La máscara de la muerte roja

Título original: The Masque of the Red Death

Año: 1964 (Estados Unidos, Gran Bretaña)

Director: Roger Corman

Productor: Roger Corman

Guionistas: Charles Beaumont, R. Wright Campbell, basándose en las historias de Edgar Allan Poe

Fotografía: Nicolas Roeg

Música: David Lee

Intérpretes: Vincent Price (Príncipe Próspero), Hazel Court (Juliana), Jane Asher (Francesca), David Weston (Gino), Nigel Green (Ludovico), Patrick Magee (Alfredo), Paul Whitsun-Jones (Scarlatti), Robert Brown (Guardia), Julian Burton (Señor Veronese), David Davies, Skip Martin (Enano bufón), Gaye Brown (Señora Escobar), Verina Greenlaw (Esmeralda), Doreen Dawn (Anna-Marie), Brian Hewlett (Lampredi)…

Sinopsis: La peste se extiende por la región italiana de Catania alcanzando a ricos y pobres. Sólo el castillo del príncipe Próspero, amo y señor de la zona, permanece intacto. Allí acogerá a sus nobles invitados que huyen de la Muerte Roja y confían en que el poder de Próspero les protegerá.

La máscara de la muerte roja (The Masque of the Red Death) supone la sexta y penúltima entrega del llamado ciclo Poe que Roger Corman abordara entre 1960 y 1964, siendo la primera en ser rodada en Gran Bretaña, país donde aquel mismo año también se filmaría la cinta que finalmente acabaría por convertirse en el cierre de la saga, La tumba de Ligeia (The Tomb of Ligeia / Tomb of the Cat, 1964).

Parece ser que este traslado geográfico fue motivado por el menor gravamen económico que suponían los impuestos del fisco británico en comparación con los del estadounidense. No obstante, el título que nos atañe fue el que contó con mayor presupuesto de todos los que Corman dedicará a la obra del escritor bostoniano, disfrutando de un rodaje de cinco semanas frente a las tres con las que habitualmente había contado en los títulos anteriores. Tal circunstancia no fue óbice para que el también productor hiciera gala una vez más de su proverbial tacañería, reutilizando los decorados construidos originalmente para la película Becket (Becket, 1964) de Peter Glenville.

Aprovechando el rodaje en suelo británico, el director de La matanza de San Valentín se rodeó de un equipo técnico e interpretativo formado en su gran mayoría por profesionales de aquellas latitudes, entre los que cabe destacar a la voluptuosa Hazel Court, quien ya había aparecido en las anteriores La obsesión (Premature Burial, 1962) y El cuervo (The Raven, 1963), dentro de un reparto encabezado por un, como siempre, inconmensurable Vincent Price, que de esta forma volvía a la serie tras el paréntesis que supuso su ausencia en la referida La obsesión. Asimismo, tampoco puede pasarse por alto la presencia en su elenco técnico del futuro realizador Nicolas Roeg, quien aquí desempeña el cargo de director de fotografía, siendo su trabajo uno de los aspectos más sobresalientes del film debido a su excelente sentido cromático, que junto a su empleo de la atmósfera y los teatrales decorados de exteriores de la película, impregnan al conjunto de un sabor muy cercano al de la escuela italiana de terror, en especial, al de esa obra maestra llamada La máscara del demonio (La maschera del demonio, 1960) de Mario Bava.

Como ya era usual a lo largo de la serie, y con más razón en esta oportunidad dada la escasa extensión del relato homónimo en que se basa (1), La máscara de la muerte roja no es una adaptación rigurosa del original literario, sino que es la base sobre la que los guionistas, Charles Beaumont y R. Wright Campbell, fueron añadiendo distintos elementos de muy distinta procedencia, entre los que no es muy difícil hallar la presencia de otro relato de Poe, Hop Frog. Esta mezcla da como fruto un heterogéneo todo donde las múltiples subtramas en que se fracciona el relato acaban por complementarse a la perfección, a la vez que se deja sentir de forma clara las ganas que en aquellos momentos su director tenía de trascender del plano puramente comercial.

Y es que si ya con anterioridad, Roger Corman había dado algunos avisos de que era algo más que un destajista realizador con un afilado sentido del oportunismo en cintas como The Last Woman on Earth [dvd / tv: La última mujer sobre la Tierra, 1960], es a partir de este título cuando su carrera evoluciona de forma definitiva hacia los terrenos más autorales en los que se desarrollarían la práctica totalidad de sus posteriores proyectos, y que a la postre provocarían el abandono de su faceta de realizador ante la tibia acogida con que estos serían acogidos por parte de la crítica.

Así, por encima del relato terrorífico, La máscara de la muerte roja es una reflexión que ahonda en las miserias del ser humano, retratadas a través de los distintos arcos argumentales y personajes que conforman el relato – el egoísmo de los habitantes del castillo, la maldad y falta de humanidad de Prospero, la envidia y los celos de Juliana, la vanidad de Alfredo que acabará por traerle la muerte a manos del enano bufón que de esta forma vengará una afrenta anterior… –, por el que desfilan otros conceptos metafísicos como el bien y el mal, la fe y, por ende, la religión como método para superar nuestros más profundos temores como el miedo a la muerte, poniendo en tela de juicio al cristianismo en primer termino, y a todas las religiones en general – “Cada hombre crea su propio dios, su paraíso y su infierno”, espetará al personaje principal la Muerte Roja en un momento determinado -.

Todo ello ha dado pie para que numerosos autores hayan señalado las más que pausibles reminiscencias que la cinta guarda con El séptimo sello (Det sjunde inseglet, 1957) (2), las cuales podemos hacer también extensibles a su puesta en escena, en especial por aquel plano en el que Gino, el novio de Francesca, se topa cara a cara con una Muerte Roja que se encuentra jugando con una baraja de naipes, en concepto muy similar a la famosa escena de la partida de ajedrez de la película de Bergman. Si bien la más evidente, esta no es la única influencia que podemos encontrar a lo largo del film, ya que la relación de implícito componente sexual entre los personajes del Príncipe Prospero y la joven e inocente muchacha que éste toma como protegida, se inscribe de lleno dentro de los postulados que promulgara en sus escritos el Marqués de Sade.

La conjunción de estos elementos ya apuntados, hacen de La máscara de la muerte roja un título prácticamente perfecto al que solo podemos reprochar ciertos pasajes poco conseguidos, como la prescindible escena onírica del pacto diabólico del personaje de la Court, o ese coreografiado baile de muertos del que, incluso, años después su responsable se arrepentiría de no haberle dedicado más tiempo, y que parecen no pertenecer al mismo film en el que se encuentra uno de los momentos más inspirados y evocadores de toda la historia del fantástico cinematográfico, aquel con el que se cierra la narración y en el que vemos como varios encapuchados vestidos cada uno de diferente color, figuras alegóricas de distintos tipos de muertes, se reúnen en un desolado paraje relatando el número de bajas que su paso ha producido entre la población.

José Luis Salvador Estébenez

(1) Antes de esta película, el relato de Edgar Allan Poe La máscara de la muerte roja (The Masque of the Red Death, 1842) ya había sido llevado a la pantalla al menos dos veces, y en las dos ocasiones en películas silentes: la germana Die Pest in Florenz (1919) de Otto Rippert y la soviética Prizrak brodit po Yevrope (1923) de Vladimir Gardin. Posteriormente, han sido varias las películas y series que han echado mano del texto de Poe, entre ellas, una producida por el propio Corman en 1989 a través de su productora Concorde Pictures, dirigida por Larry Brand.

(2) “Roger Corman pretendía que ésta fuera su segunda película del ciclo Poe, dado el éxito de La caída de la casa Usher (House of Usher, 1960), pero ciertas similitudes entre el personaje de la Muerte Roja y el personaje de la Muerte en El séptimo sello, le hicieron demorar la producción por miedo a ser acusado de plagiar al director sueco” Juan Andrés Pedrero Santos: Terror Cinema (Calamar Ediciones, Madrid, 2008), pág. 367.

Published in: on enero 27, 2009 at 12:12 pm  Comments (8)  

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8 comentariosDeja un comentario

  1. El pasado lunes 19 se cumplieron dos siglos del nacimiento de Edgar Allan Poe. Vaya esta reseña de la versión de Corman como homenaje a tan genial e influyente escritor.

  2. Enhorabuena por la reseña, me ha parecido realmente buena e interesante, además de documentadísima!
    Por eso poco más puedo añadir sobre la película, y eso que es una de mis favoritas de las adaptaciones que Corman hizo del genio de Poe, sólo por detrás de el cuervo, aunque considerar El cuervo como una adaptación de Poe sea algo osado, porque adaptar un breve poema de terror en una comedia fantástica de hora y pico no es lo más fiel a la obra, ni si quiera dentro de la relativa “fidelidad” de Corman a la hora de encarar las obras de Poe.

  3. Hombre, por fin, una reseña de una película un poco curiosa, que ultimamente nos tenías acostumbrados a cosas muy malitas. Personalmente creo que este film es uno de los mejores de la irregular serie “Corman”, y las influencias-variaciones que realizan los guionistas me parecen acertadas, enriqueciendo la breve historia original. La fotografía de Nicholas Roeg es maravillosa y tiene mucho que ver con la forma de trabajar de este realizador cuando se ponía a dirigir y de la intención y el carácter que pusieron los guionistas a la hora de confeccionar el guión (seguro que tuvieron en cuenta esos decorados cedidos por la otra producción inglesa).
    En fin, una buena película cuya historia venía como anillo al dedo al histriónico Vincent Price.

    Protacasanova

  4. [...] Jueves 9: La máscara de la muerte roja (The Masque of the Red Death, 1964) de Roger Corman. La peste se extiende por la región italiana de Catania alcanzando a ricos y pobres. Sólo el castillo del príncipe Próspero, amo y señor de la zona, permanece intacto. Allí acogerá a sus nobles invitados que huyen de la Muerte Roja y confían en que el poder de Próspero les protegerá. Reseña de La abadía: http://cerebrin.wordpress.com/2009/01/27/la-mascara-de-la-muerte-roja/ [...]

  5. Esta super interesante te has esforzado sigue asi muy bien!!

  6. [...] 1 La máscara de la muerte roja (The Masque of the Red Death, 1964) – Reseña de La abadía: http://cerebrin.wordpress.com/2009/01/27/la-mascara-de-la-muerte-roja/ -, penúltima entrega del ciclo Poe de Corman, y a las 22 horas, la genial El baile de los vampiros [...]

  7. [...] la muerte roja (The Masque of the Red Death, 1964) de Roger Corman – reseña de la abadía: http://cerebrin.wordpress.com/2009/01/27/la-mascara-de-la-muerte-roja/ –  (segunda proyección día 5). Para terminar el día lejos ya de los terrenos del fantástico, [...]

  8. la verdad es que fue buena la reseña pero , seria bueno que pongan toda la historia en guiones, osea lo que dice cada uno. gracias


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