

Título original: Kid Rodelo
Año: 1966 (España, Estados Unidos)
Director: Richard Carlson
Productores: Jack O. Lamont, Eduardo Manzanos, Arturo Marcos, James L. Storrow Jr.
Guionistas: Eduardo Manzanos, Jack Natteford, según una novela de Louis L’Amour
Fotografía: Manuel Merino
Música: Manuel Parada (versión española), Johnny Douglas (versión norteamericana)
Intérpretes: Don Murray (Kid Rodelo), Janet Leigh (Nora), Broderick Crawford (Joe Harbin), Julio Peña (Balsas), Richard Carlson (Link), Alfonso Sanfélix (Gopher), José Nieto (Thomas Reese), Miguel Del Castillo (Chavas), José Villasante (Sombrero de caballería), Mike Brendel, Luis Barboo, Bill Christmas (Guardia), Álvaro de Luna (Rastreador yaqui), Fernando Hilbeck (Perryman), Guillermo Méndez, Emilio Rodríguez (Warden), Roberto Rubinstein (Médico),…
Sinopsis: Kid Rodelo acaba de cumplir condena y sale de la penitenciaría de Yuma donde tres de sus ex compañeros, aún presos, recelan que éste averigüe el escondite del producto del robo cometido por ellos y se lo apropie. Por este motivo se fugan de la cárcel, dirigiéndose al punto donde está escondido el tesoro. Por su parte, Kid se une a Nora y dos hombres que también buscan el botín…

Coincidiendo con los primeros éxitos cosechados por el western mediterráneo, fueron varias las productoras norteamericanas que miraron hacia Europa como lugar en el que realizar de una forma más barata sus (modestas) producciones westernianas. Y es que, en un mercado en plena ebullición como era el europeo en aquellos momentos, no era muy difícil encontrar productores locales interesados en realizar films del nuevo género de moda, proporcionando tanto estructuras como técnicos y actores; como contraprestación, además de una cantidad económica, la parte americana solía aportar un par de intérpretes populares como reclamo publicitario, la mayoría de las veces antiguas estrellas hollywoodienses venidas a menos.

Este es el caso de Kid Rodelo (1966), coproducción entre la estadounidense Trident Films y la española Fénix Cooperativa Cinematográfica (1), protagonizada por una madura pero aún exuberante Janet Leigh, y sus compatriotas Don Murray y Broderick Crawford, alcoholizado actor por entonces bastante habitual dentro del cine popular del viejo continente. Junto a ellos, el reparto se complementa por varios secundarios españoles, algunos de los cuales, como es el caso de Fernando Hilbeck, acabarían por convertirse en característicos de este tipo de coproducciones con países anglosajones debido a su buen manejo de la lengua de Shakespeare.

En cuanto al tono de la cinta, como es lógico dado su origen y año de producción, se encuentra dentro de las coordenadas del western clásico. En este caso, se trata de una adaptación de una novela de Louis L’Amour (2), popular escritor especializado en historias ambientadas en el Oeste, algunas de las cuales servirían de base para films como Hondo (Hondo, 1953) de John Farrow, Stranger on Horseback (1955) de Jacques Tourneur o Shalako (Shalako, 1968) de Edward Dmytryk, entre otras muchas. Sin embargo, bien lejos está el nivel de la cinta que nos ocupa de estos títulos señalados, ya que nos encontramos ante un rutinario y poco imaginativo ejemplo de serie B, tanto por lo tópico de su historia (un variopinto grupo con intereses encontrados deberá de hacer frente común ante el acoso de los indios con el fin de alcanzar la frontera mexicana junto a su valioso cargamento), como por los maniqueos y estereotipados personajes que la pueblan, entre los que no faltan ni el protagonista listillo y autosuficiente, ni la hermosa joven desvalida cuya presencia desencadenará ciertas fricciones entre sus acompañantes masculinos.

Tal falta de originalidad argumental es acompañada por un desarrollo predecible – a la pregunta de si lograrán su objetivo de llegar a México, el protagonista responderá: “No todos”… – e incongruente – el personaje de Crawford asesina a sangre fría a varios miembros de la partida sin que el resto de integrantes parezcan darle mayor importancia –, refrendado por la atonal y descuidada puesta en escena de Richard Carlson (3), actor típico del cine fantástico de los cincuenta y sesenta, visto en films tan notables como It Came from Outer Space [tv: Venidos del espacio; vd/dvd: Llegó del más allá; dvd: Vinieron del espacio, 1953] o La mujer y el monstruo (Creature from the Black Lagoon, 1954), ambas de Jack Arnold, quien con este título firmaba su último trabajo como realizador interpretando también un pequeño papel.

Así pues, lo que nos queda es una película bien prescindible y con una de las bandas sonoras más horrendas e inadecuadas del género (al menos en su versión española), apenas animada por algún aislado apunte interesante dada su singularidad, como que los villanos escondieran su botín de la mirada de los curiosos debajo de las tejas de un pueblo abandonado, y cuyo mayor rasgo representativo reside en ser uno de los escasos eurowesterns fotografiados en blanco y negro.
José Luis Salvador Estébenez

(1) En principio la película debiera haberse titulado entre nosotros Fugitivos de Yuma.
(2) Edición española: Kid Rodelo; traductor, Manuel Bartolomé. Barcelona: Toray, 1966. Colección: Oeste; v. 263.
(3) Con anterioridad, Carlson ya había dirigido otra adaptación de una obra de L’Amour, el también western For Guns to the Border (1954).
Esta semana en nuestro dossier dedicado a Fernando Hilbeck repasamos “Kid Rodelo”. Así, de paso, retomamos el western, género que en las últimas semanas teníamos muy abandonado…
De Broderick Crawford tambien recuerdo “El Escuadrón de la muerte”, otro western europeo bastante olvidable.
¿Y esta se puede conseguir?
Eso de “Rodelo” me suena a gallego total. ?Tendría antepasados de Galiza?
Yo la tengo grabada del Digital. Más no se… De todas formas te digo lo de siempre.
Pues el segundo fotocromo en blanco y negro me parece precioso.
Pues mira, algo parecido pensé yo cuando escogía los fotocromos. Los encuadres de estas imágenes son mucho mejores de los que luego utilizan en la película en la mayoría de los casos…
Julio Alberto Said:
De Broderick Crawford tambien recuerdo “El Escuadrón de la muerte”, otro western europeo bastante olvidable.
Vaya, pues a mí me parece de los más interesantes…