Cuando las luces se apagan

Título: Cuando las luces se apagan

Autor: Paul Naschy [Jacinto Molina]

Editoriales: Fundación A.I.S.G.E. y T&B editores

Datos técnicos: 206 páginas

Dentro de la colección de libros que está publicando la Fundación AISGE (Artistas Intérpretes Sociedad de Gestión), editado por T&B, y que repasa la vida de algunos actores y actrices españoles, se nos ofrece ahora unas memorias esperadísimas por aquellos que ya conocían su próxima aparición y que estoy seguro hará las delicias de todos los admiradores y aficionados al cine fantástico español en general y del cine de Paul Naschy/Jacinto Molina en particular.

En 1997, Alberto Santos Editor ya publicó unas hoy inencontrables y agotadísimas memorias de este mito del cine fantástico que es Paul Naschy; su título era Paul Naschy. Memorias de un hombre lobo, que ya creo van por su cuarta edición traducida al inglés en los Estados Unidos. Naschy recupera de aquel libro muchos de sus capítulos, retocándolos muy ligeramente, y añadiendo algún otro. Cosa lógica, pues no tiene mucho sentido contar lo mismo de distinta manera cuando ya todo estaba escrito (y de manera tan fascinante, además), sobre todo cuando estamos hablando de textos a los que no se puede acceder desde hace muchos años, siendo ésta una buena manera de hacerlo para los nuevos aficionados, para quienes se les escaparan aquellas antiguas memorias o para aquellos que no estén familiarizados con la densa, dura y emocionante vida (personal y artística) de Paul Naschy.

De lectura apasionante y apasionada para cualquier amante del cine y de esas historias que se esconden tras los decorados, bajo los focos y en los despachos de producción que a muchos nos gusta conocer. Abre el libro un prólogo del distinguido Luis Alberto de Cuenca y lo cierra (¡vaya sorpresa!) un epílogo escrito nada menos que por Quentin Tarantino, declarado admirador de nuestro mito más autóctono, donde detalla cual es su relación personal, como espectador y cinéfilo, con el cine de Naschy. Tanto el prólogo, el epílogo, como el cuerpo central del texto, están llenos de sentimiento y de afición por el cine. El texto de Naschy (en un tono romántico que en un principio puede chocar, pero que engancha al lector una vez éste entra dentro y asume que está contado en primera persona y por ello desde el más estricto terreno de lo personal) destila el amor incombustible por el séptimo arte del que siempre hizo gala en su cine. No esconde todas las preocupaciones, sinsabores, cuchilladas por la espalda y demás problemas que mucha gente del medio, más que el medio en sí mismo, le ha dado en su ya extensa vida profesional. Pese a todo, seguro que más de uno de sus lectores ansiaría repetir en carnes propias todas esas vivencias, porque las satisfacciones de una vida dedicada al duro oficio del cine también fueron muchas (y las que le quedan); sobre todo en este país y más si uno se entrega en cuerpo y alma al cine de género casi de manera exclusiva. El resultado es una lectura adictiva, conmovedora y que transmite muchas claves de quien fue, quien es y quien será Paul Naschy, un autor que tiene la desgracia de que sus mejores obras, según el que esto escribe, permanezcan casi desconocidas por la imposibilidad de acceso a su visionado, al menos en unas condiciones óptimas: El huerto del francés, El caminante, Inquisición y La bestia y la espada mágica, las cuatro que estoy seguro harán disfrutar más a cualquier amante de las particulares claves de su cine; con defectos, si, pero también con muchísimas virtudes; y lo que es más importante: único.

Juan Andrés Pedrero Santos

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11 comentarios Leave a comment.

  1. Vaya por Dios! Si antes le tenía ganas, ahora estoy ansioso! Leí hace unos cuantos años esas Memorias de un Hombre Lobo y me parecieron super interesantes. Yo admiro mucho a Paul Naschy y la verdad es que siempre que lo veo (en Sitges como no) le saludo y hablo un poquito con él.
    Cuando vi El Huerto del Francés, me pareció una obra maestra indiscutible, pero Inquisición y La Bestia y la Espada mágica no se quedan atrás. Son grandes films que aún no siendo perfectos, rezuman un aire nostalgico y oscuro que te atrapa (al menos a mi). Lamentablemente no me he podido hacer (aún) con El Caminante, pero estoy al tanto…
    Hoy sin falta preguntaré a esa libreria si estas nuevas memorias las pueden enviar a BCN.
    P.D.: Por cierto, vaya sorpresa lo de Tarantino, ¡esto seguramente enganchará a muchos a interesarse por la obra de Naschy!

  2. Hombre, tan inencontrables y agotadisimas no son las otras memorias, que yo hace poco las encontré a la venta…

  3. Eso tu, que sabes buscar :-)

  4. En todocoleccion.net tienen ejemplares de “Memorias de un hombre lobo” por 11 o 12 eur, pensaba que se cotizaría más! Iba a poner el mío a la venta pero para eso paso :-)

  5. Precisamente hace unos días devoré la edición de Alberto Santos y me sobrecogió el tono tan cercano y “en carne viva” con que están narradas las memorias. Si Naschy ya era para mí alguien entrañable, sólo por verle una y otra vez en sus películas o escucharle en entrevistas ocasionales, habiéndome hecho disfrutar durante muchísimos años, ahora lo es mucho más. Verdaderamente estas memorias son imprescindibles y un modo inmejorable de conocer en profundidad a este grandísimo personaje y artista. Creo que cualquier aficionado al género en España debería sentirse orgulloso de alguien como él. Y estarle muy agradecido, por todo lo que ha hecho a lo largo de su carrera.

  6. Pues a mi al leer sus anteriores memorias se me cayó un poco el mito, la verdad. Son muy interesantes y valiosas para conocer su cine y sus circunstancias, pero sin embargo no me gustó tanto que diera palos a todo el mundo. Vamos, que no recuerdo a nadie del que hablara que saliera bien parado, siempre había un matiz con el que sacar algo sucio en su contra…

    Puede que el momento anímico por el que atravesaba cuando las escribió influyera mucho y seguro que todo lo que cuenta es cierto, pero no se, será por mi forma de ser, pero a mi eso de aprovechar unas memorias para arreglar cuentas con el pasado no me va mucho…

    Peo vamos, eso no quita para que, como dice Tyla, todos los aficionados al fantástico español tengamos que estarle agradecido (tanto a él como a muchos otros, ojo, que aunque tal vez de una forma más humilde y silenciosa también contribuyeron a que aquí se realizara este tipo de cine), y su filmografía esta ahí para corroborárlo, con una obra maestra irrefutable como “El huerto del francés”, de la que luego beberian muchisimas obras posteriores, como sin ir más lejos la serie de “La huella del crimen” o la polémica “El crimen de Cuenca”, y un puñado de títulos notables como “La bestia y la espada mágica”, “El espanto surge de la tumba”, “El jorobado de la morgue” o “Los ojos azules de la muñeca rota”.

  7. A mí me sucedió al reves que a tí Cerebrin, al leer sus anteriores memorias el mito se reforzó, sino nacio en ese momento. Pues hasta leer todo aquello, puede decirse que no supe valorar ese “mito” en su justa medida.

  8. Yo es que, personalmente, prefiero unas memorias viscerales que unas memorias asépticas y limpias en las que se pretenda quedar bien con todo el mundo. Básicamente por lo poco creíbles que son las de este último tipo. Nadie pasa por la vida sin dejar antipatías y/o enemigos. Y sí es verdad que Naschy se despacha a gusto contra algunas personas, pero por contra también elogia a muchas otras. Si son sus memorias, lo normal es que se exprese por tal y como le ha ido a él en la vida con unos y con otros. Vamos, es lo que yo haría y es lo que (en este caso como lector) personalmente agradezco.

  9. ¿Sale alguien bien parado de sus memorias, de verdad? Jo, yo hace ya tres o cuatro años que las leí y tal vez por ello me esté equivocando, pero recuerdo que todo era en plan Pepito era un buen tipo patatin patatan, pero una vez me hizo tal y cual pirula, y así con todo el mundo.

    Que, repito, seguro que todo ello es cierto, pero tal y como estaba plasmado en el papel, la imagen que daba, o al menos para mi, era de una persona tremendamente resentida, la verdad.

  10. Hombre, de mucha gente con la que ha trabajado, habla estupendamente: Alejandro Ulloa, Julia Saly… no sé, ahora mismo no me vienen a la cabeza. Pero si quieres los busco uno por uno. :P

  11. No hace falta, que ya lo tengo yo. :P


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