Tres hombres buenos

Título original: Tres hombres buenos / I tre implacabili

Año: 1963 (España)

Director: Joaquín L. Romero Marchent

Productores: Eduardo Manzanos, Alberto Grimaldi

Guionista: Jose Mallorquí, según su novela

Fotografía: Rafael Pacheco

Música: Manuel Parada

Intérpretes: Geoffrey Horne (Don César Guzmán), Paul Piaget (Joao Silveira), Fernando Sancho (Abriles), Robert Hundar [Claudio Undari) (Niño McCoy), Massimo Carocci (Hopkins), Cristina Gaioni (Marisol), Giuseppe Addobatti [acreditado como John MacDouglas], Raf Baldassarre (McCoy), Aldo Sambrell, Rosa del Río (Ana), Antonio Gradoli, José Jaspe, Donatella Marrosu, Turia Nelson, Jesús Tordesillas, Simón Arriaga, Jesús Guzmán (Dueño de la funeraria)…

Sinopsis: Guzmán, un rico hacendado norteamericano, se ve obligado a salir durante un corto espacio de tiempo, dejando a su mujer embarazada sola en el rancho. Esa noche, un grupo de bandidos, creyendo que la casa está vacía, entra con el propósito de robar. La mujer los sorprende y la matan. Cuando vuelve Guzmán, encuentra entre los dedos de su mujer muerta el alfiler de la corbata del asesino. Aquél, con la ayuda de un portugués y un mejicano, emprende su venganza.

Tan solo un año después de su primer acercamiento tangencial al western, Joaquín Romero Marchent volvía a encarar al género, pero esta vez, con una propuesta cien por cien encuadrada dentro del mismo y realizada con gran parte del equipo con el que había coincidido en la anterior Cabalgando hacia la muerte (El Zorro). Así, de nuevo nos encontramos con una coproducción entre la española Copercines de Eduardo Manzanos, y la italiana P.E.A. de Alberto Grimaldi, en la que volvería a intervenir gran parte del elenco actoral de la previa, caso de Paul Piaget, Robert Hundar, Raf Baldassarre, Jesús Tordesillas o Simón Arriaga.

A todos ellos se les unirían un par de actores llamados a convertirse con el paso del tiempo en dos de los rostros españoles más característicos del western europeo. Por un lado, Fernando Sancho, el cual ya había aparecido en otro título anterior de Joaquín, La venganza del Zorro (1962), y que aquí interpreta a un pistolero mexicano con el que comenzaría a moldear al personaje que pronto le convertiría en un arquetipo de este tipo de cintas. Y, por otro, Aldo Sambrell, en lo que suponía su debut dentro de un género en el que está considerado uno de sus secundarios más conocidos. No obstante, para conseguir el papel el actor vallecano tuvo que fingir que sabía montar a caballo, cuando en realidad “los únicos caballos que había visto eran los percherones de la lechería” (1). Por su parte, su protagonismo recaería en el actor de origen argentino Geoffrey Horne, el teniente Joyce de la legendaria El puente sobre el río Kwai (The Bridge on the River Kwai, 1957) de David Lean, cuya actuación en la presente se antoja de lo más desangelada.

En lo referente al apartado técnico, al igual que en títulos anteriores la fotografía correría por cuenta de Rafael Pacheco, en tanto que Manuel Parada comparecería como autor del acompañamiento musical, siendo el guión de nuevo obra del escritor José Mallorquí. Para darle forma, el padre de “El Coyote” adaptaría una serie de novelas de idéntico nombre al del título de la película publicadas entre finales de 1942 hasta principios de 1947, obra de un tal Amadeo Conde, en realidad el propio Mallorquí, y que trataban de ser una respuesta a otro popular saga de bolsilibros de aquellos tiempos, las aventuras del sheriff de la quebrada del buitre, Pete Rice, de Austin Gridley.

De este modo, la trama de la cinta gira alrededor de tres hombres, un ranchero de una zona fronteriza, un pistolero portugués y un trotamundos mexicano, que tratan de dar cumplida venganza sobre los hombres que acabaron con la vida de la esposa del primero. Si bien ignoran su identidad, sospechan que el cabecilla de los asesinos es alguien conocido por la difunta y, por ende, por su marido, debido a las circunstancias en los que fue encontrado el cadáver de la mujer. Aprovechando este último detalle, Romero Marchent trata tímidamente de articular la narración por medio de una intriga centrada en dilucidar cual de los distintos personajes es el asesino, ya que este siempre que aparece como tal en pantalla es mostrado de espaldas o entre sombras sin que pueda apreciarse bien su rostro. No obstante, dicha idea es pronto abandonada por el realizador madrileño, tal vez consciente de que, debido a su puesta en escena, resulta del todo predecible para el público cuál es la identidad del criminal.

Es, precisamente, a partir del momento en que el director de Condenados a vivir se olvida de seguir ahondando en esa trama, y coincidiendo con el (re)encuentro de dos de los “hombres buenos”, el pistolero portugués interpretado por Paul Piaget y el buscavidas mexicano de Sancho, cuando la cinta adquiere mayor interés. Ello es provocado, principalmente, por la extraña relación que se da entre los dos personajes, algunas características inherentes a los mismos – cf. la coletilla que el personaje de Piaget repite insistentemente, “cuando me digas eso, sonríe” -, así como por la bueno mano que comenzaba a demostrar su director para con el género, localizada muy especialmente durante el último tercio, con esa batalla final en la que el trío protagonista hace frente a las acometidas del grupo de mercenarios comandados por Robert Hundar, atrincherándose en el saloon del pueblo.

Rodado en el poblado de Manzanos construido en la localidad de la sierra madrileña de Hoyo de Manzanares (2), Tres hombres buenos es, en suma, un trabajo irregular pero para nada desdeñable pese a su titubeante comienzo. Además, su ejecución serviría para que el mayor de los Romero Marchent fuera adquiriendo un bagaje y una familiarización con el género que no tardaría en cristalizarse en obras de mayor enjundia. Con todo, es de destacar que el título que nos ocupa ya cosechó un considerable éxito en Italia en el momento de su estreno, hasta el punto de que los siguientes trabajos del cineasta madrileño distribuidos en aquel país fueron siempre acompañados de una referencia numérica en su nombre a imagen y semejanza del de este film. No solo eso, si no que este sistema también sería empleado para titular a otras películas que nada tenían que ver con este, como puede ser el caso de Rebeldes en Canadá / I tre del Colorado (1965) de Amando de Ossorio, curiosamente, otra coproducción entre la P.E.A. y Copercines.

José Luis Salvador Estébenez

(1) Aldo Sambrell, la mirada más despiadada (Confesiones de uno de los malos del cine español), de José Manuel Serrano Cueto. Fancy Ediciones, 2003 (Valladolid).

(2) Aunque sea de un modo anecdótico, no está de más comentar que muy probablemente dicha filmación se llevara  en invierno. Una suposición basada  en las muchas secuencias en las que se puede distinguir claramente el vaho que sale por la boca de los actores al hablar como, por ejemplo, en la simpática escena de la funeraria.

Published in: on junio 16, 2008 at 11:30 am  Comments (21)  
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21 comentariosDeja un comentario

  1. Otro lunes más continuamos con el dossier dedicado al actor italiano Robert Hundar. Esta semana es el turno de su segunda colaboración con el realizador español Joaquín Romero Marchent, que a la vez es el debút de ambos, estrictamente hablando, dentro del género por el que serían conocidos, el western.

  2. Muchos ingredientes hacen apetitoso este film.
    Sobre todo por ser el primer western de Aldo Sambrell.
    Un gran articulo, como siempre.
    felicidades.

  3. Y por estar basado en una novela de José Mallorquí…

  4. Pues ya que estamos, Carlos, ¿cual autor te parece mejor dentro de la novela “western” española, Mallorquí o Lafuente Estefania?

    Aparte del dossier que te comente de adaptaciones cinematográficas, no estaría mal un artículo hablando un poco de este fenómeno literario en la España franquista…

  5. La diferencia entre Mallorquí y Estefanía, para mí, es como entre…. no sé… Como no lees literatura de ficción, te haré un símil cinematográfico: entre Sergio Leone y E. B. Clucher.

  6. cerebrin Said:
    Aparte del dossier que te comente de adaptaciones cinematográficas, no estaría mal un artículo hablando un poco de este fenómeno literario en la España franquista…

    No estaría mal, no. Ediciones robel sacó tres magníficos libros sobre el tema….

  7. ¿Uno dedicado a la ciencia-ficción?

    Y no te metas con Barboni, que aunque luego su carrera derivara a lo que derivo, su primera película, “Ciak Mull”, es muy buena.

    Mejor dejamos la comparación entre Leone y Bruno Mattei. 😛

  8. cerebrin Said:
    ¿Uno dedicado a la ciencia-ficción?

    No, en general. Creo…

    Yo sólo tengo dos de ellos.

  9. Al que yo me refiero es uno parecido a este:

    http://casadellibro.com/fichas/fichabiblio/0,,2900000894230,00.html?codigo=2900000894230&nombre=ANTOLOGIA%20DE%20CIENCIA%20FICCION%20ESPA%D1OLA

    Pero la cubierta estaba realizada a base de portadas pulp de novelas de a duro.

  10. No, no tiene absolutamente nada que ver. Lo que pones es una antología de relatos, de los autores de ci-fi españoles habituales.

    Yo me refiero a un ensayo dedicado a los bolsilibros.

  11. Del libro que yo hablo no te sabría decir si es una antología o un ensayo, aunque diria que era esto último. ¿De verdad que no te suena un libro con la portada como he dicho? Hasta hace poco, y no se si aún hoy en día, era relativamente fácil de encontrar como libro de oferta en librerias especializadas y tiendas de cómics.

  12. Donatella Marrosu participó en “La Saeta Rubia”, 1956, con el gran Alfredo di Stéfano

  13. como puedo conseguir la pelicula? donde la venden?

  14. Que yo sepa no esta editada de momento en Dvd, aunque hasta hace poco la emitian por plataformas digitales de pago.

  15. muchisimas gracias por tu respuesta, estaré a la busca a ver si la crean un dia en dvd.

  16. Si no recuerdo mal, creo que estaba anunciada como proximamente en uno de esos folletos que vienen en “La colección sagrada del spaghetti-western” que edita Impulso.

  17. Cerebrin, dentro de unos días te la tomaré prestada para el TR. Por de pronto, la voy anunciando.

    😉

  18. Ok, makey. 😉

  19. […] lo cual concentra el western marchentiano en su forma más depurada en el tríptico compuesto por Tres hombres buenos (1963), un preludio donde aun dependía del armazón de una historia de José Mallorquí, […]

  20. […] nombre vinculado al género del western en distintas acepciones. Volvería a tocar al escritor en Tres hombres buenos (1963), y al año siguiente aborda su obra maestra Antes llega la muerte. Joaquín Luis Romero […]

  21. […] lo cual concentra el western marchentiano en su forma más depurada en el tríptico compuesto por Tres hombres buenos (1963), un preludio donde aun dependía del armazón de una historia de José Mallorquí, […]


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