Interzone

Título original: Interzone

Año: 1987 (Italia)

Director: Deran Sarafian

Productor: Joe D’Amato [acreditado como David Hills]

Guionistas: Rossella Drudi, James L. Edwards, Claudio Fragasso [acreditado como Clyde Anderson], Deran Sarafian

Fotografía: Gianlorenzo Battaglia

Música: Stefano Mainetti

Intérpretes: Bruce Abbott (Swan), Beatrice Ring (Tera), Teagan Clive (Mantis), John Armstead (Balzakan), Kiro Wehara (Panasonic), Alain Smith (Dwarf), Franco Diogene (Rat), Deran Sarafian, Laura Gemser (Mujer del hermano de Panasonic) [no acreditada], Hal Yamanouchi (Hermano de Panasonic) [no acreditado]…

Sinopsis: Tras una hecatombe nuclear la Tierra ha quedado reducida casi a cenizas. Sin embargo, en este mundo destruido existe aún un vergel libre de contaminación conocido como “Interzone”. En esta zona se ubica un monasterio en cuyo interior se halla un fabuloso tesoro custodiado por una hermandad de monjes, razón por la cual el santuario se encuentra bajo la permanente amenaza de una banda armada que pretende hacerse con sus riquezas. La hermandad encargará a uno de sus hermanos la misión de encontrar al profético elegido destinado a poner a salvo el tesoro.

A día de hoy Deran Sarafian pasa por ser uno de los más reputados realizadores con los que cuenta el medio televisivo norteamericano. Así lo atestigua su trabajo para series tan punteras y diferentes como Buffy, la cazavampiros, Lost, Fringe, los distintos CSIs o House, en la que además de haber dirigido más de una veintena de capítulos ejerce también labores de productor ejecutivo. Una situación que contrasta con sus difíciles inicios en la profesión, cuando buscando la manera de debutar en la industria cinematográfica tuvo que cruzar el Atlántico con destino a Europa. Allí encontraría su oportunidad interviniendo en diversos roles dentro de modestas producciones de género fantástico a caballo entre la serie B y la Z. Lo haría como actor en la conflictiva Zombie 3 (1988) iniciada por Lucio Fulci, al tiempo que ocupaba la silla de director en dos películas con capital estadounidense encuadradas en otras tantas corrientes imperantes en el cine de exploitation de entonces. Por un lado, con Cosmos mortal / Alien Predator (1987), exótico remedo de Alien coproducido por España y rodado en localizaciones tan castizas como la Plaza Mayor de Chinchón. Y por otro, con la inédita en nuestras salas Interzone (1987).

Producida por la Filmirage del inefable Joe D’Amato[1], Interzone se inscribe de forma algo tardía dentro de la ola de cine de temática post-apocalíptica que pusiera en marcha la industria italiana durante la década de los ochenta. Como la práctica mayoría de estas cintas, se trata de un título de carácter netamente imitativo que se dedica a expoliar momentos y situaciones ya vistas en famosos títulos revienta-taquillas de la época. Sin embargo, la que solía ser la influencia capital de este tipo de filmes, la australiana Mad Max 2, guerreros de la carretera, en esta ocasión apenas sí se deja notar en la estética de la película. Por el contrario, el modelo en que ésta se inspira es el de la trilogía original de La guerra de las galaxias, presente desde el diseño de su personaje protagonista, una especie de Han Solo tan carismático como caradura cortesía de Bruce Abbott, hasta la presencia de esa especie de orden religiosa con poderes mentales, de evidentes analogías con los jedi. Incluso el esqueleto de su historia, la búsqueda por parte de uno de estos monjes de un profetizado elegido llamado a convertirse en el guardián de los tesoros y saberes que atesora su orden, conecta de forma directa con la base argumental de la popular saga galáctica.

Como no podía ser de otra forma tratándose de una cinta italiana de los años ochenta, el autor de tan poco imaginativo guión sería Claudio Fragasso, responsable – es un decir – de los libretos de engendros tales como la apócrifa Terminator 2, Robowar o Apocalipsis caníbal. Un Fragasso que no hace mucho tiempo se quejaba con una clara acritud en sus palabras de que su amigo Deran Sarafian se olvidara de él una vez su carrera comenzó a despegar[2]. Lo que parece olvidar o no querer darse cuenta el responsable de Troll 2 es de la valoración que ya en aquel tiempo había hecho el americano de su trabajo, a juzgar por el distanciamiento con el que éste se tomó la traslación de su guión en imágenes. Y es que toda la propuesta de Sarafian para el título que nos ocupa pasa por la potenciación mediante su puesta en escena de la involuntaria (y habitual) carga cómica presente en el libreto del aquí firmante como Clyde Anderson. De este modo, no son pocos los ejemplos que en este sentido anidan a lo largo del metraje de la cinta: la autoinmolación de un jorobado detonando la carga explosiva que lleva alojada en su chepa, la inenarrable secuencia de sexo y comida a lo Nueve semanas y media entre el héroe y su principal enemiga o la fuga mental pretendidamente cursi del protagonista en la que se ve correteando por un prado verde junto a la chica que acaba de conocer, son solo algunas pequeñas muestras del ánimo con el que el hijo del también cineasta Richard C. Sarafian afrontó la realización del proyecto.

Si bien este tratamiento no era para nada novedoso dentro de este estilo – cabe recordar que la anterior She de Avi Nesher hacía gala de un sentido del humor tanto o más surrealista -, su adopción permite a Sarafian añadir un plus de interés a su trabajo que de cualquier otra forma carecería por completo. Y es que por todos los motivos  hasta aquí comentados no es difícil señalar a esta Interzone como una parodia en toda regla del cine post-apocalíptico trasalpino, al reproducir bajo un tono cómico nada disimulado muchas de sus constantes, lugares comunes y rasgos estilísticos. Un tenue aliciente que en ninguno de los casos logra justificar el que alguien en sus cabales se someta por voluntad propia al visionado de tan penoso espectáculo.

José Luis Salvador Estébenez

[1] Aunque en registros oficiales figure únicamente como producción trasalpina, en su financiación intervinieron diversos inversores norteamericanos, según las declaraciones del propio D’Amato recogidas en el libro Spaghetti Nightmares de Luca M. Palmerini y Gaetano Mistretta, y traducidas al castellano por el blog “El extraño vicio del Dr. Hichcock” (http://stranovizio.blogspot.com/2007/05/entrevista-joe-damato-y-ii.html).

[2] Entrevista a Claudio Fragasso realizada por Jason J. Slater y publicada en los foros de lovelockandload.net (http://www.lovelockandload.net/forum/index.php?topic=313.0).

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  1. […] la exploitation italiana ochentera del calibre de Apocalipsis caníbal, la apócrifa Terminator II, Interzone, Robowar, Strike Commando, Los siete magníficos gladiadores o Triángulo diabólico de las […]


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