
Título original: El hombre del pito mágico
Año: 1982 (España)
Director: Carlos Aured
Producción: José Sánchez
Guionista: Carlos Aured
Fotografía: José Antonio Del Álamo
Música: Harmony
Montaje: Rafael De la Cueva
Intérpretes: Josep Lluís Fonoll (Raúl), Andrea Albani (Lucrecia), Jordi Batalla (Manuel), May O’Sullivan, Julia Caballero, Olga Rodríguez, Concha Valero (Diana).
Sinopsis: Raúl ha inventado algo que puede cambiar el destino de la humanidad: un silbato cuyo sonido despierta un deseo sexual irrefrenable. El iluso inventor pensaba en evitar las guerras a golpe de pito, pero su amigo Manuel, todo un caradura, no se privará de utilizar el invento para excitar a cuantas mujeres pueda. Ni siquiera Lucrecia, la ingenua y tradicionalista prometida de Raúl, podrá resistirse al sonido del pito mágico.

Para despedirse del cine erótico, Carlos Aured volvió a la fórmula del título gracioso y de la comedia chascarrillera, en este caso apoyándose en un elenco muy característico de la industria “S” catalana: la mayor parte del reparto y del equipo técnico había trabajado regularmente con los Balcázar, Iquino o Jaime J. Puig. Sin embargo, el éxito de El fontanero, su mujer, y otras cosas de meter un año atrás no sólo no se repitió, sino que El hombre del pito mágico apenas reunió a una cuarta parte de los espectadores de ésta (400.000 de El fontanero… por 105.000 de El hombre…). En medio, Apocalipsis sexual había vendido poco más de 200.000 entradas.

No es de extrañar que Aured, a la que vio ocasión, regresara inmediatamente a sus thrillers y terrores, tras 3 años, entre 1980 y 1982, dedicados al cine lúbrico con resultados, digamos, de poca autoexigencia. Tampoco podemos pedir peras al olmo: a los realizadores del “S” se les solicitaba films de consumo rápido, expeditivos y funcionales en lo que respecta al erotismo y a las temáticas de suceso truculento. O de comedia boba, como es el caso. Aured cumplió en todas las modalidades, y no vamos a ponernos a discutir si lo hacía mejor o peor que Guevara, Ismael González o Justo Pastor, porque casi todas las películas estaban cortadas por el patrón del presupuesto ínfimo, el reparto entusiasta y la total carencia de pretensiones. Cutrez autoasumida, y a mucha honra.

Sólo en ese contexto podemos entender que un amante del cine como Aured escribiera y dirigiera algo llamado El hombre del pito mágico, acerca de un silbato cuyo sonido convierte en máquinas sexuales a hombres y mujeres por igual. Nada más, aparte del, para Aured y para el cine “S” en general, muy común tema de la iniciación sexual de una virgen, aquí interpretada por la recordada Andrea Albani. Aured vuelve a emular escenas de películas anteriores en la medida de lo posible: nuevos juegos sexuales con una botella de refresco, al estilo de Apocalipsis sexual, o nueva retención ilegal de señoritas, en este caso dos prostitutas, una de ellas interpretada por Concha Valero. Otra vez tenemos lesbianismo entre amigas (tal vez la escena más potable del film, gracias a Andrea Albani y May O’Sullivan) y, como en todas las películas eróticas de Aured, la vida sexual en grupo y la propuesta de boda colectiva se imponen a la pareja convencional. Pero lejos de la desvergonzada inspiración de El fontanero…, todo el conjunto revela sexo peor filmado, chistes menos eficaces, diálogos con menos salero y un tono de revista barcelonesa de horas bajas que no consigue levantar el vuelo como película.

Sin embargo, este tristón final de etapa no debe desvirtuar nuestra visión general sobre el cine “S” de Aured. Tres de estas cuatro películas (La frígida y la viciosa, El fontanero…, Apocalipsis sexual) siguen gozando de cierta popularidad veinticinco años después. Presentan a un Aured consciente de su público objetivo (ahí está esa mezcla, tan característica de la época, de narrativa de bolsilibro y humor chusquero), y que reserva la voluntad artística que pudiera quedarle para empeños posteriores. Divertimentos que, sea por sus títulos, por sus repartos o por espaciadas emisiones televisivas y reediciones, salen a flote de vez en cuando en un mar de películas “S” oscuras y olvidadas. Seamos constructivos: algo es algo…

Manuel Campeche
Con la reseña de “El hombre del pito mágico” terminamos la etapa erótica de Carlos Aured, quedando pendiente “De hombre a mujer”, que por lo visto es imposible de conseguir.
Muchas gracias a Campeche por esta y las otras reseñas, y espero que como yo, andéis ansiosos de nuevas colaboraciones suyas.
La semana que viene volveremos con la vuelta de Aured a sus inicios, con la reseña de “El enigma del yate”.
se oye interesante ojala pudieras agregar un torrent de descarga para poderla ver ya que en México es casi imposible conseguirla un saludo y sigue con tu gran lavor
Tengo una duda con esta película, las dos chicas que hacen de prosstitutas, una es Concha Valero, y la otra podría ser Julia Caballero, tengo varias pelis en que sale Julia, pero no la he podido identificar con total certeza.
La verdad, no tengo nada controlada a Julia Caballero. Lo siento.