Entrevista a William Brent Bell, director de “The Boy”

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Aunque quizás su nombre no sea muy conocido por el gran público, William Brent Bell ha conseguido hacerse un hueco dentro del cine fantástico actual debido a su especialización en un género al que ha consagrado todas sus películas con la excepción de su ópera prima, Sparkle and Charm (1997). No solo eso, sino que a través de su filmografía no es muy difícil rastrear los diferentes rumbos emprendidos por el cine de terror durante los últimos diez años. Así, el que fuera su debut en la temática, el slasher Stay Alive (2006), evidencia la influencia que el mundo de los videojuegos ejercía durante a aquellos años dentro de las propuestas del género enfocadas al público juvenil. Seis años más tarde llegaría el que posiblemente sea su título más popular, Devil Inside, un falso documental sobre exorcismos al que seguiría Wer (2013), otra nueva incursión (o al menos parcial) en los terrenos del mockumentary, esta vez en clave licantrópica.

Cambiando radicalmente de estilo a nivel formal con respecto a sus anteriores trabajos, en este 2016 William Brent Bell ha estrenado The Boy. Protagonizado por la bellísima Lauren Cohan, a la que los aficionados asociarán por su papel de Maggie Greene en la popular serie The Walking Dead, se trata de un thriller de suspense de ambientación gótica y sabor clásico que se encuadra, al menos en un principio, dentro de la tendencia actual por el cine de fantasmas y casas encantadas. A principios de mayo, el director y guionista norteamericano visitaría Bilbao para presentar la proyección de su última película dentro de la Sección Oficial de FANT 2016, días antes de que fuera comercializada en formato doméstico en nuestro país.

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En el sentido de la puesta en escena The Boy supone un cambio con respecto a tus dos anteriores películas, Devil Inside y Wer, adscritas al formato de falso documental. ¿Tenías ganas de cambiar de estilo?

Me gustaría puntualizar que, aunque Devil Inside sí es un falso documental al ciento por ciento, Wer en realidad es un híbrido que combina el uso de metraje encontrado con la narración convencional, un poco a la manera de Distrito 9. Pero sí, la verdad es que tenía ganas de hacer algo clásico, gótico, elegante y, a poder ser, encuadrado dentro de una historia de fantasmas. Por eso, cuando me llegó el guion de The Boy vi que era la oportunidad perfecta para llevarlo a cabo. Ha sido algo emocionante y he disfrutado mucho del proceso.

The Boy ha sido la primera ocasión a lo largo de tu trayectoria como realizador en la que no has intervenido directamente en la escritura del libreto, el cual ha corrido por cuenta de Stacey Mener. ¿Ha variado mucho tu forma de enfrentarte al rodaje al partir de un material ajeno?

Por supuesto. También hasta ahora me había encargado del montaje de mis anteriores películas, e incluso las había producido. Pero  esta vez tuve la oportunidad de dar un paso atrás y delegar en otras personas mientras yo me centraba en dirigir y supervisar, lo que me ha permitido que mi visión de la película haya pasado a través del filtro de un grupo de colaboradores con mucho talento. Es bastante divertido hacer las cosas por ti mismo, pero es más divertido contar con un excelente equipo junto al que poder trabajar para, entre todos, tratar de realizar el mejor producto posible.

No obstante, no fue una postura desde un principio consciente de tener la pretensión de no ser yo el guionista en esta ocasión. Lo que ocurrió es que llegó a mis manos el guion de Stacey Mener y en cuanto lo empecé a leer me enganchó, sobre todo por los giros de trama que contiene. Me convertí en un fan del guion, por así decirlo, y aunque lo normal es que cuando un guionista escribe una historia de este tipo lo haga pensando en dirigirla, en esta ocasión no era así, y he tenido la suerte de poder hacerlo yo.

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En un principio, la propuesta de The Boy se enmarca dentro del subgénero de muñecos con vida propia. ¿Cuáles han sido tus principales influencias a este respecto?

Una de mis películas favoritas es La profecía, y mi idea para el muñeco de Brahms era la del personaje de Damien. También me inspiré en el film de Dan Curtis Trilogía del terror y, más en concreto, en el segmento protagonizado por el muñeco zuñi que me aterrorizaba tanto de niño y que durante bastante tiempo hizo que me sentara en el sofá sin dejar que me colgaran las piernas por si aparecía el muñeco. Otra influencia fue un capítulo de Dimensión desconocida titulado Living Doll.

Uno de los aspectos más sobresalientes de la película se encuentra en su diseño de producción, tanto por la ambientación conseguida como por el inquietante aspecto del muñeco. ¿Fue difícil de conseguir?

Definitivamente fue muy difícil. Pero ese era el desafío y lo que lo hizo divertido. Los exteriores que se ven en la película eran reales y encontrar el castillo era ya importante. Estuvimos seis meses de búsqueda hasta que finalmente lo encontramos en la isla de Vancouver, en la Columbia Británica. Desde el primer momento en que vi el castillo que utilizamos me quedé prendado de él, ya que era el tipo de localización que iba buscando. Probablemente si hubiéramos rodado en los Estados Unidos no habríamos conseguido ese impacto que se produce ante el contacto con el viejo mundo, representado por la familia de Brahms.

En cuanto al muñeco lo creamos desde cero. No sabía si tenía que ser feo o hermoso, que llevara una vestimenta moderna o un poco demodé, así que hicimos muchos bocetos combinando distintas caras, peinados y ropas, jugando con cuán real o exagerado podía ser el aspecto de los ojos, hasta dar con el modelo que aparece en la película. Todo esto fue emocionante, y el hecho de que apenas hubiera escenas de exteriores nos permitió que pudiéramos disponer de más tiempo en concentrarnos en todos estos elementos para que destacaran en la película.

Lo cierto es que rodar estas escenas resultó ser verdaderamente fácil y muy divertido. Y lo mejor de todo es que el muñeco era un actor fantástico. No se olvidaba del texto que tenía que decir, hacía todas las tomas perfectas… (risas) Y dependiendo de cómo colocábamos la luz, a veces parecía triste y otras más alegre. Es más, durante el rodaje muchas veces teníamos que hacer una doble toma, ya que en ocasiones daba la sensación de que se había movido. Encima, algunos bromistas del equipo lo andaban escondiendo por el set para que la gente se asustara.

Aparte de su presencia como elemento terrorífico, el muñeco de Brahms acaba por convertirse en una figura alegórica, siendo utilizado por los personajes como una especie de fetiche con el que no asumir el sentimiento de pérdida que arrastran…

En efecto. La película realmente tiene que ver con abordar y superar una pérdida. En el caso de los padres, la única forma de afrontar la pérdida de su hijo es con este muñeco de porcelana. Y a la protagonista le pasa también algo parecido. Ella ha perdido a su bebé y pone todo su corazón y esfuerzo en cuidar de este muñeco. Y ese es verdaderamente el auténtico meollo del film.

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Durante la primera parte de la película, Lauren Cohan soporta en solitario el peso de la narración, sin que apenas existan escenas en las que tenga que interactuar con otros personajes que no sea el muñeco de Brahms. ¿Cómo trabajaste este aspecto?

Fue fantástico tener a Lauren para este papel, ya que en el mismo día de rodaje podía hacer una escena en la que interpretaba estar atemorizada y a continuación hacer otra en la que flirteaba con el personaje de Malcolm. Así que fue muy fácil trabajar con ella. Por otra parte, el que, como dices, durante la primera parte de la película, salvo dos escenas, la veamos sola en pantalla era una forma de que el público se identificara con ella al tiempo que descubría los extraños sucesos que se dan en la casa y adoptara así su punto de vista, lo que resulta fundamental para el funcionamiento del film, dada la naturaleza de su propuesta.

En este sentido, el desenlace del film rompe con el tono con el que hasta entonces ha discurrido la narración. ¿Cómo te planteaste hacer que este giro no chirriara a ojos del espectador?

He querido que la película se cociera lentamente y siempre existiera la duda de si lo que parece suceder es real o no. El objetivo era que el espectador llegara a plantearse si, efectivamente, el muñeco Brahms tiene vida, como se sugiere durante buena parte de la historia. Por otra parte, y sin hacer spoilers, los hechos a priori extraños que suceden en la película tienen una explicación real, por lo que después, cuando se descubre todo, es fácil de aceptar. Lo que a mí en realidad me preocupaba era lo que iba a suceder con el muñeco en el tercer acto. Y lo que sucede es creíble. En cualquier caso, prefiero lanzar ideas que sorprendan al público, que den de hablar y que hagan que después de ver la película la comenten y sigan pensando en ella tiempo después. Y con este cambio de trama tan repentino que se da en el tercer acto, o bien les gusta la película u la odian, no hay término medio, lo cual pienso que en cualquier caso es mejor que dejar indiferente a la audiencia siguiendo por el camino del centro.

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En los Estados Unidos The Boy ya ha sido comercializada en formato doméstico y casi de inmediato ha aparecido de forma masiva en webs de descargas ilegales. A ti, como director, ¿en qué medida te afecta el fenómeno de la piratería?

Hasta el momento no me ha afectado, ya que la película funcionó bien cuando se estrenó en los Estados Unidos y también lo está haciendo en el mercado internacional. Pero aunque en mi caso  haya tenido suerte y la piratería no me haya ocasionado demasiados problemas, soy consciente de que con otras películas no ha sido así, lo que es una faena.

Ya que hablamos de la distribución en formato doméstico de la película, ¿qué te parece el tema de que la gente vea en casa películas que han sido realizadas para cine, perdiendo con ello parte de la experiencia que debería ser su visionado?

Es muy bueno, porque hoy en día si alguien está viendo The Boy en su casa a medianoche delante del televisor o de la pantalla del ordenador, o en un iphone con los cascos puestos, seguro que vivirán toda una experiencia. Pero en mi caso soy partidario de ver las películas en el cine y rodeado de gente. No hay nada mejor. Pero eso no quita para que me parezca importante que la gente tenga la posibilidad de descargar la película o adquirirla en soporte físico y la pueda ver cómodamente en su casa.

Mirando al futuro, en estos momentos te encuentras trabajando en una serie de televisión titulada Haunted, en la que ejercerás de director y guionista. ¿En qué fase se encuentra ahora mismo el proyecto y qué nos puedes adelantar de él?

Haunted se inspira en una novela titulada The Demon of Brownsville Road de Bob Cramner. Junto con Lisa Arianna conseguí los derechos del libro y vendimos el proyecto a Fox, con Chris Morgan de productor. Chris es un excelente productor, que ha hecho Fast and Furious o La momia. Acabamos con el guion hace un par de meses y ahora estamos mirando a ver qué tipo de distribución va a tener. Aunque inicialmente va a ser emitida por la Fox, ahora parece ser que lo hará por cable dentro de un bloque temático de terror a programar los viernes por la noche. No obstante, aún no hay nada decidido.

La serie se basa en la historia real de una familia de Pittsburg que vivió una situación de casa encantada. A partir de la investigación de los miembros de esta familia, en la primera temporada se irán revelando todos los horrores vividos en la casa desde hace doscientos años. Digamos que será como si True Detective se topara con Expediente Warren.

Tanto The Boy como Haunted se inscriben dentro del auge que viene experimentando en los últimos años la temática de las casas encantadas en la producción terrorífica del medio audiovisual. ¿Este auge tiene algún reflejo con la sociedad en la que vivimos?

Sí.  Aunque quizás me equivoque en el dato, existen estadísticas que señalan que el 75% de la población cree en los fenómenos paranormales. Y dado que todos vivimos en casa, hemos crecido en un entorno familiar y estos temas son atemporales, es fácil interrelacionarse con ellos.

José Luis Salvador Estébenez

Published in: on junio 24, 2016 at 5:51 am  Comments (2)  
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2 comentariosDeja un comentario

  1. Muchas gracias por la entrevista.

    • A ti por el interés, Alfonso. 😉


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