Un hombre y un colt

Título original: Un hombre y un colt / Un uomo e una colt

Año: 1967 (España, Italia)

Director: Tulio Demicheli

Productores: Ricardo Bonilla, Aldo Salerno

Guionistas: Nino Stresa, Tulio Demicheli, Vicente Maldonado

Fotografía: Emilio Foriscot, Oberdan Troiani

Música: Ángel Oliver

Intérpretes: Robert Hundar [Carlo Undari] (Dakota Joe), Fernando Sancho (Pedro), Mirko Ellis (Pablo), Gloria Milland [Maria Fiè] (Beatriz), Marta Reves (Carmencita), Jacinto Martín (Don Carlos), Francisco Morán (Gracián), Félix Dafauce (Dr. García Gómez), Antonio Mayans (Hermano de Pablo), José Canalejas, Rafael Hernández (Rurales al servicio de Don Carlos), Luis Gaspar, Raf Baldassarre, Vittoria Di Silverio, Ana Carvajal, Emilio S. Espinosa, Giovanni Petrucci, Jesús Guzmán (Hombre atracado en la diligencia), Simón Arriaga (Lugarteniente de Pedro), Josefina Serratosa, Ramón Serrano…

Sinopsis: Dakota Joe, un asesino a sueldo, es llamado por el hacendado mexicano Don Carlos para que elimine al médico de un pueblo. Una vez allí, y al comprobar que la persona a la que le habían encargado eliminar es un buen hombre, decidirá, con ayuda de Pedro, un antiguo bandido, hacerse con la fortuna de Don Carlos.

Segunda incursión en los terrenos del western mediterráneo por parte del realizador argentino afincado en España Tulio Demicheli tras Desafío en Río Bravo/Jennie Lee ha una nuova pistola/Duel à Rio Bravo (1965), y tal vez uno de sus proyectos más ambiciosos, para el que contó con un reparto encabezado por Robert Hundar, en uno de sus escasos papeles como protagonista absoluto y héroe de la función, Fernando Sancho, quien incorpora a su habitual bandido mexicano afable y traicionero, y Gloria Milland, seudónimo trás el que se encuentra la italiana Maria Fiè. Curiosamente, estos tres mismos actores habían coincidido en fechas anteriores en dos westerns de Joaquín Romero Marchent, los magníficos El sabor de la venganza / I tre spietati (1963) y Antes llega la muerte / I sette del Texas (1964).

Como era costumbre, se trata de una coproducción hispano-italiana, corriendo la parte trasalpina de mano de la P.E.A. de Alberto Grimaldi, mientras que de la parte española se encarga Tulio Demicheli P. C., empresa que, como su propio nombre indica, era propiedad del realizador de la cinta; estas dos mismas productoras ya habían coincidido el año anterior en uno los más destacados spaghetti westerns, la maravillosa El halcón y la presa / La resa dei conti (1966) de Sergio Sollima, hecho este que sin duda influenció a sus responsables a la hora de afrontar la realización de Un hombre y un colt, ya que en ella se adivina cierta voluntad de adoptar la óptica de aquella, aunque con unos resultados mucho más modestos.

De este modo, no es difícil buscar paralelismos entre la cinta protagonizada por Van Cleef y Milian y el argumento del film que nos ocupa, en el que se narra la conversión que sufre un hombre a partir de un hecho que variará su perspectiva de las cosas, en este caso un asesino a sueldo llamado Dakota Joe, quien es contratado por un cacique mexicano para que mate al médico local, ya que, según él, está sublevando a sus campesinos promoviendo entre ellos las ideas promulgadas por Emiliano Zapata. Pero una vez en el lugar, y a la vista de los abusos cometidos por uno, y maravillado por la firme voluntad de los otros, quienes no dudan en exponer su vida en defensa de sus ideales en contraposición consigo mismo, ya que su único objetivo en la vida se resume en matar a otras personas para ganarse el sustento sin más motivo ni razón, simpatizará con las ideas revolucionaras de aquéllos, posicionándose de su lado.

En este contexto, también cabe resaltar la inclusión de otro personaje, Pedro, un antiguo bandido mexicano reconvertido en rural, que, a primera vista, parece seguir idéntico destino redimido que el de nuestro protagonista, a quien incluso convencerá para robar el dinero del hacendado con la excusa de usarlo para apoyar la causa revolucionaria, pero que en realidad sigue siendo el mismo de siempre y lo que pretende es hacerse con el botín para su propio disfrute.

Sin embargo, esta jugosa base, que en manos del citado Sollima o en las de otro director más talentoso podría haber deparado un título señero del género, en manos del artesanal Demicheli no da más que para un correcto aunque fallido título, en parte por las propias limitaciones del argentino, en parte por cierta falta de definición de éste a la hora de afrontar una narración que se debate entre la historia de redención de Dakota y, por ende, el entorno social en el que éste se mueve, arco que acusa cierta falta de desarrollo y profundidad, y la típica historia de venganzas tan cara al género, decantándose finalmente la balanza de este último lado, aunque puesto en escena con la característica solvencia técnica de la que siempre hizo gala su director, regalando incluso algún momento tan conseguido como la escena del fusilamiento del campesino. Exiguos méritos en todo caso, habida cuenta de las tremendas posibilidades y potencial que apuntaba la película.

José Luis Salvador Estébenez

Published in: on agosto 4, 2008 at 11:41 am  Comentarios (4)  
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4 comentariosDeja un comentario

  1. Esta semana en el dossier de Robert Hundar por fin tenemos una película en la que el actor italiano es el protagonista absoluto. Que la disfrutéis. :)

  2. Pese a las limitaciones que tan bien explicas del lado del director, esta peli a mi me gusta bastante, sobre todo por el fenomenal reparto.

  3. Como digo en la reseña, para mi es correcto, es más, lo situaría por encima de la media, pero me da mucha rabia el pensar que había material de sobra para haber echo algo más memorable.

    Por otra parte, y tras haber visto tres de los cuatro SW que rodó Demicheli (me falta por ver “Reza por tu alma… y muere / Arriva Sabata”, a la espera de poder localizarla algún día), creo que esta idea es inherente a todas sus incursiones en el género, y a lo poco más que he visto de él fuera del mismo. Sus películas suelen partir de una base argumental bastante atractiva, y técnicamente, salvo quizás “Un, dos, tres… dispara otra vez” que es muy hija de su tiempo, sus películas no tienen nada que envidiar a la mayoría de títulos señeros del género. Sin embargo, nunca sabe aprovechar todos estos elementos a su favor para concretar un título que se escape de lo correctillo.

    Sin ir más lejos, si en esta película se hubiera mostrado todo el tiempo tan inspirado como en la referida escena del fusilamiento, con ese sentido de la planificación, estariamos hablando de otro film.

  4. Una peli que solo se deja ver, nada mas.

    Salu2


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