Apocalipsis caníbal

Título original: Apocalipsis caníbal / Virus

Año: 1981 (Italia, España)

Directores: Bruno Mattei [acreditado como Vincent Dawn], Claudio Fragasso [sin acreditar]

Productora: Isabel Mulá

Guionistas: José María Cunillés, Rossella Drudi, Claudio Fragasso, Bruno Mattei [acreditado como Vincent Dawn]

Fotografía: John Cabrera

Música: I Goblin bajo la dirección musical de Gianni Dell’Orso

Intérpretes: Margit Evelyn Newton (Lia Rousseau), Franco Garofalo [acreditado como Frank Garfield] (Zantoro), Selan Karay (Vincent), José Gras [acreditado como Robert O’Neil] (Teniente Mike London), Gabriel Renom (Max), Josep Lluís Fonoll (Osborne), Pietro Fumelli (Directivo televisivo), Bruno Boni (Esposo de Josie), Patrizia Costa (Josie), Cesare Di Vito (Técnico Lawson), Sergio Pislar (Técnico Fowler), Bernard Seray (Asistente de Barrett), Víctor Israel (Misionero zombi), Pep Ballester (Reportero), Joaquín Blanco (Profesor Barrett), Esther Mesina…

Sinopsis: En una planta de investigación química la fuga de un extraño líquido provoca la muerte de muchos de los trabajadores que casi al instante se convierten en zombis. Poco a poco, este virus se va propagando por los alrededores, por lo que un comando especial y dos periodistas son enviados al lugar con el fin de investigar lo sucedido.

En la entrevista recogida en “Eaten Alive! Italian Cannibal and Zombie Movies” (Plexus Publishing Limited, Londres, 2006), el co-guionista y co-director[1] de Apocalipsis caníbal / Virus (1981), Claudio Fragasso, comenta cómo en su primer borrador para la película se describía una revuelta a escala global contra las naciones más industrializadas del planeta por parte de unos habitantes del Tercer Mundo reconvertidos en zombis. Sin embargo, a la hora de la verdad razones de índole presupuestaria hicieron que esta idea tuviera que ser parcialmente abandonada y convenientemente readaptada a los escasos medios disponibles. Unas declaraciones que, dejando a un lado el grado de veracidad que pueda haber en ellas -en el documental incluido en la edición española en DVD de Apocalipsis caníbal Bruno Mattei hace mención a la existencia de dos guiones para el film -, se antojan como un pretexto utilizado por Fragasso para tratar de desmarcarse en la medida de lo posible del fruto resultante[2].

Una cosa es que por los motivos ya señalados los exteriores de la película tuvieran que ser rodados en los alrededores de Barcelona[3], teniendo por ello que utilizar cantidades ingentes de material de archivo provenientes del mondo Nuova Guinea: Isola dei cannibali [vd: Nueva Guinea – La isla de los caníbales, 1974] de Akira Ide, con el fin de lograr la ambientación exótica en la que transcurre el relato, y otra muy distinta es el claro carácter expoliador de éxitos ajenos con el que está planteado el conjunto. Sobre esto poco tienen que ver las posibles carencias monetarias con que la película fue llevada a cabo, y sí, y mucho, la cara dura y falta de imaginación de sus principales responsables. Algo que, por otra parte, fue la tónica común a lo largo de la carrera conjunta de Mattei y Fragasso.

De este modo, no es difícil hallar a lo largo del metraje distintos elementos sacados de varios films del tirón de Nueva York bajo el terror de los zombis (Zombi 2, 1979), Holocausto caníbal (Cannibal Holocaust, 1979), La noche de los muertos vivientes (Night of the Living Dead, 1968) o La naranja mecánica (A Clockwork Orange, 1971). Pero si hay un referente que la cinta tome como principal modelo en el que “inspirarse”, éste es el de la producción de Dario Argento Zombi (Dawn of the Dead, 1978), considerada por muchos estudiosos del tema como la responsable de la proliferación de spaghetti-zombis durante los años ochenta, y de la que Apocalipsis caníbal toma personajes, diálogos y situaciones. Tal es su afán por equipararse con dicha cinta que, al igual que en ella, su banda sonora corre por cuenta de l Globin, nutriéndose en exclusiva de temas compuestos para otros trabajos por Simonetti y sus muchachos entre los que son mayoría aquellos procedentes de la película de Romero[4]. Por si quedara aún alguna duda en cuanto a las intenciones del producto, a instancias de los productores españoles su director titular, el mencionado Mattei, firmaría su autoría estrenando uno de sus más recurrentes seudónimos, Vincent Dawn, cuyas resonancias con el título original del film imitado resultan bien evidentes.

No obstante, es de ley reconocer que lo más aprovechable de Apocalipsis caníbal está, precisamente, en el concurso de un elemento heredado del primer tratamiento de la película; la relectura en clave política de su argumento, si bien tampoco se pueda obviar que su concurso sea más fruto de la apropiación del esquema habituado en el cine de Romero, que de cualquier interés reivindicativo por parte de Fragasso y compañía. Siguiendo con el espíritu oportunista que preside toda la propuesta, esta crítica alude a dos controvertidos temas de actualidad en su fecha de rodaje: la energía nuclear y el hambre en el Tercer Mundo. Así, el causante de la resurrección de los cadáveres es un virus escapado de una central nuclear instalada en un país subdesarrollado, que más tarde se descubrirá parte del insidioso plan ideado por las grandes superpotencias para acabar con las epidemias de hambruna que azotan a las naciones más desfavorecidas del planeta.

Por desgracia, tan sugerente y provocativo subtexto apenas es aprovechado más allá de su propio planteamiento por culpa de la pueril y un tanto confusa forma con que es expuesto, pero, sobre todo, por una realización que no quiere o no sabe sacarle su jugo. Por el contrario, toda su atención parece centrarse en la consecución del mayor número posible de situaciones ilógicas y absurdas, entre las que destaca aquella en la que el personaje interpretado – es un decir – por Margit Evelyn Newton se desnuda sin venir a cuento ante la atónita mirada de sus acompañantes. No contentos con la gratuidad del momento, dicha escena es culminada por un primer plano de los pechos de la actriz que, además de demostrar el grado de ridiculez en el que se mueve su puesta en escena, deja bien a las claras el tono sexista del que hace gala el producto.

Y es que por mucho que el machismo fuera un ingrediente de lo más habitual dentro del cine de género de la época, su presencia en este caso no parece responder a los aludidos parámetros imitativos por los que discurre el conjunto y sí a una clara actitud en este sentido de sus principales responsables[5], algo palpable desde el mismo arranque del film con el sonrojante diálogo mantenido por dos químicos de la planta nuclear acerca de las supuestas “cualidades” de una colega. Una indudable carga sexista que durante los últimos minutos de metraje acaba por derivar en pura misoginia con la forma de morir de su protagonista femenina, literalmente reventada por una horda de zombis que, tras arrancarle la lengua de cuajo, extraen sus ojos de sus cuencas desde dentro del cráneo. Por si fuera poco el sadismo implícito en la escena, ésta está planificada de la forma más sangrienta posible, lo cual  contrasta con el nivel de violencia gráfica exhibido hasta ese instante por una cinta que, si por algo no destaca, es por su truculencia en comparación con lo que solía ser moneda común en esta clase de películas trasalpinas, en las que uno de sus rasgos más distintivos era su generoso empleo del gore.

José Luis Salvador Estébenez

[1] En esta misma entrevista, Fragasso explica cómo las escenas de acción y efectos especiales de la película fueron dirigidas por él en lugar de por Mattei, como, al parecer, solía ser habitual en sus trabajos en común.

[2] A este respecto no está de más recordar las risibles razones esgrimidas por Fragasso para justificar el cese de su asociación profesional con Mattei tras el rodaje de Terminator II / Shocking Dark[vd: Terminator II, 1989], culpando a los desastrosos resultados de la cinta.

[3] Como si de una traslación al medio cinematográfico de la tradicional rivalidad existente entre Madrid y Barcelona se tratara, por aquellas mismas fechas otra cinta de similares características, La invasión de los zombies atómicos / Incubo sulla cittá contaminata / La invasión de los zombies atómicos (1980) de Umberto Lenzi, localizaría gran parte de sus exteriores en la capital de España.

[4] Aparte de Zombi, los otros títulos de los que está sacado el score de la película son Demencia (Buio Omega, 1979) de Joe D’Amato y Contaminación: Alien invade la Tierra (Contamination – Alien arriva sulla terra / Astaron – Brut des Schreckens, 1980) de Luigi Cozzi.

[5] Curiosamente, entre sus guionistas se encuentra una mujer, Rossella Drudi, esposa de Claudio Fragasso.

[YOUTUBE=http://www.youtube.com/watch?v=0AzfFlTLYfI]

Published in: on octubre 18, 2010 at 5:28 am  Comments (11)  
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11 comentariosDeja un comentario

  1. En todas las pelis de zombies hay alguno que entra por la ventana… 🙂

  2. Mattei y Fragasso juntos, jejeje… Díversión a raudales. ¿Machismo? Nooooo, que va!

    Muy buena reseña de un film malo, malo pero que siempre me ha resultado muy entretenido (por razones extra-cinematográficas, obviamente).

    Saludos

  3. […] si hay un film al que remite Zombi 3 de entre la multitud de referentes que maneja, éste es Apocalipsis caníbal / Virus (1981), anterior incursión en el tema de Mattei y Fragasso. Ello es, en gran medida, […]

  4. […] el Centro Garcilaso de Barcelona. Esta vez le tocará el turno a la coproducción italo-española Apocalipsis caníbal (1980), uno de los films de zombies más míticos del inefable Bruno Mattei, emblema del […]

  5. […] Zombi holocausto (Zombi Holocaust, 1980) de Marino Girolami, Apocalipsis caníbal / Virus (1980) de Bruno Mattei, Sexo caníbal / Il cacciatore di uomini / Chasseur de l’enfer […]

  6. […] de aquella corriente como No profanar el sueño de los muertos / Da dove vieni? (1974) o Apocalipsis caníbal / Virus (1981), se inspiraban en los films de George Romero La noche de los muertos vivientes […]

  7. […] y la explotación de las modas del momento (del mismo 1980 son producciones como Terror caníbal, Apocalipsis caníbal, Sexo caníbal o coproducciones que basculaban entre el caníbalismo y el género zombie como La […]

  8. […] además de libretista de clásicos de la exploitation italiana ochentera del calibre de Apocalipsis caníbal, la apócrifa Terminator II, Interzone, Robowar, Strike Commando, Los siete magníficos gladiadores […]

  9. […] como Cesare Di Vito (generalmente visto en papeles breves, como el locutor del telediario en Apocalipsis caníbal de Bruno Mattei) no sólo arroja malos resultados sino que pone de relieve la modestia que […]

  10. […] ridículo. (Risas) En otros casos se daban situaciones estrambóticas, como puede ser el caso de Apocalipsis caníbal / Virus (1980), que rodamos en la provincia de Barcelona haciéndola pasar por Nueva Guinea, […]

  11. […] y enterrados), fueran italianadas tardías en su variante más casposa, decadente y delirante  (Apocalipsis caníbal, La invasión de los zombies atómicos, Zombi holocausto, Zombi 3, etc.) o las cutre-producciones […]


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