Entrevista Felipe M. Guerra, director de “FantastiCozzi”

Felipe M. Guerra en la tienda Profondo Rosso, en Italia, en 2009

En los últimos meses hemos asistido a cómo la figura de Luigi Cozzi recuperaba un inesperado protagonismo. Al estreno y posterior comercialización en formato DVD de Blood on Méliès’ Moon, su primer largometraje de ficción en más de treinta y cinco años, se le ha unido la aparición de FantastiCozzi, un  documental en el que el veterano cineasta italiano repasa de viva voz lo que ha dado de sí su trayectoria desde sus comienzos hasta su inesperada reentré con la mencionada Blood on Méliès’ Moon.

Gracias a las ventajas que nos ofrecen las nuevas tecnologías, contactamos con el director de FantastiCozzi, el brasileño Felipe M. Guerra, quien muy amablemente nos respondió vía e-mail al siguiente cuestionario, en el que abordamos diferentes pormenores de este trabajo que, por derecho propio, se erige en el buque insignia del proceso de reivindicación de la que poco a poco viene siendo objeto la figura de Cozzi, sin duda uno de los cineastas más peculiares e interesantes del cine de género italiano durante las décadas de los setenta y ochenta.

Fantasticozzi_poster

Diriges, escribes y produces cortos desde 1996. ¿Qué te lleva a realizar un documental sobre Luigi Cozzi?

Formo parte de una generación autodidacta de realizadores cuya infancia y adolescencia transcurrió durante la era del VHS; los videoclubs fueron nuestras facultades de cine, por así decirlo. Y entre los profesores que me alfabetizaron en el lenguaje cinematográfico estaban todos estos directores italianos maravillosos como Argento, Fulci, Bava, Lenzi, Deodato, Leone, Corbucci y, por supuesto, Luigi Cozzi. A diferencia de otros colegas del período, Cozzi parecía no tomarse tan en serio a sí mismo. Sus películas son muy divertidas y conscientes de sus limitaciones; nunca intentan ser más de lo que podrían o deberían ser, que creo que es algo de lo que muchos directores italianos de la misma época siempre pecaron.

Tuve la confirmación de esta sensación cuando conocí a Luigi personalmente, durante un viaje a Italia en 2009, y descubrí que él es así en la vida real; un sujeto bonachón, con un sentido del humor bastante peculiar, que no tiene ningún problema en reírse de sí mismo o incluso de su propia obra. Además, Cozzi no es para nada egocéntrico. En lugar de hablar solo de él mismo y de sus propias películas, como otros realizadores hacen, él habla sobre todo y sobre todos, lo que hace que una conversación de bar con Luigi equivalga a una clase sobre los bastidores del cine fantástico italiano de los años setenta y ochenta. La prueba de ello es que suele ser invitado a hablar en featurettes de DVDs y Blu-rays de películas que no fueron hechas por él, gracias a la capacidad que tiene que hablar de ese período.

Luigi siempre tuvo un sueño, que no era otro que hacer películas de ciencia ficción, y creyó firmemente en él, de modo que incluso cuando estaba obligado a hacer comedias eróticas para pagar las cuentas, él intentaba incluir elementos de ciencia ficción en lo que estaba haciendo, porque eso era lo que realmente le interesaba. Por todo esto pensé que sería cuanto menos divertido contar la trayectoria de Cozzi, la de de un joven fascinado por la ciencia ficción en un país, Italia, que no daba la más mínima oportunidad al género, hasta su consagración como cineasta contratado para hacer prácticamente todos los géneros, y con amigos muy influyentes en el medio artístico, como puede ser el caso de Dario Argento.

La oportunidad de grabar el documental surgió en 2010, cuando invitamos a Luigi a una retrospectiva sobre su obra que incluimos dentro de la programación del Fantaspoa, que es un festival de cine fantástico realizado en el sur de Brasil. Yo fui comisario de la muestra y exhibimos un cortometraje francés llamado Le tunnel sur le monde, dirigido por Daniel Gouyette en 2004, para presentar a Luigi al público brasileño, ya que él no hacía películas desde los años ochenta y mucha gente no le recordaba. Al percibir que este cortometraje no cubría toda la carrera de Cozzi, y que además era demasiado frío y distante con su entrevistado, resolvimos proponer a Luigi la realización de un documental definitivo, donde él pudiera hablar libremente sobre toda su trayectoria. Yo ya conocía varias de las historias que cuenta en la película y sabía que tenía potencial para ser un documental muy divertido. Y así nació FantastiCozzi.

¿Cómo se tomó Cozzi la idea de que quisieras realizar un documental sobre su carrera cuando se la propusiste?

Si bien recuerdo la primera reacción de Luigi fue de sorpresa, y creo que no imaginaba que realmente fuéramos a hacer una película con el material, principalmente porque el proceso de edición fue muy largo. Aunque las entrevistas se hicieron en 2010, el documental no se estrenó hasta 2016, por lo que ni el propio Cozzi confiaba en que alguna vez fuera a lanzarse. A pesar de todo, fue un caballero y no le importó sentarse conmigo durante varias horas para recordar estas maravillosas historias sobre sus películas y sobre el cine italiano en general. Yo creo también que él se ha sentido honrado con el homenaje, ya que ha sido uno de los primeros directores italianos de su generación en tener un largometraje documental sobre su obra, algo de lo que muy pocos pueden presumir ahora mismo. Por otra parte, me gusta pensar que FantastiCozzi también puede ser visto como un documental sobre un director obstinado en hacer películas por encima de todas las dificultades que surgen en su camino.

Fantaspoa 2010 - a partir de la izquierda, el director Felipe, Luigi y los productores de FantastiCozzi João Pedro Fleck y Nicolas Tonsho

Fantaspoa 2010. De izda. a Dcha: el director Felipe, Luigi y los productores de “FantastiCozzi”, João Pedro Fleck y Nicolas Tonsho

FantastiCozzi recorre de forma cronológica la carrera del cineasta italiano película a película. ¿Por qué optaste por esta estructura?

Ocurrió por accidente. No había un guion inicial y las entrevistas con Cozzi fueron hechas fuera de orden; empezamos hablando sobre Star Crash, luego sobre Paganini Horror, después fuimos a sus inicios y así todo. En ese momento todavía no pensaba cómo lo iba a editar después. El material se quedó parado durante años porque me surgían otros proyectos y yo me dedicaba a ellos.

Entonces sucedió la gran coincidencia de que Luigi anunció su regreso al cine en el 2015, con la grabación de Blood on Méliès’ Moon, su primera película desde 1989. En ese momento resolví finalizar el documental porque ya tenía un comienzo, una mitad y un final bien definidos: empezaba mostrando cómo la pasión por la ciencia ficción llevó al joven Luigi a ser autor de relatos y reportajes sobre el género y luego director, cómo su amistad con Dario Argento lo presentó al mundo del cine, la ascensión y la caída (de Luigi y del cine italiano en general) y su regreso con una nueva película en pleno siglo XXI.

Originalmente pretendíamos cerrar el documental con la premiere de Blood on Méliès’ Moon en el Fantaspoa de 2016, porque Luigi volvería a Brasil y nosotros podríamos cerrar el círculo que se inició en este mismo festival en 2010. Pero las imágenes que grabamos en la premiere no casaban mucho con las primeras que tomamos, que habían sido grabadas en Mini-DV, por lo que tuvimos que abortar esta idea.

En el momento de la edición también me di cuenta de que no tenía un comienzo y un final para el documental, así que pedí que el propio Cozzi grabara algunas escenas mostrando su rutina en la tienda Profondo Rosso que administra en Roma, y ​​dando nuevos testimonios sobre su nueva película y su carrera como un todo. Creo que funcionó, pero si tuviera que hacerlo hoy creo que pensaría mejor en la estructura del documental desde el principio, porque FantastiCozzi acabó siendo construido en el montaje, día a día.

Dentro de este recorrido, dedicas una atención especial a Star Crash, choque de galaxias. ¿Se debe solo a su condición de film más emblemático de Cozzi, o también a un interés personal por tu parte?

Sí, me imagino que Star Crash es mi película preferida de Luigi, pero también merece un lugar especial en el documental por varios motivos. En primer lugar, por ser una copia italiana de Star Wars, que a su vez se ha convertido em un film emblemático para la cultura pop. Y después, y sobre todo, por lo que representa: el documental comienza con Luigi confesando que su gran sueño, desde niño, siempre había sido hacer una película de ciencia ficción, y Star Crash fue el único momento de su carrera en que tuvo todas las condiciones y una mínima libertad para hacer una legítima aventura de ciencia ficción como él quería, sin necesidad de transformarla en una historia de horror o aventuras siguiendo el dictado de los productores. Inclusive he de lamentar que Luigi nunca más pudiera volver a hacer algo parecido dentro del género por cuestiones del destino, ya que él ama mucho la película y se divirtió mucho haciéndola, y eso aparece en el film. La verdad es que en las entrevistas hablamos tanto sobre Star Crash que podría hacer un nuevo documental solo centrado en esta película, e incluso estoy considerando seriamente la idea.

Bastidores del rodaje de FantastiCozzi en Porto Alegre en 2010

Bastidores del rodaje de “FantastiCozzi” en Porto Alegre durante 2010.

Para realizar el documental grabaste una docena de horas de entrevistas. ¿Cómo fue el proceso de edición y qué aspectos primaste a la hora de dar forma a la narración?

Como expliqué antes, la estructura narrativa surgió durante la edición y opté por un orden cronológico porque había un inicio y un final bien definidos. A partir de ahí, fue cuestión de definir cuáles momentos de la carrera de Luigi había que privilegiar. Inicialmente, la parte dedicada a las dos películas de horror gore que hizo a finales de los años ochenta, Paganini Horror y The Black Cat, era mayor, pero me di cuenta de que ambos eran proyectos bastante impersonales por parte de Cozzi, quien los había hecho únicamente para seguir trabajando, pero con los que no tenía gran afinidad. Por eso reduje el tiempo de esa parte. En el sentido contrario, quería haber contado más sobre las aventuras televisivas de Luigi en la serie Turno di notte, puesto que dirigió algunos episodios completamente locos homenajeando el cine de género, pero el material era muy oscuro y yo no quería cortar el ritmo del documental dedicándole un espacio muy grande, porque habría sido en la parte final de la película, cuando el interés del espectador por lo general está pendiendo de un hilo. Entonces disminuimos esta parte también, incluso por tratarse de televisión y no de cine. Y casi suprimí totalmente la parte sobre Nosferatu en Venecia, pues tampoco es exclusivamente una película de Luigi, pero la historia era demasiado buena para ser cortada.

En resumidas cuentas, aunque tenga sus defectos, creo que FantastiCozzi ilustra bastante bien los momentos clave de la carrera del realizador, los cuales tuvieron el debido tiempo y espacio en el documental: el inicio, la asociación con Dario Argento, su única y auténtica película de ciencia ficción, su fase trabajando para la mítica Cannon Films y su decadencia junto con el cine italiano de género en general. Un amigo dijo que la parte sobre Dario Argento y la filmación de Cuatro moscas sobre terciopelo gris, que Cozzi escribió con Argento, era muy larga. Pero para mí parece obvio que si no fuera por esta película, y por la amistad con Dario, Luigi jamás habría llegado tan lejos en el mercado cinematográfico de la época, por lo que era importantísimo prestar la debida atención a este capítulo de la historia. Siendo sincero, solo me arrepiento de haber eliminado completamente la parte sobre el papel de Cozzi en la producción de Simbad, el rey de los mares, pero era una historia muy larga y complicada para ser abordada en poco tiempo, y como eso vendría después de las películas de horror también me pareció que frenaba el ritmo de la película. Sobre todo me arrepiento de no haber al menos citado la producción de Simbad, porque ahora algunos “expertos” dicen que el documental no está completo porque he olvidado esta película.

Luigi Cozzi y Felipe M. Guerra en la tienda Profondo Rosso, en Italia, en 2009

Luigi Cozzi y Felipe M. Guerra en la tienda Profondo Rosso en 2009.

En todo momento es el propio Cozzi quien repasa su trayectoria en primera persona. ¿Llegaste a plantearte en algún momento contar con otros testimonios de gente cercana a tu protagonista o especialistas que sirvieran para confrontar y/o complementar las declaraciones de tu protagonista?

Cuando filmamos las entrevistas, la idea era que Luigi fuese la única voz de la película. En los años siguientes, a medida que analizaba el material, surgió la idea de intentar contactar a otras personas ligadas a la carrera de Cozzi para complementar el documental. Obviamente, nosotros no teníamos dinero ni condiciones de filmar entrevistas internacionales, así que intentamos hacerlo de la manera más barata posible. Dario Argento sería el nombre más fácil de entrevistar, pues él es amigo del homenajeado y el propio Luigi podría grabar su testimonio sin ningún problema. Pero cuando intenté entrar en contacto con los agentes de Caroline Munro y Lou Ferrigno para intentar conseguir un testimonio sobre Star Crash y los dos Hércules, respectivamente, aunque fuera a través de Skype o por teléfono, ellos nunca respondieron a mis e-mails.

Creo que esto ocurrió por el hecho de citar que no había dinero. Sin su participación, decidí también abortar el testimonio de Argento y dejar solo a Luigi comandando el show, como estaba inicialmente programado. Lo más divertido es que cuando FantastiCozzi finalmente ha visto la luz ha coincidido en grandes festivales con otros documentales sobre directores hablando sobre sus propias obras, como DePalma, de Noah Baumbach y Jake Paltrow, o David Lynch: The Art Life, de Jon Nguyen, Rick Barnes y Olivia Neergaard-Holm. Ambos tienen la misma estructura de mi documental: muestran a un director hablando de su carrera ante un escenario neutral, y en estas películas DePalma y Lynch también son los únicos entrevistados y las únicas voces escuchadas durante toda la película, y ningún crítico se quejó. Y Cozzi tiene historias mucho más divertidas, pero aun así siempre hay alguien criticando el hecho de que FantastiCozzi solo tenga a Luigi como entrevistado y nadie más.

No obstante, pese a lo comentado, FantastiCozzi dista mucho de ser el típico documental de “busto parlante”, sino que su metraje está enriquecido por una nutrida selección de imágenes de archivo, inéditas en muchos casos. ¿Cómo enfocaste el apartado visual del film?

Me siento muy feliz de que la película haya huido de ser solo una persona hablando todo el tiempo, porque este era mi gran miedo en la fase de edición, ya que a mí tampoco me gustan estas películas con “cabezas hablantes”. A propósito, esta fue una parte muy interesante del proceso de montaje del documental: como hoy es muy difícil saber quiénes son exactamente los poseedores de los derechos de muchas de estas películas italianas de los años setenta y ochenta, principalmente con producciones como Star Crash, la idea original era no utilizar imágenes de las películas para evitar posibles problemas con los derechos de autor, ilustrando los testimonios solo con lobby cards y posters de cada película, o bien imágenes del rodaje, porque Luigi también tiene una fantástica colección de fotos de archivo de todos sus trabajos. Pero entonces el propio Cozzi me aseguró que liberaba el uso de escenas de sus películas y que no tendría problema con eso. Como yo sabía que el documental no tendría un alcance tan amplio para que los verdaderos “dueños” de las películas algún día quisieran cobrar cualquier dinero por eso, me imaginé que valía la pena arriesgar y usar las escenas. Fue una decisión acertada, porque estos extractos de películas dejan algunos pasajes mucho más divertidos.

Felipe y Luigi posan juntos durante el Fantaspoa 2010.

Felipe y Luigi posan juntos durante el Fantaspoa 2010.

Dentro de este apartado, me ha gustado mucho la comparación que efectúas entre imágenes de Star Crash y la primera entrega de Star Wars para señalar sus parecidos…

Muy bien recordado: este fue el momento que me dio más miedo de mantener en la película, porque temía que el uso de las imágenes de Star Wars pudiera generar alguna complicación. Pero decicí mantenerlo por tres motivos. Primero, porque quedó muy gracioso. En segundo lugar, porque un proceso judicial proveniente de George Lucas o de Disney daría mucha repercusión a FantastiCozzi, y tercero porque, poco antes, el documental Room 237 puso en discusión toda esa idea del uso de imágenes de otras películas por fair use. Para quien no lo recuerde, en este documental el director Rodney Ascher usó innumerables escenas de El resplandor, de Stanley Kubrick, para ilustrar los testimonios de sus entrevistados, y sin pagar por ello un solo centavo a Warner Bros., alegando fair use del material. Y este documental pasó por numerosos festivales sin ningún problema judicial, además de estar disponible en DVD e incluso en Netflix. Entonces pensé que, si Ascher consiguió hacer un largometraje entero con imágenes ajenas, yo podría usar dos minutos de escenas de Star Wars en una película independiente, hecha por pasión y sin fines de lucro, sin que me saliera mal. Y, bueno, hasta el momento no he recibido ninguna llamada de los abogados de LucasFilm o de Disney…

Otro de los aspectos que llaman la atención de FantastiCozzi son las numerosas revelaciones que efectúa a lo largo de su metraje, caso de la relación de Sergio Leone con Contaminación: Alien invade la Tierra o el que Luigi Cozzi fuera barajado en un principio como director del proyecto que acabaría convirtiéndose en Lifeforce, fuerza vital de Tobe Hooper. ¿Conocías estos datos de antemano?

Sí, yo sabía muchas de estas historias porque venía “conversando” por correo electrónico con Luigi desde hace años y ya había hecho una larga entrevista por e-mail con él para una web sobre cine fantástico brasileña, Boca do Inferno, en torno a 2007 o 2008. En las varias horas de entrevistas para el documental surgieron historias aún mejores que yo no conocía, como el hecho de que Paganini Horror nació como una biografía del violinista italiano Niccolò Paganini, en la línea de Amadeus, y que iba a ser protagonizada por el galán francés Christophe Lambert poco después de Greystoke, antes de que el proyecto se convirtiera absurdamente en una película de terror gore sin pies ni cabeza. Esta anécdota fue cortada de la versión final del documental, desafortunadamente, así como otra relación entre Sergio Leone y Contaminación: el editor de la película de Luigi fue el mismo editor de las películas de Leone, Nino Baragli. En realidad he cortado tantas historias buenas que podría incluso hacer un FantastiCozzi 2; el primer corte bruto del documental, cuando separé todo el material interesante antes de empezar a refinar la montaje, tenía dos horas y cuarenta y cinco minutos.

Luigi Cozzi y Felipe M. Guerra en la premiere de FantastiCozzi en el Fantaspoa 2016

Luigi Cozzi y Felipe M. Guerra en la premiere de “FantastiCozzi” en el Fantaspoa 2016.

Durante los seis años que te ha llevado la realización de FantastiCozzi, desde que iniciaras el rodaje en 2011, Cozzi ha vuelto a ponerse detrás de las cámaras tras casi tres décadas de ausencia con Blood on Méliès’ Moon. ¿Influyó de algún modo en el enfoque que pudiera tener del documental hasta ese momento?

Como dije anteriormente, probablemente estaría todavía editando FantastiCozzi sin prisa si Luigi no hubiera dirigido esta nueva película, porque en realidad la premiere de Blood on Méliès’ Moon acabó definiendo también el estreno del documental: resolvimos finalizar FantastiCozzi para hacer una sesión doble con Blood on Méliès’ Moon y aprovechar así la presencia del director en el Fantaspoa de 2016. Además, el retorno triunfal de Luigi casi treinta años después de su último largometraje para cine era una excusa más que suficiente para terminar un documental sobre su carrera. Solo me arrepiento de no haber acompañado el proceso de filmación de la nueva película más de cerca, ya que podría haber usado parte de este material en el documental para abordar cómo el proceso de hacer cine ha cambiado desde los años de gloria del cine italiano hasta hoy. Finalmente, y eso no deja de ser de alguna manera irónico, Cozzi rodó su última película de la misma manera que nosotros, sus fans autodidactas de la era del VHS: entre amigos, con una cámara digital, sin presupuesto y con bastante improvisación. ¡Y eso es fantástico!

Junto con su nueva película, FantastiCozzi ha coincidido en el tiempo con la reivindicación que de un tiempo a esta parte se viene produciendo en todo el mundo sobre la obra de Cozzi. ¿Piensas que al fin se le comienza a reconocer como merece?

Creo que sí, y eso es muy bueno. Cozzi siempre estuvo en los márgenes del cine de género italiano, nunca fue considerado uno de los “maestros” como Argento o Fulci. Pero al mismo tempo hizo films muy divertidos y trabajó en prácticamente todos los géneros, desde la aventura mitológica a la comedia erótica, desde el romance lacrimógeno a la ciencia ficción experimental. Si Cozzi hubiese tenido mejores oportunidades y presupuestos, probablemente habría hecho más películas, y mucho más grandes y mejores. Por otra parte, es increíble la cantidad de proyectos abortados que tiene, desde una modernización de Frankenstein ambientada en la Alemania nazi, escrita junto con Dario Argento, hasta una aventura espacial llamada Star Raiders, que jamás se podría producir con los presupuestos que Cozzi tenía a su disposición en la época. Cuando grabamos FantastiCozzi, Luigi era apenas recordado como el sujeto bonachón al que entrevistaban siempre que se necesitaba algún testimonio sobre el cine de género italiano. Pero poco a poco esto fue cambiando, principalmente gracias a Quentin Tarantino, que en una entrevista habló muy bien de Contamination e hizo que muchos jóvenes buscaran la obra de Luigi. Recientemente, también circuló un artículo titulado “Razones por las que Star Crash es mejor que Star Wars“, certificando que Cozzi y su obra están siendo gradualmente redescubiertas y reevaluadas por una nueva generación de espectadores.

Luigi Cozzi presenta FantastiCozzi en el Festival de Sitges en 2016

Luigi Cozzi presentando “FantastiCozzi” en el Festival de Sitges de 2016.

FantastiCozzi fue presentado el pasado 2016 en Fantaspoa, tras lo que ha recorrido un buen número de festivales de todo el mundo. ¿Cómo ha sido acogido por el público?

FantastiCozzi es mi película que ha visitado más países, diez hasta el momento, y también es mi película con un mayor número de reviews en otros idiomas, principalmente en español. Y yo ni siquiera sabía que el cine de Luigi Cozzi era tan apreciado en España, aunque el documental fuera exhibido en cuatro festivales del país, incluyendo Sitges. La respuesta del público es muy buena, y me doy cuenta de que incluso las personas que no conocen tan bien la obra de Luigi se divierten con la película a causa de las historias absurdas de la vida del director. Uno de los momentos más emocionantes de mi vida fue ver un post de Cozzi en Facebook hablando que el documental fue ovacionado por el público en la exhibición en Sitges, a la que desafortunadamente no pude asistir. Es irónico que los dos países donde el documental pasó prácticamente desapercibido fueran Brasil, el país productor de la película, e Italia, el país natal del homenajeado. He enviado FantastiCozzi a diversos festivales de Italia, desde Trieste, que es un evento especializado en ciencia ficción –y por ello el lugar más adecuado para un documental sobre un artista italiano apasionado por este género– hasta Ravenna Nightmare, y nadie quiso exhibirlo.

Dejando un lado su paso por el circuito de festivales, ¿qué recorrido va a tener el documental? ¿Tienes planes de comercializarlo?

FantastiCozzi está terminando el circuito de festivales y no tengo muchas esperanzas de comercializarlo, porque desafortunadamente la producción no es tan profesional como debería ser para entrar en el catálogo de Netflix, por ejemplo. Al mismo tiempo, el DVD es un soporte medio muerto aquí en Brasil y no veo mucho futuro a lanzarlo en este formato. El propio Cozzi pretende incluir el documental como extra en el futuro blu-ray de Blood on Méliès’ Moon, que debe salir hacia finales de este año, y me imagino que ésta será la única manera para tener FantastiCozzi en la colección. Pero si alguna empresa especializada en Blu-rays de coleccionista quiere incluir el documental en una nueva edición de alguno de los clásicos de Luigi, solo tiene que ponerse en contacto conmigo.

Luigi y Felipe se abrazan durante la premiere de "FantastiCozzi" en el Fantaspoa 2016.

Luigi y Felipe se abrazan durante la premiere de “FantastiCozzi” en el Fantaspoa 2016.

Mirando al futuro, me has comentado que te encuentras realizando un documental sobre otro nombre emblemático del cine de género italiano, Ruggero Deodato. ¿Qué puedes adelantar de este proyecto y en qué fase se encuentra en estos momentos?

Exacto. Mi próximo proyecto, siguiendo la misma línea de FantastiCozzi pero hecho de manera relativamente más profesional, es Deodato Holocaust, un largometraje dedicado a la carrera y las polémicas del famoso director italiano de Holocausto caníbal. A pesar de tener una personalidad mucho más seria y polémica que Cozzi, Deodato también cuenta con una cantidad increíble de grandes historias: él fue ayudante de dirección de Roberto Rosselini, participó en el equipo de Django, asumió una producción que debería haber sido dirigida por Wes Craven (Cut and Run), y por ahí va. También tiene opiniones muy fuertes y polémicas sobre temas como la violencia en el cine, así que me imagino que este nuevo documental tiene un interés mucho más amplio que solo el de los fans del propio Deodato. Si todo va bien, el montaje de esta película llevará menos tiempo que FantastiCozzi y la lanzaremos en 2018.

Si quieres añadir algo más…

Me gustaría añadir que tanto FantastiCozzi como mi nueva película, Deodato Holocaust, son menos documentales “profesionales” y más producciones hechas por un fan para fans. Una de las críticas de FantastiCozzi decía que parecía un buen extra de DVD, y no una película, lo que no me parece mala cosa, considerando que las grandes compañías que lanzan producciones de género en DVD y Blu-ray están contratando cada vez más a personas que no conocen las películas y los realizadores para producir los extras para sus ediciones; a algunos ni siquiera les gusta el material. Yo crecí viendo las películas de todos estos grandes directores y hoy lamento que no existan, por ejemplo, documentales al estilo de FantastiCozzi sobre Lucio Fulci o Bruno Mattei o, pasando a España, sobre Jesús Franco, Juan Piquer Simón, Carlos Aured, Amando de Ossorio o tantos otros. Yo sugiero que otros fans hagan lo mismo que yo y aborden sus ídolos para hacer sus propios documentales al estilo de FantastiCozzi. No importa si usted no tiene dinero o si su cámara es mala, ya que el documental sobre Luigi fue filmado en mini-DV, y si fuera hoy filmaría hasta con un smartphone si fuese necesario. Lo principal, creo, es registrar todas estas increíbles historias de personas increíbles que hicieron películas increíbles y que poco a poco están desapareciendo sin el debido reconocimiento, y sin ser escuchadas y grabadas.

El año pasado filmé un cortometraje aquí en Brasil protagonizado por el actor español Antonio Mayans, que hizo más de ciento cincuenta películas y que es conocido por haber trabajado con Jess Franco, pero que también fue dirigido por Anthony Mann y Samuel Fuller, entre otros. Nos quedamos hasta temprano hablando sobre estas películas y me contó una larga historia sobre cómo la escena monumental que debía filmar en El Cid, el épico dirigido por Anthony Mann con Charlton Heston, se redujo a una mera participación de pocos segundos. Mayans también tiene historias increíbles sobre Jess Franco y está ahí en España, al alcance de ustedes, implorando para convertirse en tema de documental. Así que hago un llamamiento principalmente a ustedes, fans y aspirantes a cineastas que viven en el mismo país y continente con tantos veteranos del cine de género: que salgan con sus cámaras y el poco dinero que tienen a su disposición y hagan sus propios FantastiCozzi con todos estos maestros antes de que dejen definitivamente el escenario sin ser escuchados.

José Luis Salvador Estébenez

Published in: on noviembre 2, 2017 at 5:50 am  Dejar un comentario  

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