Las flores del miedo

Título original: Las flores del miedo

Año: 1972 (España)

Director: José María Oliveira

Productor: José María Oliveira

Guionista: José María Oliveira

Fotografía: José F. Aguayo (hijo)

Música: Antonio Pérez Olea

Intérpretes: Fernado Hilbeck (Tony Belmar), Patricia Wright (Liz Dofman), Julio Peña (Ray), Enriqueta Serrano (Helen), Julián Esteban…

Sinopsis: Lys es una ilustre espiritista que vive en una apartada mansión junto a su esposo Ray. Aunque retirada de la profesión tras haber sido atacada por un espíritu llamado Helen, la mujer decide colaborar en la extraña investigación de un psicólogo cuyo objeto es experimentar el terror y analizar las raíces del miedo.

No resulta muy aventurado el señalar a José María Oliveira como el director maldito por excelencia del fantaterror hispano. Dicha afirmación hay que buscarla tanto en el desconocimiento y falta de información existente acerca de su obra, formada por tan solo dos películas, como de su propia biografía. Una biografía que, por los pocos datos conocidos, resulta cuando menos singular y misteriosa, hasta el punto de que no sea descabellado pensar que Oliveira bien pudiera haber sido la principal influencia que inspirara a Nacho Cerdá para dar forma a Sergio del Monte, ficticio protagonista de su, por el momento, inacabado y esperado proyecto-homenaje Ataúdes de luz, falso documental en torno a la edad dorada del cine fantástico español.

Las primeras noticias de las que tenemos constancia acerca de la vida de Oliveira nos sitúan al comienzo de los años sesenta, cuando se convierte en el director para España de la conocida agencia William Morris, con la que interviene en gran parte de las, por entonces, numerosas superproducciones hollywoodienses rodadas en suelo patrio. Es por aquel tiempo cuando contrae matrimonio con la norteamericana Patricia Wright – o Graff, según otras fuentes -, futura protagonista de sus dos largometrajes, y una figura clave en su posterior evolución personal y profesional. Sería a través de ella que establecería contacto con la estadounidense Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, es decir, la más conocida como Iglesia Mormona, de la que se convertiría en uno de sus fundadores y principales pilares en nuestro país desde finales de la década de los sesenta hasta, al menos, los ochenta.

Este activo papel dentro de dicha organización religiosa se antoja determinante a la hora de comprender con mayor conocimiento de causa la trayectoria de Oliveira como cineasta. Y es que, pese a ubicarse genéricamente dentro del cine fantástico y de terror, sus dos películas poseen una evidente carga religiosa, tal y como ejemplifica el hecho de que sus argumentos pivoten en torno a la creencia de la existencia de vida después de la muerte. Tanto es así que, aunque oficialmente producidas por Oliveira, no es del todo descartable que, en realidad, ambas cintas fueran financiadas por la Iglesia Mormona como medio con el que difundir su mensaje a un mayor número de público, siguiendo así una práctica de lo más extendida entre este tipo de confesiones religiosas en los Estados Unidos.

Para ilustrar de forma más clara el porqué de esta suposición, nada mejor que analizar la que sería su ópera prima como realizador y guionista, titulada Las flores del miedo (1972). En ella, el novel cineasta plantea una historia de corte parapsicológico con la que se adelanta en varios años a la trilogía que sobre idéntico temática realizara Sebastián D’Arbó en los años ochenta. Pero además del tema a tratar, el film que nos ocupa también comparte con la referida trilogía un abierto tono didáctico, aunque con importantes matices. Si el fin último de las cintas del periodista catalán era la de constatar como reales los distintos fenómenos paranormales que narraba en la ficción, la película de Oliveira, por el contrario, se sirve de su trama fantástica para desarrollar una moraleja redentora de orden espiritual-religiosa, un tanto pueril y obtusa, dicho sea de paso.

Es precisamente este planteamiento místico-parapsicológico, en afortunada definición de Carlos Aguilar, junto a lo extravagante de su naturaleza, el mayor atractivo que encierra Las flores del miedo. Y lo es, principalmente, por dar cabida a ciertas ideas tan alejadas del nacional catolicismo imperante en la España franquista, que sorprende no acabaran siendo pasto de la férrea censura. De entre ellas, quizás la más audaz sea aquella en la que se apoya gran parte de su discurso: la teorización y reflexión acerca de la naturaleza del espiritismo, y su relación (y, en cierto sentido, contraposición) con la religión. Fruto de ello es una imagen tan impactante y escandalosa para la mentalidad conservadora de la época como la de uno de los personajes rompiendo en pedazos una Biblia… aunque sea para finalmente encontrar entre sus restos la posible solución a sus problemas.

No obstante, son estos mismos planteamientos los principales causantes de la falta de definición de su propuesta y, por ende, de sus modestos resultados. Por un lado, la película en ningún momento llega a alcanzar un rumbo fijo, debatiéndose con escasa convicción entre el relato terrorífico-fantasmagórico y la intriga psicológica, en tanto que sus personajes, como las relaciones existentes entre ellos, acaban resultando forzados, poco creíbles y en ocasiones absurdos, en gran medida por la supeditación a la que son sometidas sus acciones en pos del golpe de efecto, único motor narrativo del conjunto. Dentro pues de la mediana calidad global de la propuesta, es de destacar su soterrado erotismo, cierta mano de Oliveira para la composición de planos, y un nivel interpretativo fuera de toda duda, gracias a la aportación de dos actores de la solvencia y categoría de Julio Peña y Fernando Hilbeck, que con su buen hacer logran maquillar las limitadas prestaciones de la hierática esposa del director de la película.

José Luis Salvador Estébenez

Published in: on junio 3, 2010 at 7:45 pm  Comments (7)  
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7 comentariosDeja un comentario

  1. Bonita critica Jose Luis, bonita, para mi ultrarareza mas buscada durante años junto a su tambien invisible “Los muertos, la carne y el diablo”…Como ya te dije se puson en contacto conmigo su nieta para enviarme las copias pero al final se echo para atras porque dijo que sus abuelos estaban intentando venderlas en Amazon. El problema es que si se editan en DVD (Todavia lo veo dificil) me parece que seran en Ingles porque el 35 milimetros que tienen en Castellano no lo tienen pasado a Betacam y es un proceso muy costoso….Segun la nieta, sus abuelos le dijeron que solamente se proyectaron en teatros y que nunca se vendieron, por eso es tan complicado hacerese con una copia….

    Suerte la tuya haber visionado una de ellas,a esta paso me tendre que pasar un fin de semana por Madrid y acercarme por la filmoteca para verlas….

    En este elink del foro esta la Guia de LOS MUERTOS LA CARNE Y EL DIABLO y mi conversacion con la nieta…

    http://exhumedmovies.foroactivo.com.es/zona-guias-publicitarias-f11/los-muertos-la-carne-y-el-diablo-jose-maria-oliveira-1973-t651.htm?highlight=oliveira

    Gracias Jose Luis

  2. Ya me comentaste lo de la nieta. La verdad es que si finalmente la acaban editando aunque sea inglés, sería una buena noticia. Al menos habría alguna forma de verlas…

    Un saludo y las gracias a tí. 😉

  3. Bueno, pueden ser buenos actores pero no estar a su nivel, que es lo que me pareció a mí de ambos protagonistas masculinos… 😛

    • Ya sabía yo que me tenías que llevar la contraria…. Que quieres que te diga, teniendo en cuenta lo absurdos que llega a ser la conducta de los personajes en pos del efectismo, sobre todo el de Hilbeck, me parece que tanto él como Julio Peña solventan la papeleta de forma más que digna. No quiero ni pensar las cotas de ridiculez que podrían haber alcanzado esos mismo personajes en otras manos…

  4. Querido Jose Luis:
    Muchas gracias por haberte interesado analizar criticamente “Las Flores del Miedo” Tus comentarios me parecen muy justos y acertados pero lo que piensas sobre la financiacion de la pelicula es totalmente incorrecto.La pelicula se hizo con varias aportaciones mias y de algunos amigos incluyendo a Julio Peña. Me gustaria que vieras la segunda pelicula “Los muertos, la carne y el diablo” y la sometieras al mismo analisis que hiciste con “Las Flores del Miedo”
    Un abrazo de tu nuevo amigo
    Jose Maria Oliveira

    • Hola José María

      Muchísimas gracias por tus palabras y, sobre todo, por tomarte con tan buena filosofía mis comentarios acerca de tu película. No te miento si te digo que es un honor y un privilegio el poder recoger tus comentarios en mi blog.

      En cuanto al tema de la financiación de la película, mis comentarios como podrás haber visto no pasaban de ser más que una mera suposición personal; por ello te agradezco enormemente el que arrojes datos sobre cual fue la auténtica realidad. Y no sabes lo que me gustaría a mí el poder visionar “Los muertos, la carne y el diablo” y poder analizarla, entre otras cosas para poder ofrecer algo más de información acerca de ella y tu carrera cinematográfica. Pero hasta la fehca, me ha sido imposible el poder localizar una copia de ella que poder llevarme a los ojos.

      Un fuerte abrazo para tí también.

  5. […] gritos del silencio <> El avispero > La llamada del sexo > Dossier Oliveira <> Las flores del miedo <> Los muertos, la carne y el diablo * Policiesco – Eurocrimen > Policías violentos […]


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