
Título original: La grieta / The Rift
Año: 1989 (España, Estados Unidos)
Director: Juan Piquer Simón
Productores: José Antonio Escrivá, Francesca DeLaurentiis, Juan Piquer Simón
Guionista: David Coleman según un argumento de Juan Piquer Simón y Mark Klein
Fotografía: Juan Mariné
Música: Joel Goldsmith
Intérpretes: Jack Scalia (Wick Hayes), R. Lee Ermey (Capitán Phillips), Ray Wise (Robbins), Deborah Adair (Teniente Nina Crowley), John Toles-Bey (Joe Kane), Ely Pouget (Ana Rivera), Emilio Linder (Philippe), Tony Isbert (Fleming), Álvaro Labra (Carlo), Luis Lorenzo (Francisco), Frank Braña (Muller), Pocholo Martínez-Bordiú (Sven), Edmund Purdom (Steensland), Garrick Hagon (Barton), James Aubrey (Contek 1), Derrick Vopelka (Contek 2), Jed Downey (Hombre de la grabación), Salvador Sáinz (Sailor OTAN)…
Sinopsis: Un experimento genético en una cueva del fondo del mar causa mutaciones en la fauna que allí habita. En la misma zona la desaparición de un submarino experimental obliga a la OTAN a enviar a otro sumergible en su busca. Su tripulación no sospecha los horrores a los que tendrá que enfrentarse.

Con permiso de Slugs, muerte viscosa / Slugs: the Movie (1988), La grieta / The Rift (1989) representa el punto culminante de la trayectoria profesional de Juan Piquer Simón, por cuanto supone el máximo apogeo de su obra a nivel popular como la consecución de ese look internacional que el valenciano había venido buscando durante sus inicios. En efecto, antes que al de una película española al uso, el acabado de La grieta remite en todo momento a los standars del cine norteamericano de género, más concretamente a los acostumbrados dentro de su denominada serie B, a los que alude por medio de la mimetización de sus mecanismos narrativos y sentido estético. De este modo, sus diálogos y construcción de personajes se muestran en total sintonía con lo acostumbrado en esta clase de cintas, incluso en detalles tales como la introducción del recurrente y cansino personaje chistoso de color, o el escaso desarrollo del que gozan sus roles no protagonistas, cuya toda existencia solo parece obedecer al de servir de pasto para las monstruosas criaturas que pueblan su metraje.

Para dar mayor verosimilitud a esta propuesta, además de su equipo habitual de colaboradores, el valenciano se rodeó para la ocasión de un variado plantel de profesionales anglosajones tanto delante como detrás de las cámaras. Así, en el lado técnico se encuentran dos especialistas en el campo de los efectos especiales de la talla de Ron Cobb y Colin Arthur, quien había trabajado en títulos del calibre de La historia interminable, Conan el bárbaro, Furia de titanes o 2001, una odisea en el espacio, por solo citar los más importantes, o el músico Joel Goldsmith, hijo de Jerry y posteriormente compositor oficial de la saga Stargate en su vertiente catódica. En cuanto a su elenco interpretativo, éste se nutre de varios secundarios de la familiaridad del televisivo Jack Scalia, Ray Wise, Edmund Purdom – desempeñando, una vez más, un anecdótico papel de gerifalte -, o R. Lee Ermey, dando vida a un personaje clónico al que había encarnado apenas un par de años antes en La chaqueta metálica (Full Metal Jacket, 1987) de Stanley Kubrick.

Pero más allá del logro industrial que pueda hallarse en su factura formal de corte cosmopolita, uno de los puntos que arroja mayor interés en La grieta es su condición de resumen y reunión de las diferentes constantes que se dan cita en la filmografía de su director; no en vano, el presente título es considerado por éste como uno de sus trabajos predilectos. En él se combinan los tres estilos principales por los que ha discurrido la carrera del director de Mil gritos tiene la noche: la ciencia ficción, presente a través de la propia premisa de su historia; el género de aventuras, a través de una primera parte cuyo espíritu entronca directamente con las Veinte mil leguas de viaje submarino de su admirado Jules Verne; y el gore con el que son salpimentadas las diferentes muertes que se suceden en pantalla. Junto con esto, otro de los rasgos característicos más identificables del cine del valenciano que encontramos a lo largo del film es su marcada naturaleza exploit. En este caso, la cinta se encuadra dentro de la mini ola de terrores abisales que trajo consigo el estreno de Abyss (The Abyss, 1989) de James Cameron, película con la que guarda grandes semejanzas argumentales extensibles a los diferentes modelos que inspiraron a ésta, Alien, el octavo pasajero a la cabeza. No obstante, hay que recalcar que Piquer Simón siempre ha sostenido que su proyecto fue anterior al de la película norteamericana, algo, por otra parte, cuando menos dudoso dados sus antecedentes en productos de similar pelaje.

Dejando a un lado estas disquisiciones y centrándonos ya en los valores de la película como obra cinematográfica independiente, ésta se antoja como un film que, aunque honrado con los planteamientos con que fue proyectado, se muestra tremendamente irregular en sus resultados. En el aspecto negativo tenemos tanto la asombrosa ingenuidad de ciertas incongruencias argumentales – cf. esa expedición a la grieta del título, que necesita ser guiada desde el submarino pero que una vez sea atacada logrará regresar a la embarcación sin ningún tipo de orientación exterior -, como la aséptica puesta en escena de Piquer Simón, que si bien efectiva para con sus intenciones, se muestra del todo incapaz de dotar de algo de personalidad e intensidad al conjunto, siendo digna de mención en este punto su inexistente dirección de actores. Mientras que por el lado positivo es de resaltar su fluidez narrativa y unos efectos especiales que, si no perfectos, algo totalmente entendible dadas las restricciones presupuestarias, sí que resultan de lo más prácticos y entrañables, criaturas lovecraftianas incluidas.
El balance de todo ello hacen de La grieta un film mediocre, sin duda, pero no por ello carente de una tenue simpatía debido a lo voluntarioso del conjunto.
José Luis Salvador Estébenez
Aquí tenéis reseña de “La grieta”, de don Juan Piquer Simón. Con la presente damos por finalizado el dossier dedicado al recientemente desaparecido Edmund Purdom.
Well the trailer does look good but they can trick you as we all know in thinking that is a good movie untill you see the final result.
I liked it when I saw on tv. Deborah Adair plays on Dinasty series. I think is a nice B movie.
http://espanoladasyole.blogspot.com/
Acaban de publicar algo sobre la carrera de Piquer
[...] de Juan Piquer Simón: Supersonic Man (1979) y La grieta (1989) – reseña de La abadía: http://cerebrin.wordpress.com/2009/11/13/la-grieta/ – , todas ellas con únicamente audio en castellano y sin ningún tipo de extras. Por [...]