Una entrevista con León Klimovsky

De su época argentina, ¿qué películas resaltaría y por qué razón?

De mi época argentina resaltaría la primera película que hice, una versión de “El jugador” de Dostoyevsky. En primer lugar, porque en todas las primeras películas uno se juega mucho sin darse cuenta, se arriesga y hace cosas muy alocadas y algunas veces muy inteligentes. Y en segundo lugar la recuerdo con mucho cariño porque es la primera. Después me acordaría mucho de una de las últimas películas que hice, que fue una versión de “El túnel” de Ernesto Sábato, que hice con el actor Carlos Thompson.

Del citado periplo profesional en su país de origen, ¿hay algún film fantástico?

No, ninguno.

Ya en España, filma una serie de películas de todo tipo de géneros, hasta que en 1970 se consagra en el campo fantástico con La noche de Walpurgis. Anteriormente filmó los films Miedo (1955) y Ella y el miedo (1962). ¿Qué relación tenía con el género?

Ninguno, porque Miedo no era el miedo del cine de terror, sino como trastorno mental. En cuanto a Ella y el miedo, también es un caso en el que el miedo es simplemente a través de una intriga policíaca.

León Klimovsky, Pascual Cebollada, Paul Naschy, y Alberto Platard (productor) durante el rodaje de La noche de Walpurgis.
De izda a drcha.:León Klimovsky, Pascual Cebollada, Paul Naschy, y Alberto Platard (productor) durante el rodaje de "La noche de Walpurgis".

¿Cómo llegó a sus manos el proyecto de La noche de Walpurgis?

Llegó por dos caminos. El autor, Paul Naschy, me había visitado varias veces con deseos de que yo dirigiera alguna película, y estuvimos hablando mucho sobre literatura fantástica, porque a pesar de que yo no había hecho nada del género, si era un gran aficionado. Aparte de que en mi tiempo de director de cine-clubs en la Argentina dí con dos películas en aquel entonces (les hablo del año 1929) olvidadas en la misma Argentina, que eran dos obras maestras del cine fantástico. Una era La caída de la casa Usher de Epstein, y la otra el Vampyr de Dreyer. A raíz de ello hablé varias veces sobre la poesía del género de terror con Naschy, incluso me pidió que le tradujera un par de cuentos de Poe para alguna revista francesa, si no me equivoco, que él publicaba. Así entre en contacto con él. Por otra parte, el jefe de producción de la película, Pérez Giner, gran entusiasta del género y que sabía mi interés por el mismo, como demostró después siendo director de producción de cinco o seis películas mías en Barcelona, me llamó en cuanto le propusieron hacer esa película, y yo, sin leer el guión, dije sí.

La película resultó muy polémica en su día. ¿Qué le parece a usted vista en la actualidad?

La actualidad de La noche de Walpurgis es relativa. La he vuelta a ver hace cinco o seis años, y no creo que hayan evolucionado las cosas mucho desde entonces. Contrariamente a otras películas, lo que fue más polémico quizás es el género que la película. Yo, cuando la he visto, me ha vuelto a gustar, la encontré muy moderna. Y lo que sí encontré en ella es algo que me atrevo a decirles a ustedes, que el espectáculo a través de La noche de Walpurgis me hizo tener un poco de pena, y quizás un poco de vergüenza, en el sentido que mis otras películas de terror posteriores no tuvieran el clima poético de ésta. Por su género, el terror que he tenido que hacer de acuerdo a las necesidades era más bien el terror “directo” y un poco más vulgar. En La noche de Walpurgis en cambio flota un terror poético.

Tal vez desde esa película no se ha sabido aprovechar a Patty Shepard…

¡Ni siquiera Patty Shepard se supo aprovechar! Ella hizo esa película contra su voluntad. Le parecía una tontería que una actriz (en aquel momento tenía cierto prestigio) hiciera eso, porque entre otras cosas, no hablaba. Tuve que luchar mucho con ella para que lo hiciera.

Hay mucha gente que ha opinado que podía haber sido la Barbara Steele española, porque físicamente…

Lo podía haber sido, sí, porque además es una buena actriz.

La noche de Walpurgis tuvo un gran éxito en España y en el extranjero. ¿Por qué razón no dirigió usted su secuela El retorno de Walpurgis, en 1973, entregándose el proyecto al poco conocido Carlos Aured?

Porque el cine en general está lleno de actitudes contradictorias y paradojales. En este caso creo que fue simplemente, por un lado, una inconstancia de Paul Naschy en su prisa por aprovechar la posibilidad de un contrato con Carlos Aured. Por otro lado, porque nadie se preocupó del merecimiento.

¿En qué consistió su colaboración con Paul Naschy en los films que realizaron juntos?

No fue una gran colaboración. Alguna vez yo le sugerí algún asunto, e incluso una vez le sugerí uno que después no realizó conmigo, que quizás fuera el más original de todos, que fue una idea de mi mujer, la escritora Elisabeth Szel, y fue El jorobado de la morgue. Esa es una idea que le dimos y que él aprovechó por su cuenta. Cosas que pasan, ¿no? Pero mi trabajo con él consistió en una cordial amistad y en una colaboración continua. Y muchas lecturas.

¿Qué inspiración tomo usted de los giallos de Bava y Argento en Una libélula para cada muerto?

Más de Dario Argento que de Bava. Una de las películas de Argento que me había llamado la atención, hasta por la semejanza del título, es la que había hecho sobre la imagen post-morten en el ojo, que es un poco la línea que dio lugar a Una libélula para cada muerto. (1)

El mariscal del infierno tiene el interés de narrar la vida de Gilles de Rais. ¿El film es fiel a la biografía del personaje?

Únicamente en cuanto al ambiente mítico. Como no se sabe mucho de él, puedo decirles que tiene fidelidad a la leyenda, no al personaje. Hace poco he leído una novela francesa que me interesa y que si pudiera llevaría al cine, cuyo personaje central es un señor extraño en esta época que se llama Gilbert Derai, y es una nueva existencia de Gilles de Rais en la actualidad.

Nadiuska, Alberto de Mendoza, Paul Naschy y Maria Perschy durante una escena de Último deseo
De izda. a drcha.: Nadiuska, Alberto de Mendoza, Paul Naschy y Maria Perschy durante una escena de "Último deseo"

¿Qué partes conserva la película Último deseo del proyecto y guión original de Vicente Aranda?

Bastante. Sobre todo si se tiene en cuenta que fue un film producido por un grupo americano, y los americanos no respetaban absolutamente nada de los guiones. Del guión de Aranda mantiene los diálogos, la mayor parte de las situaciones y ese clima de poema trágico de ese mundo de ciegos en el que se desenvuelve. Lo único que quizás no pertenece a Aranda es una mayor ordinariez en algunos efectos especiales, que es el criterio populachero de ese productor americano, que por cierto, ¿sabe quién fue? Era Cunningham, el de Viernes 13.

¿Hasta qué punto influyó en el citado film la novela “El día de los trífidos”, y la película La noche de los muertos vivientes?

Yo creo en las influencias conscientes y en las inconscientes. Inconscientemente yo debo haber seguido mucho La noche de los muertos vivientes, ya que la obra de George Romero me impresionó mucho, y seguramente me influyó, pero muy a pesar mío.

Vamos a citar una serie de realizadores de cine fantástico. Nos gustaría que nos diera su opinión acerca de ellos: James Whale.

Fue el extraordinario realizador que en el mundo americano trató de imponer el expresionismo alemán, y merece toda mi admiración.

Jacques Tourneur…

Tourneur es un director poco valorado. Yo no sé si porque era hijo de Maurice Tourneur, pero Jacques fue en cierto modo incomprendido, bastante poco apreciado, y era un hombre inquieto y un director poco maldito.

Terence Fisher.

Fisher me parece un gran profesional. Es más; como yo no acostumbro a ser un hombre de grandes pretensiones, ni me considero un genio ni nada, a pesar de este retrato – lo señala – con Orson Welles, que decía “Somos dos genios”, como le digo, y no lo tome como una inmodestia, Fisher era como yo. Es decir, un profesional que es feliz trabajando en lo que a él le gusta, que es el terror fantástico.

Mario Bava.

Bava es un gran director de cámara. Es el hombre que, más que sentir lo que dicen los personajes, lo ve, lo cual es muy importante en el cine.

George A. Romero…

Bueno, si les digo que me considero influenciado por él ya les digo todo… Es muy importante, y muy personal.

Y dos muy actuales: John Carpenter y David Cronenberg.

Cronenberg es un hombre quizá efectista. Más que ser un gran director del terror, es un hombre que sabe utilizar los efectos del terror. De Carpenter conozco poco. Me parece, como todos ellos, un extraordinario profesional, con un estilo y una pluma. Sabe narrar.

Karl-Heinz Mannchen (actor y productor), Carlos Aguilar, Jesús Franco y León Klimovsky
De izda. a drcha.: Karl-Heinz Mannchen (actor y productor), Carlos Aguilar, Jesús Franco y León Klimovsky

Amando de Ossorio.

Ossorio lo que mejor ha hecho hasta hoy en su cine de terror son los trucos. Es todo lo que puedo decirles de él.

¿Jesús Franco?

Jesús Franco hace el cine que quiere hacer, no el que puede hacer. Franco sabe muchísimo de cine, siente el cine, y lo que es más grave, sabe hacer cine. Desgraciadamente, hace conscientemente un tipo de cine comercial. Además, maneja la técnica cinematográfica como una mujer cuando hace ganchillo, sin mirarla siquiera. Es la técnica que le ha permitido en algunas ocasiones rodar al mismo tiempo tres películas, de las cuales dos existían oficialmente y una no.

Jacinto Molina en su faceta de director…

Yo encuentro muy loable en cualquier persona su aspiración a hacer más, y me parece muy bien su pretensión de dirigir, porque además era una manera de librarse de las presiones. Se encontraba muchas veces con la oposición de los directores, de modo que es lógico que dijera “Ahora las voy a hacer como yo quiero”. Pero creo que no está suficientemente dotado para ser un gran director. No tiene el toque de talento necesario para eso, como tiene en cambio para guionista. Sus guiones pueden no ser perfectos, y de hecho no lo son, sino por las ideas argumentales. Lo que debió haber sido Jacinto es guionista y productor de sus guiones.

¿Cómo ve hoy día la corriente de cine fantástico español que se prodigó en los años 70 integrada por los directores mencionados y otros?

Creo que el cine español despertó un interés quizás mundial muy superior por ejemplo al que despertó antes el western, y pienso que el terror se prestó a mostrar el talento de algunos directores. Lo digo especialmente refiriéndome a Jorge Grau. Porque no es lo mismo Jorge Grau que Amando de Ossorio, ¿comprenden lo que quiero decir? ¡Bueno…!

¿Existe algún proyecto o idea que siempre haya querido filmar y no pueda haber llevado a cabo?

Muchas, y las he tenido que ir dejando porque no había manera. Podría resaltar dos. La primera es una novela de Robert Graves, “Jesús Rey”, una maravillosa biografía de Cristo donde se juega equilibradamente con las partes naturalista y misticista. Y alguna obra de Buero Vallejo, quizás “El sueño de la razón”. Y muchas más…

¿Y proyectos…?

Proyectos siempre tengo varios. Uno es un manuscrito de mi mujer que se llama “Mujeres en el purgatorio”, y que se basa en una historia real de hace sólo 30 o 40 años en un pueblo húngaro llamado Único, porque es la historia de un pueblo en el que para combatir el hambre la población decide no tener más que un hijo. Entonces mataban a los críos o a sus madres colectivamente, entre todas las mujeres, para qué sólo existiera un descendiente. Dí el proyecto para interpretarlo a Charo López, porque la protagonista es la comadrona del pueblo, que hubiera hecho estupendamente ella. Pero no se sintió muy entusiasmada por hacerlo, le parecía que había exceso de horror. El otro es una obra de teatro de Buero Vallejo, cuyos derechos incluso compré, “La doble historia del Dr. Valm.”, que trata sobre la censura en un país como España o como Chile.

Por último, ¿desea añadir algo?

Nada, sólo que me alegra que haya jóvenes como ustedes que les interese la técnica cinematográfica.

Fernando Martín y Carlos Díaz Maroto

(1) Creemos que puede referirse a Cuatro moscas sobre terciopelo gris.

* Entrevista realizada el 24-XII-1985 y aparecida en el nº 1 del fanzine “Van Helsing”. Reproducida aquí con permiso de sus autores.

23 comentarios en “Una entrevista con León Klimovsky

  1. Siguiendo con las celebraciones de nuestro primer aniversario, y coronando este día cuya programación se ha currado enteramente BelaKarloff, rescatamos del limbo esta entrevista de hace más de 20 años a uno de los directores más prolíficos del cine de género, el argentino León Klimovsky, que esperamos que sea de vuestro interés.

    Carlos,¿como era como persona? Parece muy simpático y educado…

    Por cierto, que curioso; parece no estimar en demasía a Ossorio, y sin embargo por aquellas mismas fechas apareció como actor en «Serpiente de mar», ¿discutirian?

  2. Interesantísima entrevista. En cuanto a Ossorio, cuando lo que destaca de su cine son los trucos… en fin… me suena a «recochineo a la argentina», ¿no? En todo caso, tampoco parece valorar demasiado a Naschy.

  3. Magnifica entrevista !!!!!!!!!…No encuentro su EL TALON DE AQUILES (1974) un film al parecer medio maldito con Patty Shepard, May Heatherly, Carlos Estrada y Antonio Mayans entre otros… Tuve noticias que se vendio hace unos años en ebay de AUSTRALIA pero he contactado con varios coleccionistas de alli y no sabian nada…¿Alguien puede ayudarme ???…

    Saludos y enorabuena…

    Jose Antonio Diego

  4. Pues ni idea, José, yo es la primera vez que oigo algo acerca de esa película…

    Tyla Said:

    En todo caso, tampoco parece valorar demasiado a Naschy.

    En entrevistas posteriores si que parecía valorarle. Pero vamos, luego Naschy en sus memorias, con Klimovsky ya muerto, también le lanzó alguna pullita…

  5. Muchas gracias por la entrevista!! Esto tiene un gran valor!!
    Lo único que no entiendo es que eche esas puntilladas a Ossorio y Naschy, cuando él hizo algún que otro peñasco de película, vease Trauma (Violación Fatal) por ejemplo…
    En fin, pequeñas disputas aparte, a nadie le cabe duda que Klimovsky era un gran artesano del cine!
    Saludos!

  6. Juan P. Rodriguez Said:
    Muchas gracias por la entrevista!! Esto tiene un gran valor!!

    De nada. Sí, creo que ha sido buena idea de Cerebrin recuperar esto. A ver si localizo un fanzine que editamos un grupo de amigos como Licántropos Asociados, todo lleno de entrevistas. Tradujimos unas cuantas del inglés y añadimos otras dos hechas ex-profeso. Una era al adorado por Cerebrín Juan Piquer. La otra no logro recordarlo.

    Si lo localizo, se lo regalo a Cerebrin – llevo meses detrás de hacerlo – y podrá sacar también esas entrevistas. Creo que entrevistas antiguas, vistas con perspectiva histórica, son de lo más suculento…

  7. Pues justamente te iba a preguntar si tenías a mano algo así para ir rescatándolo poco a poco, así que… 🙂

    De todas formas, a mi adorado Piquer Simón, como tu bien dices, tengo pensado hacerle una entrevista. A ver si termino todo lo que tengo pendiente y me reviso su filmografía completa por enésima vez, y me pongo en contacto con él.

    Juan P. Rodriguez Said:

    Lo único que no entiendo es que eche esas puntilladas a Ossorio y Naschy, cuando él hizo algún que otro peñasco de película, vease Trauma (Violación Fatal) por ejemplo…

    Si, a mi hay cosas de estas que me hacen mucha gracia. Sobre todo en el tema de Ossorio, al que tanto Klimovsky como Naschy solían despacharle con autosuficiencia, como si ellos fueran mucho mejor que él, lo que en mi opinión dista mucho de ser cierto.

    Y no te vayas tan lejos, Juan, sin salirnos del género terrorífico Klimovsky tiene cosas muy malas, como «El extraño amor de los vampiros», que aparte de ser risible, encima tiene infulas autorales y todo…

  8. Acerca de la última obra de este señor «Violación fatal» o «Trauma»; ¿tan mala es? ¿me la recomienda alguien?. Salen tetas…

    Gracias

  9. Pues yo, al menos, no te puedo decir, Rambo. Tenerla la tengo, pero aún no la he llegado a ver. En cuanto a lo de las tetas, siendo de la época que es, supongo que alguna se verá. A ver si otro te puede ayudar mejor. 😉

  10. Que grande!!!! Llevaba tiempo buscando esta entrevista y no me había enterado que la tenías en el Blog. Estaría interesado en conseguir alguna entrevista más con Klimovsky – a parte de las del Flashback y la 2000 maníacos – ¿a alguien le consta que haya más por ahí perdidas?

  11. Haberlas hailas, otra cosa es encontrarlas. Ahora mismo la otra que me suena es la que citas de «Flashback». Por cierto, ¿la de «2000 maniacos» en que número salía? Es que ni la recordaba…

    1. Pues ahora no recuerdo el número, pero creo que en el mismo número salia una entrevista a George A. Romero. No se si era incluso portada Romero… cuando lleque a casa te lo miro.

  12. Pensando pensando me he acordado de una. Hace poco ha salido un interesante libro llamado «El cine español según sus directores» de Antonio Gregori formado en su integridad por entrevistas a diversos realizadores de todas las épocas. Si no recuerdo mal, una de ellas es a Leo.

  13. Leon Klimovsky, con sus limitaciones, era infinitamente mejor director que Paul Naschy, cuyos méritos son de otra índole.

    Ambos se deben mucho mutuamente. Pero los elementos cinematográficos de una película los dominaba bastante mejor. Era director de cine. Paul, no.

    No hay más que comparar «La noche de Walpurgis», realizada con mucho menos dinero, que «El retorno del hombre lobo» que no es más que un remake de Walpurgis, mucho más costeado, mas lujoso, pero sin alma.

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