Barbarella

Título original: Barbarella

Año: 1968 (Francia, Italia)

Director: Roger Vadim

Productor: Dino de Laurentiis

Guionistas: Roger Vadim, Terry Southern, Vittorio Bonicelli, Clement Biddle Wood, Brian Degas, Tudor Gates, Jean-Claude Forest, según el cómic de Jean-Claude Forest

Fotografía: Claude Renoir

Música: Michel Magne, James Campbell [sin acreditar]

Intérpretes: Jane Fonda (Barbarella), John Phillip Law (Pygar), Anita Pallenberg (La Reina Negra), Milo O’Shea (Duran-Duran), Marcel Marceau (profesor Ping), Ugo Tognazzi (Mano Marcada), David Hemmings (Dildano), Claude Dauphin (Presidente de la República de la Tierra), Véronique Vendell (Capitán Moon), Sergue Marquand (capitán Sun), Catherine Chevallier (Stomoxys), Marie Therese Chevallier (Glossina), Giancarlo Cobelli, Nino Musco, Franco Gulà, Umberto Di Grazia…

Sinopsis: Corre el año 40.000 d.C., y la paz hace siglos que impera en todo el universo conocido. Un científico que responde al nombre de Duran-Duran, y cuyo paradero se desconoce, ha descubierto un rayo que en malas manos podría perturbar la armonía reinante. Por ello, el presidente de la Tierra encarga a la astronavigatrix Barbarella la misión de encontrar al científico desaparecido.


Adaptación al cine por parte del productor italiano Dino de Laurentiis de la historieta homónima que apareciera de forma serializada en las páginas de la revista gala V Magazine en 1962, si bien no alcanzaría su popularidad hasta que dos años después, en 1964, fuera recopilada en un álbum por el editor Eric Losfeld. Precisamente, por aquellas mismas fechas de Laurentiis haría lo propio con otro personaje surgido del mundo del tebeo, Diabolik, película con la que el título que nos ocupa comparte protagonista masculino, el actor norteamericano John Phillip Law. De hecho, Law pudo interpretar al personaje del fumetto gracias a un parón en la producción de Barbarella; aquí interpreta con cierta sensibilidad torturada a un ángel ciego que será curado por Barbarella de forma bastante singular de sus problemas para volar.

Creación de Jean-Claude Forest, quien también desempeñó labores de guionista en el film, el artista francés se inspiró para dar forma a Barbarella en la actriz Brigitte Bardot, convertida en todo un referente erótico del cine europeo a partir de su participación en …Y Dios creó a la mujer (…Et Dieu créa la femme / E Dio creò la donna, 1956) de Roger Vadim, por entonces esposo de la hoy conocida activista a favor de los derechos de los animales. De hecho, sería finalmente éste el director elegido por De Laurentiis para acometer la presente traslación, si bien el papel protagonista iría a parar a la que era la mujer del realizador en aquel tiempo, Jane Fonda, hija del legendario Henry, en lugar de la Bardot, como habría sido lo más lógico, tras haberse barajado nombres como los de Ira de Fürstenberg, Elizabeth Wiener o Joan Shrimpton.

Desde el mismo arranque de la película, con esos títulos de créditos en los que su protagonista realiza tal vez el strip-tease más popular de la historia del séptimo arte, Vadim, uno de los directores más vouyeurs que el cine ha conocido, deja muy claras las señas de identidad por las que será conocida la cinta: una loa al apabullante físico de su señora a manera de delirio pop. Un espectáculo visual, y no solo por las rotundas curvas de la Fonda, acentuadas por el mini-vestuario confeccionado para la ocasión por el modisto Paco Rabanne en lo que casi parece un desfile de modas, sino también por un diseño de producción puramente kitsch, que junto a otros elementos, como la música de acompañamiento, confieren a la cinta una estética de clara raigambre psicodélica.

De este modo, poco importan tanto su mínima historia como su flojo desenlace, residiendo sus logros, aparte de por lo mencionado más arriba, en su ingenuo erotismo, elemento este que la convertiría en un título revolucionario en su época por los pocos tabúes que mostraba a la hora de afrontar el tema. Así, el grueso de la cinta se centra en narrar en tono ligero el despertar sexual de su protagonista, no faltando las insinuaciones lésbicas e incluso los apuntes sadomasoquistas, a través de las distintas formas de tortura que Barbarella deberá de sufrir en sus carnes. Todo ello es puesto en escena por Vadim con una combinación de momentos tan inspirados como el jocoso encuentro “sexual” entre Barbarella y el jefe de la resistencia Dildano, a quien da vida David Hemmings, con otros en los que el responsable de Et mourir de plaisir no puede eludir su habitual torpeza, mal gusto y falta de sutileza, representados por la escena en la que nuestra astronavigatrix pierde la virginidad – tal y como nosotros la conocemos – con el personaje interpretado por el gran Ugo Tognazzi, a través de esos planos colocados al comienzo y al final de la misma donde las velas del vehículo donde se encuentran los personajes aparecen hinchándose y deshinchándose, respectivamente, en una clara referencia fálica.

Acusada de ser una película machista, pese a que de forma curiosa su protagonismo recaiga en una célebre pro-feminista que con este trabajo se aseguró un hueco entre los mitos eróticos que del cine han sido, Barbarella, cima del género fantaerótico, se ha convertido con el tiempo, y con todo merecimiento, en un título de culto entre gran parte de los aficionados, aunque como nunca llueve a gusto de todos, también haya quien la considere una de las mayores horteradas que han podido verse en una sala de cine. Cuestión de gustos o de prejuicios, supongo.

José Luis Salvador Estébenez

The URI to TrackBack this entry is: https://cerebrin.wordpress.com/2008/06/13/barbarella/trackback/

RSS feed for comments on this post.

12 comentariosDeja un comentario

  1. Continuamos con el dossier dedicado a John Phillip Law que iniciamos la semana pasada con esta película de ciencia-ficción protagonizada por Law y Jane Fonda.

    Ahora si, Carlos, ya puedes despotrincar agusto contra Vadim y contra la película (contra mi no vale 😛 )

  2. Si no puedo ponerte a parir no tiene gracia. ¡Jo!

  3. a mi me parece maravillosa.
    si, es muy friki, pero eso es lo que mola de ella.
    Hala, ponerme verde…jajajajja.

  4. Bueno, Carlos, te dejo que me pongas a parir, si lo haces con cariño.

    Pero vamos, no te quedes con las ganas y di algo. El otro día te tengo que parar y ahora no dices ni mu. 😦

  5. Estaba ocupado. No puedo estar aquí pendiente a todas horas en espera de que tú me reclames…

    Bueno, pues poco hay que decir. Una película con un look muy divertido, una estética kitsch que, si entras en ella, resulta muy grata, y ciertos detalles argumentales interesantes.

    Lo malo es su señor director, Roger Vadim, uno de los realizadores más incapaces de toda la historia, incapaz de narrar visualmente a tal punto que cada escena parece una set pièce con principio y final, sin capacidad de engarzar narrativamente y careciendo de toda continuidad estilística.

    Podría decirse que es el reverso ( tenebroso ) de “Diabolik” : partiendo de premisas muy similares, Bava es capaz de sublimar toda la esencia esteticista e imbricarlo todo en una narración impecable de sabor genuinamente cinematográfico; lo que hace Vadim está en las antípodas de lo que se entiendo como cine. Parece… no sé… una filmación televisiva de un espectáculo sobre hielo….

  6. Que envidia, que bien escribe este hombre… pero no me convenceras con tu afortunada prosa! 😛

    Más o menos estamos de acuerdo, pues ciertas cosas que indicas, como la inconexión narrativa, las comparto, hasta el punto de que pienso que Vadim planifico la película en base a los encuentros sexuales o cambios de modelito, que tanto da, de su protagonista. Por cierto, que pones como ejemplo de esto a “Diabolik”, y a mi me parece que ambas pecan de lo mismo, pues en la de Bava no es dificil localizar los diferentes sketchs que forman la película.

    Sin embargo, creo que todos los defectos que se le puedan achacar a la realización de Vadim, no ensombrecen los muchos logros de su película, como la genial interpretación de la Fonda, la cual sabe conjugar la ingenuidad y erotismo del personaje, o todo lo demás que ha quedado dicho con la crítica.

    A todo esto, ¿sabes si la película es fiel al cómic?

  7. Pero en la de Bava esa estructuración en sketches es buscada, y funciona. En la de Vadim es por ineptitud.

    ¿Genial interpretación de la Fonda? Para mí es más que HORROROSA….

    No he podido leer nunca el cómic, snif…

  8. ¿Y tu como sabes que lo de Bava fue intencionado, ein? ¿Y qué es lo que no te gusta de la interpretación de la Fonda?

    El caso es llevarme la contraria, coñe. 😛 😉

  9. cerebrin Said:
    ¿Y tu como sabes que lo de Bava fue intencionado, ein?

    Existe algo que se llama “documentación”…

    cerebrin Said: ¿Y qué es lo que no te gusta de la interpretación de la Fonda?

    Ah, ¿pero interpreta? Yo creía que sólo hacía un desfile de modelitos y ponía morritos…

  10. …y caritas de ingenua. 🙂

    Lo de Bava no sabía que fuera a posta… Pues es de lo que menos me gusta de la película, esa falta de “linealidad” en su argumento.

  11. […] la emparientan inevitablemente con films tan emblemáticos como Diabolik (Diabolik, 1968) o Barbarella (Barbarella, 1967), no por casualidad también producidos por De Laurentiis más de una década […]

  12. […] aquella época) que requirió de los servicios de Roger Vadim (cuya última película había sido Barbarella) para que se encargara de la […]


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: