Necrológica Conrado San Martín

Conrado San Martín

Conrado San Martín ha fallecido en Madrid a los 98 años de edad. Actor y productor, San Martín fue una de las presencias más populares de nuestro cine, teatro y televisión desde la década de los 40. Además de la Medalla de Oro de las Bellas Artes, obtuvo los premios de Fotogramas de Plata (1997) y el Círculo de Escritores Cinematográficos (en 2003) por el conjunto de su carrera, y deja un legado que, en lo que al medio cinematográfico se refiere, alcanza el centenar de títulos.

Conrado San Martín nació el 20 de febrero de 1921 en Higuera de las Dueñas, Ávila. Hijo de un terrateniente, su primera vocación era la de convertirse en ingeniero agrícola, pero al igual que a muchos españoles de la época el estallido de la Guerra Civil hizo cambiar sus planes. Finalizado el conflicto armado, compagina sus estudios y el boxeo, de forma amateur. No por casualidad, será esta actividad la que propiciaría su entrada en el mundo del cine. Cuando contaba con dieciocho años, un regidor con el que compartía gimnasio le reclutaría para realizar una escena de lucha en Oro vil (1941) de Eduardo García Maroto,  considerada por muchos especialistas como la primera película western del cine español.

Tras este debut, a lo largo de la década de los 40 compaginaría sus apariciones en la gran pantalla, donde desempeñaría roles secundarios en clásicos de nuestro cine como El fantasma y Doña Juanita (1944), Los últimos de Filipinas (1945), La princesa de los Ursinos (1947), La Lola se va a los puertos (1947), la invisible El huésped de las tinieblas (1948) o Locura de amor (1948), con su labor sobre las tablas, formando parte de la Compañía de Cayetano Luca de Tena.

Apartado de correos 1001

“Apartados de correos 1001”

Pero su popularidad le llegaría con la llegada de la década de los 50. En 1950 protagoniza la magnífica Apartado de correos 1.001 de Julio Salvador, piedra angular de nuestro cine policíaco y un gran éxito en su momento. Tanto es así que desde ese momento Conrado San Martín pasa a convertirse en toda una estrella, tal y como ejemplifica el que llegara a contar con un consultorio propio en las páginas de la revista “Fotogramas”.

Totalmente asentado en la profesión, 1955 es otro año importante en su discurrir personal y profesional. Contrae matrimonio con Olga Quiles, la que ha sido su esposa hasta su fallecimiento y con la que tuvo cinco hijos, Álvaro, Olga, Beatriz, Belén y Arancha; crea su propia productora, Laurus Films, con la que realiza las películas Lo que nunca muere y La sonrisa de Dios, ambas dirigidas por Julio Salvador y con él de protagonista; e interviene en el policiaco Contrabando/ Contraband Spain, coproducción con el Reino Unido codirigida, al menos a nivel oficial, por el propio Salvador y el británico Lawrence Huntington, que supone un adelanto de la evolución que iba a tomar la carrera de San Martín en los años siguientes.

El coloso de Rodas

Conrado en primer término junto a Rory Calhoun en una escena de “El coloso de Rodas”

Y es que con el auge de las coproducciones en nuestro cine, el actor abulense se convierte en todo un habitual de este tipo de productos por lo general en roles secundarios. Así, podemos encontrarle en los entonces populares péplums La revuelta de los gladiadores/La rivolta dei gladiatori (1958), Las legiones de Cleopatra/Le legioni di Cleopatra (1959), Combate de gigantes/Ercole, Sansone, Maciste e Ursus gli invincibili (1965) o la famosísima Rey de reyes (King of the Kings, 1961) de Nicholas Ray, superproducción rodada por Samuel Bronston en suelo patrio en la que desempeña el papel de Pompeyo. También dentro del denominado cine de romanos interpreta al villano de El coloso de Rodas/ Il colosso di Rodi (1961), ópera prima oficial de Sergio Leone, con quien volvería a trabajar en sus westerns Hasta que llegó su hora (C’era una volta il West, 1968) y Agáchate, maldito (Giù la testa, 1971). Otro director con el que mantiene una estrecha relación durante aquellos años es Jesús Franco, para el que protagoniza Gritos en la noche (1962), título fundacional de nuestro cine de terror, y la policíaca La muerte silba un blues (1964), donde interpreta al franquiano detective Al Pereira.

Como se puede ver, la carrera de San Martín se encuentra viento en popa. Sin embargo, una desgracia está a punto de cruzarse en su camino. Mientras rueda la coproducción con Italia Simón Bolivar (1969) de Alessandro Blasetti, sufre un accidente mientras monta a caballo en el que se parte la columna vertebral y que motiva que en los años siguientes tenga que alejarse de los rodajes cinematográficos. Durante este tiempo se dedica a la construcción, donde interviene como empresario en la creación de Puerto Banús en Marbella.

Al este del oeste

Conrado, el segundo empezando por la derecha, en un momento de “Al este del oeste”

Su vuelta a los platós no se produce hasta finales de los 70. Dentro de esta última etapa, cabe destacar sus apariciones en La bestia y la espada mágica/Ohkami-otoko to samurái (1983), una de las mejores entregas de la saga del licántropo Waldemar Daninsky creado e interpretado por Paul Naschy; la incursión de Lucio Fulci en las coordenadas de las spaghetti-Conans La conquista de la tierra perdida/Conquest (1983);  la parodia western Al este del oeste (1984) de Mariano Ozores; o Al filo del hacha (1988), film de terror a la moda de la época dirigida por José Ramón Larraz. Precisamente, aunque en sus últimos años se encontraba retirado de la profesión, su última aparición en la gran pantalla se produciría el pasado 2015 haciendo un pequeño cameo en la versión de la película de José Ramón Larraz Vampyres dirigida por Víctor Matellano.

Descanse en paz.

Published in: on abril 27, 2019 at 8:34 am  Comments (3)  

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3 comentariosDeja un comentario

  1. Muchas gracias en nombre de la familia de Conrado por el Homenaje escrito que has hecho.
    Enhorabuena por tus aportaciones e impecable trabajo.

    Un abrazo

    Álvaro San Martín

    • Muchísimas gracias a ti, Álvaro, por tus palabras, aunque era lo mínimo que se merecía Conrado por todo el arte que nos regaló él.

      Un fuerte abrazo y mis más sinceras condolencias.

  2. Me ha dado mucha pena enterarme de su muerte…lo hemos nombrado mucho.pues era primo hermano de mi padre.y un hermano mío se llama Conrado por el.besos …descanse en paz.


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