Juan Gabriel García es un joven periodista y escritor almeriense cuyos dos primeros libros han estado ligados, en mayor o menor medida, al western mediterráneo. En su primera obra, El habichuela. Una vida de cine en Almería (2007), a la vez que hace una semblanza de la vida de su protagonista, El habichuela, figurante en un sinfín de películas y toda una institución en Almería, García hace un repaso del paso del cine por la provincia andaluza y lo que supuso para esta. Amarilla: el futbolista que quiso ser actor (2008), presentado hace escasos meses, narra la trayectoria de Florencio Amarilla, futbolista internacional paraguayo que tras retirarse de la actividad deportiva, encontró acomodo en la industria del cine, participando como extra o secundario en un buen número de títulos rodados en aquellas soleadas tierras como Patton o Conan, el bárbaro.
Para conocer más acerca de tan interesantes libros nos pusimos en contacto con Juan Gabriel. De estas y otras cuestiones giró la agradable charla que mantuvimos con él y que os ofrecemos a continuación:
- Tu primer libro es El habichuela. Una vida de cine en Almería, una biografía a base de testimonios sobre este figurante almeriense. ¿Por qué escoges a este personaje tan desconocido fuera de Almería y en círculos no cinematográficos?
Como tú mismo has dicho, desconocido fuera de Almería, porque Pepe “El habichuela” aquí en la provincia, y sobre todo en la ciudad, ha sido uno de los personajes más conocidos y famosos de todos los tiempos, en especial en los años que van desde la década de los 60, en la que se inicia en el cine, hasta que desgraciadamente fallece en 2005. Escogí a este personaje por una casualidad. En primer lugar, conocía sus aventuras y su vida antes de que él falleciese, pero a partir de su muerte decido investigar y profundizar en su vida con el objetivo siempre de que a través de conocer su historia y todos los entresijos de su carrera cinematográfica, digamos, me servía de vehículo para contar una parte de la historia del cine en Almería. “El habichuela” estuvo presente prácticamente desde la llegada del cine a la provincia hasta que desaparece, o por lo menos, el número de rodajes no tenía ya tanta fuerza como antaño. Por otro lado, el personaje en sí guarda una serie de atractivos literarios de una fuerza enorme. Un personaje que a lo largo de su vida llegó a confundir la realidad con la ficción, que iba por la calle siempre vestido de cowboy, con su sombrero y las pistolas, y además totalmente entrañable. Todas las personas que le trataron sólo hablan maravillas y de cómo se hacía querer, aunque también en el libro hablo de esas personas que, como él era diferente, le hicieron, entre comillas, la vida imposible. En conclusión, contar la vida de “El habichuela” supone contar la del cine en Almería.
- Lo que me comentas de que al final de su vida no distinguía ya muy bien la realidad de la ficción, y aunque ya he leído en el libro que no te gusta la película, es un poco lo que le sucede al protagonista de 800 balas de Alex de la Iglesia.
En parte sí. Es verdad que en el cine almeriense hay infinidad de personajes que son como el que recrea Sancho Gracia en la película, pero también los hay como “El habichuela”, es decir, que noblemente lo dieron todo por el cine, que entregaron su vida al cine y esa pasión y esa entrega llegó a un punto en el que él vivía su vida como si fuera el rodaje de una película en la que era el principal protagonista. Y “El habichuela” tenía sus cosillas y su particular forma de ver el mundo, pero era una persona totalmente cuerda, no estamos hablando de alguien que en algún momento tuviera problemas sicológicos, ni muchísimo menos, sino que era un personaje peculiar y, como te he dicho antes, diferente. Por eso, otros muchos le atacaron y otras personas… Que ese es un tema sobre el porqué se dejó de hacer cine en Almería, la existencia de mafias organizadas. Entonces, a estas personas les daba envidia que “El habichuela” estuviera absolutamente en todas las películas, ya fuese como extra o echando una mano al equipo de producción, dándole agua a la gente en el rodaje o como guarda de las caravanas, de lo que fuese.

"El habichuela" posando durante un receso del rodaje de "Esos locos cuatreros"
- Para este libro contaste con el testimonio de gente tan destacada como Eli Walach, Joaquín L. Romero Marchent, Giuliano Gemma, Andrés Pajares, Fabio Testi, Mariano Ozores… ¿Cómo surgieron estas colaboraciones?, ¿fue muy difícil llevarlas a cabo?
Gran parte del mérito de que este libro se haya podido llevar a cabo es, sin duda, del matrimonio formado por José Salcedo, director de producción que firma el prólogo del libro, y su mujer Alicia López, que fueron los grandes amigos, y un poco hicieron las veces de mecenas de “El habichuela”, dándole trabajo en todas las películas en las que trabajó Pepe Salcedo, y en su vida personal le trataron como un hermano o como un hijo, ayudándole siempre en lo que pudieron y acompañándole hasta el último día encargándose del entierro y demás. A partir del contacto de Pepe Salcedo, y dada su condición de profesional del cine aunque ya retirado, guardaba los contactos de muchos de sus ex-compañeros como el caso del decorador Gil Parrondo y muchos más. Y acceder a ellos en algunos casos fue muy fácil, y en otros, complicado. Con Giuliano Gemma, por ejemplo, conseguí hablar gracias a Carlos Aguilar que había escrito un libro sobre él, y me atendió muy bien y no hubo ningún problema. Con algunos costó un poquito más y con otros me resultó imposible, tal y como lo reflejo de forma irónica en el epílogo…
- … Si, lo he leído. Bud Spencer, Terence Hill…
A Terence Hill, por ejemplo, no tuve narices de dar con él cuando ya había hablado varias veces con su representante. Pero ya se sabe que los agentes cuando no hay dinero de por medio les da igual que sea para recordar a “El habichuela” o al que se ponga por delante, no mueven un dedo. Por eso te digo que normalmente todos suelen ser accesibles, como Eli Walach que estuvo aquí en el festival de cortometrajes “Almería en corto”, y pude tener con él una entrevista personal dentro de las actividades que lleva a cabo el festival. O sea, que en ese sentido estoy muy contento, muy orgulloso y muy agradecido a todas estas personas que han dado su opinión porque han recordado a “El habichuela” y su testimonio refleja, entre comillas, lo grande que fue este personaje. Todo el mundo lo recordaba, como te he dicho antes, como un ser entrañable.
- Por cierto, ¿cómo se te ocurre contar con Jesús Franco y José Luis Garcí para la presentación y el epílogo del libro? Me refiero, sobre todo, por ser cineastas que supongo no llegaron a trabajar directamente con “El habichuela”.
No llegaron a trabajar directamente con “El habichuela” y coincidirás conmigo en que pueden ser los más antitéticos que existan dentro del cine español. Quería también la versión ajena, un poco neutra y equidistante, de dos personas que, perteneciendo a la profesión y habiendo oído hablar de “El habichuela”, y de otros personajes similares que existen en la cinematografía española en distintos puntos donde se han rodado muchas películas, diesen esa nota de nostalgia por la profesión del extra. Jesús Franco es muy interesante porque él sí estuvo localizando en Almería, ya que fue ayudante de Joaquín Romero Marchent, tanto en los Coyotes como en alguna otra película de la productora de Eduardo Manzanos, y aunque no sea directamente, sí sabe cómo se gestó el western en la provincia, y más adelante en los años 80 llegó a dirigir aquí alguna de sus películas. Por cierto, aprovecho para manifestar lo que me alegré cuando me enteré de que la Academia le va a dar este año el Goya honorífico a toda su carrera. Me parece muy acertado que estos cineastas, que al igual que “El habichuela”, han dado todo por su cine, porque en parte de la trayectoria de Jesús Franco ha prevalecido su afán, sus ganas por contar historias, independientemente de que tuviera los medios más adecuados para poder hacerlo.

"El habichuela" junto a Alfredo Mayo en un instante de "Los cuatro de Fort Apache"
- Aunque como ya me has dicho que no llegaste a conocer en persona a “El habichuela”, y pese a que más o menos ya me has adelantado algo en tus anteriores respuestas, ¿qué es lo que más destacarías de José Galera como persona?
No le llegué a conocer personalmente pero de niño le veía con su bicicleta para arriba y para abajo. Porque imagínate lo que es para un chaval de 8 años, como era mi caso por aquel entonces, el recuerdo que tengo porque además ya me gustaba el western; ver a ese señor montado en la bici vestido de vaquero llamaba muchísimo la atención. Y lo que más destacaría de él, por lo que he podido conocer durante la investigación que he realizado para contar su historia, es que, ante todo, tuvo un objetivo en su vida y lo consiguió, que era el de ser feliz, y eso muy pocas personas, tengan la vida que hayan tenido, pueden afirmarlo. Y él lo logró, aunque tuvo una vida llena de dificultades, ya que vivió solo y no tuvo familia, al menos que se sepa ya que no queda claro, dado que evitaba hablar de su infancia. Destacaría además su simpatía, su buen humor, y su cercanía con todo el mundo.
- De entre todas las anécdotas entorno a “El habichuela” que aparecen en el libro, ¿con cual te quedarías?
Me hizo mucha gracia una relacionada con un rodaje que no se materializó en Almería, como fue el de la serie Lorca, muerte de un poeta que dirigió Juan Antonio Bardem. Se rodó en Granada, y como Almería está muy cerca, Pepe Salcedo llamó a “El habichuela” para que trabajase en esa producción como extra. Había una escena de batalla de la guerra del Albaicín con varios soldados disparando, y los mismos extras aparecían en un bando tanto como en el otro. “El habichuela”, que tras largos años en el trabajo era un auténtico experto y profesional, sabía colocarse de modo que la cámara le captase en primer término, y así hizo en todas las tomas. Bardem se dio cuenta y dijo: “Por favor, ese hombre que se quite de ahí que está saliendo en los dos bandos”. “El habichuela”, al sentirse ofendido en su ego, le dijo muy enfadado y con una altanería tremenda a todo un Juan Antonio Bardem, uno de los cineastas más importantes de nuestro país: “Si estuvieses en Almería eso no me lo dices porque te paro el rodaje”, y le armó un escándalo que Pepe Salcedo tuvo que intervenir para que las cosas se tranquilizaran.

Juan Gabriel García acompañado de José Salcedo y Alicia López
- Trabajando en este tu primer libro se te ocurre la idea para tu siguiente obra, presentada hace escasas fechas…
De Amarilla conocía su historia antes incluso de que me pusiera a trabajar en el libro sobre “El habichuela”, pero no había profundizado en ella. Fue uno de los personajes con los que hablé para recordar la vida de Pepe Galera, y a partir de ahí, me doy cuenta que en su caso pasa un poco como en el de “El habichuela”, tienen una historia detrás que, a lo mejor, no es muy conocida, pero que sin duda merecía ser contada en una obra de las características como la que había realizado anteriormente.
- Precisamente el protagonista de esta segunda obra, Amarilla, fue en esencia otro figurante de la edad dorada de Almería como plató de cine. ¿Fue algo premeditado por tu parte, como reivindicación y homenaje a este conjunto de profesionales a menudo ninguneados u olvidados, o fue pura casualidad?
Es casualidad. Tengo otros proyectos, estoy desarrollando otras historias, pero ha coincidido así. Como te he dicho antes, soy un apasionado del cine en general, del western en particular, del spaghetti-western, y por supuesto de las películas que se han rodado en Almería. Entonces, me ha resultado un tema muy cercano, donde he tenido materia suficiente como para buscar, investigar y desarrollar historias, tanto por el testimonio de personas como archivos gráficos, fotografías y demás, y eso ha sido el principal motivo. También por supuesto, como cuento en los dos libros, destacar la presencia del extra, de esa masa etérea que en el cine de hoy en día con tantos efectos especiales en las grandes películas ya prácticamente ha desaparecido, y que en la época del cine en Almería, por lo menos bajo mi punto de vista, rebosaba romanticismo. Y el caso tanto de “El habichuela” como de Amarilla, pueden ser dos de sus mayores exponentes incluso más allá de Almería.
- ¿Llegaron a coincidir ambos figurantes en algún rodaje?
Sí que coincidieron. No sabría decirte los títulos, pero claro que coincidieron. Ten en cuenta que, Amarilla, a pesar de que por su físico, al ser indio guaraní, estaba relativamente condicionado, fue mucho más que un figurante, llegando a tener intervenciones regulares con diálogos y siendo destacado en los títulos de crédito de varios films: Chato, el apache, El Cóndor, Catlow… Pues en esas cintas en las que “El habichuela” quizás no estaba de figurante, sí que estaba echando una mano, ya fuera llevando agua o vigilando las letrinas, o cualquier labor que fuera.

Yul Brynner y Amarilla en "Catlow"
- ¿Cambió mucho la forma de trabajar de un libro a otro al estar vivo su protagonista, y debido a la anterior actividad profesional de este, al no estar centrado exclusivamente en el ámbito cinematográfico?
Totalmente. Lo primero, porque al estar entre nosotros el protagonista del libro, pudo contar la historia por si mismo, y lo segundo, porque Amarilla en su juventud fue un destacado futbolista, uno de los mayores goleadores de la selección paraguaya, y en su momento uno de los mejores jugadores sudamericanos de su generación, y como ejemplo ostenta varios hitos, como el hecho de haber marcado dos goles en el mundial de Suecia 58 y el de haber hecho un hat-trick en el partido previo a la clasificación de ese mundial, a la selección de Uruguay a la que ganaron 5-0. Imagínate ese día después del partido, Amarilla era la persona más conocida de todo Paraguay, y también le valió para venir a España y jugar en Primera División con el Oviedo y el Elche.
- Tal y como dices, Amarilla en Paraguay debe ser bastante conocido, ¿han mostrado algún tipo de interés desde aquel país por tu libro?
Como sabemos en casi toda Sudamérica no se viven momentos muy boyantes, y no he tenido la oportunidad de contactar con gente de allí que pueda mostrar interés por el libro, como puede ser alguna editorial que lo distribuya. Pero lo que sí te puedo decir es que por internet he conocido a un actor paraguayo que lleva dos años viviendo en Madrid y que ha demostrado mucho interés porque esta preparando, precisamente, un documental sobre la inmigración paraguaya, y claro, ha alucinado al conocer la historia de Amarilla, y si hay suerte, Amarilla también será uno de los personajes principales en el documental de este actor.
- Aparte de estas obras, también has participado en la confección de unas guías turísticas acerca de los parajes almerienses y su relación con el cine, en este caso centradas en las localizaciones de La muerte tenía un precio e Indiana Jones y la última cruzada, ¿cómo ha surgido este proyecto?, ¿va a tener continuidad?
Durante gran parte de la historia del festival “Almería en corto”, sobre todo en su primera parte como certamen nacional, y luego, como certamen internacional, se había editado un libro oficial. Alguno había versado sobre Lee Van Cleef, Romero Marchent, Giuliano Gemma, Felipe Vega… y desde diputación decidieron cambiar ese libro oficial por un proyecto que tenga continuidad en el tiempo y que esté destinado a conocer los distintos parajes que tengan cierto atractivo de la provincia de Almería y donde se hayan rodado películas. Es decir, vincular el turismo con el cine, y el primer número se ha decidido que versase sobre las localizaciones de La muerte tenía un precio e Indiana Jones y la última cruzada en el desierto de Tabernas y Sierra Alamilla. Entonces, no te puedo decir cuál va a ser el próximo número, pero lo que puedo asegurar es que tanto la Diputación como el festival tienen voluntad de que tenga continuidad en el tiempo.

Juan Gabriel en un momento del rodaje del cortometraje suizo "Dead Bones"
- Todos estos libros han estado ligados de una forma u otra al spaghetti-western, género del que tú mismo te declaras un ferviente admirador, ¿van a seguir tus futuros trabajos por esta senda o ya toca cambiar de aires?
Trabajo en un proyecto del que no te puedo adelantar nada, pero lo tengo casi terminado, y en cuanto conozca las condiciones de la edición lo haré público. También tiene que ver con el western y estoy muy ilusionado ya que tal vez se trate del más ambicioso hasta el momento, aunque tal y como están las cosas dudo que salga a la luz antes de 2010. Pero en 2009 sí que me voy a centrar en la ficción, participando en la publicación de algún relato que tengo, y voy a ver si puedo explotar esa vía. De todos modos, sigo trabajando y espero que dentro de no mucho pueda presentar alguna nueva obra, y seguro que guardará relación en cierta manera con el spaghetti-western o con el western en general.
- Ya para terminar, como almeriense que eres, ¿crees que algún día tu provincia volverá a recuperar el esplendor cinematográfico que vivió durante la década de los 60 y primera parte de los 70?
Una época como la que se vivió en los años a los que haces referencia es francamente difícil. Difícil sobre todo por la cuestión económica. El cine ha cambiado, y nos encontramos en unos tiempos muy convulsos donde todo lo que tiene que ver con internet y las descargas de películas están modificando un poco las perspectivas a la hora de ver cine. Además, en estos tiempos el cine en sí también ha cambiado, y los géneros que más se han rodado en Almería, como el western y el bélico, están un poquito de capa caída. Sobre todo y por desgracia el western, aunque de vez en cuando nos encontremos con alguna alegría que revive al que yo defino, como muchos expertos, como “el género cinematográfico por excelencia”. También hay que considerar que en los años 60, España y Almería eran un país y una provincia muy pobres en comparación con las nacionalidades que venían a producir sus películas en estos paisajes, caso de Italia, Francia, Gran Bretaña, Alemania o los Estados Unidos, que eran economías mucho más fuertes y el rodar en Almería les salía mucho más económico que hacerlo en sus propios países, al tiempo que mostraban unos paisajes que quedaban novedosos en las películas. Entonces, ese tiempo ya pasó y va a ser muy difícil que vuelva, pero lo que sí hay que conseguir es que Almería siga siendo tierra de cine, que durante todo este tiempo lo ha sido, y transmitir de cara al exterior que en Almería se puede abordar cualquier tipo de historia, que los paisajes siguen estando ahí y son únicos. Y por parte de la administración y de la iniciativa privada lo que se necesita es que den todas las facilidades para que eso sea posible.
José Luis Salvador Estébenez
Cerebrin, siento insistir en lo mismo cada vez que intervengo pero, coñe, ¡este blog es un lujazo!. Gracias por entradas tan interesantes como esta.
Tan solo es de lamentar que este tipo de libros no encuentren una adecuada distribución nacional…
Gracias a ti por dejarte caer por aquí. El viernes, si todo va bien, espero sorprenderte con otra entrevista que seguro que te interesará al menos lo mismo que esta.
En cuanto a estos libros, si estás interesado en ellos, ponte en contacto con garessi@gmail.com .
Se agradece la información. ¡Y deseando estoy de leer lo que estás preparando!
[...] del actor rodado en nuestra provincia hace varias décadas. A la proyección asistirá como ponente Juan Gabriel García, Licenciado en Comunicación Audiovisual, trabaja como redactor en diversos medios. También ha [...]
Hola,soy Evelyn Amarilla de Argentina…nieta de Florencio Amarilla,queria saber si me podrian ayudar a tener algun contacto con mi abuelo,ya que no lo veo desde el año 1997,despues perdimos comunicacion…por favor les pido alguna ayuda,muchas gracias!!!
Les dejo mi correo,evelynamarilla@hotmail.com(si tienen dudas pueden corroborar la informacion)gracias
[...] Juan Gabriel García, autor de El habichuela. Una vida de cine en Almería o Amarilla: el futbolista que quiso ser actor, prosigue con su infatigable labor en pos de la recuperación de la memoria histórica del mal llamado spaghetti-western con la que hasta ahora es su obra más ambiciosa. Los españoles del western es el título de este nuevo libro en el que el historiador andaluz repasa la nunca suficientemente ponderada aportación española al fenómeno del western europeo. [...]
[...] el descriptivo título de “Cine”, y coordinado por el experto en la materia Juan Gabriel García, autor de los libros El Habichuela: una vida de cine en Almería, Amarilla: el futbolista que quiso [...]