Pecado mortal

Título original: Pecado mortal

Año: 1977 (España)

Director: Miguel Ángel Díez

Productora: Laro Films, S. A.

Guionistas: Juan José Porto, Juan José Daza

Fotografía: Leopoldo Villaseñor

Música: Ángel Arteaga

Intérpretes: Sara Lezana (Madeleine), Ivonne Sentis (Luisa), Pedro Díez del Corral (Alberto), María Asquerino (Alcira), Mari Carmen Prendes (Rafaela), Sandra Mozarowsky (Doncella), Miguel Arribas (Miguel), José Nieto (Don Fidel), José Luis Barceló (Doctor), Paul Naschy [Jacinto Molina](Inspector de policía)…

Sinopsis: A la mansión de los Urbieta llega un sobrino lejano llamado Alberto. Doña Alcira, dueña de la casa, tiene dos hijas: Madeleine y Luisa. La llegada de Alberto produce una conmoción. Luisa se encapricha de él y comienza un jugueteo amoroso; él se deja llevar por el escarceo, aunque su punto de mira está puesto en Madeleine.

Ya en una de sus secuencias iniciales, Pecado mortal muestra de forma bien clara cuáles van a ser sus patrones narrativos. En ella, se representa la llegada de un individuo a una mansión en el campo donde es recibido por una vieja criada. Gracias a la conversación mantenida por ambos sabemos que el hombre se llama Alberto y que es pariente cercano del difunto dueño de la casa, en la que ahora habita su viuda Alcira junto a sus dos hijas, Luisa y Madeleine, esta última fruto de un anterior matrimonio. Asimismo, también se nos informa de que el motivo del traslado del joven a tan recóndito lugar es el de preparar con la máxima tranquilidad sus estudios. Como sería de esperar, lo que viene a continuación de este punto de partida se desarrolla según los cánones establecidos. La irrupción de una presencia masculina en este microcosmos cerrado, formado únicamente por féminas, acabará por dinamitar el frágil equilibrio en el que este se apoya, despertando el deseo sexual de las tres mujeres y, con él, las pasiones, celos y reproches durante tanto tiempo escondidos.

Pero si partiendo de postulados muy similares Carlos Aured o José Ramón Larraz habían conseguido articular títulos del interés de Los ojos azules de la muñeca rota y Luto riguroso, por poner dos ejemplos con los que Pecado mortal comparte más de una curiosa sincronía, en manos del titular Miguel Ángel Díez este mismo material no pasa de mediocre. En lo que suponía su ópera prima en el formato largo, el debutante director hace gala de la falta de personalidad que regiría el resto de su trayectoria y que se dejaría notar, incluso, en la propia evolución de esta; tras dos películas más tan alejadas en sus planteamientos como De fresa, limón y menta, prototípica comedia madrileña coescrita junto a Fernando Colomo, y la adaptación del clásico literario de Valle-Inclán Luces de bohemia, Díez vería trasladado su marco de acción a la pequeña pantalla, donde dirigiría capítulos para series cómicas del estilo de Los ladrones van a la oficina o La casa de los líos.

A la vista de semejante curriculum, no resulta nada extraño que en esta ocasión su labor se limitara casi en exclusiva a traducir en imágenes el libreto que previamente le había sido confiado. Tal afirmación queda plenamente justificada en la falta de ambigüedad y/o suspense con la que son servidos los elementos de intriga sobre los que está construido el relato, ya sean las verdaderas razones que mueven a Alberto a instalarse en la casa o la identidad de la mano ejecutora que lleva a cabo los diferentes crímenes que se suceden en su metraje, por mucho que su planificación guarde ciertas reminiscencias del giallo italiano. Por el contrario, toda la posible inventiva que pudiera tener la puesta en escena de Díez no pasa de la horrorosa ocurrencia de fotografiar en un impostado blanco y negro las escenas de inicio y cierre de la cinta, con la nada disimulada intención de remarcar la idea de que todo lo narrado forma parte del pasado… en más de un sentido.

Así las cosas, la auténtica paternidad del producto resultante hay que atribuírsela a Juan José Porto, a la sazón coguionista y productor ejecutivo del film. Buena muestra de ello está en la participación de sendos nombres estrechamente ligados a la carrera del granadino. Por un lado Miguel Arribas, actor que junto a Miguel Ayones se convertiría con el tiempo en una presencia habitual de su cine. Y, por otro, su hasta entonces colaborador e íntimo amigo Paul Naschy, quien efectúa un pequeño cameo en el papel de un inspector de policía[1]. No obstante, si hay un aspecto en el que se deja notar de forma clara la mano de Porto, este es el marco temporal en el que se ubica el relato. Adelantando una de las características más reconocibles de su futura filmografía como realizador, Porto ambienta la película en un periodo reciente de la historia de España, en este caso durante los duros años de la Posguerra. Pero mientras que en El último guateque y demás títulos derivativos perpetrados por el propio cineasta todo su potencial era confiado a su evocación nostálgica de la época retratada, Pecado mortal trata de aludir a algunos de los aspectos más reprobables de los primeros años del franquismo desde un punto de vista social, político y religioso.

Fruto de este retrato costumbrista son algunos de los pocos momentos inspirados de todo el conjunto; en especial, la conversación mantenida en la terraza de la mansión por el párroco y Madeleine después de que esta haya quedado invidente a causa de un accidente hípico, en la que el cura trata de justificar a la mujer su ceguera como un designio divino al tiempo que mastica una galleta, para terminar de forma brusca su perorata preguntando por “ese queso tan rico” que consumen en la casa. Sin embargo, estos aciertos parciales no logran ocultar lo alejado que del relato principal se muestra este segmento, hasta tal punto que llega a parecer un pegote añadido a posteriori. A este respecto, resulta de lo más significativo el especial hincapié que durante buena parte de la narración se hace de la ayuda que uno de los sirvientes presta a los maquis que se ocultan en la zona y que, a la hora de la verdad, poca o ninguna incidencia tiene con el resto de la historia.

Todo ello acaba por producir una singular paradoja. Y es que, antes que responder a cualquier rasgo estilístico de sus responsables, que también, la citada ambientación se antoja consecuencia del contexto que rodeó al rodaje de la película, en un momento en el que este tipo de reconstrucciones estaban muy de moda en nuestro cine. Una situación que también se hace extensible a su patente carga erótica, presente tanto por el concurso en su reparto de Sara Lezana y la malograda Sandra Mozarowski, dos de las más populares musas del destape, como por el tono de ciertas escenas como aquella en la que la Lezana aparece desnuda en la cama acariciando a un gato en clara alegoría onanista. De este modo, por encima mismo de sus propias pretensiones, Pecado mortal se convierte en un paradigmático muestrario de las diferentes tendencias en las que, cinematográficamente hablando, se reflejaría el final de la dictadura franquista.

José Luis Salvador Estébenez

[1] A juzgar por el tinte rubio que luce su cabellera, todo parece indicar que la pequeña intervención de Naschy en la película coincidió con el rodaje de Muerte de un quinqui de León Klimovsky.

Published in: on enero 28, 2011 at 6:33 am  Comments (1)  
Tags:

The URI to TrackBack this entry is: https://cerebrin.wordpress.com/2011/01/28/pecado-mortal/trackback/

RSS feed for comments on this post.

One CommentDeja un comentario

  1. Tiene buenas secuencias la película, como las de los asesinatos o cuando descubre a la hermana pequeña en la cama acompañada…pero por lo general me ha parecido que tiene bastante carencia de ritmo y personajes que no pintan absolutamente nada en la historia.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: