Entrevista a Rafa Martínez, director de “Sweet Home”

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Activo desde finales de los 90 como realizador publicitario y de videoclips, Sweet Home ha supuesto el debut en el formato largo de Rafa Martínez, tras la exitosa andadura cosechada por sus cortometrajes Zombies and Cigarettes -codirigido junto a Iñaki San Román-, y Halloween Before Christmas en su paso por festivales. Producida por Filmax, Sweet Home se presenta como una película realista y claustrofóbica que no pierde de vista el lado más terrorífico”, según indica su nota de prensa, que toca además un tema de candente actualidad: el mobbing inmobiliario. En ella, una pareja interpretada por Íngrid García-Jonnson y Bruno Sevilla deciden pasar la noche en un edificio semiabandonado del que ella tiene las llaves. Pero lo que debía de ser una velada romántica acabará convirtiéndose en una auténtica pesadilla una vez descubran la presencia en el lugar de unos encapuchados que han asesinado al único inquilino que quedaba en el recinto.

Coincidiendo con el estreno de la película este fin de semana en toda España, mantuvimos vía mail la siguiente entrevista con Martínez, en la que el también montador y coguionista de la películas nos desgrana más detalles relacionados con su ópera prima.

– Tras realizar un par de cortos multipremiados en festivales de género fantástico debutas en el largo con Sweet Home. ¿Cual es la génesis del proyecto?

La génesis fue conseguir tener un proyecto asequible y producible para mi primera película. Algo barato pero en el que pudiese mostrar todas las cosas que me gustaría hacer en una primera peli. El mobbing inmobiliario llegó en la fase de investigación. Teníamos claro que no queríamos hacer nada de terror sobrenatural sino algo realista y a la vez muy lúdico, por lo que el tema del acoso inmobiliario llegó de manera muy natural. Nos encantaba la idea de hablar de algo tan “chungo” y perverso como eso, pero a la vez hacerlo desde un punto de vista de cine de entretenimiento. En realidad es algo con lo que he crecido. Los Goonies va exactamente de eso. A ellos les quieren echar de su casa para construir un campo de golf y al encontrar el tesoro pueden recuperar su casa, ¿recuerdas?

– ¿Cómo entra Filmax en la película?

De manera colateral. Llegó a través de otros productores que al principio estaban interesados. Después de que los otros productores saliesen del proyecto contacté de nuevo con Filmax y ellos buscaron la financiación y levantaron el proyecto.

– Por cierto, la película está coproducida por Polonia. ¿En qué ha consistido su aportación y/o participación?

Hicimos toda la posproducción en Varsovia. Etalonaje, los pocos DFX que hay y, sobre todo, el diseño de sonido y mezcla. Todo lo relacionado con las postproducción se hizo allí excepto la música que Ginés Carrión la compuso y mezcló en Madrid. La trabajamos vía Skype desde Polonia.

Rafa conversa con un miembro del equipo durante el rodaje.

Rafa conversa con un miembro del equipo durante el rodaje.

– Para dar forma al guion has contado con la ayuda de Teresa de Rosendo y Ángel Agudo. ¿De qué forma os habéis repartido las funciones y como ha sido el proceso de escritura?

Fuimos tres porque fue un proceso largo. Nadie o casi nadie invierte en desarrollo en España y menos en una ópera prima, por lo que para mover un guion tienes que escribirlo gratis. Y hay que vivir, trabajar y pagar el alquiler, por lo que los procesos siempre se alargan. A lo largo de tres años, que fue el tiempo que tardamos en total en tener una versión digna, pasamos por muchas fases. Y en realidad hubo pocos momentos en los que trabajamos los tres juntos. Nos tuvimos que ir acoplando mientras podíamos. Nos repartíamos las versiones aunque las últimas fases ya las escribí yo sólo por ir ajustando todo a dirección.

– Como ya adelantabas antes, la trama se hace eco de un tema tan desgraciadamente actual en nuestro país como el del problema de la vivienda y, más concretamente, el del mobbing inmobiliario. ¿Cuánto de aportar cierta cercanía al espectador y cuanto de crítica social hubo en su elección?

Hay una mezcla de las dos cosas. Por un lado para anclar la peli en la realidad y construir unos perfiles de personajes cercanos a nosotros (la peli está rodada en inglés pero es muy española), y por otro para realizar una crítica a una situación muy perversa que se produce en nuestra sociedad. Hay una generación que ya no sirve para la rueda capitalista (la gente mayor) y otra a la que hay que empezar a explotar (la joven). A unos les quitan sus casas de toda la vida para darle una más pequeña y cara a las nuevas. Sólo en eso ya hay algo oscuro para contar en la peli. Una vez planteado el problema y los personajes, la peli no para y torna hacia el thriller, el terror y la aventura. Aunque el plano final nos vuelve a recordar de que va la peli. Pero insisto en que la peli es puro entretenimiento. Nunca hemos querido dar lecciones de nada, sólo divertir a la gente haciéndoles partícipes de una situación terrorífica que ellos conocen.

– Si bien la premisa de la historia podría encuadrarse en el subgénero de asaltantes de hogar, la presencia de un misterioso psicokiller la acerca a los terrenos del slasher. ¿Cómo la definirías al público?

Es una coctelera. Es cine social, luego una peli romántica, luego un thriller tipo La habitación del pánico, pero a veces es Solo en casa hasta que gira hacia el terror a veces rozando la comedia y termina como el rosario de la Aurora… Es lo que más me gusta de la peli, que no sé cómo clasificarla más allá de entretenimiento puro y duro.

Rafa dando instrucciones a Íngrid García-Jonnson.

Rafa dando instrucciones a Íngrid García-Jonnson.

– Dada la escasez de personajes que pueblan la trama la elección de los actores se antoja fundamental para dar soporte a la propuesta. ¿Cómo fue el proceso de casting?

Muy fácil. Yo quería a Bruno y a Ingrid y al final lo conseguí.

– Junto a la pareja protagonista, dentro del reducido reparto encontramos a todo un veterano como José María Blanco, quien a lo largo de su dilatada trayectoria ha trabajado a las ordenes de nombres tan importantes de nuestro cine como Jesús Franco, Vicente Aranda, Jorge Grau o José María Nunes, además de hacer sus propios pinitos tras las cámaras. ¿Qué tal ha sido la experiencia de trabajar con alguien de su bagaje siendo tú un director novel?

Pues un placer, la verdad. Sólo le descoloqué un poco con el tipo de personaje que quería y que él no se esperaba. Yo no quería un viejo marchito y cascarrabias, yo quería a un señor de puta madre y relativamente feliz al que le quieren echar de su casa.

– Otro de los platos fuertes de Sweet Home se encuentra en la presencia de su villano, apodado “El liquidador”, el cual como decíamos antes parece sacado de cualquier slasher de los años ochenta. ¿Cuáles eran tus principales referencias a la hora de darlo forma?

La referencia para El liquidador fue hacer un Michael Myers a la española. Nunca corre, no lo necesita, y es extrañamente efectivo y profesional. Como el malo real de la peli es invisible para el espectador crear a su ejecutor era realmente importante para nosotros. Cuidamos mucho a ese personaje, siguiendo las reglas del género.

–  Ya que estamos con el tema, en cuanto a tu trabajo en la dirección, ¿qué cineastas consideras que te han influenciado?

Millones, pero John Carpenter y Sam Raimi son mis mayores inspiradores internacionales, mientras que Jaume Balagueró, Paco Plaza y Alex de la Iglesia son mis ídolos españoles, crecí viendo sus pelis. Les admiro muchísimo.

– Junto con los interpretados por los actores, otro personaje de suma importancia en el desarrollo de la historia es el edificio en el que acontece y para el que contasteis con una construcción real sita en Barcelona. ¿Cuál era la idea inicial que teníais prevista y como disteis con esta casa?

Dar con la casa fue complicado. La peli tiene muchas trampas y ya en guión era muy precisa en la aventura que queríamos construir. Por lo que encontrar la casa perfecta fue complicado porque siempre había algo que no nos valía. Necesitábamos demasiados condicionantes para tener el edificio perfecto. Pero finalmente lo encontramos y, adaptando algunas cosas de guion, nos encajaba a la perfección.

– El hecho que la historia tenga lugar en un edificio semiabandonado real ubicado en Barcelona y que la producción corra por cuenta de Filmax hace que sea difícil no entrar en comparaciones con la exitosa saga [REC]. ¿Erais conscientes de estos parecidos según iba tomando forma el proyecto?

Eso es algo que no podemos evitar. Pero en realidad no tiene nada que ver. Se parece más a Sólo en casa o a la Jungla de cristal que a [Rec]. Pero tiene cosas también de Para entrar a vivir, de Mientras duermes, de Cuento de Navidad, de La comunidad… En realidad esos son mis referentes. Todo filtrado por el espectáculo americano y las pelis de terror de los 70, 80 y 90. Algo que precisamente aprendí viendo las pelis de Paco, Jaume y Alex de la Iglesia.

– Pese a desarrollarse en un único escenario, a nivel visual la película ofrece un encomiable trabajo escénico que hace que cada habitación, pasillo o escalera goce de una personalidad distinta, un poco a la manera de lo visto en Snowpiercer. ¿Cómo enfocasteis este asunto?

Como un pequeño tren de la bruja. Para darle variedad visual pensamos mucho en que cada espacio iba a ser diferente. Y que la peli cada vez se iba a embrutecer más y a tornarse roja… Al tener una sola localización trabajamos mucho para darle la máxima variedad posible al espectador. Hasta la realización va cambiando dependiendo del momento dramático en el que nos encontremos.

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– Entre tus antecedentes profesionales se encuentra tu ocupación como montador de teasers y tráileres de películas. Aunque solo fuera por deformación profesional, ¿durante el rodaje buscabas momentos concretos que pudieran servir para ilustrar la campaña publicitaria de Sweet Home?

Si, es algo que uno no puede evitar. El teaser lo monté antes incluso de terminar la peli. Durante el rodaje. Así que imagina si había cosas pensadas…

– ¿Hubo alguna anécdota durante el rodaje digna de ser contada?

La doble de Ingrid se aburrió mucho durante el rodaje porque Ingrid hacía casi todas las escenas peligrosas. Durante la pelea final, hasta pudo dormir un rato…

– Dejando ya tu ópera prima y mirando hacía el futuro. ¿te encuentras trabando ya en próximos proyectos?

Si y no. No sé que va a pasar. Si hacer una primera peli en España es difícil, hacer una segunda no es para nada más sencillo. No tengo ni idea. Tengo varios proyectos en la cabeza. De todos los tamaños, pero no se muy bien qué va a pasar ahora. Aunque hay uno que empecé a escribir en Varsovia que no puedo quitármelo de la cabeza…

– Pues no te molestamos más. Muchas gracias por tu amabilidad y disposición, y toda la suerte del mundo con tu película. Si quieres añadir algo más…

No, muchas gracias a ti. Un placer poder contarte cosas de la peli. ¡¡Un saludo!!

José Luis Salvador Estébenez

Published in: on mayo 9, 2015 at 6:58 am  Dejar un comentario  

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