Zombi 3 [tv / vd / dvd: Zombi 3]

Título original: Zombi 3

Año: 1988 (Italia)

Directores: Lucio Fulci, Bruno Mattei [sin acreditar], Claudio Fragasso [sin acreditar]

Productor: Franco Gaudenzi

Guionistas: Claudio Fragasso, Rossella Drudi [sin acreditar]

Fotografía: Riccardo Grassetti

Música: Stefano Mainetti

Intérpretes: Deran Sarafian (Ken), Beatrice Ring (Patricia), Ottaviano Dell’Acqua [acreditado como Richard Raymond] (Roger), Massimo Vanni [acreditado como Alex McBride] (Bo), Ulli Reinthaler (Nancy), Marina Loi (Carole), Deborah Bergamini (Lia), Luciano Pigozzi [acreditado como Alan Collins] (Director de la planta), Mike Monty (General Morton), Rene Abadeza, Mari Catotiengo (Suzanna), Roberto Dell’Acqua, Claudio Fragasso, Robert Marius (Doctor Holder), Bruno Mattei…

Sinopsis: Un arma biológica experimental es robada de un complejo gubernamental. En su huida, el ladrón rompe de forma fortuita el recipiente donde se halla la sustancia, entrando en contacto con ella. Pronto su cuerpo se llena de heridas supurantes al tiempo que desarrolla una gran agresividad…

El inesperado éxito obtenido por Nueva York bajo el terror de los zombi (Zombi 2, 1979) de Lucio Fulci supuso un auténtico impacto en la industria trasalpina de la época. Tanto fue así que, junto a Zombie (Dawn of the Dead, 1978) de George A. Romero, se convertiría en el principal modelo a seguir por las decenas de spaghetti-zombis surgidas a su estela. Ante este panorama, no pasó mucho tiempo hasta que sus responsables se plantearon la posibilidad de realizar una secuela con la que seguir exprimiendo el tirón comercial de su película. Varios fueron los proyectos barajados para esta segunda parte, de entre los que destaca la idea de rodarla en tres dimensiones, aprovechando así el pequeño auge que este formato tuvo a comienzos de los años ochenta dentro del cine de terror. Empero, por hache o por be ninguno de ellos llegó a fructificar.

Habría que esperar hasta 1988 para que esta Zombi 3 [tv / vd / dvd: Zombi 3] fuera finalmente llevada a cabo. Empero, para cuando esto pasó el contexto temporal había cambiado de forma sustancial al de hacía apenas diez años. La época dorada de Lucio Fulci como “padrino del gore” hacía tiempo que había pasado, toda vez que sus últimos trabajos se habían saldado con sucesivos fracasos tanto críticos como comerciales que le habían conducido a una difícil situación profesional y financiera, agravada, además, por sus persistentes problemas de salud. Así las cosas, cuando Franco Gaudenzi le ofreció la posibilidad de realizar la esperada secuela de uno de sus films más emblemáticos a través de su modesta productora, Flora Film, Fulci no se lo pensó dos veces. A pesar de que ni los actores, ni el guión ni los medios de producción puestos a su alcance fueran de su agrado, el cineasta romano aceptó la oferta con la intención de sanear su maltrecha economía, pero también con la más que probable idea en su mente de reverdecer viejos laureles.

Sin embargo, nada más comenzar la producción los problemas se irían sucediendo  uno tras otro. Como era habitual en los productos de Flora Film, con el fin de abaratar costes el rodaje fue programado en las Islas Filipinas, cuyo caluroso clima agudizó el ya de por sí deteriorado estado de salud del director de El más allá. Por otro lado, Gaudenzi prohibió a éste introducir cualquier cambio en el guión escrito por la pareja formada en la vida real por Claudio Fragasso y Rossella Drudi, por lo que se vio obligado a rescribirlo a escondidas según avanzaba la filmación con la ayuda de una de sus hijas. Por si fuera poco, el jefe de producción parecía más interesado en yacer en su cama con su recién conocida amante que en llevar a buen puerto la realización del film[1]. Cansado de este cúmulo de circunstancias, llegada la quinta semana de rodaje Fulci abandonaba el barco y regresaba a su Italia natal dejando la película inconclusa.

Ésta es, por lo menos, la versión que siempre ofreció Fulci con respecto a su participación en Zombi 3. Una teoría que se contradice con la dada por otro de los responsables de la película, como es el caso de Claudio Fragasso. Según el coguionista y, a la postre, codirector de la cinta, Fulci sí que llegó a concluir el rodaje[2]. Lo que ocurrió es que una vez montado el material por él rodado se descubrió que éste apenas alcanzaba setenta minutos de lento discurrir, algo que con su habitual modestia Fragasso achaca a la simplificación de la que fue objeto su complejo libreto por un cineasta que no lo entendía [sic]. Por tal motivo, Gaudenzi le encargó la reelaboración del film, comenzando por la redacción de una nueva subtrama que sirviera para corregir los problemas de ritmo y, de paso, aportar al metraje suficientes minutos con los que alcanzar una duración estándar. Para rodar este nuevo material Fragasso dispuso de quince días y de la ayuda de su inseparable Bruno Mattei, el cual se encontraba en Filipinas realizando otra cinta para Flora Film y quien en calidad de antiguo montador se antojaba como el hombre idóneo para llevar a cabo semejante tarea.

Tal disparidad de pareceres hace misión imposible dilucidar cuál es el grado de responsabilidad de unos y otros sobre el producto resultante. Lo único que ambas fuentes coinciden en señalar es que del metraje estrenado, cincuenta minutos corresponden a lo rodado por Fulci y cuarenta son obra de Mattei y Fragasso, lo que más allá del simple dato no clarifica demasiado las cosas. Ateniéndonos a lo visto, la acumulación de momentos ridículos y demenciales entronca con el estilo habitual de los responsables de títulos como Terminator II o Scalps, venganza india, si no fuera porque Fulci declaró en varias ocasiones que una de las pocas cosas suyas que había en la película era la surrealista escena en la que el cráneo de un zombi salta de un congelador para morder el cuello de uno de los personajes.

Sea como fuere, de lo que no hay ninguna duda es de las aludidas interferencias acaecidas durante su post-producción. Algo fácilmente detectable a poco que uno se fije en los diferentes comportamientos de los zombis a lo largo de la cinta. Mientras que en las escenas rodadas por Fulci éstos son lentos y torpes al modo habitual, en aquellas dirigidas por Mattei y Fragasso son rápidos, manejan objetos e, incluso, no han perdido la capacidad de hablar y/o razonar. Quizás sea por ello que el guión tampoco intente explicar la sorprendente evolución de unos seres que en principio son definidos como humanos infectados, para poco después ser llamados muertos vivientes, sin que se sepa muy bien a qué razones obedece tal cambio. Por su parte, la reelaboración ejercida sobre el material original provoca que su esqueleto narrativo parezca más propio de un videojuego que de cualquier otra cosa. En él, sus unidimensionales personajes van haciendo frente en escenarios distintos a cuantas hordas de zombis salen a su paso con el único objetivo de seguir sobreviviendo, quedando por el camino cualquier intento de desarrollo dramático. Precisamente, una estructura muy similar había sido empleada poco tiempo antes por Lamberto Bava en su más recordada obra, Demons (Démoni, 1985), film al que también alude el diseño de los maquillajes ideados por Franco Di Girolamo.

No obstante, si hay un film al que remite Zombi 3 de entre la multitud de referentes que maneja, éste es Apocalipsis caníbal / Virus (1981), anterior incursión en el tema de Mattei y Fragasso. Ello es, en gran medida, debido a la comentada inclusión de un nuevo arco argumental en el que, como ocurría en aquélla, se justifica la aparición de los muertos vivientes como consecuencia de un arma biológica experimental desarrollada por el gobierno, facilitando así la aparición de apuntes en clave ecológica y política. De este modo, lo que nació como una segunda parte de Nueva York bajo el terror de los zombi acaba por convertirse en secuela de una de sus muchas imitaciones, limitándose el parecido entre una y otra al intento común de establecer conexiones mediante su título original con films con los que, en realidad, poca relación tienen.

José Luis Salvador Estébenez

[1] A todos estos incidentes habría también que sumarle el huracán que azotaría las islas durante el rodaje y que destrozaría el hotel que sirve de escenario de la película, como bien puede comprobarse en ésta.

[2] En semejantes términos también se ha manifestado la actriz Beatrice Ring, quien en la cinta interpreta el papel de Patricia.

Published in: on noviembre 8, 2010 at 9:47 am  Comments (5)  
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5 comentariosDeja un comentario

  1. Interesante reseña, como de costumbre, de una de esas caspas ante la que al final y tras mucho darle vueltas a su caratula en el videoclub me rendí un par de tardes de aburrimiento, para, la verdad, no mejorar demasiado la cosa. Pero es que hubo una época en que todo lo que oliera a zombies o ninjas se venia para casa, que le vamos a hacer. xD.

    Me ha resultado especialmente curioso lo de la escena de la cabeza voladora, ya que yo habia leido en alguna entrevista a Fulci que la única escena que reconocia le gustaba de esta pelicula, de la cual siempre renegó por activa y por pasiva, era esa de la cabeza voladora, pero no tenia constancia de que la hubiese en efecto rodado él; e interesante también lo de que las escenas con zombis extralentos puedan ser suyas (bastante probable, la verdad, visto el resto de su filmografia con zombis) y el resto, como cuando sale el zombi ese calvo con machete y el baile de San Vito, la cosa se deba a Mattei o Fragasso. Por no hablar de lo del locutor de radio… Hay que ver, ante estas caspazas psocotrónicas pasa mi vida ante mis ojos. Demasiado normales hemos salido. xD.

    Un saludo!!!

  2. […] y responsable de títulos como L’altro inferno (1981), Rats – Notte di terrore (1984) o Zombie 3 (1988). Dicha proyección tendrá lugar el próximo sábado 19 a partir de las 18 horas y contará […]

  3. […] L5 Vilapicina). El director de, entre otras, Troll 2, Año 225: después del holocausto , Zombi 3 o Monster Dog-Leviatán, además de libretista de clásicos de la exploitation italiana ochentera […]

  4. […] pudimos hablar de sus inicios, sus colaboraciones con Bruno Mattei, Alice Cooper, la controvertida Zombi 3, la crisis, algunas sorpresas y, por supuesto, de su archiconocida Troll […]

  5. […] y delirante  (Apocalipsis caníbal, La invasión de los zombies atómicos, Zombi holocausto, Zombi 3, etc.) o las cutre-producciones amateurs auspiciadas por productoras yanquis como la inefable […]


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