Eliminators

Título original: Eliminators

Año: 1986 (Estados Unidos, España)

Director: Peter Manoogian

Productor: Charles Band

Guionistas: Paul De Meo, Danny Bilson

Fotografía: Mac Ahlberg

Música: Bob Summers

Intérpretes: Andrew Prine (Harry Fontana), Denise Crosby (Coronel Nora Hunter), Patrick Reynolds (John, el Mandroide), Conan Lee (Kuji), Roy Dotrice (Abott Reeves), Peter Schrum (Ray), Peggy Manis (Bayou Betty), Fausto Bara (Luis), Tad Horino (Takada), Luis Lorenzo (Maurice), José Moreno (Chamán Neandertal), Charly Bravo (Carlos, el camarero), Miguel de Grandy, Gabino Diego (Guardias de seguridad)…

Sinopsis: Como parte de sus experimentos sobre viajes en el tiempo, los doctores Reeves y Takada construyen un cyborg con el cuerpo de un piloto derribado al que denominan Mandroide. Después del éxito de los experimentos iniciales, Reeves decide destruir al Mandroide, pero este consigue escapar con la ayuda del doctor Takada. Aunque el científico es asesinado, antes de morir indica a Mandroide que se dirija en busca de la coronel Nora Hunter, experta en robótica, y la única persona que puede ayudarle.

Fundada por Charles Band en 1983, Empire Pictures es una de las productoras de cine fantástico más célebres de los últimos treinta años. Encuadrada a medio camino entre la serie B y la serie Z, durante la década de los 80 surtió – previo paso por cines, o al menos en sus Estados Unidos originarios – las estanterías de los videoclubes de medio mundo con títulos como Ghoulies (Ghoulies, 1985) de Luca Bercovici, Troll [vd: Troll, 1986] de John Carl Butcher, Terrorvision [vd: Terrorvision, 1986] de Ted Nicolau, Creepozoids [vd, dvd: Creepozoides, 1987] de David DeCoteau o Puppet Master [vd: La venganza de los muñecos, 1989] de David Schmoeller, cintas todas ellas que despertarían la curiosidad cinematográfica de varias futuras generaciones de cinéfagos.

De entre su amplia producción, sin duda lo más destacable se encuentra en tres de las películas que Stuart Gordon realizará bajo su sello: Re-Animator (Re-Animator, 1985), Re- Sonator (From Beyond, 1986) y Dolls [vd: Dolls, 1987]. No obstante, estos films no dejan de ser la excepción que confirma la regla dentro de una filmografía forjada en torno a cintas de ajustadísimos presupuestos y escasas cualidades cinematográficas, gran parte de las cuales surgidas al rebufo de los grandes éxitos cosechados por el cine fantástico del momento. Uno de los mejores ejemplos en este sentido lo tenemos en Eliminators, cinta de ciencia ficción rodada en 1986 en España con parte del equipo técnico y artístico nativo, y en la que no es difícil de descifrar alguno de los numerosos calcos a otras cintas que se esconden tras su guión, obra de Paul De Meo y Danny Bilson, responsables a su vez del libreto de esa pequeña joya tan infravalorada que es Rockeeter (The Rockeeter, 1991) de Joe Johnston, entre otras.

De entrada, es bastante evidente la similitud que guarda su título con el de Terminator (The Terminator, 1984) de James Cameron. No es esta la única equivalencia que se da entre ambas películas, ya que, al igual que en la cinta del director de Aliens, nuestro protagonista es un robot que realiza viajes temporales, y cuyo rostro está equipado con una parte metálica en la que sobresale un pequeño y luminoso ojo rojo, a imagen y semejanza del exoesqueleto del T-800. Pese a lo dicho, el referente más claro del mandroide, un piloto de aviación que tras sufrir un accidente aéreo es reconvertido en un cyborg mitad hombre mitad máquina, es, curiosamente, el Robocop (Robocop, 1987) de Paul Verhoeven, película que, curiosamente, no se estrenaría hasta un año más tarde que el título que nos ocupa, por más que no sea del todo descartable, más bien todo lo contrario teniendo en cuenta los largos procesos de post-producción de las superproducciones hollywoodienses, que los responsables de Eliminators supieran de su existencia y quisieran de este modo adelantarse a su estreno (en todo caso, Robocop tenía a su vez un obvio precedente nipón). Para terminar de confirmar estas sospechas, baste con decir que, como no podía ser de otra forma, en un momento dado el robot tomará conciencia de su pasado humano, siendo este el MacGuffin desencadenante de la historia.

No acaban aquí las analogías con otras películas, ya que también podemos localizar multitud de elementos procedentes de la saga galáctica Star Wars, más concretamente de la inaugural La guerra de las galaxias/Star Wars Episodio IV: Una nueva esperanza (Star Wars IV: A New Hope, 1977), empezando por la presencia de varios sosias de sus personajes. Es el caso del robot llamado SPOT, una suerte de imitación de R2D2 algo más pequeño que el original, pero que al igual que éste se comunica a través de una especie de pitidos y cuyo rol en el argumento viene a ser bastante semejante al del “enano cabezudo” acompañante de C3PO.

Pero sin duda los parecidos más significativos entre ambos films se localizan alrededor del personaje interpretado por Andrew Prine, el cual no es sino una imitación del Han Solo al que pusiera rostro Harrison Ford, un barquero y explorador con el que contactarán los protagonistas en un conflictivo bar de un pueblo perdido de la selva mexicana – ¿alguien ha dicho la cantina de Moss Esley? – para que les conduzca hasta su lugar de destino, lo que será aprovechado por el hombre para huir de su Jabba particular, otra barquera rival, y al que la promesa de riquezas asegurará su apoyo cuando comiencen los problemas. Por si no hubiera bastante, también vivirá un romance muy aproximado, tanto en la forma como en el fondo, al que Solo tenía con la princesa Leia a lo largo de la trilogía de Lucas, en este caso con el personaje femenino de la función, el cual es incorporado por la actriz Denise Crosby, nieta del mítico Bing Crosby, y que unos años después lograra cierta popularidad por su papel como la teniente Tasha Yar en la serie Star Trek: La nueva generación (Star Trek: The Next Generation, 1987-1994).

A tal acumulación de referentes, a los que hay que añadir a un mad doctor cuyo descabellado plan para dominar el mundo pasa por viajar a la antigua Roma y convertirse en Emperador, la presencia de una tribu de neandertales como parte de los peligros de la selva mexicana a los que se tendrán que enfrentar el grupo protagonista – y que no sin razón podría darnos pie a buscar ciertos paralelismos con la saga de Indiana Jones -, y un ninja, el producto resultante no podría ser otra cosa que una cinta cuya máxima aspiración es producir hora y media de entretenimiento sin más pretensiones. Algo que a fe que consigue, a pesar de sus muchos defectos, como la ingenuidad de algunos de sus pasajes, la falta de desarrollo de su enloquecida historia, o sus maneras televisivas, que hace que no en pocos momentos de la impresión de estar ante un capítulo más largo de lo habitual de alguna de las teleseries de la época. Sea como fuere, todo ello no impide que vista con el ánimo adecuado, el visionado de Eliminators sea uno de esos placeres culpables que de tanto en tanto asoman en películas de estas características.

José Luis Salvador Estébenez


Published in: on mayo 30, 2008 at 11:20 am  Comments (14)  
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14 comentariosDeja un comentario

  1. Concluimos el dossier dedicado a Carlos Aured, con esta película en la que ejerció labores de producción y que algunas fuentes señalan que llegó a dirigir de forma no acreeditada. Tras haberla visto, tengo que decir que pongo en serias dudas tales informaciones, a no ser que se refirieran a que se encargo de una segunda unidad o algo así, ya que no hay ningún rastro de las habituales formas de Aured. Espero que os haya gustado el dossier.

    La semana que viene inauguraremos un nuevo dossier, centrado esta vez en un actor mítico, ya fallecido…

  2. Esta parece una peli ideal para esas sesiones de cachondeo con los colegas XD La mezcla argumental de Robocop y Terminator con ninjas, mad doctors y… ¡¡el imperio romano!! promete diversión a raudales.

    Buena noticia las ediciones de “La Marca del Vampiro” y de “La Máscara de Fu-Manchú”, aunque ya las tengo en ese pack de zona 1 que también incluye las dos partes del “Doctor X” y “Las Manos de Orlac”, para los que no tengan estas pelis ya pueden exclamar: “Ya era hora!!”

    Por cierto, ¿se sabe algo del pack de terror clásico de L´atelier 13 que anunciaste? No he vuelto a oir al respecto.

    Saludos!!

  3. A mí los guionistas De Meo / Bilson me resultan muy simpáticos. Me apetece ver esta peli…

    Respecto al pack de L’Atelier, nada sé de momento. Les escribiré para preguntar…

  4. Igor Said:

    Esta parece una peli ideal para esas sesiones de cachondeo con los colegas XD La mezcla argumental de Robocop y Terminator con ninjas, mad doctors y… ¡¡el imperio romano!! promete diversión a raudales.

    Tampoco es la típica película para reirte de lo mal hecha que esta, ¿eh? Es malilla, pero si le perdonas sus fallos, es la mar de entretenida.

  5. Qué buenísima pinta tiene esto!
    Por cierto, el de la segunda foto salía en V, era uno de los lagartos malos.

  6. sucettepuke Said:
    Por cierto, el de la segunda foto salía en V, era uno de los lagartos malos.

    Por supuesto. El grandísimo Andrew Prine. Estupendo actor con muy mala suerte.

  7. Jejeje, precisamente ese dato lo tenía escrito en la versión primigenia de la reseña, aunque más tarde lo elimine para darle algo más de ritmo y que no se acumulara tanta referencía a otras películas y series.

  8. http://www.andrewprine.net/

  9. Que mayor esta… En nuestro país también protagonizó otra película, y esta vez con producción española, la por lo general infravalorada “La tumba de la isla maldita”.

  10. Lo reclamarían tras el exitazo de V, al igual que pasó con jane Badler, que también hizo dos películas aquí.

  11. Que va, esa película es muy anterior a “V”, de principios de los 70 más o menos.

  12. Bueno, pero ésta sí es posterior. Por cierto, ¿alguien sabe algo de los nuevos capítulos de V?

  13. Hola,

    No conocía este blog y lo primero, enhorabuena.

    Muy curioso este post, porque aunque conozco las obras de la Empire, no conocía esta película, de terrible titulo pero desde luego fusilando un buen número de tópicos ochenteros para sacar un producto exploitation 100%.

    La similitud con todas las pelis que citas es evidente, pero desde luego, a nivel estético y de argumento me recuerda muchísimo a RoboCop.

    Si quieres, puedes leer mi crítica de RoboCop, la película de 1987, a ver que te parece.

    Un saludo.

  14. […] Meo y Danny Bilson. Precisamente, este mismo equipo había sido el responsable tres años antes de Eliminators [vd: Eliminators, 1986], otra jugada similar orquestada por la Empire en términos muy parecidos. […]


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