Misterio en las Bermudas

Título original: Misterio en las Bermudas

Año: 1979 (México)

Director: Gilberto Martínez Solares

Productor: Rogelio Agrasánchez

Guionistas: Adolfo Martínez Solares, Gilberto Martínez Solares sobre una idea de Rogelio Agrasánchez

Fotografía: Adolfo Martínez Solares

Música: Ernesto Cortázar (hijo)

Intérpretes: Santo, Blue Demon, Mil Máscaras, Silvia Manríquez (Rina), Carlos Suárez (Godard), Gaynor Kote (Princesa Yamile), Ernesto Solís (Ramiro), Sandra Duarte, Humberto Cabañas, Rebeca Sexton (Espías), Julio César Agrasánchez (Niño), Leticia Montemayor, José Luis Elizondo, Marco Antonio Marín…

Sinopsis: Mientras Santo, Blue Demon y Mil Máscaras se encuentran en las Bermudas para realizar una serie de combates de lucha libre, sus servicios son solicitados por el gobierno de Irania para velar por la seguridad de la princesa de aquel país de posibles atentados terroristas.

Rodada en 1979, Misterio en las Bermudas es señalada de forma unánime como el canto de cisne del cine de luchadores enmascarados, género netamente mexicano, y posiblemente la manifestación cinematográfica más popular de aquel país a nivel mundial, la cual desde mediados de la década de los cincuenta había venido reinando en las carteleras aztecas. Sin embargo, a finales de los setenta esta corriente se encontraba en un claro retroceso. En primer lugar,  la retirada de las ayudas gubernamentales que trajo consigo la presidencia de López Portillo a finales de 1976 había dejado a estos productos en una difícil situación. Pero no menos cierto es que para aquel entonces el género había dado signos inequívocos de su agotamiento, lo cual se reflejaba en la saturación en las pantallas de títulos miméticos unos a otros. Y es que desde su nacimiento, toda posible innovación del género había pasado, o bien por la parodia, o bien por la progresiva acumulación de más luchadores o enemigos en las nuevas cintas que iban surgiendo, a imagen y semejanza del desarrollo que tuviera tres décadas antes el ciclo terrorífico de la Universal.

El porque de la consideración de precisamente este título como el final oficial de la edad de oro de esta corriente podemos achacarlo a muchas razones. Por un lado, fue la última película conjunta de sus tres ilustres protagonistas, Santo, Mil Máscaras y Blue Demon, significando asimismo la despedida definitiva de éste último de la gran pantalla; pero, sobre todo, ello es consecuencia del deliberado tono crepuscular por el que discurre un relato que se abre con un muchacho recogiendo del mar la mítica máscara plateada de Santo, momento a partir del cual se narra la película a modo de flashback, cerrándose con la desaparición de los tres luchadores enmascarados en alta mar, tras lo que el personaje que relata la historia sentencia: “Desde entonces no hemos vuelto a saber nada de los luchadores. (…)Las predicciones del Apocalipsis se están cumpliendo. El fin del mundo está próximo” (sic), lo que es seguido con una imagen de una explosión nuclear.

Por otro lado, es también un ejemplo muy indicativo de la decadencia que había alcanzado el género, bien sea por su escueto presupuesto que se traduce en un abuso constante de tomas de archivo, una planificación de lo más ramplona y descuidada, y una total falta de localizaciones, hasta el punto de que no sea nada aventurado el sostener que toda la película está rodada íntegramente dentro de las instalaciones de un complejo turístico, o por su esquemático guión, plagado de diálogos lisérgicos (1) y formado por dos historias sin demasiada relación entre si, las cuales a su vez se adscriben dentro de los dos estilos mayoritarios en este tipo de cintas: el cine de agentes secretos y el fantástico, con un arco argumental protagonizado por una trama de espionaje con nuestros héroes como guardaespaldas de una princesa de un país imaginario, y otro sobre una civilización submarina localizada en algún lugar del Triángulo de las Bermudas (2), habitada por eminentes científicos que han conseguido alcanzar la inmortalidad.

Pero pese a lo dicho, también se adivina a lo largo del film cierto intento de modernización o renovación de las constantes del género por parte de sus responsables, aprovechando para ello elementos provenientes del cine de serie B de moda en la época, como bien puede ser la incorporación a la historia de una experta karateka – algo que no era del todo novedoso, pues ya se había dado en títulos anteriores como Neutrón contra los asesinos del kárate (1964) de Federico Curiel -, o un acompañamiento musical funky tan propio de las series televisivas de acción norteamericanas de la época, esfuerzos estos que se revelaron estériles a la hora de alcanzar su objetivo, que no era otro que el alargar en el tiempo la vida de un paciente cuya muerte estaba ya anunciada.

José Luis Salvador Estébenez


(1) Como muestra, citemos el consejo que un policía da por teléfono a uno de los personajes tras que este haya sufrido un intento de homicidio: “No se mueva de ahí hasta que no pase el peligro” (!).

(2) Curiosidades de la vida, si esta última aventura conjunta de Santo y Blue Demon transcurrió en el Triángulo de las Bermudas, su primer encontronazo fílmico se había desarrollado en la no menos mítica Atlántida, en Santo contra Blue Demon en la Atlántida (1969) de Julián Soler.

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7 comentariosDeja un comentario

  1. Un viernes más seguimos con el dossier dedicado al Triángulo de las Bermudas, en esta ocasión con esta cinta protagonizada por los míticos Santo y Blue Demon, quienes son acompañados por el aún activo Mil Máscaras.

  2. Vaya! Recuerdo haber visto esta película y a pesar de ser algo simpática, me aburrió bastante. Cosa que me suele pasar con la mayoría de las películas de esta indole menos con la mítica Santo contra el Doctor Muerte. Una de las mejores sin ninguna duda.
    Saludos!!

  3. Para mi esta es una de las mejores de la etapa en “color” de la serie del Santo,claramente inferior a los titulos en Blanco y negro,aún así es un titulo digno que buscó sin el exito de “las momias de guanajuato”la reunión de sus máximas estrellas:santo,Blue Demon y Mil Mascaras,formula utilizada también en el Kaiju Eiga Japonés cuando el genero empezaba a flaquear.

  4. ¡Que bien habla mi niño! Si hasta parece que sabe de lo que habla… :P

  5. Cinta mas interesante de lo que siempre se dijo, aunque ciertamente la època dorada de este genial subgènero pasò tiempo atràs.
    Ademàs de ser la ùltima cinta del màgico duo Santo- Blue Demon..y nadie despuès logrò resurgir este subgènero
    Una pena ya que es un cine que me encanta, por esa falta de prejuicios, divertimento, y la mezcla indiscriminada de gèneros.. QUE VIVA EL SANTO Y MÈXICO¡¡¡ XDDDD

  6. VIVAAAAAAAAAAA!!!!!

  7. So frikis! :P


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