Entrevista a Davide Melini

Davide Melini

Con el 2018 casi finalizado, toca repasar uno de esos cortometrajes multipremiados con más de cien galardones obtenidos en certámenes de todo el mundo, incluyendo España, Italia, Reino Unido, Estados Unidos, India o Francia. Bajo el título de Lion (2017), el corto, de excelente factura, supone un extraño cruce entre el cine denuncia y el fantastique que versa sobre un niño maltratado por su padre y el sufrimiento vivido en el hogar. Una tortura que llega a su fin de la manera más inesperada… 

Así pues, hemos contactado con su realizador, Davide Melini, un cineasta con proyección que ya está preparando lo que será su primer largometraje y que muy amablemente aceptó contestar a nuestro cuestionario.    

Primero, hablemos un poco de sus inicios. Nació en Roma a finales de los años setenta, pero ¿en qué momento se inicia su pasión por la industria del cine?

Siempre he tenido esa pasión. Mi tío trabaja en el cine desde hace cuarenta años y a través de él he descubierto este increíble mundo desde pequeño. Recuerdo que muchas veces iba a visitarlo mientras estaba trabajando. ¡Es algo que siempre me ha fascinado!

¿Ha realizado estudios cinematográficos?

Mi verdadera escuela ha sido la pantalla. Horas y horas viendo películas de todos los géneros. Mientras estoy viendo una película la analizo desde todos los puntos de vista. ¡Esa es la mejor forma de aprender! Después, cada director tiene que ser capaz de desarrollar su propio estilo.

Y como espectador, ¿qué géneros son los que más le gustan? ¿Tiene algunos directores de cabecera?

He visto y amo todo el cine en general: desde el blanco y negro al color, desde las películas mudas a las sonoras… Si una película está bien realizada y es capaz de hacerme llegar su mensaje, me da igual que su género sea thriller, terror, fantástico, western, histórico, dramático o comedia. Me gusta tanto el cine del Gordo y el Flaco o el de Charlie Chaplin como el más actual. Respecto a la segunda cuestión, cuando pienso en quién me ha influenciado más, me vienen a la mente muchísimos nombres (¡una lista realmente infinita!). Al respecto me gusta decir que estoy influenciado por todos y por ninguno.

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En la década del 2000 arranca su trayectoria profesional. Ha trabajado, por ejemplo, en los equipos de ayudantía de dirección de importantes series como Roma (2005-2007) o Penny Dreadful (2014-2016). ¿Fue un buen aprendizaje?  

Sin duda. Son grandes producciones con grandes presupuestos y eso hace posible que una persona pueda trabajar en decorados increíbles y con actores importantes. Roma tenía un equipo técnico y artístico de primer nivel, con recursos y materiales técnicos de primera calidad. Los vestuarios y los efectos especiales de maquillaje eran increíbles, pero lo más impresionante eran los decorados, perfectamente reconstruidos en el interior de los famosos estudios de Cinecittá. A un lado estaba el set de Gangs of New York (Gangs of New York, 2002) y al otro el de Roma… Es difícil explicar lo que se siente a alguien que no lo ha visto con sus propios ojos…

En Penny Dreadful tuve la suerte de poder trabajar junto a estrellas como Timothy Dalton, Josh Hartnett, Wes Studi y Sarah Greene. Estuvimos grabando en el desierto de Almería y en el interior de Fort Bravo, en Tabernas, que es el mayor estudio de cine western de Europa. Fue un verdadero orgullo para mí, porque muchos spaghetti-westerns se rodaron ahí; obras maestras como Por un puñado de dólares/Per un pugno di dollari (1964), La muerte tenía un precio/Per qualche dollaro in più (1965), El bueno, el feo y el malo/ Il buono, il brutto, il cattivo (1966), Hasta que llegó su hora (C’era una volta il West, 1968), Le llamaban Trinidad (Lo chiamavano Trinità…, 1970), Le seguían llamando Trinidad (Continuavano a chiamarlo Trinità, 1971)… La emoción de pisar ese desierto, sabiendo que por allí habían pasado Clint Eastwood, Charles Bronson, Claudia Cardinale, Henry Fonda, Brigitte Bardot, Harrison Ford, Sean Connery, Yul Brunner, Bud Spencer, Terence Hill, Gregory Peck, Steve McQueen y Faye Dunaway, entre otros, es algo indescriptible.

Otro proyecto en el que pudo ejercer como asistente de dirección fue La terza madre [dvd: La madre del mal, 2007], de Dario Argento. ¿Cómo fue la experiencia?

Cuando se habla de Dario Argento es inmediato pensar en la trilogía de los animales –El pájaro de la plumas de cristal (L’uccello dalle piume di cristallo, 1970), El gato de las nueve colas (Il gatto a nove code, 1970) y Cuatro moscas sobre terciopelo gris (4 mosche di velluto grigio, 1971)-, en Rojo oscuro (Profondo Rosso, 1975), Suspiria (Suspiria, 1977) e Inferno (Inferno, 1980), en Phenomena (Phenomena, 1985) … Películas que han aterrorizado al mundo y han ejercido una importante influencia en otros grandes directores, como John Carpenter, Quentin Tarantino, Brian De Palma, William Friedkin… Ver trabajar a Dario Argento detrás de la cámara es algo absolutamente increíble. Y no bromeo si te digo que cada día es como si fuera una verdadera lección de cine. Ha sido otro sueño que he podido hacer realidad: ¡trabajar con el “Maestro” del terror italiano!

En 2006 filma Amore estremo, su primer cortometraje como guionista y director, al que sigue La sceneggiatura, estrenado el mismo año. Con ellos ya quedan claras sus preferencias por el cine de terror y misterio. ¿Quedó satisfecho con los resultados?

Pienso que en la vida de una persona todo es relevante y nada debe ser obviado: ni las experiencias más positivas ni las más negativas. Amore estremo era un thriller muy oscuro y violento, que se basaba en un amor secreto e imposible entre dos jóvenes (Michela Bruni y Leonardo Pace). La idea principal era descubrir los límites del amor. A pesar de que el guion era bueno, la película deja mucho que desear. Fue la primera vez que estaba detrás de la cámara y el resultado fue un cortometraje amateur. Sin embargo, Amore estremo fue sin duda un paso necesario en el desarrollo de mi carrera, porque experimenté por mí mismo lo difícil que es pasar del guion a la realización. En el mismo año lo intenté de nuevo rodando La sceneggiatura, un cortometraje de terror puro, donde un joven y galardonado guionista (Matteo Pianezzi) comienza a escribir una película de terror, a pesar de la reticencia de su novia (Claudia Nicosia). Pronto se dará cuenta de que, a veces, mezclar la realidad con la imaginación puede ser muy peligroso. Con esta película empecé a ver las cosas de una manera diferente y, aunque no es perfecta, la considero como el primer cortometraje profesional que he hecho. Con La sceneggiatura empecé a participar en festivales y gané mi primer premio.

 

Después vinieron otros cortometrajes como The Puzzle (2008) o The Sweet Hand of the White Rose (2010)…

Son dos cortos muy diferentes. The Puzzle es un thriller puro: después de discutir con su hijo (Alessandro Fornari), una mujer (Cachito Noguera) decide relajarse con su pasatiempo favorito: haciendo un puzle. Pero, a veces, los puzzles esconden misterios oscuros y tremendos… A pesar de la gran cantidad de trabajo que tenía, el conocido productor malagueño Ezekiel Montes pudo reservarme un día de rodaje, así que empecé a pensar en cómo involucrar al público, pero era una tarea muy difícil. ¿Qué podía hacer en tan poco tiempo? Sabía que sólo podía rodar un cortometraje de cuatro o cinco minutos, por lo que lo aposté todo al ritmo. ¡Era lo único que me interesaba! Pensé que si yo no podía contar mucho con la historia, el corto tendría que depender totalmente de la parte visual. Y eso es exactamente lo que hice. ¡Y tuve suerte! Creo que esa fue la clave de su éxito.

The Sweet Hand of the White Rose es un cortometraje puramente fantástico, un cuento oscuro, lleno de momentos dramáticos, aunque, en comparación con The Puzzle, es mucho más suave y menos claustrofóbico: para olvidarse de una acalorada discusión, un chico (Carlos Bahos) decide coger su coche y marcharse lo más lejos posible. Sin embargo, un pequeño error y el encuentro con una niña llamada “Rosa Blanca” (Natasha Machuca) cambiarán su vida para siempre… Debo admitir que con este corto cumplí otro de mis deseos: ¡rodar en un cementerio por la noche! La mayor parte del corto fue filmado en el Cementerio Monumental de San Sebastián, situado en Casabermeja, que es, sin duda, el cementerio más hermoso de Málaga.

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Llegamos así a Lion, un magnífico trabajo en el que mezcla drama social con género fantástico, una combinación que ha sabido manejar con acierto. Para aquellos que aún no lo hayan podido ver, ¿cómo lo definiría?

Es una verdadera denuncia contra la violencia infantil. Un cortometraje puramente dramático que está ambientado en un contexto fantástico.

¿Y cómo nació la idea? ¿Quiso hacer un alegato contra los malos tratos, pero desde su prisma personal? ¿O estaba buscando ideas para un cortometraje de género fantástico y de golpe pensó en tratar el cine dramático?

Después de mis dos últimos cortometrajes de género thriller/fantástico, sentí una fuerte necesidad de cambiar y de hacer algo que fuera capaz de tocar la psique del espectador y a la vez de dejar una marca muy profunda a nivel visual. Como dije anteriormente, cuando escribo un guion mi mente siempre debe estar clara y no tener restricciones. Siendo así, la historia casi se escribe sola. En el caso de Lion me impuse sólo una condición: aislar completamente a los personajes, ubicándolos en una localización alejada de la población. Quería crear un ambiente lo más claustrofóbico posible y por eso eliminé cualquier vía de escape: un chalet aislado, situado en el medio de un bosque cubierto de nieve. Al optar por esta opción, la atención del espectador se desplazará inexorablemente a la única luz presente, que es la de la casa. Sabiendo desde el principio que será imposible escapar, el chalet conseguirá aún más fuerza. Después, una vez que el espectador se vea arrinconado, sabiendo que no podrá huir, hago pasar por delante de sus ojos todo tipo de horrores…

El reparto cumple muy bien su cometido, pero tal vez quién destaque sea el niño Pedro Sánchez, que por cierto ha recibido numerosos premios por su interpretación. ¿Cómo le encontró? ¿Fue su primer trabajo como actor?

Aunque ya había participado en algunos anuncios publicitarios y había trabajado como modelo, lo cierto es que Lion fue su primer proyecto cinematográfico. El encuentro fue totalmente casual: un día vi que una señora presentaba a su hijo en un grupo de cine de Facebook y su rostro me ofreció exactamente lo que tenía en la mente, lo que estaba buscando. Totalmente convencido de que era el actor que quería para ese personaje, le pedí a mi director de casting, Carlos Bahos, que se pusiera en contacto con la madre y la invitara a traer a su hijo al casting que tenía previsto celebrar unos días más tarde. ¡Y así fue! Ya en la prueba que le hicimos frente a la cámara se veía que era un verdadero fenómeno. ¡Y todos los premios que ha ganado, desde Hollywood hasta Nueva York, pasando, entre otros lugares, por Miami, Chicago, Londres, Roma y Moscú, son más que merecidos!

En Lion también tienen mucha importancia los efectos especiales. ¿Fue muy complicado llegar hasta el resultado final?

Si hablamos de efectos especiales de maquillaje, no hubo absolutamente ninguna complicación, ya que tuvimos la suerte de contar con un equipo de primer nivel, formado por Sarah O’Brien (Penny Dreadful), Daniele Nastasi (Star Wars) y Niahmy Glynn (Thor: Ragnarok). Si, por el contrario, hablamos de los efectos visuales, ahí sí tengo que reconocer que fue muy difícil. Al principio teníamos dos técnicos encargados de toda la parte digital y, aunque hicieron un buen trabajo, tanto la producción como yo queríamos algo todavía mejor. Éramos conscientes de la importancia que los efectos visuales tienen en este tipo de películas y por eso decidimos de dar el trabajo a Luca Visual FX, un profesional italiano que vive en Londres. Con su equipo pudieron mejorar mucho toda la parte digital y… ¡hasta el día de hoy han ganado diecisiete premios!

En estos momentos está trabajando en Deep Shock, un nuevo cortometraje de terror. Visto el trailer, parece ser que quiere rendir tributo al giallo. ¿Qué nos puede contar de él?

Este cortometraje nació con la idea de celebrar el giallo italiano y, en particular, rendir un verdadero homenaje a los dos directores que han consagrado el género: Mario Bava y Dario Argento. No es casualidad que el título del corto sea una mezcla entre Deep Red (Rojo oscuro) de Argento y Shock de Bava. Dicho esto, sin embargo, hay que añadir que Deep Shock es una película absolutamente independiente y autónoma, que viaja sobre pistas precisas. Mi idea era recrear la magia y el suspense de algunas películas de los años 70, pero utilizando la tecnología actual. Deep Shock se estrenará en 2019 y será mi último cortometraje, antes de intentar dar el salto al largometraje.

¿Y qué nos puede adelantar de ese primer largometraje?

Aún no puedo decir nada. Hablar antes de tiempo no es bueno, jajajajaja. Prefiero ir paso a paso… y el próximo paso se llama Deep Shock. Cuando esté terminado del todo podré finalmente pensar de forma exclusiva en el largo.

Actualmente en España es común encontrar en los festivales cortos dirigidos por cineastas que ya han dirigido largometrajes, algo que hace unos años era bastante extraño. ¿Cómo está la industria del cortometraje en Italia? ¿Esto que comento ocurre también en su país?

La verdad es que no lo sé. En los últimos años he trabajado sólo con americanos, ingleses, irlandeses y españoles. No trabajo en Italia desde el año 2007 y actualmente no estoy dentro del mundo cinematográfico italiano.

Desde hace unos años, diversos cineastas se están acercando al giallo para ofrecer nuevas películas. Me refiero a títulos como Sonno Profondo (2013) y Francesca (2015), ambas de Luciano Onetti, Buenas noches, dijo la señorita pájaro (2012) de César del Álamo, Amer (2009) de Hélène Cattet y Bruno Forzani, o Last Caress (2010) de François Gaillard y Christophe Robin. ¿Le gusta en general esta especie de resurgimiento? ¿A qué cree que se debe?

Es un género casi desaparecido, ¡pero nunca olvidado! Tiene un público específico y siempre atrae, incluso a las nuevas generaciones. Aunque las grandes productoras ya no financian este tipo de películas, es un género muy querido que ha tenido una gran influencia en el cine de terror estadounidense. No me sorprende en absoluto que haya directores de todo el mundo que todavía hagan este tipo de películas.

Y de los títulos clásicos, ¿cuáles son sus gialli favoritos?

Hay tantos que si empiezo a nombrarlos todos esta entrevista no terminará nunca, jajajajajaja. Generalmente amo todas las películas de este tipo.

Javier Pueyo

Published in: on diciembre 31, 2018 at 6:53 am  Dejar un comentario  
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