¡Mátalo!

Título original: ¡Mátalo!

Año: 1970 (Italia, España)

Director: Cesare Canevari

Productor: Eduardo Manzanos

Guionistas: Eduardo Manzanos, Nino Ducci, Mino Roli

Fotografía: Julio Ortas

Música: Mario Migliardi

Intérpretes: Lou Castel (Ray), Corrado Pani (Burt), Antonio Salinas (Theo), Luis Dávila (Philip), Claudia Gravy (Mary), Miguel Del Castillo (Baxter), Ana María Noé (Bridget), Ana María Mendoza (Sra. Gertrude Benson), Mirella Pamphili (Widow), Bruno Boschetti, Joaquín Parra, Diana Sorel…

Sinopsis: Tras salvarse de la horca gracias a la intervención de sus compañeros, el forajido Buró y estos atracan una diligencia para a continuación refugiarse en una ciudad desértica. La rivalidad por apoderarse del botín entre los bandidos se complica por la enigmática aparición de una misteriosa joven, una anciana enloquecida y de un joven australiano, diestro en el manejo del boomerang.

Matalo1

Uno de los títulos más atípicos de todos los elaborados durante la edad dorada del western mediterráneo es ¡Mátalo!, coproducción hispano-italiana dirigida en 1970 por Cesare Canevari. Este realizador transalpino, cuya filmografía no llega ni a la docena de films, realizaba así su segunda y última incursión en el género tras Per un dollaro a Tucson si muore (1964), si bien exista cierta controversia en cuanto a la verdadera autoría de esta última, ya que algunas fuentes acreditan su realización a otros directores italianos como Mario Bianchi u Oscar de Fina.

Matalo2

Analizada desde un estricto punto de vista argumental, la película sigue a pies juntillas los habituales estilemas del popular sub-género en el que se inscribe, hasta el punto de que, según señala Antonio Bruschini en Western all’italiana 2 (1), comparta guión con un film anterior, Dio non paga il sabato (1968) de Tanio Boccia (2), hecho este por el que en Italia contó con una pobre distribución en el momento de su estreno, a pesar de que en la versión española su libreto se acredite como obra de Eduardo Manzanos y Nino Ducci sobre un argumento del propio Manzanos, quien asimismo era el productor del film.

De este modo, su argumento nos sitúa sobre los pasos de una banda de delincuentes que tras robar una diligencia inicia una cruenta lucha entre los integrantes de la misma por hacerse con el fruto de su acción. Bajo esta trama, no faltan varios de los rasgos más habituales de la corriente genérica, como la amoralidad del grueso de sus personajes, quienes no vacilarán en matar, engañar y traicionar con tal de conseguir su lucro personal, o la habitual carga violenta, bien sea por sus matanzas -dentro de las cuales encontramos alguna idea tan delirante como que en la secuencia que abre la cinta, un cura, en un primer momento encargado de acompañar en sus últimos instantes a un reo condenado a muerte, una vez aparezcan los compinches de este con la intención de salvar a su camarada de tan negro destino se dedique durante la refriega a dar la extremaunción a los distintos caídos- , o por sus escenas de tortura, de un claro componente sadomasoquista. Tampoco faltan los detalles bizarros casi inherentes al género, centrados en el personaje interpretado por el actor de origen colombiano Lou Castel, quien ya había dado vida a un pistolero algo especial en Requiescant (1967) de Carlo Lizzani, quien en lugar de ser un hábil experto en el manejo de las armas de fuego, como sería lo normal, lo sea con el boomerang, siendo salvado de su cautiverio, por si no fuera bastante, gracias a la oportuna intervención de un caballo que derriba a su captor.

Dejando a un lado otros componentes deudores de los convulsos años 60, caso de su variada y psicodélica banda sonora, o del aspecto seudo-hippie que arroja la caracterización de sus personajes principales, es en la puesta en escena desplegada por su realizador donde residen todas las peculiaridades que hacen tan especial y anómalo a este título en cuestión, a pesar de que su planificación no escape de los tics rutinarios del cine de género mediterráneo de la época.

Así, desde el punto de vista narrativo, tal vez lo más llamativo sea que su desarrollo se produzca sin apenas diálogos, la mayoría de los cuales aparecen con sus locutores de espaldas, entre sombras, fuera de plano, o de cualquier forma que no permita ver su rostro de forma clara mientras hablan, o el desprecio al que son sometidos algunos de los patrones clásicos de narración, como por ejemplo, y aunque en el fondo sea una película coral, que el personaje que nos es presentado en un principio como protagonista muera rápidamente para luego reaparecer en el tramo final de la cinta o, por el contrario, el que es interpretado por Lou Castel, acreditado como actor principal absoluto, no aparezca hasta bien mediado el metraje, y su participación en la trama, aunque decisiva, sea más bien escasa.

En cuanto a su aspecto visual, su acabado formal está bien próximo al cine experimental y surrealista, con profusión de encuadres, por decirlo de algún modo, excéntricos o poco usuales, y un montaje con querencia por las escenas a cámara lenta, amén de la fragmentación de ciertas secuencias con claro regusto fantastique por medio de la inclusión de intermitentes planos de un ojo humano vigilante, lo que, junto a lo ya indicado, hacen de su conjunto una película alucinada y alucinante, que más allá de lo discutibles que se puedan antojar sus resultados artísticos, merece ser conocida por los seguidores de este tipo de cine debido a lo singular de su propuesta, aunque sea un plato no apto para todos los gustos.

José Luis Salvador Estébenez

(1)Western all’italiana 2, Ed. Glittering Images, 2001.

(2) Algunas fuentes señalan a dicha obra como coproducción con España, más concretamente con la productora Coperfilmes, a pesar de que ni figura en registros españoles como tal, ni llegó a ser estrenada – al menos de forma oficial – en nuestro país.

6 comentarios en “¡Mátalo!

  1. Vaya, pues pensaba que a ti tal vez no te haría mucho tilín al ser tan “experimental”. De todos modos, cuando tengas la oportunidad de verla, ya me contarás. 😉

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s