Entrevista a Pedro Alberto Rueda y José Luis Alonso, responsables de “Caltiki Ediciones”

Desde hace varios años sois dos personajes bien conocidos dentro del mundo del fandom, donde habéis colaborado en diferentes medios. ¿Qué os lleva a dar el paso de fundar vuestra propia editorial?

Como muy bien dices, llevamos unos años realizando diversas colaboraciones. Empezamos escribiendo críticas de películas que veíamos en casa a nivel personal, decidiendo más tarde ampliarlo en la red a través de una revista digital que solo duró unos pocos meses debido a que el sitio en el que estaba alojada cerró y nos dejó colgados. Más tarde, esas críticas que realizábamos se centraron en un director de cine, y pensamos que lo más lógico era dar el siguiente paso y ampliarlas en formato libro. Ese primerizo proyecto aún no se ha llevado a cabo, pero enseguida surgieron más proyectos de los que de momento solo ha cristalizado el presente libro de Juan Piquer Simón. Lo de fundar nuestra propia editorial se debe a que de esta forma controlamos mejor nuestro material, no tenemos que ceñirnos a las pautas que siga esta u otra editorial. Evidentemente, de esta forma perdemos distribución a nivel nacional y con otra editorial nos ahorraríamos trabajo (solo necesitaríamos los textos y fotografías, y la editorial se encargaría de la maquetación y distribución del libro). Pero el resultado, aún siendo nuestro, no sería plenamente satisfactorio. Quizás venimos de la generación del fanzine “corta y pega” y preferimos estar involucrados en todas las facetas de la producción del libro, aún a sabiendas de que perdemos oportunidades de llegar a más gente. Al fin y al cabo, este producto solo interesa a un determinado tipo de aficionados al cine. Pero tentados estuvimos y llegamos a contactar con alguna editorial y distribuidora para ver las posibilidades que nos ofrecían.

Sin embargo, el camino hasta cristalizar el proyecto no ha sido nada fácil…

Pues la verdad es que no, José Luis. Empezamos en esto hace aproximadamente seis años, durante los cuales hemos tenido rachas buenas y malas de trabajo: labor de maquetación (lo más trabajoso) hasta depurar el estilo que queríamos para los libros, recopilación de textos de los colaboradores, contacto con diferentes personas del medio cinematográfico relacionadas con el libro, trabajo de investigación, etc. He de decir que, teniendo en cuenta que vivimos en una ciudad de la meseta castellana, ha sido meritorio conseguir material para el libro. Nuestra escueta economía, tiempo libre limitado y la lejanía de los centros urbanos más importantes (Madrid, Barcelona) nos ha ido poniendo trabas durante estos años, pero nuestra perseverancia, creo, ha dado sus frutos y hemos podido poner a disposición del público en nuestra primera incursión editorial un buen material que ha tenido una muy buena recepción, según los comentarios que nos han hecho llegar los destinatarios del libro.

Caltiki Ediciones se autoproclama dedicada al cine oscuro. ¿Qué es lo que se esconde tras esa definición, y cuáles van a ser las líneas maestras que pretendéis desarrollar?

Bajo la etiqueta de “cine oscuro” lo que se pretende es aunar una serie de términos habituales en películas fantástico-terroríficas que, por una u otra razón, no habían contado hasta el presente con una valoración adecuada por parte del público y la crítica.

Pedro Alberto a la entrada de los míticos estudios Pradillo.

Pedro Alberto a la entrada de los míticos estudios Pradillo.

Según se puede leer en vuestra web (http://caltikiediciones.blogspot.com.es/), aparte de proyectos desarrollados por vosotros mismos, también tenéis previsto dar a conocer a nuevos autores que no encuentran acomodo en otras editoriales…

Esa es otra de las líneas que queremos seguir. Estamos abiertos a cualquier autor más o menos conocido, al que le apasione el cine como a nosotros y cuyos textos tengan una mínima calidad. Por supuesto somos una editorial muy pequeña y, a veces, no podremos competir con otras editoriales más grandes…

¿Y cómo va a ser la distribución de vuestros productos?

Al realizar ediciones limitadas, la distribución se lleva a cabo a través de nuestra web, cuya dirección ya indicaste anteriormente; y en alguna librería específica del territorio nacional que aparecerá en la misma web (p. ej., Freaks en Barcelona).

La aparición de Caltiki Ediciones coincide con un pequeño auge en nuestro país de publicaciones dedicadas al cine más minoritario, como puede ser el caso de nuestros amigos de Exhumed Movies. ¿A qué creéis que es debido?

Pues la verdad, no me lo he planteado. Quizá se deba a que casi todos nosotros ya nos relacionamos de alguna manera. En el caso de los amigos de Exhumed Movies y Monsterworld, nos conocimos hace unos años en la Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián y, desde entonces, hemos estado colaborando. Allí mismo se gestó el proyecto del blog Psychotronic Kult Video. En general, creo que puede ser un efecto “feedback” o de vasos comunicantes entre todos los que nos dedicamos a esto a un nivel más o menos profesional.

Tal y como acabas de comentar, junto con parte del equipo actual de Exhumed Movies fuisteis los responsables del extinto blog Psychotronic Kult Video. En ambos casos habéis dado el salto de la pantalla al papel, en un momento en el que, en gran parte debido a la crisis económica, ocurre justo lo contrario, y autores con cierta carrera a sus espaldas ven en la red y las nuevas tecnologías una salida en la que encontrar acomodo a sus propuestas…

Aunque es cierto que empezamos en el año 2002 con el blog “Modus Operandi” y continuamos años después con nuestros amigos José y Javi (Exhumed Movies) en el proyecto de “Psychotronic Kult Video”, lo que a nosotros realmente nos interesaba era la publicación en papel. Será que nos gusta ir a contracorriente o que ya tenemos una cierta edad, pero no es lo mismo ver tu trabajo realizado y terminado en una pantalla de ordenador que verlo en una estantería rodeado del trabajo de otra gente; poderlo tocar, oler, ver… En una palabra: sentir.

Al hilo de la anterior pregunta, ¿os habéis planteado o barajado la posibilidad de sacar vuestras ediciones en formato digital, o acaso tenéis ya planeado hacerlo en un futuro próximo?

De momento no nos hemos planteado sacar ediciones en formato digital. No sé, pasado el primer año de existencia del libro, quién sabe…

El libro que se ha encargado de inaugurar la andadura de Caltiki Ediciones ha sido Juan Piquer Simón. Un titán en el confín de la Tierra.  Sabiendo que esta no era la única obra que teníais entre manos, ¿por qué os decantasteis precisamente por este título para hacer vuestro debut oficial?

Bueno, en este caso fue producto del triste azar. Llevábamos bastante tiempo inmersos en otro proyecto y, de repente, nos enteramos de la muerte de Juan Piquer Simón, del que ya habíamos iniciado un proyecto que estaba a mitad de camino de su elaboración. Nuestro primer pensamiento, por supuesto, fue el de abandonar el primer libro y dedicarnos al de Juan Piquer para así poder realizar un sentido homenaje ante la pérdida de tan carismático cineasta. Además, en ese momento, no había ninguna publicación sobre el director valenciano y queríamos cubrir ese vacío editorial. Al cabo de un tiempo surgió otro proyecto parecido que fue más rápido que el nuestro, y ahora ya hay dos libros en el panorama editorial sobre la figura de Juan Piquer. Mejor dos que nada.

La primera edición que habéis lanzado tiene una tirada inicial de cincuenta copias, lo que a priori parece una cifra bastante escasa. ¿Era una manera de sondear el mercado o, por el contrario, forma parte de vuestra política editorial? ¿Tenéis previsto lanzar nuevas reediciones una vez se agote esta primera?

Al final ha sido una edición limitada de 60 ejemplares, marcada por nuestro escaso presupuesto y por el desconocimiento sobre el mercado ante nuestra primera incursión editorial. He de decir que al final el libro ha tenido una recepción más que positiva teniendo en cuenta nuestras condiciones. Ya se ha agotado esta primera edición, y si nos siguen llegando pedidos tendremos que realizar una segunda edición, en la que aprovecharemos para afinar un poco más alguna cosilla que no nos dio tiempo en la primera edición.

Justo ahora hace un año aparecía en las librerías Juan Piquer Simón. Mago de la serie B, el primer estudio publicado sobre la figura del cineasta valenciano. Aún sabiendo que vuestro proyecto es anterior, ¿qué aporta con respecto a lo ya ofrecido por ese trabajo previo?

Eso es algo que tienen que valorar y contrastar los lectores de ambos libros. Por nuestra parte, solo podemos decir que no tuvimos en ningún momento presente ningún escrito anterior, ya que siempre pretendimos encontrar nuestro propio estilo para el libro, intentando simplemente ser lo más fieles posible al espíritu del cine de Juan Piquer Simón.

José Luis, si no me equivoco, este ha sido tu debut como coordinador. ¿Qué tal ha sido la experiencia?

Sencillamente ha resultado ser una experiencia enriquecedora, principalmente por el alto grado de compromiso de todos los colaboradores implicados y por su profesionalidad.

Teniendo en cuenta que entremezclas textos escritos ex profeso junto con otros publicados previamente, ¿te ha resultado muy difícil organizar y planificar los distintos contenidos, dada la diversidad de procedencias?

Realmente no ha sido difícil, dado que todo escrito tiene por su contenido y significancia un lugar donde claramente encaja en la vida y obra de Piquer Simón.

En cuanto a la nómina de firmas intervinientes, entre la que se encuentra gente tan conocida dentro del mundillo como Manolo Valencia y David García, responsables, respectivamente, de los míticos fanzines “2000 maníacos” y “Monster World”, ¿qué criterios has seguido a la hora de confeccionarla? ¿Has tenido alguna dificultad por tratarse de una editorial desconocida?

Principalmente el criterio maestro que se siguió fue el de encontrar a las personas más adecuadas para cada texto y que previamente habían demostrado su amor, así como su alto grado de observación y conocimiento del universo de dicho director.

En cuanto a las dificultades de incorporación de colaboradores por tratarse de nuestro primer trabajo, la verdad es que -por suerte- la gran mayoría de los críticos españoles que trabajan el género fantástico derrochan generosidad para con todo proyecto nuevo que quiera irrumpir en el panorama editorial español.

Aparte de las diferentes reseñas y estudios destinados a valorar la trayectoria de Piquer Simón, en el libro también hay cabida para el testimonio de un buen número de profesionales que trabajaron junto a él. En aquellos casos en que no se trata de entrevistas de archivo, ¿cómo conseguisteis contactar con ellos, habida cuenta de que en gran número se trata de gente desvinculada en mayor o menor medida del mundo del cine? ¿Hubo alguien cuya participación, por los motivos que fuera, se quedó en el tintero?

Se utilizaron todos los medios a nuestra disposición, aunque algunos de ellos no suelan ser los habituales, con tal de que el máximo de personas relacionadas con Juan Piquer pudieran aportar su particular punto de vista. Hubo personas que, por diversas razones, no pudimos localizar y otras a las que no pudimos convencer para su participación en el libro. Aunque algunas de ellas, tras la aparición del libro, se pusieron en contacto con nosotros para ponerse a nuestro servicio, con lo cual no descartamos su participación en una futura reedición ampliada del libro si todas las circunstancias lo hacen posible.

En el apartado dedicado al estudio de cada título, además de los contenidos más o menos habituales se incluyen biografías y filmografías de los actores encargados de dar vida a los principales protagonistas, rasgo este no demasiado habitual. Con todo, el aspecto que más me ha sorprendido es la presencia de las fichas técnicas de las ediciones en formato doméstico de cada una de las películas, lo que, aparte de revelar vuestros antecedentes coleccionistas, me parece una forma muy adecuada de poner tras la pista a aquellos lectores ocasionales que pudieran estar interesados en acceder a su visionado…

Por supuesto. En nuestro afán completista no podíamos dejar de lado la información de las diferentes ediciones videográficas realizadas en nuestro país, así como los datos económicos y el número de espectadores que acudieron a la proyección de las películas en el cine; todos ellos aspectos que hasta hace no muchos años nadie incluía en las fichas técnicas.

El recorrido que establecéis por la filmografía de Piquer Simón no solo se limita a las películas que dirigió, sino que también se ocupa de otros títulos en los que estuvo implicado en diferentes cometidos…

Por supuesto, hay que abarcar todos los trabajos profesionales del personaje en cuestión si queremos ser lo más completos posible, que es como a nosotros nos gusta trabajar. Esa es una de las razones por las que hemos tardado tanto tiempo en estrenarnos en el mundo editorial. A veces puede llegar a ser un tanto desquiciante, pero es nuestra forma de ver el estudio cinematográfico.

Asimismo, ofrecéis comentarios sobre algunos de los cortometrajes en los que intervino en sus inicios, y sobre los que la única información que circulaba hasta el momento era bastante escasa…

Claro, estuvimos visionando los cortometrajes a los que tuvimos acceso para ser lo más completistas posible. Aún así, nos quedaron algunos cortos por ver, pero vivir tan lejos de la fuente de origen nos lo ha impedido. Tal vez algún día…

Otro de los capítulos más interesantes es aquel dedicado a glosar la infinidad de proyectos ideados y no realizados por Piquer, y que firmas tú, Pedro…

Sí, es algo de lo que nos sentimos orgullosos. Se nos ocurrió por nuestro afán de completismo, cuando en casi ningún libro se interesan por este tema. Es muy interesante para poder abarcar todas las ideas y proyectos de un director a lo largo de su carrera. Como te he comentado anteriormente, lo difícil del acceso a ese raro material nos obliga a no ser todo lo perfeccionistas que nos gustaría ser. Necesitaríamos mucho tiempo y dinero para poder realizar tan interesante tarea.

6 - JUAN PIQUER SIMÓN_ Hoja 27 - JUAN PIQUER SIMÓN_ Hoja 3

Junto con este artículo también te encargas de la maquetación del volumen, tarea que también ha supuesto tu primera incursión, y que destaca por su enorme despliegue gráfico, compuesto por casi seiscientas imágenes. ¿Cómo fue el proceso de recopilación y selección?

Como bien dices, es mi primer trabajo como maquetista de un libro. No es mi primera experiencia, ya que previamente había realizado los cuadernillos que entregábamos a los asistentes a nuestros ciclos de cine “Oscuro Video”, pero la realización de un libro es algo más complicado. La recopilación del material gráfico viene de muy distintas fuentes: gran parte de internet (lo que supone un hándicap por la deficiente calidad de las imágenes en muchos de los casos), carátulas originales de amigos coleccionistas de cintas de video vhs y beta, nuestros propios fondos originales, capturas de fotogramas de las películas, fotos escaneadas, fotos enviadas por personas involucradas en las realización de las películas, y algún dibujo encargado exclusivamente.

Entre esta variedad de ilustraciones se encuentran storyboards, pruebas de vestuario, maquetas y otras imágenes procedentes de la propia producción de las películas comentadas y en muchos de los casos inéditas. ¿Cómo accedisteis a este material?

Algunas ilustraciones proceden de la página web que el propio Juan Piquer tenía y que ya no existe. Y la gran mayoría procede de personas que trabajaron en los rodajes de las diferentes películas y que muy amablemente nos las han cedido.

Y tras Juan Piquer Simón. Un titán en el confín de la Tierra, ¿cuál va a ser vuestro próximo libro? ¿Qué nos podéis adelantar de los otros proyectos en los que os encontráis inmersos?

Puedo adelantaros que serán obras fieles a la idea de “cine oscuro” con ciertas similitudes con el presente libro, así como una nueva línea de trabajos más cercanos al mundo de la literatura terrorífica.

JESÚS FRANCO

Antes de terminar, me gustaría que me hablarais un poco de  ese “Oscuro Video” que ha salido a colación en una de vuestras anteriores preguntas …

Oscuro Video es un intento de crear un cineclub sobre el Cine Fantástico y de Terror en Valladolid, pero no estamos en los años sesenta o setenta, y con las nuevas (e incluso viejas) generaciones es muy difícil realizar este tipo de proyectos como a nosotros nos gustaría; y más en esta ciudad que, a pesar de tener un festival de cine de primera categoría como la Seminci, no tiene gente ni instituciones que se involucren acudiendo a otros eventos cinematográficos, y más de esta índole. Aún así llevamos desde diciembre de 2009 realizando ciclos de cine fantástico monotemáticos muy interesantes. Podéis ver el contenido de todas las programaciones realizadas entrando en nuestra página: http://oscurovideo.blogspot.com.es

Si queréis añadir algo más…

Agradecer a todas las personas que hicieron posible dicho libro con nuestro más sincero aprecio por su persona y trabajo. Por otra parte, dar las gracias a todos aquellos que adquirieron ejemplares y nos transmitieron su apoyo incondicional para seguir en la misma línea. No queremos olvidarnos de todos aquellos que difundieron en sus blogs, webs y demás plataformas la noticia y opinión del libro, de los que tú mismo formas parte. Y, por último, queremos destacar al recientemente desaparecido Frank Braña por su amabilidad, amistad e implicación en la presente obra.

José Luis Salvador Estébenez

Published in: on mayo 14, 2013 at 6:06 am  Comentarios (1)  

Entrevista a Carlos Aguilar sobre “Mario Bava”, su nuevo libro

Almería, 2011

Hace escasas fechas salía a la venta Mario Bava. ¿Qué te llevó a decantarte por la figura del realizador italiano para dar forma a tu nuevo trabajo?

Crecí adorando su cine, y desde entonces no he dejado de hacerlo. Lo cual es maravilloso, advertir esa continuidad en el aprecio, notar que por muchos años transcurridos sigue encantándote algo tan importante en tu etapa de formación. Recuerdo como si fuera ayer cuándo vi Diabolik, Terror en el espacio, El diablo se lleva los muertos y Un hacha para la luna de miel, en los inolvidables cines de barrio madrileños, o La máscara del demonio, poco después, en la Filmoteca. Me acuerdo asimismo del fallecimiento de Bava, y el ciclo de Filmoteca en homenaje póstumo, gracias al cual vi por primera vez Seis mujeres para el asesino. Yo editaba ya mi fanzine, Morpho, y escribí una pequeña necrológica. Por aquel entonces se estrenaba también Shock y se reponía Terror en el espacio, a rebufo del éxito de Alien… En definitiva, éste sobre Mario Bava era un libro que me debía a mí mismo.

Como ya ocurriera con tu anterior obra sobre Jesús Franco, el que aparezca dentro de la prestigiosa colección “Cineastas” de Cátedra supone una especie de reconocimiento a nivel oficial de un cineasta que todavía, al menos en nuestro país, no parece disfrutar del reconocimiento que mereciera. ¿A qué crees que es debido?

Cátedra no vaciló cuando propuse este libro para la colección, les pareció correcto que Mario Bava figurase en “Cineastas”. Respecto al menosprecio que Bava ha sufrido, la razón básica es de tipo general, estriba en el desdén que siempre padecieron los directores volcados en el cine de género, con independencia de la personalidad de su obra. Si se les reconocía cierta competencia técnica, podían darse con un canto en los dientes. Añade que la etapa gloriosa de Bava coincidió con la izquierdista politización extrema de la Crítica en Europa. Entonces si no hacías una película que pretendiera mejorar la sociedad, te topabas con la indiferencia, si no el desprecio, de los críticos supuestamente buenos, que por añadidura eran los influyentes, los que creaban opinión. Así de duro lo tenían los especialistas en Terror, Western, Policiaco… y de vergonzosa era la cuestión.

Carlos entre Luca Rea y Antonio Bruschini el pasado 2007.

Carlos entre Luca Rea y Antonio Bruschini el pasado 2007.

Buena muestra de esta falta de valoración es la escasa bibliografía existente en castellano sobre Bava, tal y como se puede comprobar en el correspondiente apartado destinado a tal efecto, formada básicamente por artículos desperdigados en diferentes revistas o libros corales. De este modo, tu prolija labor de documentación se centra en gran medida en obras foráneas, dentro de la cual adquiere una especial relevancia la opinión del fallecido crítico italiano Antonio Bruschini, a cuya memoria has dedicado el libro…

En efecto. Repasé las aportaciones españolas, pero he privilegiado las italianas, por razones de proximidad nacional y cercanía cultural. Entre ellas, he recurrido mucho a Bruschini también por motivos personales de homenaje póstumo, pues fuimos grandes amigos. Era una persona maravillosa, de las mejores que he conocido en esta profesión, además a escala mundial. Por añadidura, fue el primer crítico italiano que reivindicó la totalidad de la producción nacional de género: terror, western, policiaco, aventuras… Nos conocimos en 1997, el año en que Italia entró en mi vida para no salir, y por fortuna, y desde entonces nos vimos mucho. Yo le entrevisté para la serie Érase una vez en Europa, además de incorporarle en un par de revistas españolas, Nosferatu y Quatermass, para los números monográficos del Western europeo y del terror italiano respectivamente, y en ambas cumplió de maravilla. Incluso vino a Granada para la presentación del segundo, amén de más gente estupenda y que quiero mucho de Italia, como Giona Antonio Nazzaro, Luca Rea o la escritora Cristiana Astori, junto a los mismísimos Pupi Avati, Dario Argento y Francesco Barilli. A Bruschini ya le había incluido en la dedicatoria de la segunda edición de mi libro sobre Leone, en el 2009, en éste por desgracia he debido hacerlo a título póstumo.

Dentro de la imagen que se ha perpetuado en el inconsciente cinéfilo sobre la obra de Bava prevalece la idea de que el valor de su cine reside en sus aspectos puramente estéticos. Una opinión que te encargas de desmentir de forma categórica, mostrando que, junto a su apabullante inventiva visual, convivían una serie de rasgos argumentales y temáticos que por sí solos le otorgarían la etiqueta de autor, dispuestos además dentro de unos planteamientos de lo más audaces y morbosos para la época en que fueron llevados a cabo…

Justo, ése era uno de los propósitos del libro. Como dice la máxima italiana, precisamente, “no hay estética sin ética”. Pero habría que añadir que eso sólo ocurre en el arte de verdad. Tal principio no cuenta para lo mediocre, lo inocuo, lo zafio o lo puramente superficial. Por eso, en Bava la suntuosidad estética casa a la perfección con la personalidad en los contenidos, forman una misma sustancia, definen un sentido específico que es privativo y en su día resultó innovador, como sucede con todos los genios del Séptimo Arte.

Otro de los aspectos a los que aportas luz es su supuesta responsabilidad sobre ciertas películas en las que participó en diferentes cometidos y que algunas fuentes le han otorgado su autoría…

Claro, quería clarificar de una vez por todas qué hizo Bava exactamente en el cine. Firmado o sin firmar, como director o en cualquier otro cometido, en películas propias o ajenas. Partiendo de la base de que era un hombre que trabajaba por cuatro, y aglutinó talentos muy diversos: iluminación, cámara, realización, montaje, trucajes, escenografía… Como los profesionales del cine mudo, de hecho su padre lo fue, en los tiempos primigenios de la industria fílmica, cuando las funciones se solapaban un tanto, no estaban tan delimitadas como empezaron a estarlo a partir de los años 20.

portada libro carlos mario bava

Tal y como señalas en el libro, el florecimiento del genio de Bava está  implícitamente unido al cine de género italiano en el que se desarrolló su carrera, no dudando definirle como un “fruto purísimo” de este contexto. ¿De haber sido otras las circunstancias quizás su talento no habría tenido la oportunidad de haber emergido, sobre todo teniendo en cuenta que su mejor margen de expresión lo encontraría entre los márgenes del cine fantástico, por entonces prácticamente inexistente en la cinematografía trasalpina?

No puede saberse. Ahora bien, Bava es impensable fuera de ese contexto tan preciso y formidable, también es verdad. Puede aplicarse en cualquier caso el viejo y buen principio del azar y la necesidad: el cine italiano (y europeo, y mundial) necesitaba a comienzos de los años 60 un genio como Mario Bava, y el azar, o sea el mal carácter de su colega Riccardo Freda, hizo el resto, puso la primera piedra de tan magnífico edificio.

Lo que no admite discusión es que su contribución es incuestionable para el asentimiento y florecimiento de este tipo de cine, primero a través de su trabajo en variadas labores para títulos como el díptico sobre Hércules de Pietro Francisci o I vampiri y, ya como realizador, pariendo films tan definitivos y categóricos a diferentes niveles como La máscara del demonio, La muchacha que sabía demasiado y Seis mujeres para el asesino, responsables todos ellos del surgimiento de algunos de los estilos más populosos e influyentes en el devenir del Cinema Bis europeo, caso del péplum, el gótico italiano o el giallo

Eso es irrefutable. La industria del cine italiano le debía mucho, y sin embargo fue muy injusta con él, relegándole progresivamente a proyectos cada vez peores, e impidiéndole materializar bastantes propios. De estas frustraciones también hablo en el libro, he investigado sobre todos y cada uno de los films abortados de Bava, que por desgracia no fueron pocos, incluso una adaptación de Lovecraft y un guión escrito principalmente por nuestro Rafael Azcona adaptando un escritor italiano que me encanta, Giorgio Scerbanenco. Por todas estas razones (o sea la incomprensión e injusticias sufridas, y los muchos proyectos abortados) Bava recuerda al mismísimo Orson Welles.

No obstante, a pesar de la importancia e influencia de su obra y del pronto reconocimiento que obtiene más allá de las fronteras italianas en países como Francia o los Estados Unidos, Bava nunca abandona la realización de pequeñas producciones que, con el paso del tiempo, resultan cada vez más modestas, en la que en no pocos de los casos hace de la necesidad virtud…

Sí, pero también es verdad que se hallaba más cómodo en películas de producción limitada, donde él pudiera controlarlo todo y trabajar con gente de confianza. En una superproducción, acaso sus proverbiales modos artesanales se hubieran desdibujado y su personalidad se hubiese confundido un poco. Lo que ocurre es que una cosa es la Serie B y otra la basura, al igual que una cosa es partir de un guión pretextual, que sirva de base para ir vertebrando unas preocupaciones características, y otra es un libreto que no valga para nada. De todos modos, yo sostengo que incluso sus peores películas encierran cierto interés, algún que otro momento, o acierto, que justifican su visión.

Inevitablemente esto nos lleva a otra cuestión. ¿Fue Bava un genio desaprovechado?

Fue un genio, eso sin la menor duda. Desaprovechado no diría yo, puesto que su filmografía cuenta con los suficientes títulos que autorizan a sostener eso, que fue un genio. Y nada puede quitarnos eso, ahí está esa genialidad para quien pueda y sepa apreciarla, para disfrutarla a perpetuidad. Pero cierto es que pudo hacer todavía más, que mereció mayor atención y reconocimiento de una industria que cada fue más injusta e ingrata con él.

Con Dario Argento durante la primera edición de "Retroback".

Con Dario Argento durante la primera edición de “Retroback”.

No deja de ser curioso, en este sentido, que el inicio de su decadencia coincida con el apogeo de su principal alumno/imitador, el inefable Dario Argento, quien, por cierto, no sale demasiado bien parado en tus opiniones…

Es de lo más significativo, desde luego. Y Argento no sale bien parado en mi libro porque no supone más que la trivialización de Bava, astutamente empaquetada y promocionada, y encima pretenciosa. Y eso al principio de su carrera, después ya ni eso, degenera en la pura basura. Manejando un símil musical, Bava sería Jazz y Argento sería Rock. Un símil que las propias filmografías confirman en sentido literal, si se repara en que a menudo las bandas sonoras de Bava recurrieron al Jazz y las de Argento a diversas variantes del Rock, sobre todo el sinfónico y el Heavy Metal.

La aludida condición de pionero de Bava te sirve también de excusa para realizar en paralelo una suerte de recorrido por los diferentes géneros frecuentados por el cine popular italiano durante su época de esplendor, lo que considero todo un acierto, en especial para los posibles lectores ajenos a tan excitante fenómeno…

La tentación era irresistible, amén de resultar oportuno de cara a cinéfilos jóvenes, que acaso no conocen, o no en la medida ideal, la enorme riqueza de aquel cine, que brilló por motivos artísticos y se exportó a los cinco continentes. Por otra parte, la gente de mi generación, y no digamos ya de las anteriores, vivió el esplendor del cine italiano, y debido a ello también le resultará agradable y gratificante hallarlo evocado en el libro.

En este sentido, me ha gustado mucho la idea de equiparar el desarrollo de la trayectoria profesional de tu objeto de estudio con el florecimiento, auge y decadencia de la industria de cine de género italiano…

Gracias. Lo advertí hace tiempo, cuando escribí el artículo sobre Bava para la revista Quatermass. Me di cuenta de que, a su pesar y acaso sin plena consciencia, Bava, además de sus extraordinarios méritos artísticos, entrañaba una gran metáfora, y es la de aglutinar las fases esenciales de un fenómeno cinematográfico maravilloso, incomparable e irrepetible. Por tanto, procedí en consecuencia.

Al igual que ya ocurriera en tu referido estudio sobre el cine de Franco, vuelves a prestar una especial atención a la lista de colaboradores que ayudaron al cineasta a dar forma a sus films…

Hacer caso omiso, o mentar sólo por encima, a los colaboradores esenciales de un cineasta me parece una injusticia intolerable. Aunque el director es quien rige y determina tanto la normativa artística como la entraña conceptual de la obra, sus herramientas son los colaboradores. Por tanto, interesa saber quienes son, de dónde proceden, qué han hecho antes, cómo era la relación del director con ellos… Trabajen delante o detrás de la cámara. Con todo, en el caso de Bava, al tratarse de un cineasta que expresa sus contenidos básicamente a través de la plástica, reviste una relevancia particular la relación con los directores de fotografía, en especial Ubaldo Terzano y Antonio Rinaldi.

Junto a Anita Haas y el fallecido actor John Phillip Law, el inolvidable protagonista "Diabolik".

Junto a Anita Haas y el fallecido actor John Phillip Law, el inolvidable protagonista “Diabolik”.

Siguiendo con tus señas características, una vez más encabezas los diferentes capítulos en los que se divide el libro con citas, y que en este caso se reparten entre testimonios de actores que trabajaron con Bava, de él mismo, y párrafos extraídos de algunas de las fuentes literarias adaptadas por el italiano. Ni qué decir tiene que su elección y distribución no será para nada aleatoria…

Sí, qué bien que hayas reparado en eso. El criterio es el siguiente: dos actores abren los primeros capítulos, donde aún no se aborda la obra de Bava cronológicamente; el primero, John Phillip Law, que como sabes fue muy amigo mío y sobre quien escribí un libro junto a mi mujer Anita Haas diseñado y coeditado por Javier G. Romero, y el segundo Cameron Mitchell, pues fue quien más roles protagonistas desempeñó para Bava. El propio Bava cierra, mediante una declaración idónea para el capítulo final; y los capítulos que recorren las etapas del cine de Bava comienzan con un párrafo significativo de una obra adaptada, desde el relato El Viyi al comic Diabolik. Me encanta esta disposición, brindar el libro así me parece, además de bonito, muy ilustrativo, pues, pese al carácter básicamente plástico del cine de Bava, el componente literario importa, y él leía mucho, sobre todo literatura clásica rusa.

Antes comentabas los proyectos en los que Bava estuvo involucrado y que por diversas razones no llegaron a buen puerto. De entre los que se mencionan de pasada a lo largo del libro me ha llamado especialmente la atención su frustrada participación en el remake de King Kong de John Guillermin, del que debería haberse encargado de los trucajes y la dirección de la segunda unidad, pero en el que Bava declinó participar debido a su mala experiencia previa junto a su productor, Dino de Laurentiis, en Diabolik

Bueno, fue un poco de todo. Tampoco quería alejarse de Italia durante el espacio de tiempo tan prolongado que exigía trabajar en esa película.

Hablando de Diabolik, película por la que nunca has escondido tu debilidad. En vista de que ya has dedicado sendas obras a dos de sus principales responsables, es decir, Mario Bava y John Phillip Law, ¿para cuándo un libro sobre la vida y obra de tu adorada Marisa Mell?

Pues no eres el primero que me lo pregunta… Me encantaría, desde luego, pero sólo lo haría si me garantizasen un despliegue visual de envergadura. Aunque tampoco digo en los niveles del que pude disfrutar con el de John Phillip Law, para el cual además pudimos servirnos de su propio archivo, que lo puso a nuestra disposición con toda confianza y donde Anita y yo entramos a saco, porque entiendo que eso requiere otro esfuerzo editorial tan extraordinario, y golpes de suerte así se disfrutan pocos en la vida.

Carlos junto a Lina Romay, Jesús Franco y José Roberto Vila en el estreno de "See You Later Cowagunba".

Carlos junto a Lina Romay, Jesús Franco y José Roberto Vila en el estreno de “See You Later Cowagunba”.

Espero que comprenderás que no puedo dar por terminada la entrevista sin sacar a colación el reciente fallecimiento de Jesús Franco…

Lo comprendo perfectamente. Y reconozco que me ha afectado su muerte, porque con él desaparece una de las personas más importantes de mi vida, a nivel artístico, personal y profesional. Yo debo mucho, muchísimo a Jesús Franco, en diversas vertientes, nunca lo negaré y siempre lo agradeceré. Y el hecho de que nuestra relación estuviera repleta de altibajos, de enfados y reconciliaciones, añade una tortuosidad psicológica y emocional que siempre estará dentro de mí, y que no me abandonaba mientras escribía el libro que me publicó Cátedra hace un par de años y me presentó Jack Taylor en Filmoteca. De ahí que éste haya sido el libro más difícil de escribir de toda mi obra, por esa delicada pero fuerte implicación personal. Tras la última vez que nos vimos, en el estreno de una película musical donde ambos desempeñamos roles de colaboración como actores, See You Later Cowagunba, de José Roberto Vila, en el 2004, intentaron reunirnos por diversas partes, pero ninguna prosperó. Te contaré una de las más curiosas, que refiero por primera vez en una entrevista: un joven gallego, cuyo nombre no recuerdo, no es que quiera ocultarlo, tras abordarme en Málaga, en el Festival del Cine Español, me contó que quería hacer un corto de una media hora protagonizado por Jesús y por mí, sin más actores. Decía que sería un poco como el Tigrero de Mika Kaurismaki, con Jesús en el cometido de Sam Fuller y yo en el de Jim Jarmusch, más o menos. Yo desde luego acepté, pero ignoro si lo llegó a hablar con Jesús. Y ahí quedó la cosa.

José Luis Salvador Estébenez

Published in: on abril 30, 2013 at 6:38 am  Comentarios (6)  

Nuevo libro sobre Terence Fisher

Terence

La prestigiosa colección  “Signo e imágenes/Cineastas” de Cátedra prosigue con su apuesta por los nombres propios del Cinema Bis del Viejo Continente. A la salida hace escasas semanas del estudio de Carlos Aguilar sobre la figura de Mario Bava, se le une ahora el anuncio de una nueva obra centrada en otro cineasta europeo no menos genial e influyente que el italiano, y que, al igual que este, despuntaría dentro de los márgenes del fantástico. Hablamos de Terence Fisher, quien en el seno de la Hammer Films revolucionaría el cine de terror gótico gracias a sus novedosas reformulaciones de los monstruos clásicos de la Universal, con títulos tan magistrales e imperecederos como La venganza de Frankenstein, Drácula, Príncipe de las Tinieblas o La maldición del hombre lobo, entre muchos otros.

Su impactante uso del technicolor, su posicionamiento crítico ante la hipócrita moral de la sociedad victoriana, la ambigüedad con la que trataría a unos personajes inmersos en el eterno enfrentamiento entre el bien y el mal, o el dinamismo de su puesta en escena, son solo algunos de los rasgos con los que el londinense insuflaría nuevos bríos a unos personajes que parecían ya totalmente codificados y agotados tras la sobreexplotación a la que habían sido sometidos por parte de la productora norteamericana, marcando un antes y un después en el devenir del cine fantástico.

El encargado de dar forma a tan interesante trabajo ha sido el crítico valenciano Joaquín Vallet, responsable dentro de esta misma colección del volumen dedicado a Joseph Losey. Según sus propias palabras, en su nuevo libro “combina la génesis de producción de cada película con un intenso análisis de todas ellas, donde se muestran las líneas maestras del estilo de Terence Fisher”. Dentro de su pormenorizado recorrido por la filmografía del británico, uno de los apartados en los que mayor énfasis ha puesto ha sido el de sacar de las sombras una de las etapas más desconocidas del cineasta: la comprendida entre 1948 y 1957, es decir, desde el debut de Fisher como realizador hasta su consagración con la seminal La maldición de Frankenstein.

En estos momentos, Terence Fisher de Joaquín Vallet se encuentra en plena fase de corrección, previéndose su lanzamiento para finales del mes que viene.

Published in: on abril 25, 2013 at 6:38 am  Dejar un comentario  

Próximamente a la venta: “La Primera Guerra Mundial en el cine. El refugio de los canallas”

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La Primera Guerra Mundial en el cine. El refugio de los canallas es el título del nuevo libro de Emilio G. Romero, autor de varios ensayos centrados en la relación entre el cine y la jurisprudencia, así como de la apasionante novela Lejos de Thelema, cuya trama se desarrolla parcialmente durante el rodaje de la maldita La bandera negra de Amando de Ossorio. En esta ocasión, el abogado y escritor onubense cambia de tercio, proponiendo un apasionante recorrido por la que fue la primera gran contienda mundial en el que el cine se erige en el principal hilo conductor, a través de cuya visión son ilustradas las causas, desarrollo y consecuencias de tan lamentable guerra.

Dividida en dos mitades, la primera parte de la obra se encarga de aborda el conflicto desde el punto de vista histórico, militar, sociológico y económico visualizando los diferentes ámbitos de la guerra a través de escenas de multitud de películas que han reconstruido aquellos años. Por su parte, en la segunda el autor describe las diferentes etapas de la historia del cine y cómo han representado la contienda según las circunstancias políticas y culturales del siglo XX e inicios del siglo XXI.

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Con una extensión de 316 páginas encuadernadas en edición rústica y un apartado gráfico compuesta por setenta fotografías en blanco y negro, está previsto que La Primera Guerra Mundial en el cine. El refugio de los canallas se encuentre a la venta a finales de este mes de la mano de T&B Editores a un P.V.P. recomendado de 22 €. Para esas fechas os ofreceremos una entrevista en exclusiva con Emilio en la que repasaremos distintas cuestiones relacionadas con tan interesante trabajo.

Más información en: http://www.cinemitos.com/tbeditores/Paginas/978-84-15405-55-9.asp

Published in: on abril 11, 2013 at 6:36 am  Dejar un comentario  

“Mario Bava”, nuevo libro de Carlos Aguilar

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Carlos Aguilar vuelve a la carga. Si ya de por sí supone una buena noticia la publicación de un nuevo libro de quien es uno de los más reputados especialistas y ensayistas cinematográficos de nuestro país, lo es aún más el que su nuevo objeto de estudio sea uno de los nombres propios del cine de género europeo. Tras sus respectivos trabajos dedicados a Clint Eastwood y Jesús Franco, el madrileño posa ahora su mirada en la figura de Mario Bava, uno de los mayores genios que en la historia del séptimo arte han sido, pero del que, incomprensiblemente, hasta ahora apenas existía bibliografía en castellano.

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Aguilar cubre este vacío existente con una completa obra de trescientas treinta páginas ilustrada por más de sesenta fotografías, en las que, bajo su personal e intransferible estilo, el también novelista describe la vida, obra y contexto en el que se desarrolló la filmografía del responsable de representantes tan emblemáticos e influyentes del Cinema Bis del viejo continente como La máscara del demonio, La muchacha que sabía demasiado, Las tres caras del miedoDiabolikBahía de sangre, títulos todos ellos originadores de diferentes corrientes genéricas emprendidas por el cine popular europeo.

Editado por Cátedra dentro de su colección “Signo e imágenes/Cineastas”, Mario Bava de Carlos Aguilar ya se encuentra a la venta a un precio recomendado de 13 €. En próximas semanas ampliaremos la información con una entrevista al autor y un análisis crítico de la obra.

Published in: on marzo 19, 2013 at 6:41 am  Comentarios (2)  

“De Buen Humor” en el Doré

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Hoy miércoles el Cine Doré, sede de la Filmoteca Nacional, acogerá a las 19.15 horas la presentación de De Buen Humor, antología de relatos de José Santugini, humorista y guionista de cine nacido en Toledo en 1903 y fallecido en Madrid en 1958. Surgido de las páginas de la revista “Buen Humor”, entre sus trabajos para el séptimo arte cabe destacar el guion del film de Rafael Gil Viaje sin destino (1942), su participación en el libreto de la que sería la película iniciadora del cine policiaco barcelonés Brigada criminal (1950) de Ignacio F. Iquino, y la adaptación de la novela de Emilio Carreré La torre de los siete jorobados para la versión cinematográfica dirigida por el gran Edgar Neville. No obstante, lo más relevante de su filmografía se encuentra en su asociación con el director de origen húngaro Ladislao Vajda, para el que ejerció de guionista en films tan emblemáticos de nuestro cine como Carne de horca (1953), Mi tío Jacinto (1956), Un ángel pasó por Brooklyn (1957) y El cebo (1958).

El acto contará con la presencia del crítico Jordi Costa y Santiago Aguilar, antólogo y prologuista del libro, que ha sido editado por Pepitas de calabaza. Tras la presentación se proyectará la única película dirigida por Santugini, Una mujer en peligro (1936), en lo que se antoja una ocasión única de ver esta cinta, joya del cine republicano ausente de las pantallas desde hace décadas.

Más información en las webs de la editorial “Pepitas de calabaza” (http://www.pepitas.net/) y del Cine Doré (http://www.mcu.es/cine/MC/FE/CineDore/Programacion.html)

Published in: on marzo 6, 2013 at 6:30 am  Comentarios (1)  

Entrevista a Josito Cro-Mag, co-autor de “33 spaghetti westerns que no te puedes perder”

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Sam Torche y Josito Cro-Mag son los seudónimos de dos aficionados al western mediterráneo que han decidido plasmar su afición con la publicación de 33 spaghetti westerns que no te puedes perder, un libro totalmente autoeditado en el que repasan los que a su juicio son los títulos más relevantes del estilo. Para apoyar el lanzamiento de este proyecto independiente del que ya os informamos hace unos días, mantuvimos la presente entrevista con uno de sus autores, Josito Cro-Mag, en la que nos desvela diversos aspectos de su recién nacida obra.

-          Antes de nada, pongámonos en antecedentes. ¿Cuáles son vuestros inicios?

Ni Sam ni yo somos periodistas de formación. El librito obedece a una pulsión más de fan que de crítico, tiene un espíritu totalmente amateur y nos gusta que sea así.

-          33 spaghetti westerns que no te puedes perder es vuestro primer libro. ¿Qué os lleva a lanzaros a la aventura?

En el caso de Sam el desempleo, y en el mío las vacaciones de verano en el curro. Suena muy ocioso, pero es así, un día me bajé a su casa para comer y nos pusimos El halcón y la presa

-          Para publicarlo habéis recurrido a la autoedición de la mano de Punto Rojo Libros. ¿Llegasteis a mover el proyecto por alguna editorial, o desde un primer momento teníais claro que lo ibais a sacar por vuestra cuenta?

No te voy a engañar: cuando lo acabamos lo enviamos a una editorial especializada en temas de cine. Ni contestaron. Imagino que el producto que les enviamos era demasiado artesanal para ellos, y lo entiendo. De cualquier forma, yo he crecido haciendo fanzines y corta-pegando, creo que la autoedición te proporciona una independencia total. Incluso Whitman empezó auto-editándose, o eso le leí una vez a Bukowski…

-          Según la información facilitada, la tirada inicial ha sido de cien ejemplares. ¿Cómo va a ser su distribución? ¿Solo va a poder adquirirse a través de vosotros, o exiten algunos puntos de venta?

La idea es seguir vendiéndolo nosotros, aunque no descartamos dejar algunas copias físicamente en alguna tienda en Madrid. La intención es moverlo a un nivel muy local, esa era la idea inicialmente, aunque ilusiona recibir pedidos del libro desde Argentina, Portugal o México.

-          Con una edición tan limitada, queda claro que lo que menos buscáis es hacer negocio…

Es que cualquiera que se plantee la posibilidad de hacer dinero editando un librito sobre cine de géneros en España está bastante alejado de la realidad. Además, vivimos en un país muy paleto: digamos que estás hablando con alguien convencional –típica conversación de curro- y por la razón que sea sale el tema de que te has auto-editado un libro sobre spaghetti western, y la gente te mira raro. Aquí te sales de Auster, Ruiz Zafón, el Marca, Federico Moccia o las sombras de Grey y todo lo que no sea eso es friki, directamente…

-          Para el prólogo habéis contado con la colaboración de un buen amigo de esta casa, Juan Gabriel García, quien se marca un excelente texto en el que, partiendo de su experiencia personal, efectúa un conciso repaso por la historia del western mediterráneo, así como de sus principales rasgos estilísticos. ¿Cómo surgió su participación?

Nos pusimos en contacto con varias personas del mundillo, que considerábamos afines al proyecto. Uno de ellos era Juan Gabriel, al que no conocíamos personalmente. Después de tratar con él varias veces (móvil y correo electrónico), hemos confirmado que detrás de su firma hay un tío muy cercano y muy válido. El prólogo es casi lo mejor del libro, en serio. También hablamos con Alex Cox –muy majo, pero nada interesado en hacerlo “for free”- y con Pedro, del excelente blog portugués “Por um punhado de euros”, que por razones que no vienen ahora al caso no pudo colaborar.

-          Tal y como se anuncia desde su título, el grueso del contenido lo componen treinta y tres reseñas de otros tantos films. ¿Por qué os decantasteis, precisamente, por esta cifra?

Al principio nos emocionamos y pensamos en cien. Honestamente, ni de coña hay cien spaghetti westerns decentes. No los hay. Luego pensamos en cincuenta, pero nos dimos cuenta que íbamos a acabar metiendo pelis que nos dejaban bastante fríos. Treinta y tres es un número bastante sonoro, queda bien.

-          ¿Cuáles han sido los criterios que habéis seguido a la hora de elaborar la lista de títulos a comentar?

Hemos intentado ser didácticos e incluir los clásicos de Leone y otros tres o cuatro títulos de esos que todo el mundo conviene en citar como clásicos del eurowestern (Django, El día de la ira, Keoma o El gran silencio). A partir de ahí, se incluyen pelis menos reivindicadas, como Mannaja o Tepepa… Algunas de mis críticas las tenía ya publicadas en Filmaffinity, lo cual facilitó las cosas. Como todo listado, es criticable.

-          Ya que lo mencionas, la confección de este tipo de listados suele sembrar la polémica entre los aficionados, donde siempre suelen existir los que reclamen la presencia de algún film en particular, o los que, por el contrario, vean injustificada la inclusión de según que títulos. Sin ir más lejos, personalmente echo a faltar algún representante del llamado fagioli-western o, lo que es lo mismo, la vertiente paródica que iniciara Le llamaban Trinidad, aunque solo sea por representatividad…

Sinceramente, solo me arrepiento de no haber incluido Corre cuchillo corre. Debería estar… Del fagioli no te puedo hablar mucho, es un sub-género que me da bastante repelús, quizá porque inconscientemente lo asocio a los primeros años de Telecinco, las pelis de Alvaro Vitali, Todo el mundo es bueno, etc. No me genera la sensación de estar viendo cine, no lo veo creación, lo veo producto, pero vamos, quizá haya alguna joya escondida dentro de la filmografía de Enzo Barboni.

-          Dentro de la selección sorprende la presencia de El cóndor, producción de nacionalidad norteamericana, si bien rodada en Almería …

El cóndor tiene toda la actitud del spaghetti western, el director es inglés, si no te fijases en la ficha técnica de la peli podrías pensar que estamos ante una coproducción hispano-italiana, por ejemplo. Por cierto, como pasa con el Cortijo del Fraile, alguien tendría que reivindicar las viejas ruinas de El cóndor, es una pena lo desaprovechadas que están.

-          Sin embargo, este planteamiento parece contradecir la comparecencia de Antes llega la muerte, geográficamente englobada dentro del western mediterráneo, pero de estilo diametralmente opuesto…

Efectivamente, quizá está menos justificada la presencia de Antes llega la muerte en el libro que la de El cóndor. Cuando estábamos acabando el libro falleció Joaquín Luis Romero Marchent, y era evidente que teníamos que incluir una peli suya. A pesar de ser eurowestern, esta peli en concreto podría ser perfectamente un western americano de serie B, al estilo de Minnesota Clay de Sergio Corbucci, por ejemplo, pero insisto, Romero Marchent merecía aparecer aquí.

-          Las reseñas están firmadas de forma individual por cada uno de vosotros. ¿Cómo os la repartisteis? ¿No barajasteis en ningún momento la posibilidad de coescribirlas juntos?

Es más sencillo repartirse las críticas. Coescribir es muy impersonal, yo escribo de una forma, Sam de otra. No es cuestión solo de estilo, firmando juntos se pierde esa identidad. Hemos intentado no ser muy académicos, de cualquier forma.

-          En cuanto a la ordenación de las películas comentadas dentro del libro no parece obedecer a criterio alguno, ni alfabético ni cronológico, lo que en principio podría dificultar su consulta. ¿Ha sido algo aleatorio, o el orden responde a algún motivo determinado?

Ha sido algo totalmente intencionado, a excepción de la última crítica (Mannaja o El valle de la muerte, de 1977), cronológicamente el último spaghetti de relevancia en un momento en el que el género estaba ya agotadísimo. Imagino que si tuviésemos que hacer un libro sobre nuestros treinta y tres libros o nuestros treinta y tres discos preferidos, tampoco nos fijaríamos demasiado en la fecha de publicación.

-          A lo largo de vuestras opiniones aflora un evidente espíritu reivindicativo de las bondades del spaghetti-western. ¿Realmente pensáis que hoy en día se encuentra tan marginado como lo estaba en su época, o que aún existen ciertos prejuicios sobre este tipo de cine?

La frase que más he oído éste último mes es: “Anda, un libro sobre spaghetti western, a mi padre le gustan mucho esas películas”… Evidentemente, a excepción de Hasta que llegó su hora, La muerte tenía un precio o El bueno, el feo y el malo (Por un puñado de dólares me parece menor en comparación a las otras tres, aun siendo una gran película), nunca incluiría un spaghetti western en un hipotético listado de “pelis preferidas”… Está claro que aunque Keoma mola, no es Barry Lyndon, Mishima o Testigo de cargo. Con todo esto, te diré que lo que más me jode de cómo ha envejecido el spaghetti western (llámalo eurowestern o western mediterráneo) es que todo el mundo habla de él desde la condescendencia, se reivindica con una media sonrisa porque queda muy cool, pero nadie se sienta realmente una hora y media en un sofá y se pone a ver Tepepa, que es una jodida maravilla de peli de principio a fin. Tepepa es más peli que la última de Haneke… También me sabe mal lo poco que valoramos lo nuestro aquí. Almería, por ejemplo, actores españoles como Fernando Sancho o Aldo Sambrell, a directores como Eugenio Martín o los hermanos Romero Marchent… Por ejemplo, yo descubrí Amanecer en puerta oscura gracias a Tarantino: no es un spaghetti western, lo sé, pero es un peliculón de todas formas.

-          En este sentido, supone toda una declaración de principios por vuestra parte que para abrir el texto hayáis escogido un fragmento de una entrevista entre Burt Kennedy y John Ford en la que los dos cineastas norteamericanos intercambian sus opiniones nada favorables acerca del western realizado en la Europa mediterráneo…

Yo soy muy mitómano de lo norteamericano, de esa estética, lo reconozco con cierta culpabilidad. Aun así, no soy muy fordiano, muchas de esas pelis me aburren, sé que habrá gente que no lo entienda. Y reitero que lo digo como fan, no como crítico.

-          Visto en su conjunto, da la sensación de que el libro, antes que a los aficionados del western europeo, está más enfocado hacía aquellos que quieran dar sus primeros pasos dentro de este estilo, sirviendo como una especie de guía iniciática, algo que por otra parte parece prefigurarse desde el título y que es remarcada por la bibliografía recomendada que incluís en las páginas finales. ¿Era ese vuestro propósito?

Creemos que el libro gustará por igual a los no muy iniciados y a los más militantes del spaghetti western, eso esperamos. El prólogo es muy sistemático, funciona perfectamente como una introducción al libro, y al final hay una pequeña bibliografía con libros recomendables… Son 104 páginas, es un libro de bolsillo realmente, no sólo en formato, sino también en precio.

-          Uno de los aspectos que más me ha llamado la atención es la especial relevancia que otorgáis en los comentarios a las características de las ediciones en DVD españolas…

Es que hay unas ediciones españolas que son una vergüenza. Hace poco vi Y dios dijo a Caín en castellano neutro y créeme, no es agradable. Lo último que está sacando Asian Trash Cinema (la colección de “Malditos del Spaghetti Western”) no está nada cuidado. No soy nada pajero de las imágenes anamórficas, de formatos, yo de eso no entiendo nada, yo solo quiero ver una peli que se vea bien y que se escuche bien, pero eso es difícil.

-          Y tras  33 spaghetti westerns que no te puedes perder, ¿qué planes de futuro tenéis?

Te mentiría si no te dijese que nos hemos planteado la posibilidad de escribir un “Otros 33 spaghetti westerns que no te puedes perder”. También hemos hablado -ya con otra gente- acerca de la posibilidad de escribir un libro, en la misma dinámica, pero acerca de música extrema. A medio plazo, quizá para el verano, nos pongamos con ello, aunque está todo en una fase muy inicial. Particularmente, espero que aquellos que hayan comprado este libro lo disfruten, lo guarden con cariño, porque tiene un punto muy artesanal, muy do-it-yourself, que lo hace personal, y eso hoy en día tiene un precio emocional importante. Hay libros mejores sobre spaghetti western, eso está claro (los de Frayling, el de Juan Gabriel, Western a la europea de Anselmo Núñez, que me encanta), pero éste, con todas sus virtudes y defectos, es nuestro, y como dicen en el rap, de alguna forma nos representa en el 2013.

-          Ya por último, y a modo de curiosidad, ¿de dónde salen vuestros seudónimos?

El mío viene de los Cro-Mags, un grupo de hardcore punk, y el de Sam es un juego de palabras con su apellido. No hay mucha historia detrás realmente. Lo que sí quiero es provechar estas últimas líneas para agradecerte la reseña y la entrevista, auto-editándose como lo hemos hecho nosotros toda ayuda es imprescindible. Un fuerte abrazo.

-          Muchas gracias a ti por vuestra amabilidad y toda la suerte del mundo con el libro.

José Luis Salvador Estébenez

Published in: on marzo 4, 2013 at 6:36 am  Dejar un comentario  

Adiós a Curtis Garland

Aunque con casi un mes de retraso con respecto al luctoso suceso, ocurrido en Barcelona el pasado 5 de febrero, hoy nos hacemos eco del fallecimiento de uno de los máximos representantes de los llamados comunmente “bolsilibros” o “novelas de a duro”: Curtis Garland. Su verdadero nombre era Juan Gallardo Muñoz y había nacido en la Ciudad Condal en 1929; tenía, por tanto, 84 años. Comenzó a publicar durante los años cuarenta del pasado siglo, y prácticamente ha seguido hasta ahora. Su seudónimo más popular fue el ya referido de Curtis Garland, pero también escribió bajo los nombres de Donald Curtis, Adisson Star, Dan Kirby, Elliot Turner, Frank Logan, Glenn Forrester, Juan Viñas, Jason Monroe, Javier, Javier de Juan, John Garland, Johnny Garland, Kent Davis, Lester Madox, Mark Savage, Martha Cendy, Jason Monroe y Walt Sheridan.

A lo largo de su carrera tocó diversidad de géneros, teniendo especial predilección por el western, el policial, la ciencia ficción y, sobre todo, el terror, al que posiblemente otorgó lo mejor de su obra, pese a que, en general, su estilo superaba con gran amplitud a muchos de los especialistas de esta modalidad. Escribió más de dos mil novelas, entre las que podemos citar, en el campo de la ciencia ficción, títulos como Cuando los dioses mueran, Él detendrá el mundo, El ojo de Dios o La agonía de los mundos, y en el del terror Anoche salí de la tumba, Doctora Jekyll, El discípulo de Frankenstein, La leyenda de la bestia, Londres 1888 (centrada en una de sus constantes, Jack el Destripador), Miserere por mí, Sangre en la morgue o Yo, hombre-lobo. Muchas de sus novelas de terror eran reelaboraciones de películas famosas del género, o también recreaciones totalmente libres a partir de una simple premisa.

Cuando Bruguera (la editorial con la cual más se identificó su nombre, aunque también trabajó para Toray y Rollán) amplió su oferta de bolsilibros, de igual modo él abrió el campo de acción de sus novelas a otras temáticas, así la aventura, las artes marciales o el erotismo. Súmese a ello el género bélico, muy popular en los cincuenta. Recientemente publicó una novela de carácter estándar, digamos, con el thriller histórico La conjura (Ed. B, 2009), así como unas memorias, Yo, Curtis Garland (Ed. Morsa, 2009).

Al igual que muchos compañeros de generación, durante la época dorada de la política de géneros en el cine español participó esporadicamente como guionsta. Una circunstancia que, en su caso, sería de lo más lógica, habida cuenta de sus antecedentes familiares y personales. Para empezar, sus padres eran actores teatrales, profesión que el mismo desarrollaría durante su juventud compartiendo compañía con Luis Prendes, y antes de dedicarse a la literatura ejerció la crítica cinematográfica para diversos medios escritos. Precisamente, sería durante esta etapa que el oscarizado intérprete George Sander le animaría “a publicar su primera novela policiaca, titulada La muerte elige”, según recoge Pablo Fernández en su capítulo dedicado a repasar las incursiones cinematográficas de los autores españoles de novela popular dentro del reciente Bolsilibro & Cinema Bis (VTP Editorial, 2012).

En total, cuatro serían los films en los que inervendría, todos ellos escorados hacía los terrenos del thriller, aunque bajo diferentes estilos. Debutaría en 1961 con No dispares contra mí de José María Núnes, tardío ejemplar de cine policiaco barcelones, que adaptaba un bolsilibro propio y cuyo libreto firmaría junto a su productor, el también cineasta Germán Lorente. A este título le seguirían dos trabajos en los que participaría en calidad de argumentista: la cinta de euroespías dirigida por el argentino Tulio Demicheli Nuestro agente en Casablanca / Il nostro agente a Casablanca (1966), y Sexy Cat (1972), ópera prima del hasta entonces actor Julio Pérez Tabernero, desarrollada en torno a las sangrientas andanzas de un asesino que reproduce en sus crimenes el modus operandi de un famoso personaje de cómic. Su último trabajo sería El pez de los ojos de oro (1974) de Pedro L. Ramírez, desvaido intento de emular los coétaneos y exitosos giallos de Dario Argento, comenzando por la referencía zoofílica de su título. No obstante, aunque esta película marcaría el final de su relación profesional con el séptimo arte, al parecer uno de los últimos proyectos de Garland antes de su muerte fue llevar a la gran pantalla de la mano de Filmax La máscara y la muerte (Multieditors de Promociones, 2012), novela policiaca perteneciente a la serie dedicada al comisario César Velasco.

Descanse en paz uno de los nombres fundamentales de la literatura popular española del siglo XX.

Published in: on marzo 1, 2013 at 6:32 am  Comentarios (1)  

“Lágrimas de papel”: el concurso

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Lágrimas de papel es el nombre de un proyecto experimental y multidisciplinar emprendido por el escritor y ensayista cinematográfico Ángel Gómez Rivero en compañía de su hijo, Ángel Gómez Hernández, reputado director de cortometrajes. El germen de esta colaboración se encuentra en un relato oral pergeñado por Gómez Rivero, cuya trama despertaría el interés de su vástago cuando aún era solo un chaval. En él, se narraba la historia de un hombre que, tras sufrir un accidente en el que perdía la memoria, regresaba a su casa para encontrar una nota de suicidio en la que se le inculpaba.

Partiendo de esta base, en enero del pasado 2008 el joven cortometrajista llevaría a cabo la realización de un film, al tiempo que Ángel Senior trasladaba el relato a papel. Para protagonizar la pieza cinematográfica, padre e hijo recurrirían a Paul Naschy, íntimo amigo de la familia, que desempeñaría así uno de sus últimos trabajos frente a la cámara. Como es bien sabido, Paul fallecería en noviembre de 2009, antes de que el montaje final de Lágrimas de papel fuera terminado.

Con el firme propósito de servir de sincero homenaje al amigo desaparecido, aparece ahora el libro-dvd Lágrimas de papel. Del folio a la pantalla. Editada por la Delegación de Juventud del Ayuntamiento de Algeciras en colaboración con el Aula Universitaria del Estrecho, la obra recoge el proyecto en sus tres diferentes vertientes: el relato original, el guion cinematográfico al que dio pie y, por último, el cortometraje resultante, el cual es incluido en una versión más completa que la comercializada en su momento por Vellavisión como complemento de la edición de la película de William Castle House on Haunted Hill. Junto con estos contenidos, la publicación incluye, además, abundante material extra, entre los que se encuentra cuaderno de rodaje, making off y diversos reportajes audiovisuales.

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Para celebrar su salida, nuestro buen amigo y puntual colaborador Ángel Gómez Rivero nos ha cedido cinco ejemplares de Lágrimas de papel. Del folio a la pantalla para repartir entre nuestros lectores. Firmados por su coautor y enviados de forma totalmente gratuita,  serán para los primeros que adivinen a qué películas pertenecen cada una de las siguientes imágenes propuestas por el propio Ángel:

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Para participar, lo único que hay que hacer es enviar vuestras respuestas al correo del blog, laabadiadeberzano@gmail.com. Una vez tengamos los cinco ganadores, publicaremos su identidad así como el título de los films a los que corresponden las imágenes. No obstante, si en el plazo de un mes a partir de hoy no se hubieran repartido los cinco ejemplares en liza, las plazas restantes se irán cubriendo con los concursantes que más respuestas hayan acertado, atendiendo siempre al orden cronológico en el que hayamos recibido sus correos.

Published in: on febrero 22, 2013 at 6:34 am  Comentarios (2)  

Entrevista a Pablo Mérida, autor de “Django y los ángeles de la muerte del western europeo”

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-         Django y los ángeles de la muerte del western europeo es el título de tu nuevo libro. ¿Cómo surge el proyecto?

Desde hace años llevaba dándole vueltas a la cabeza la idea de hacer un libro sobre el western europeo. Es un género que siempre me ha cautivado. El problema es que resulta muy amplio para tratarlo de forma general. Empecé a pensar en fórmulas que me permitieran acotarlo un poco y se me ocurrió la idea de fijarme en un prototipo de personaje.

-         Como se recalca en la nota de prensa distribuida, su salida ha coincidido con el estreno en España de Django desencadenado, la última película de Quentin Tarantino. ¿Simple casualidad, o ha sido algo premeditado para beneficiarte de algún modo de su revuelo mediático?

¿Es broma? Si dijera que es una casualidad, yo creo que no me creería ni mi madre. 100% intencionado. ¿Os parece poco ético? No sé, seguro que suena a «oportunista», pero lo cierto es que siempre que se estrenan películas de cierto peso, como sin duda lo es Django desencadenado, siento que no existan buenas revistas de cine que hagan especiales o aborden temas con cierta profundidad. En cierto modo, con Django y los ángeles de la muerte del western europeo he querido cubrir ese vacío.

-         Supongo entonces que el título escogido esconde idénticas intenciones…

Yo creo que no esconde nada. Quizá debiera haber titulado el libro simplemente como «Los ángeles de la muerte del western europeo», pero no me cabe duda de que el nombre de Django es lo que ahora va a tener más tirón. Y no lo digo como aprovechado (bueno, un poco), sino también porque estoy seguro de que mucha gente va a descubrir ahora que en los años sesenta existió un personaje llamado Django que ha sido el que inspiró a Tarantino. Y quizá a parte de esa gente le pueda interesar conocer un poco mejor la historia del tal Django.

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-         Como has comentado, para tu acercamiento al fenómeno del western mediterráneo has escogido la figura del pistolero vengador que poblara la mayoría de sus propuestas, visto a través de los personajes que encarnaron el arquetipo. ¿Por qué te decantaste por este aspecto?

Creo que es el tema esencial del western europeo: la venganza. También, aunque en menor medida, en el western de Hollywood, como lo menciono en la introducción del libro. Pero quise ir un paso más allá y no quedarme en el simple ajuste de cuentas. El tema que me interesó fue esta especie de «justicia divina» que se puso de moda con el personaje de Django y que propició ese estilo de justiciero vengador casi sobrenatural que irrumpió con tanta fuerza en el género.

-         ¿Y cuán exhaustivo has sido? ¿Has tratado de ser minucioso o has optado por centrarte solo en aquellos personajes que tuvieron serie propia?

Cuando me pongo a preparar un libro siempre tengo que luchar un poco conmigo mismo porque soy muy pesado. Me entusiasmo y se me va la cabeza buscando y rebuscando. En este caso me prohibí exagerar, así que solo me fijé en los que habían alcanzado una cierta notoriedad.

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-         Aunque en un principio pudiera parecer que la configuración de estos roles es muy limitada, lo cierto es que los distintos personajes solían gozar de rasgos distintivos la mar de sorprendentes, cuando no estrafalarios; así, el aura espectral que rodea las andanzas de Django, la capacidad casi sobrenatural de Sabata para aparecer por sorpresa o ese cruce entre James Bond y Jim West que supone Sartana. Un aspecto al que dedicas una atención especial en el recorrido que realizas por cada uno de ellos…

Sí, todos tienen sus características propias: su vestuario, sus armas ocultas y sofisticadas, incluso sus sentencias. Desde mi punto de vista, una de las cosas más sorprendentes del western europeo era el morro que le echaban los realizadores y guionistas. Bueno, en general esto ocurre con todo el cine de género europeo de los años sesenta y setenta. Y no lo digo como crítica, sino todo lo contrario. A los cineastas de aquella época los acusaban de copiar los grandes géneros del cine de Hollywood. Sin embargo, yo creo que no los copiaban sino que los «interpretaban», y en muchas ocasiones los enriquecieron con aportaciones extraordinariamente originales. Un ejemplo: el comienzo de Django. Hasta entonces, lo natural era presentar al protagonista del western cabalgando por las praderas. Se daba por hecho que el pistolero estaba asociado de forma irremediable con su caballo. Eran como todo en uno. Con Django cambió. Adiós caballo. El nuevo héroe recorría las praderas a pie, y encima arrastrando un ataúd. ¿Eso es copiar?

-         Al margen de los referidos Django, Sabata y Sartana, sin duda los representantes más populares del estilo, ¿qué otros personajes destacarías en atención a sus particularidades?

Hay todo un capítulo del libro que dedico a lo que he denominado «Los pistoleros divinos». Uno de los fenómenos del western europeo fue el peso que adoptó el fenómeno religioso en todo su universo. Rosarios, cruces, cementerios… Ni en el máximo esplendor del cine franquista se habían visto tantos elementos religiosos en la pantalla. Los cineastas no utilizaban estos símbolos por ningún motivo de fe, sino primero por la estética, y luego como elemento transgresor. ¿Qué podía haber más transgresor en esa época que bautizar a un pistolero asesino con el nombre de Ora Pro Nobis?

-         En aquellos casos en el que los personajes gozaron de cierta continuidad, ¿qué has tenido más en cuenta a la hora de establecer sus pautas características, la evolución que pudieran haber sufrido en sus distintas apariciones, o los aspectos apuntados en los títulos fundacionales?

En el western europeo resulta difícil hablar de continuidad. Las cosas se hacían de forma un tanto desorganizada. Si una película como Django tenía éxito, los productores se precipitaban para rodar una historia protagonizada por un tipo que se llamara Django, sin importarle demasiado que guardara parecidos con el personaje original. De ahí que los títulos fundacionales resulten básicos para analizar sus principales características.

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-         Junto con todo lo ya comentado, tampoco falta el apartado en el que recoges su filmografía, algo un tanto peliagudo atendiendo a la existencia de secuelas apócrifas e, incluso, los cambios de título e identidad de personajes que sufrirían muchos de estas películas en función del país en que fuera estrenado. ¿Cómo has enfocado este tema?

¿Peliagudo? En algunas ocasiones ha sido peor que un dolor de muelas. ¡Menudo lío! Según consultaras una fuente u otra la filmografía de un personaje como Django podía crecer o disminuir en una veintena de títulos. ¡No exagero! Bueno, básicamente el problema estriba en que las distribuidoras, según en qué país se estrenaba una película, la convertían en un título más de la saga Django o en un Sartana. ¿Qué hacer? En mi caso ajustarme a los estrenos en España. Así que la filmografía del libro solo resulta válida en nuestro país. Si nos fuéramos a Alemania, sería tres o cuatro veces más extensa.

-         ¿Te has ceñido únicamente al título de su estreno en salas o también has tenido en cuenta las ediciones videográficas, lo que supone también otro  lío considerable?

Me he guiado por el estreno de las películas en salas, principalmente confirmando títulos con la base de datos del Ministerio de Cultura, pero es posible que haya incluido también algún título editado en vídeo. El lío está asegurado porque, incluso en cines, hay películas que se estrenaban con un título y, un par de años después, se reestrenaban con otro diferente.

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-         A pesar de que cuentas con una amplia carrera a tus espaldas, tanto como ensayista cinematográfico como escritor de ficción, para poder ver en la calle tu nueva obra has tenido que recurrir a autoeditarlo en formato digital. Me gustaría que me comentaras un poco cómo ha sido todo el proceso y qué tal está resultando la experiencia…

Pues muy divertido. He de confesar algo: Django y los ángeles de la muerte del western europeo surgió ya como un libro digital desde su origen. Tal y como está el mercado editorial en España, no me he molestado en preguntarle a ningún editor si le interesaba publicar algo así. La opción de la autoedición creo que nos va a permitir dar salida a libros que jamás antes se han visto en las librerías españolas. Y eso creo que es muy positivo. El proceso no es del todo complicado. Hay que estudiar un poco para entender bien las herramientas que se necesitan para que las cosas queden medianamente bien y hacer bastantes pruebas hasta conseguir el resultado deseado. ¿Qué tal la experiencia?  Como decía antes, sobre todo divertida. Es un auténtico placer poder escribir sobre estos temas. Ahora bien, soy consciente de que se tratan de asuntos que solo nos gustan a unos poquitos. Y eso quiere decir que no se gana dinerillo con esto. Pero como ya ocurría en el mercado de la edición convencional.

-         Además de que, lógicamente, hayas tenido que implicarte más a fondo en su difusión, ¿el tratarse de una autoedición ha variado de algún modo tu forma de enfocar el libro con respecto a otros trabajos previos en los que sí contaste con apoyo editorial?

No, siempre he tenido la gran suerte de escribir con total libertad. De hecho, todos los proyectos dedicados al cine (salvo el caso del libro de Cátedra dedicado a Michael Curtiz, que era un encargo) los hice antes de saber si encontraría o no editor. Dicho de otro modo, siempre los hice como me pareció mejor. Ahora, sigo esa misma línea.

-         Siguiendo con el tema, el salir en formato digital implica una serie de particularidades que, en principio, no tienen los libros editados en papel, como puede ser el tema de la piratería…

Puede ser, pero no me preocupa en exceso. Quizá el que se meta en esto por negocio sí que le quite más el sueño, pero a mí me encanta que la gente se lo pase bien con algún libro mío, sea de la «tripulación» que sea.

-         En el lado contrario, ¿qué ventajas ofrece este formato frente al tradicional? ¿Es el futuro, como algunos preconizan, o siempre seguirán existiendo los libros impresos por una mera cuestión de fetichismo?

No tengo ni idea de cómo será el futuro, pero sí veo claro el presente y comprendo que lo digital nos abre las puertas a inmensas posibilidades. Por fin podemos hablar del cine que nos interesa, aunque sepamos que no vaya a ser una obra comercial. ¡Es fantástico! El límite solo lo pone nuestra imaginación porque meterte a escribir un libro y autoeditarlo es, hoy por hoy, completamente gratuito. Hay mucha gente que piensa que esto es contraproducente porque se va a poner en circulación muchas obras de penosa calidad. Es posible, pero merece la pena si también abre las puertas a voces, títulos y temas hasta ahora vetados por la industria editorial, tan preocupada siempre con las ventas. ¿Y el papel? Confío en que aún tenga cuerda para rato. A mí me encantan los libros de cine en papel.

-         No cierras entonces la puerta a una posible edición en papel…

Todo lo contrario. ¡Menuda alegría me daría un editor si quisiera publicarlo! Pero no por la pasta, sino por la posibilidad de tenerlo ahí en la estantería y releerlo de vez en cuando. Ah, eso me chifla. No sé si algún científico se ha parado a estudiarlo ya o no, pero tengo completamente claro que es diferente leer un libro físico que leer en un e-Reader, ¡y no digamos ya leer en ordenador! Estoy convencido de que el cerebro trabaja de forma diferente. En menor medida, seguramente ocurre igual cuando vemos una película en la tele o en el cine. Lo que seguramente ocurre es que vamos abriendo puertas para alimentar al cerebro desde distintos lugares. Y confío en que siempre contemos con una rica variedad de alimentos.

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-         Django y los ángeles de la muerte del western europeo se une al aluvión de publicaciones dedicadas a este género que se está produciendo en nuestro país de un tiempo a esta parte. ¿A qué crees que se debe este auge de la temática? Personalmente, ¿qué es lo que te ha atraído de él?

El primer libro de cine que publiqué en mi vida fue un ensayo dedicado a Sergio Leone. Lo editó la hoy desaparecida editorial Júcar como uno o dos años antes de que Leone muriera. Para mí era obligado comenzar con él. Marcó mi infancia con sus westerns y mi adolescencia con Érase una vez en América. Fue el único director que hizo que me escapara del cole para irme al cine. Era la época del auténtico cine de barrio, de los programas dobles… ¡Irrepetible! Comía y mis padres me lanzaban a un cine en la que veía un peplum con una aventura del Zorro, o una de Tarzán y un western. Yo crecí así, devorando cine de género europeo. Y creo que quedé un poco trastocado. Al Zorro ya le dediqué un libro (preparaos para la versión digital que voy a lanzar este año: ¡la releche!), a Tarzán y al peplum… todo se andará, pero al western europeo le debía cuando menos un primer acercamiento. ¿Aluvión de publicaciones sobre este género? ¡Ojalá aparecieran el doble! Lo que se ha publicado en España de momento, me parece de muy buen nivel, aunque hay por ahí algún libro italiano y alguno inglés que son de sombrerazo. De todas formas, yo he leído a gente de aquí que hace cosas muy buenas. ¿Pero por qué no están lanzando proyectos sin parar? Creo que el western europeo da para mucho y aún se pueden hacer grandes libros sobre el tema.

-         Ya que has sacado a relucir alguno de ellos, ¿en qué nuevos proyectos te encuentras embarcados en estos momentos?

Varios, varios. Quiero llevar al terreno digital algunas obras a las que tengo mucho cariño, como el libro del Zorro. Pero también tengo entre manos novedades. Mucho, mucho, mucho cine.

-         Por mi parte es todo. Únicamente agradecerte la amabilidad y disponibilidad con la que te has prestado a la realización de esta entrevista. Si quieres añadir algo más…

Que ha sido un auténtico placer poder estar aquí, aunque mucho me temo que haya dormido hasta las ovejas. Lo sé, me enrollo como una persiana. Lo siento, lo siento…

José Luis Salvador Estébenez

Published in: on febrero 18, 2013 at 6:42 am  Comentarios (1)  
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