Entrevista a Josito Cro-Mag, co-autor de “33 spaghetti westerns que no te puedes perder”

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Sam Torche y Josito Cro-Mag son los seudónimos de dos aficionados al western mediterráneo que han decidido plasmar su afición con la publicación de 33 spaghetti westerns que no te puedes perder, un libro totalmente autoeditado en el que repasan los que a su juicio son los títulos más relevantes del estilo. Para apoyar el lanzamiento de este proyecto independiente del que ya os informamos hace unos días, mantuvimos la presente entrevista con uno de sus autores, Josito Cro-Mag, en la que nos desvela diversos aspectos de su recién nacida obra.

–          Antes de nada, pongámonos en antecedentes. ¿Cuáles son vuestros inicios?

Ni Sam ni yo somos periodistas de formación. El librito obedece a una pulsión más de fan que de crítico, tiene un espíritu totalmente amateur y nos gusta que sea así.

–          33 spaghetti westerns que no te puedes perder es vuestro primer libro. ¿Qué os lleva a lanzaros a la aventura?

En el caso de Sam el desempleo, y en el mío las vacaciones de verano en el curro. Suena muy ocioso, pero es así, un día me bajé a su casa para comer y nos pusimos El halcón y la presa

–          Para publicarlo habéis recurrido a la autoedición de la mano de Punto Rojo Libros. ¿Llegasteis a mover el proyecto por alguna editorial, o desde un primer momento teníais claro que lo ibais a sacar por vuestra cuenta?

No te voy a engañar: cuando lo acabamos lo enviamos a una editorial especializada en temas de cine. Ni contestaron. Imagino que el producto que les enviamos era demasiado artesanal para ellos, y lo entiendo. De cualquier forma, yo he crecido haciendo fanzines y corta-pegando, creo que la autoedición te proporciona una independencia total. Incluso Whitman empezó auto-editándose, o eso le leí una vez a Bukowski…

–          Según la información facilitada, la tirada inicial ha sido de cien ejemplares. ¿Cómo va a ser su distribución? ¿Solo va a poder adquirirse a través de vosotros, o exiten algunos puntos de venta?

La idea es seguir vendiéndolo nosotros, aunque no descartamos dejar algunas copias físicamente en alguna tienda en Madrid. La intención es moverlo a un nivel muy local, esa era la idea inicialmente, aunque ilusiona recibir pedidos del libro desde Argentina, Portugal o México.

–          Con una edición tan limitada, queda claro que lo que menos buscáis es hacer negocio…

Es que cualquiera que se plantee la posibilidad de hacer dinero editando un librito sobre cine de géneros en España está bastante alejado de la realidad. Además, vivimos en un país muy paleto: digamos que estás hablando con alguien convencional –típica conversación de curro- y por la razón que sea sale el tema de que te has auto-editado un libro sobre spaghetti western, y la gente te mira raro. Aquí te sales de Auster, Ruiz Zafón, el Marca, Federico Moccia o las sombras de Grey y todo lo que no sea eso es friki, directamente…

–          Para el prólogo habéis contado con la colaboración de un buen amigo de esta casa, Juan Gabriel García, quien se marca un excelente texto en el que, partiendo de su experiencia personal, efectúa un conciso repaso por la historia del western mediterráneo, así como de sus principales rasgos estilísticos. ¿Cómo surgió su participación?

Nos pusimos en contacto con varias personas del mundillo, que considerábamos afines al proyecto. Uno de ellos era Juan Gabriel, al que no conocíamos personalmente. Después de tratar con él varias veces (móvil y correo electrónico), hemos confirmado que detrás de su firma hay un tío muy cercano y muy válido. El prólogo es casi lo mejor del libro, en serio. También hablamos con Alex Cox –muy majo, pero nada interesado en hacerlo “for free”- y con Pedro, del excelente blog portugués “Por um punhado de euros”, que por razones que no vienen ahora al caso no pudo colaborar.

–          Tal y como se anuncia desde su título, el grueso del contenido lo componen treinta y tres reseñas de otros tantos films. ¿Por qué os decantasteis, precisamente, por esta cifra?

Al principio nos emocionamos y pensamos en cien. Honestamente, ni de coña hay cien spaghetti westerns decentes. No los hay. Luego pensamos en cincuenta, pero nos dimos cuenta que íbamos a acabar metiendo pelis que nos dejaban bastante fríos. Treinta y tres es un número bastante sonoro, queda bien.

–          ¿Cuáles han sido los criterios que habéis seguido a la hora de elaborar la lista de títulos a comentar?

Hemos intentado ser didácticos e incluir los clásicos de Leone y otros tres o cuatro títulos de esos que todo el mundo conviene en citar como clásicos del eurowestern (Django, El día de la ira, Keoma o El gran silencio). A partir de ahí, se incluyen pelis menos reivindicadas, como Mannaja o Tepepa… Algunas de mis críticas las tenía ya publicadas en Filmaffinity, lo cual facilitó las cosas. Como todo listado, es criticable.

–          Ya que lo mencionas, la confección de este tipo de listados suele sembrar la polémica entre los aficionados, donde siempre suelen existir los que reclamen la presencia de algún film en particular, o los que, por el contrario, vean injustificada la inclusión de según que títulos. Sin ir más lejos, personalmente echo a faltar algún representante del llamado fagioli-western o, lo que es lo mismo, la vertiente paródica que iniciara Le llamaban Trinidad, aunque solo sea por representatividad…

Sinceramente, solo me arrepiento de no haber incluido Corre cuchillo corre. Debería estar… Del fagioli no te puedo hablar mucho, es un sub-género que me da bastante repelús, quizá porque inconscientemente lo asocio a los primeros años de Telecinco, las pelis de Alvaro Vitali, Todo el mundo es bueno, etc. No me genera la sensación de estar viendo cine, no lo veo creación, lo veo producto, pero vamos, quizá haya alguna joya escondida dentro de la filmografía de Enzo Barboni.

–          Dentro de la selección sorprende la presencia de El cóndor, producción de nacionalidad norteamericana, si bien rodada en Almería …

El cóndor tiene toda la actitud del spaghetti western, el director es inglés, si no te fijases en la ficha técnica de la peli podrías pensar que estamos ante una coproducción hispano-italiana, por ejemplo. Por cierto, como pasa con el Cortijo del Fraile, alguien tendría que reivindicar las viejas ruinas de El cóndor, es una pena lo desaprovechadas que están.

–          Sin embargo, este planteamiento parece contradecir la comparecencia de Antes llega la muerte, geográficamente englobada dentro del western mediterráneo, pero de estilo diametralmente opuesto…

Efectivamente, quizá está menos justificada la presencia de Antes llega la muerte en el libro que la de El cóndor. Cuando estábamos acabando el libro falleció Joaquín Luis Romero Marchent, y era evidente que teníamos que incluir una peli suya. A pesar de ser eurowestern, esta peli en concreto podría ser perfectamente un western americano de serie B, al estilo de Minnesota Clay de Sergio Corbucci, por ejemplo, pero insisto, Romero Marchent merecía aparecer aquí.

–          Las reseñas están firmadas de forma individual por cada uno de vosotros. ¿Cómo os la repartisteis? ¿No barajasteis en ningún momento la posibilidad de coescribirlas juntos?

Es más sencillo repartirse las críticas. Coescribir es muy impersonal, yo escribo de una forma, Sam de otra. No es cuestión solo de estilo, firmando juntos se pierde esa identidad. Hemos intentado no ser muy académicos, de cualquier forma.

–          En cuanto a la ordenación de las películas comentadas dentro del libro no parece obedecer a criterio alguno, ni alfabético ni cronológico, lo que en principio podría dificultar su consulta. ¿Ha sido algo aleatorio, o el orden responde a algún motivo determinado?

Ha sido algo totalmente intencionado, a excepción de la última crítica (Mannaja o El valle de la muerte, de 1977), cronológicamente el último spaghetti de relevancia en un momento en el que el género estaba ya agotadísimo. Imagino que si tuviésemos que hacer un libro sobre nuestros treinta y tres libros o nuestros treinta y tres discos preferidos, tampoco nos fijaríamos demasiado en la fecha de publicación.

–          A lo largo de vuestras opiniones aflora un evidente espíritu reivindicativo de las bondades del spaghetti-western. ¿Realmente pensáis que hoy en día se encuentra tan marginado como lo estaba en su época, o que aún existen ciertos prejuicios sobre este tipo de cine?

La frase que más he oído éste último mes es: “Anda, un libro sobre spaghetti western, a mi padre le gustan mucho esas películas”… Evidentemente, a excepción de Hasta que llegó su hora, La muerte tenía un precio o El bueno, el feo y el malo (Por un puñado de dólares me parece menor en comparación a las otras tres, aun siendo una gran película), nunca incluiría un spaghetti western en un hipotético listado de “pelis preferidas”… Está claro que aunque Keoma mola, no es Barry Lyndon, Mishima o Testigo de cargo. Con todo esto, te diré que lo que más me jode de cómo ha envejecido el spaghetti western (llámalo eurowestern o western mediterráneo) es que todo el mundo habla de él desde la condescendencia, se reivindica con una media sonrisa porque queda muy cool, pero nadie se sienta realmente una hora y media en un sofá y se pone a ver Tepepa, que es una jodida maravilla de peli de principio a fin. Tepepa es más peli que la última de Haneke… También me sabe mal lo poco que valoramos lo nuestro aquí. Almería, por ejemplo, actores españoles como Fernando Sancho o Aldo Sambrell, a directores como Eugenio Martín o los hermanos Romero Marchent… Por ejemplo, yo descubrí Amanecer en puerta oscura gracias a Tarantino: no es un spaghetti western, lo sé, pero es un peliculón de todas formas.

–          En este sentido, supone toda una declaración de principios por vuestra parte que para abrir el texto hayáis escogido un fragmento de una entrevista entre Burt Kennedy y John Ford en la que los dos cineastas norteamericanos intercambian sus opiniones nada favorables acerca del western realizado en la Europa mediterráneo…

Yo soy muy mitómano de lo norteamericano, de esa estética, lo reconozco con cierta culpabilidad. Aun así, no soy muy fordiano, muchas de esas pelis me aburren, sé que habrá gente que no lo entienda. Y reitero que lo digo como fan, no como crítico.

–          Visto en su conjunto, da la sensación de que el libro, antes que a los aficionados del western europeo, está más enfocado hacía aquellos que quieran dar sus primeros pasos dentro de este estilo, sirviendo como una especie de guía iniciática, algo que por otra parte parece prefigurarse desde el título y que es remarcada por la bibliografía recomendada que incluís en las páginas finales. ¿Era ese vuestro propósito?

Creemos que el libro gustará por igual a los no muy iniciados y a los más militantes del spaghetti western, eso esperamos. El prólogo es muy sistemático, funciona perfectamente como una introducción al libro, y al final hay una pequeña bibliografía con libros recomendables… Son 104 páginas, es un libro de bolsillo realmente, no sólo en formato, sino también en precio.

–          Uno de los aspectos que más me ha llamado la atención es la especial relevancia que otorgáis en los comentarios a las características de las ediciones en DVD españolas…

Es que hay unas ediciones españolas que son una vergüenza. Hace poco vi Y dios dijo a Caín en castellano neutro y créeme, no es agradable. Lo último que está sacando Asian Trash Cinema (la colección de “Malditos del Spaghetti Western”) no está nada cuidado. No soy nada pajero de las imágenes anamórficas, de formatos, yo de eso no entiendo nada, yo solo quiero ver una peli que se vea bien y que se escuche bien, pero eso es difícil.

–          Y tras  33 spaghetti westerns que no te puedes perder, ¿qué planes de futuro tenéis?

Te mentiría si no te dijese que nos hemos planteado la posibilidad de escribir un “Otros 33 spaghetti westerns que no te puedes perder”. También hemos hablado -ya con otra gente- acerca de la posibilidad de escribir un libro, en la misma dinámica, pero acerca de música extrema. A medio plazo, quizá para el verano, nos pongamos con ello, aunque está todo en una fase muy inicial. Particularmente, espero que aquellos que hayan comprado este libro lo disfruten, lo guarden con cariño, porque tiene un punto muy artesanal, muy do-it-yourself, que lo hace personal, y eso hoy en día tiene un precio emocional importante. Hay libros mejores sobre spaghetti western, eso está claro (los de Frayling, el de Juan Gabriel, Western a la europea de Anselmo Núñez, que me encanta), pero éste, con todas sus virtudes y defectos, es nuestro, y como dicen en el rap, de alguna forma nos representa en el 2013.

–          Ya por último, y a modo de curiosidad, ¿de dónde salen vuestros seudónimos?

El mío viene de los Cro-Mags, un grupo de hardcore punk, y el de Sam es un juego de palabras con su apellido. No hay mucha historia detrás realmente. Lo que sí quiero es provechar estas últimas líneas para agradecerte la reseña y la entrevista, auto-editándose como lo hemos hecho nosotros toda ayuda es imprescindible. Un fuerte abrazo.

–          Muchas gracias a ti por vuestra amabilidad y toda la suerte del mundo con el libro.

José Luis Salvador Estébenez

Published in: on marzo 4, 2013 at 6:36 am  Dejar un comentario  

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