Guyana, el crimen del siglo

Título original: Guyana, el crimen del siglo / Guyana: Crime of the Century

Año: 1979 (México, España, Panamá)

Director: René Cardona Jr.

Productor: René Cardona Jr.

Guionistas: René Cardona Jr., Carlos Valdemar

Fotografía: Leopoldo Villaseñor

Música: George S. Price, Nelson Riddle, Bob Summers

Intérpretes: Stuart Whitman (Reverendo James Johnson), Gene Barry (Congresista Lee O’Brien), John Ireland (Dave Cole), Joseph Cotten (Richard Gable), Bradford Dillman (Dr. Gary Shaw), Jennifer Ashley (Anna Kazan), Yvonne De Carlo (Susan Ames), Nadiuska (Leslie Stevens), Juan Luis Galiardo (Periodista), Tony Young (Ron Harvey), Robert DoQui (Oliver Ross), Erika Carlsson (Marilyn Johnson), Hugo Stiglitz (Cliff Robson), Carlos East (Mike Sheldon), Ricardo Carrión (Bert Powers), Jack Braddock Johnson (Alex Dresden), Delroy White (Embajador Phillip Banks), Tito Junco (Thomas), José Nájera (William Hudson Sr.), Leonor Llausás (Lida), Carlos Riquelme (Padre de Cliff), Rojo Grau (Stewart), Anaís de Melo (Rebecca), Yogi Ruge, Alberto Arvizu, Edith González, Ricardo Noriega, Lorraine Chanel, Fernando Yapur, Robertha, Enrique Lucero, Julián Bravo, Miguel Gurza, Mário Arévalo, Eduardo Bea, Armando Calvo, Gerardo Castell, Alejandro Ciangherotti, Jacqueline Evans, Leopoldo Francés, Edna Gabriela, Miguel Ángel Gómez, Humberto Gurza, Eduardo Noriega, Yolanda Ponce, Sharon Semper, Carlos Suárez, Orlando Urdaneta, Gabriela Willer, Liza Willert…

Sinopsis: El reverendo James Johnson, líder de una secta religiosa, tiene construida una fortaleza en Guyana, América del Sur. Allí practica todo tipo de abusos con sus adeptos, que deben seguir sus normas si no quieren ser torturados o asesinados. Exteriormente, parece una comunidad religiosa y pacífica, pero por dentro es un verdadero infierno. Un grupo de periodistas, capitaneados por un congresista norteamericano, se introducirá en la secta para investigarla, descubriendo un horror inimaginable.

El 16 de noviembre de 1978 se produjo uno de los capítulos más espeluznantes de la historia reciente de la Humanidad. Ese día, el reverendo Jim Jones, líder de la secta religiosa Templo del Pueblo, promovió el suicidio colectivo de todos los integrantes de su granja de Jonestown (Guyana), cobrándose la vida de más de novecientos seres humanos – el propio Jones incluido -, de los que una cuarta parte fueron niños y bebés. Este hecho, considerado por muchas fuentes como la mayor masacre de este tipo ocurrida en la época contemporánea, hizo correr ríos de tinta en los que se destaparon muchos de los crueles métodos de tortura aplicados por el gurú a sus adeptos, a los que tenía sometidos a un régimen de esclavitud dentro de una granja que funcionaba al modo de un campo de concentración.

Aprovechando el revuelo mediático, y sin importarle lo más mínimo que los cadáveres se encontraran aún calientes, el oportunista cineasta mexicano René Cardona Jr. levantó en un tiempo récord una coproducción con España y Panamá con la que sacar tajada de tan luctuosos acontecimientos. Para tal fin reuniría un impresionante plantel encabezado por viejas glorias hollywodienses en horas bajas, tales como Stuart Whitman, Gene Barry, John Ireland, Joseph Cotten o Yvonne De Carlo, completando su reparto con intérpretes populares de los países coproductores, representados por Hugo Stiglitz por la parte azteca, y Nadiuska y Juan Luis Galiardo por la española. Como buena muestra de la celeridad con la que Cardona Jr. acometió el proyecto, baste decir que este fue estrenado en su país natal el 20 de septiembre de 1979, esto es, cuando siquiera había transcurrido un año desde los luctuosos sucesos relatados.

De este modo, el film resultante se revela como una crónica dramatizada de los capítulos más importantes del caso. En ella se hace un especial hincapié tanto en la personalidad del reverendo Jim Jones, aquí rebautizado como James Johnson, ya que como reza un oportuno cartel al comienzo de la proyección se modificaron los nombres de los personajes reales “para proteger a los inocentes” (sic) – y de paso, evitar costosísimas demandas por parte de los familiares de los fallecidos -, así como en las más escabrosas prácticas llevadas a cabo por éste, aunque puestas en escena con algo más de tacto de lo que cabría esperar habida cuenta de los antecedentes de su realizador.

Semejante estructura argumental, más propia de un telefilm, acaba por derivar en una película demasiado expositiva que se ve aquejada de una narración algo deslavazada; los distintos personajes entran y salen de escena sin que quede en muchos casos claro cuál es su papel en la historia, motivo este por el que, con toda probabilidad, en su montaje estadounidense se optó por aligerar el metraje y añadir una voz en off a cargo de una supuesta superviviente de la matanza con el fin de vertebrar mejor el relato. En este contexto, cabe destacar la asociación nada sutil que Cardona Jr. plantea entre el culto del Templo del Pueblo y el comunismo, idea esta que queda perfectamente sintetizada en aquella escena en la que, al tiempo que se muestra cómo los miembros de la secta son obligados a trabajar a la fuerza en una gigantesca huerta, de fondo se escucha la transimisión por megafonía de unos cursos para aprender ruso.

Pero más allá de todas sus posibles limitaciones y del abierto carácter exploit y sensacionalista que rodea al producto, este se erige en una obra algo más consistente de lo habitual en su director, contando varias escenas realmente impactantes por su crudeza; es el caso del ataque en el aeropuerto o todo el clímax en el que se retrata el suicidio de la secta. Además, este se ve también beneficiado por la competente labor interpretativa de su reparto, en especial por parte de Stuart Whitman, quien con su papel del loco, egocéntrico, sádico y dictatorial reverendo Johnson, efectúa una de las más conseguidas actuaciones de su carrera.

José Luis Salvador Estébenez

(1) Precisamente, al año siguiente la CBS estrenaría un telefilm basado también en estos mismos hechos con el título de La tragedia de Guyana (Guyana Tragedy: The Story of Jim Jones, 1980). Dirigido por William A. Graham, y con Powers Boothe en el papel del reverendo Jones, a decir de las fuentes consultadas, sus resultados son bastante superiores a los de la cinta de Cardona Jr.

Published in: on marzo 24, 2009 at 12:26 pm  Comments (4)  

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4 comentariosDeja un comentario

  1. […] Sacrament, el nuevo trabajo de Ti West, una versión actualizada del clásico de René Cardona Jr. Guyana, el crimen del siglo en versión found footage. Creemos que el público agradecerá ver títulos tan esperados como […]

  2. […] que publicamos la semana pasada como “una versión actualizada del clásico de René Cardona Jr. Guyana, el crimen del siglo en formato found […]

  3. […] sido llevado a la gran pantalla, entre otros, por el mexicano René Cardona Jr. en  1979 con Guyana, el crimen del siglo, y que aquí se manifiesta con la presencia en su reducido reparto de la veterana Kelly McGillis, […]

  4. La película de los 80 es bastante inferior a la de Cardona. Es cierto mucho de lo que dices, pero también es verdad que “Guyana, el crimen del siglo” es muy detallista en cuanto a la Historia y la ambientación, llegandose a filmar en los escenarios reales y a transcribir, casi palabra por palabra, el dantesco fin. En general es una cinta bastante notable en cuanto a relatar un suceso como este con muchísima fidelidad.


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