay alguna que nos sabemos los diálogos de memoria, pero ni por esas.
Tyla, no he escuchado todos los audiocomentarios pero sí que muchas cosas pueden repetirse, en Manga utilizaron el libro de Ozores para preparar los comentarios pero sobre todo para redactar las preguntas que se les hacen en las entrevistas que van con cada peli.
¿Y a ti que te parece el libro, Campeche?
Más o menos pienso como tú. Estaba bastante mal escrito, pero era un libro necesario, Ozores llevó a millones y millones de espectadores a las salas, y viendo las pelis, y leyendo cómo las concebía como churros, eso dice mucho del país, y del momento, etc. El último tramo, claro que es acelerado, pero es que es puro crepúsculo y decadencia, cómo alguien que se rifaban los productores pasa a rodar ultracaspas para el videoclub de barrio, o pelis delirantes de karate, o series que son acusadas de sexistas y retrógradas. Pasa el tiempo, cambian los gustos pero él sólo sabe hacer lo que sabe hacer.
Eso sí, esperaba que tirase más del humor en el libro, pero todo era bastante inmaculado.
Oye, ya has repasado las memorias de Ozores y Franco, ¿para cuándo una reseña de las de Naschy? Esas sí son divertidas.
Divertidas es poco. Yo creo que es imposible que exista otro libro en el que den palos a tanta gente. Por mucho que lo pienso, no recuerdo a nadie al que no le atizara, lo que dice mucho de la personalidad de Naschy.
La verdad es que no lo tenía pensado, pero mira, si te apetece hacerla a ti, te devuelvo el guante…
1000 gracias por el ofrecimiento pero no sería una reseña muy amable, divertida sí, pero prefiero centrarme en cosas que me despierten más interés. Que la haga quien sea, que luego en los comments podemos divertirnos de lo lindo.
Qué bien!! Yo las de Naschy las tengo en la pila de pendientes. Seguro que voy a disfrutar, jeje!
Tyla, cuando te pongas con ella, ¿te apetece hacer la reseña?
Es que yo no la quiero hacer, aparte de por no tener que volver a leermela, cosa que me da mucha pereza, por motivos similares a los que apunta Campeche.
Vale, pero no hablo de plazos, porque lo mismo me lo leo el mes que viene, como dentro de un año.
Vale, aunque seguro que con lo que hemos dicho Campeche y yo te ha picado el gusanillo y te lo lees pronto.