La puerta en la oscuridad

La porta sul buio

La puerta en la oscuridad (La porta sul buio, 1973) es una miniserie creada y producida por Dario Argento para la RAI TV[1] que consta de cuatro capítulos -independientes, sin relación argumental entre ellos- de alrededor de una hora de duración cada uno. Enmarcada estilísticamente dentro del giallo, subgénero fundado por Mario Bava pero que Argento había puesto de moda con su “Trilogía zoológica” compuesta por El pájaro de las plumas de cristal (L’uccello dalle piume di cristallo, 1970), El gato de las nueve colas (Il gatto a nove code, 1971) y 4 Moscas sobre terciopelo gris (4 mosche di velluto grigio, 1971), los cuatro capítulos comienzan con una breve presentación por parte de Argento a los espectadores -en la línea popularizada por Rod Serling en su influyente serie fantástica La dimensión desconocida (The Twilight Zone, 1959-1964), aunque dicha costumbre fue primeramente adoptada por “el mago del suspense” en sus introducciones para Alfred Hitchcock presenta (Alfred Hitchcok Presents, 1955-1965)-, si bien solo el segundo de ellos, Il Tram, está dirigido por él mismo, dejando dicha labor para Luigi Cozzi en el primero, Il vicino di casa; para Mario Foglietti en el tercero, La bambola; y Roberto Pariante[2] en el cuarto, titulado Testimone oculare. Tanto Cozzi, como Foglietti y Pariante, habían colaborado anteriormente con Argento en 4 Moscas sobre terciopelo gris, haciéndose cargo de la escritura del guion los dos primeros, y de director de la segunda unidad el último de ellos.

Dario Argento_Il vicino di casa-re

En líneas generales, la serie no abunda en detalles escabrosos o excesos de hemoglobina -los cánones catódicos mandan-; una constante que, por otro lado, es común a los cuatro capítulos mediante la práctica de un tipo de giallo debidamente adaptado para todos los públicos. De la misma manera, se ve lastrada en demasía por un exiguo presupuesto que se refleja sobre todo en su apartado técnico, en especial el fotográfico, aunque en general, resultan más conseguidos otros aspectos como el reparto de actores; un hábil montaje que en más de una ocasión consigue enmascarar la pobreza de los decorados; y, sobre todo, la efectiva ambientación musical de Giorgio Gaslini por medio de un jazz fusión ecléctico y dinámico. Aun faltaban un par de años para que Gaslini tuviese un encontronazo con Dario Argento a cuenta de la autoría musical de Rojo oscuro (Profondo Rosso, 1975)[3]; sin embargo, hay que romper una lanza a favor de este compositor ya que su partitura para La puerta en la oscuridad se convierte en protagonista absoluta de la función, hasta el punto de conseguir suplir en algunos momentos esas carencias técnicas anteriormente comentadas.

Il vicino di casa

Luigi Cozzi, con Il vicino di casa, realiza y escribe el guion del que posiblemente sea la entrega más atípica de todo el conjunto, al ser el único de los cuatro episodios que no sigue al pie de la letra las directrices recientemente propuestas por Argento: desde los primeros compases el relato rompe una de las principales reglas del giallo, esto es, desvelar la identidad y el rostro del asesino. Esta premisa tan transgresora para las reglas del género -y alguna idea más presente en el episodio- le serviría de base argumental para el que sería su segundo film, el interesante y estilizado L’assassino è costretto ad uccidere ancora [vd: La araña, 1975][4], hasta el punto de que “…el origen de mi segunda película está en ese capítulo, casi puede considerarse una especie de extensión…“, en palabras del propio Cozzi[5]. En él, un joven matrimonio (Aldo Reggiani y Laura Belli) y su bebé recién nacido se mudan a un retirado bloque de apartamentos cerca de la playa. Aunque aún no conocen a su nuevo vecino (Mimmo Palmara), en una anterior secuencia hemos podido ver -en fuera de campo- como éste estrangula a su esposa. Mientras el matrimonio se instala a duras penas en las vacías estancias de la casa (el camión de la mudanza con todas sus pertenencias llegará al día siguiente), viven ajenos al horror que se esconde en el piso superior del vecino. En efecto, tal y como asegura su responsable estos elementos son el germen de la posterior L’assassino è costretto ad uccidere ancora: el arranque de aquella, con un crimen y la identidad revelada del asesino (Antoine Saint-John) desde la primera escena, con el posterior añadido de la historia de una joven y enamorada pareja (Alessio Orano y Cristina Galbó) que se mudan a una inhóspita vivienda se puede rastrear, y en idéntica disposición, en ambos trabajos. Como decíamos al principio, Luigi Cozzi firma con Il vicino di casa el exponente menos argentiano (prescinde totalmente de la giallística y consabida investigación policial) de la miniserie.

Il tram

Il tram de Argento[6] sobresale como el mejor episodio del conjunto, siguiendo las clásicas coordenadas del suspense a lo Hitchcock pero pasadas por su filtro reformulador, a la manera de su exitosa y ya comentada “Trilogía zoológica”: planos subjetivos desde el punto de vista del enguantado asesino; momentos de humor irónico que le quitan hierro al asunto; la elección por norma de víctimas femeninas para el acoso/asesinato; un abrupto y enredado clímax final, son, en general, los rasgos distintivos de la obra del director romano.

Una señora de la limpieza aspira el suelo de un tranvía que acaba de terminar su servicio. El cabello de una chica que yace sin vida bajo un asiento se enreda en el aspirador con el consiguiente sobresalto de la limpiadora. Al ser interrogados por el inspector de policía (Enzo Cerusico), el conductor y el revisor del tranvía (únicos posibles testigos presenciales del crimen, sin contar con los pasajeros) declaran que no vieron absolutamente nada. El inspector, aunque no oculta su frustración -a lo largo del capítulo hace gala de un tic nervioso mediante el cual no puede parar de agitar sus manos[7]-, emprende una exhaustiva investigación digna de la más fina ingeniería criminal: la reconstrucción del viaje, con los mismos pasajeros y sentados en los mismos asientos. Es en estos momentos donde el episodio ofrece sus mejores resultados, ya que a pesar de su sobria puesta en escena basada en el mínimo elemento, Argento adorna la narración con profusión de planos detalle del tranvía durante el viaje; reconstruye minuciosamente la escena del crimen, aportando ideas tan sugerentes como aquella en la que el asesino pudo matar a su víctima sin ser visto gracias a los ángulos muertos que el vehículo -al ser articulado- proporciona a lo largo de las curvas que encuentra en su trayecto; o aquella en la que, en ese preciso momento también, el interior del vehículo se queda unos segundos sin iluminación, debido al cambio de raíl que ejecuta el tranvía, y por consiguiente, a la ausencia de alimentación eléctrica durante ese breve periodo de transición.

Il tram-1

Enzo Cerusico, actor que repetiría con Argento en su irregular comedia histórica La quinta jornada (Le cinque giornate, 1973), interpreta eficazmente al inspector de policía Giordani; un tipo que no dudará en usar a su propia novia (Paola Tedesco) como “cebo” para atrapar al asesino. En un rol de policía “a la sombra” de Giordani aparece Fulvio Mingozzi, actor relacionado con el poliziesco, así como habitual secundario de anteriores y posteriores gialli de Argento.

La bambola

La bambola supondría el inicio de la carrera como director de Mario Foglietti, exclusivamente desarrollada en el medio televisivo. Sin embargo, su experiencia previa como guionista en 4 Moscas sobre terciopelo gris se intuye imprescindible en la confección del libreto de este capítulo que firma junto a Marcella Elsberger. De nuevo, a pesar de ser una muestra de suspense menos efectista y escasa de diálogos, las señas de identidad del thiller a la italiana están presentes en todo el relato. En él, un enfermo mental huye del manicomio, y aunque no vemos su figura, se aprecia perfectamente -mediante planos subjetivos, cámara en mano[8]– como va sorteando a los vigilantes por los pasillos de la institución primero, y por el exterior del edificio después. El equipo médico al completo, junto a la policía, intentan dar con el paradero del perturbado mental fugado. Acto seguido, un individuo (Robert Hoffmann), de semblante taciturno y deprimido, llega a una pensión con el propósito de alquilar una habitación por unos días, sin tener la más mínima intención de responder a las incesantes preguntas de su chismosa encargada (Maria Teresa Albani). Dicho individuo se dedica a espiar las andanzas de una joven modista (Erika Blanc) que finalmente perecerá a manos de un maníaco en su propio taller de confección, entre máquinas de coser y maniquíes de diferentes colores -¿Un apunte baviano a propósito de Seis mujeres para el asesino (Sei donne per l’assassino, 1964)?-. Nuestro misterioso individuo cambia el objeto de su voyeurismo a través del seguimiento de una nueva fémina (Mara Venier) que responde al nombre de Daniela Moreschi, y que resultará ser la hermana de la modista asesinada. Nada es lo que parece en este juego de espejos, y la intervención del comisario de policía (Gianfranco D’Angelo) en la casa de Daniela revelará que ésta última es la paciente fugada del manicomio y el individuo que la perseguía un doctor de dicha institución que llevaba por su cuenta una investigación encubierta.

La bambola-1

Como se puede apreciar, el tortuoso desenlace no puede ser más afín a los parámetros del giallo, aunque igual que ocurría con Il vicino di casa, el capítulo de Foglietti se erige como uno de los más originales del paquete, a pesar de su afiliación genérica, como deja al descubierto la ya comentada secuencia del asesinato en el taller de costura, que se beneficia de una inusual, pero muy eficaz, planificación con cámara en mano, rodada íntegramente a ras de suelo en esta ocasión. De nuevo encontramos en el reparto actores afines al género, caso de Robert Hoffmann, Erika Blanc o Umberto Raho, que había trabajado con Argento en El pájaro de las plumas de cristal.

Testimone oculare

Al contrario que Foglietti, la carrera como director de Roberto Pariante se reduce únicamente al último segmento de La puerta en la oscuridad: Testimone oculare. (Y tampoco, si hacemos caso a la más que extendida información que atribuye la dirección del episodio a Dario Argento). Por lo tanto, es muy posible que la autoría del habitual ayudante de dirección se diluya a favor de Argento y Cozzi, artífices del guion, y poseedores de un universo particular más cercano al que desprende el visionado de Testimone oculare.

La-Porta-sul-Buio-Testimone-Oculare

El capítulo comienza con una entrevista de Argento con un inspector de policía, en la cual éste le da al director algunas ideas para sus argumentos y se detienen en la historia de una testigo –interpretada por Marilù Tolo, de impresionante parecido con Elizabeth Taylor- que aseguró haber presenciado un asesinato del que, sin embargo, jamás se encontró el cadáver o evidencia alguna del crimen. Después de un interrogatorio con otro policía (Glauco Onorato), la mujer vuelve a casa en compañía de su marido -un insulso Riccardo Salvino-, no sin antes pasar por la misma carretera donde ésta había presenciado el asesinato y volver a corroborar la falta de pruebas. Ya en su casa, y en ausencia de su marido por motivos laborales, la mujer recibe las amenazas telefónicas del asesino -¿Otro apunte baviano derivado del segmento El teléfono incluido en su film de episodios Las tres caras del miedo (I tre volti della paura, 1963)?- y, lo que es aún más grave, en otro momento mientras camina por la calle (enfundada, por cierto, en una chaqueta de piel amarilla, el color predilecto del giallo), y en la espera de un semáforo, alguien le empuja maliciosamente contra un coche, con la gran suerte de salir ilesa. De nuevo, tanto la policía como los testigos presenciales no recuerdan a ningún sospechoso en la escena, lo que induce a los implicados a dudar de la integridad psicológica de la mujer. Todo se resolverá con un desenlace tan acorde a nuestro filón predilecto: esa tentativa de asesinato así como el primer crimen que presenció nuestra protagonista se trataban, en realidad, de una oscura maniobra por parte de su marido, con la ayuda de una amante (Altea De Nicola), para desestabilizarla emocionalmente en primera instancia, y asesinarla como objetivo final. La oportuna intervención de la policía en la casa del mal avenido matrimonio saldará la situación a favor de la protagonista femenina.

vicino

Los cuatro episodios mantienen en todo momento una uniformidad argumental y estilística, un similar tono, y un acabado técnico que les confiere un empaque homogéneo aunque cada uno de ellos venga firmado por autores distintos. La puerta en la oscuridad es una serie que, a pesar de la escasa atención y el maltrato en general al que ha sido sometida en España (un lejano pase por televisión, ausencia de edición en formatos domésticos…), debería ser un must para los aficionados al giallo y, sobre todo, más concretamente para aquellos que estén familiarizados o sean seguidores del cine de su creador, de sus habituales colaboradores y, resumiendo, del concepto formal de este género propuesto a lo largo de diferentes décadas por Dario Argento, su más popular practicante de cara al gran público.

La-Porta-sul-Buio-1

Como curiosidad, cabe señalar la existencia de otra producción italiana con el mismo nombre: La porta sul buio (Marco Cassini, 2018)[9][10], pero ante la escasa información existente sobre ella por la red no podemos asegurar que se trate de una “adaptación cinematográfica” de la serie como, por otro lado, parecen apuntar algunos datos incluidos en el perfil del actor y director Marco Cassini en Wikipedia[11].

Francisco Arco

La-Porta-sul-Buio-3

[1] En España, la serie fue emitida por TVE en el año 1974, por lo tanto, a lo largo de la reseña citaré primero su título en español, dejando el original italiano en el caso de los títulos de cada capítulo, ya que no dispongo de la información de las condiciones en las que fue televisada (doblada o subtitulada):

https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Televisi%C3%B3n_de_Espa%C3%B1a_en_1974

[2] En el vaivén de autorías que caracterizaría a la serie, este capítulo está firmado por Roberto Pariante pero dirigido en realidad por Dario Argento sin acreditar.

[3] Recordemos que Gaslini prácticamente fue expulsado de la banda sonora por el director en beneficio de la música de Goblin; una maniobra, a buen seguro, inspirada en la popularidad de Mike Oldfield y su tema “Tubular Bells” para El exorcista (The Exorcist, William Friedkin, 1973). Argento quería un parecido enfoque musical para sus películas, por lo que prescindió a última hora del jazz convencional del compositor y apostó por el moderno rock progresivo de Goblin para Rojo oscuro. La jugada le salió más que redonda, teniendo en cuenta el éxito que obtuvo la película, la banda sonora y, en general, la música de Goblin en su cine a partir de ese momento.

[4] También conocida como La sombra del asesino según algunas ediciones más recientes en DVD. De lo que no hay constancia es de su estreno en salas españolas.

[5] Extraído de Jose Luis Salvador Estébenez, “Entrevista a Luigi Cozzi” en La Abadía de Berzano:

https://cerebrin.wordpress.com/2012/02/27/entrevista-a-luigi-cozzi/

[6] Firmado, en este caso, con el seudónimo de Sirio Bernadotte; según las malas lenguas, para no relacionar su nombre auténtico con una producción televisiva de bajo presupuesto. El mejor acabado técnico y el creciente prestigio internacional de sus tres primeros gialli posiblemente influyeran en esta decisión.

[7] Es muy difícil no ver en este gesto del inspector un posible guiño al carácter de Sergio Leone, poseedor de idéntico tic nervioso y con el que Argento había trabajado estrechamente en el pasado mediante la participación del segundo en el guion de Hasta que llegó su hora (C’era una volta il west, 1968).

[8] En el inicio de este episodio y, sobre todo, en la elección de su planificación, no son pocos los que han visto un claro precedente del comienzo de La noche de Halloween (Halloween, John Carpenter, 1978), donde también se usa este subjetivo recurso técnico en la huida del manicomio por parte de Michael Myers.

[9] https://www.imdb.com/title/tt7188404/?ref_=nm_ov_bio_lk1

[10] https://www.facebook.com/watch/?v=1374986709211520

[11] https://it.wikipedia.org/wiki/Marco_Cassini

La-Porta-sul-Buio-2

FICHAS TÉCNICAS DE LOS EPISODIOS:

Título original: Il vicino di casa – La porta sul buio (TV)

Año: 1973 (Italia)

Director: Luigi Cozzi

Productor: Dario Argento

Guionista: Luigi Cozzi

Fotografía: Elio Polacchi

Música: Giorgio Gaslini

Intérpretes: Aldo Reggiani (Luca), Laura Belli (Stefania), Mimmo Palmara (vecino), Alberto Atenari (conductor de camión)…

Sinopsis: Una pareja con su bebé recién nacido se mudan a una alejada casa frente al mar. Los problemas comenzarán cuando conozcan a su nuevo vecino.

Título original: Il tram -La porta sul buio (TV)

Año: 1973 (Italia)

Director: Dario Argento

Productor: Dario Argento

Guionista: Dario Argento

Fotografía: Elio Polacchi

Música: Giorgio Gaslini

Intérpretes: Enzo Cerusico (Comisario Giordani), Paola Tedesco (Giulia), Pierluigi Aprà (revisor), Gildo Di Marco (panadero), Tom Felleghy (Luigi Berti), Emilio Marchesini (Marco Roviti)…

Sinopsis: Un detective que acaba de acceder a su puesto obtiene su primer caso de asesinato: una joven de 27 años es asesinada en el tranvía y escondida bajo un asiento cuando volvía de su trabajo la noche anterior. Ninguno de los pasajeros ni el conductor vieron el suceso, pero… ¿Cómo es posible?

Título original: La bambola – La porta sul buio (TV)

Año: 1973 (Italia)

Director: Mario Foglietti

Productor: Dario Argento

Guionistas: Marcella Elsberger, Mario Foglietti

Fotografía: Elio Polacchi

Música: Giorgio Gaslini

Intérpretes: Robert Hoffmann (Doctor), Mara Venier (Daniela Moreschi), Gianfranco D’Angelo (policía), Erika Blanc (Elena Moreschi), Maria Teresa Albani (posadera), Pupo De Luca (policía), Umberto Raho (psiquiatra), Luciano Bonanni (camarero)…

Sinopsis: El relato se centra en la conducta de un paciente que escapa del manicomio y cuya identidad nos es ocultada. Cuando comienzan a darse una serie de asesinatos en la ciudad, la tarea más importante será descubrirle.

Título original: Testimone oculare – La porta sul buio (TV)

Año: 1973 (Italia)

Director: Roberto Pariante, Dario Argento

Productor: Dario Argento

Guionistas: Dario Argento, Luigi Cozzi

Fotografía: Elio Polacchi

Música: Giorgio Gaslini

Intérpretes: Marilù Tolo (Roberta Leoni), Riccardo Salvino (Guido Leoni), Glauco Onorato (policía), Altea De Nicola (Anna), Gino Pagnani (Luigi Pagnani Fusconi)…

Sinopsis: Una mujer conduce por un camino apartado, pero, de repente, tiene que frenar al ver delante del coche a una chica tendida en el suelo, inmóvil y sangrando. Al salir del coche se da cuenta de que la víctima ha recibido un disparo y que el asesino la observa desde detrás de unos arbustos. Escapa despavorida del escenario del crimen y se dirige a una comisaría; pero cuando la policía llega al lugar no hay evidencia alguna del crimen.

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