Entrevista a Steve Mitchell, director de “King Cohen: The Wild World of Filmmaker Larry Cohen”

Steve Mitchell-director KING-COHEN

Steve Mitchell es el director de King Cohen: The Wild World of Filmmaker Larry Cohen (2017), documental que narra la vida y obra de esa fábrica de ideas llamada, como expone su título, Larry Cohen. Durante años, Mitchell trabajó codo con codo no sólo con el cineasta sino también con esa gran variedad de artistas de la que se rodeó el director en su filmografía, con el objetivo de captar todos los matices posibles de la persona y el genio. Probablemente sea una de las personas que mejor conocían a Cohen, y es por ese motivo que nadie mejor que él para que nos hable del inconformista e intrépido director, a la vez que nos expone los detalles de la gestación y repercusión de su documental.

Larry Cohen con póster documental

Han sido unos meses muy tristes desde el fallecimiento de Larry Cohen. Todos los artistas con los que hemos hablado sobre ello lo echan de menos. Ahora veo el documental y me doy cuenta más aún de la incalculable pérdida que hemos tenido, no sólo a nivel creativo, sino de su empática y generosa personalidad. ¿Cómo te sientes tú?

Echo de menos a Larry. Todos sabíamos que estaba enfermo, pero no por ello su fallecimiento fue menos sorprendente. Tenía una fuerte voluntad, y todos pensábamos que viviría mucho tiempo más. Está en mi corazón, y pienso en él a menudo. Siempre me hacía pasar un mal rato con las películas en las que no estábamos de acuerdo, pero al final era algo divertido. Él me mantenía a raya, pero no me intimidaba, y cuando discutía con él le decía sin dudarlo que estaba equivocado. Larry se pensaba que era el único experto en cine de la sala hasta que me conoció. Por supuesto, era mayor que yo y sabía algo más sobre las películas de los años treinta, pero, aparte de eso, podía hacerle frente. Al final del día apreciaba el tiempo que había pasado con él. Le echo de menos. Era auténtico y original, y en estos días no quedan muchos como él.

King Cohen comienza con una transparente descripción del propio Larry Cohen a través de su entrada a un festival donde el director bromea sobre su reconocimiento. Creo que es un arranque poderoso. ¿Cómo surgió empezar el documental de esta manera?

Cuando estás rodando un documental, tienes que continuar grabando y tener la esperanza de captar buen material que te sea útil para contar la historia. Así que seguí a Larry tanto como pude, algo que creo le gustó.  El monólogo del principio fue tan sólo el propio Larry dejando salir sus pensamientos de ese momento, con un tanto de interpretación. Pon a Larry sobre el escenario, o enfrente de una cámara, y su artista interior aparecerá. Cuando mi editor, Kai Thomasian, y yo, revisamos esta grabación —de la cual teníamos un total en bruto de tres horas grabadas por mí— fue bastante obvio que era una manera formidable de introducir a Larry a sus seguidores, y también a toda una nueva generación de espectadores. Fue muy divertido seguirle por toda la convención, que se llamaba “Horror Hound”, y que tuvo lugar en Indianápolis, Indiana. A veces tienes suerte, ¡y con Larry tuvimos muchísima!

Micharel Moriarty & Larry Cohen

Micharel Moriarty & Larry Cohen

Me encanta el montaje del documental, especialmente los momentos donde Larry y otro artista, ya sea Fred Williamson o Michael Moriarty, establecen diálogos artificiales entre sus intervenciones. ¿Esta decisión fue planeada desde un principio o surgió durante el montaje?

Me encantaría decir que fue planeada desde el principio, pero creo que tuve la idea cuando rodamos la entrevista a Fred Williamson. De alguna manera él mismo planteó como se iba a sentar dentro del encuadre, y quedó claro para mí que esto dejaba a Fred en un extremo del plano. Cuando cortamos sus reacciones parecía que estaba contestando directamente a Larry. Descubrimos esto cuando montamos esta secuencia, lo que ocurrió en un momento temprano de la edición, y antes de entrevistar a Michael Moriarty. Así que cuando fuimos a Canadá a filmar a Michael tenía la misma idea en la cabeza. Afortunadamente para nosotros, Michael reaccionó de una manera muy entretenida a algunos de los comentarios de Larry, lo que hizo que las cosas fueran muy divertidas y fáciles de montar. Michael adora a Larry, y yo adoro a Michael. Pasamos tiempo juntos en Montreal en el Fantasia Festival, donde tuvo lugar el estreno del documental. Fue un maravilloso fin de semana para todos nosotros.

Hablando del montaje, ¿cómo fue trabajar con el editor David C. Fein? ¿Cuál fue vuestra dinámica de trabajo?

Dave era nuestro productor de posproducción. Tenía un valor incalculable. Hice mucho de la corrección inicial de color con Kai, al igual que algunos de nuestros gráficos. Dave pensó en cómo conseguir que las cosas luciesen aún mejor. Tiene mucho talento.

Uno de los aspectos más satisfactorios del documental es que consigue mostrar la infatigable mente creativa de Larry Cohen, pero también su incontenible naturaleza, que le llevaba a luchar hasta conseguir lo que quería. Cuando empezaste a preparar el documental, ¿era algo en lo que tenías previsto indagar?

Mi primer impulso fue hacer una película sobre un creador con una extensa trayectoria que merecía más atención de la obtenida. Conocía el trabajo de Larry, en su mayor parte, pero no conocía a Larry. Tampoco conocía todos aquellos trabajos suyos que no había visto, y eso que había visto una gran parte de su trabajo para cine y televisión. El conjunto de su obra era muy amplio. Lo que aprendí muy rápidamente es que amaba las películas de manera desmedida.

De alguna manera me recordaba a mi padre, quien también amaba las películas, y creo que me pasó esa pasión con los años mientras crecía en Nueva York, como Larry. Para lo que no estaba preparado era para su pasión imparable, sin medida, y su voluntad. Larry nunca aceptaba un «no» como respuesta. Siempre se las ingeniaba para conseguir un plano, ¡mientras a la vez ahorraba dinero! Era muy habilidoso para hacer eso, cuando se podían robar planos de esa manera, como él hizo, en Nueva York. Ningún director podría a día de hoy en esta era digital con cámaras en todas partes. El segundo tema del filme o…«homenaje», era conseguir plasmar cómo los directores inconformistas con poco dinero podían hacer películas interesantes con un pequeño o bajo presupuesto en la mayoría de los casos, que daba a esas películas una energía bruta que largometrajes más pulidos como los actuales no tienen, y eso lo echo de menos. F.X. Feeney, un reputado crítico y erudito que interviene en el documental, tipificó a Larry como un director del neorrealismo como los grandes directores de posguerra italianos y franceses. Estoy de acuerdo con eso, y creo que a Larry le encantaba la idea y esa asociación también.

Rodaje documental King Cohen.jpg

Me encanta la banda sonora de Joe Kraemer. Creo que refleja la era dorada de Cohen en los setenta, con una ilusión y energía increíble. Pero también tenemos una música muy cándida al final del documental (me encanta la pista «Renegade Spirit» del disco del score), empleada para mostrar el emotivo cierre. ¿Hablaste con el compositor para indicarle lo que querías para la película, o fue algo que Kraemer desarrolló por su cuenta?

Me encanta Joe Kraemer. Es inteligente y divertido, y es muy fácil trabajar con él. Yo sabía que quería un tema musical para Larry, con sus variaciones. Él lo consiguió. También le dije que quería un sabor retro. Una indicación que le hice es que no quería escuchar ningún saxofón. Si iba a realizar algo tipo jazz, lo que con Larry podría encajar, siempre me parecía que introducir un saxo era demasiado cargar las tintas. Aparte de esa restricción, le dejé a Joe ser Joe. Desarrolló un par de piezas que me parecieron bien, pero sobretodo creó un montón de música que encajó de inmediato con el documental sin necesidad de ajustes. Es un tipo con mucho talento y un poco amante de lo clásico, lo que encaja muy bien conmigo, ya que soy un amante de las bandas sonoras clásicas. El mejor cumplido que tuvimos ocurrió en nuestra premiere en Los Ángeles y vino de una amiga mía que, aunque no es coleccionista ni fan de las bandas sonoras, lo primero que me dijo era lo mucho que le había gustado la música ¡Bravo Joe Kraemer!

El documental muestra una gran cantidad de clips de la filmografía de Larry. ¿Fue muy difícil obtener los derechos de las películas para incluirlos?

Tenemos una ley en Estados Unidos que se llama uso justo» -en inglés, «Fair Use»-. Lleva bastante tiempo aprobada, pero es una herramienta popular para documentales recientes. Consultamos con los abogados más especializados en esta ley en Los Ángeles y revisaron el filme. Después de su revisión necesitamos hacer unos pequeños ajustes y cortes para mantenernos en los límites, pero mi editor y yo comprendíamos especialmente cómo funcionaba esa ley, lo que nos ayudó mucho durante el montaje.

Tuvimos suerte que hubiera disponible buen material de la mayoría de sus películas y series de televisión, lo que hizo las cosas más fáciles y despejó nuestras preocupaciones sobre su posible calidad. Dave Fein ayudó a mejorar cómo se veía algunos de esos clips. Tuvimos suerte que Larry tenía una gran colección de imágenes de sus películas también, algo que fue muy útil. Cuando editas siempre quieres tener algo que utilizar para unir dos segmentos, y con King Cohen rara vez nos quedamos sin bonitas imágenes y clips que usar.

King Cohen-Estoy vivo.jpg

Me gustaría hacerte unas preguntas en profundidad sobre la filmografía de Larry. La primera es: ¿tenía Larry en la cabeza realizar otra secuela de Estoy vivo?

La primera secuela estaba basada en el éxito del primer filme, simple y llanamente. Warner Bros. quería hacer más dinero con los bebés monstruo y Larry estaba contento de satisfacerlos, por lo que preparó una secuela. Sé que Larry hizo un borrador de una cuarta película, que leí. Era interesante, pero por lo que sé no hay planes inmediatos para realizarla. Sería muy extraño para mi ver una nueva película de Estoy vivo escrita por Larry, pero que no estuviese dirigida por él.

En segundo lugar, ¿podrías describir la relación entre Larry y El misterio de Salem’s Lot (Salem’s Lot, 1979) de Tobe Hooper, y cómo le surgió la posibilidad de realizar la secuela?

Warner Bros. desarrolló un departamento para lanzamientos directos a vídeo en los ochenta. Le preguntaron por una tercera parte de Estoy vivo, y le ofrecieron otra secuela también basada en su catálogo. Él quería hacer, por lo que recuerdo, una secuela de Los crímenes del museo de cera (House of Wax, 1953), pero el título estaba cogido, si bien, por lo que sé, no se llegó a realizar nunca dicha secuela. Se sugirió Salem’s Lot y a Larry le pareció bien. De nuevo, de acuerdo a mis conocimientos, Larry no les consultó ni a King ni a Hooper. Sólo desarrolló una historia que a él le funcionase y la rodó. Estaba ansioso por darle a Sam Fuller un trabajo, y por eso creó para él el rol del «cazador de nazis», o para ser más exactos, del «asesino de nazis». Se caían muy bien el uno al otro. Un dato poco conocido es que Fuller fue uno de los anteriores propietarios de la casa de Larry de Beverly Hills.

Equipo King Cohen con Joe Dante

El documental dura casi dos horas, pero como espectador, me gustaría descubrir todavía más historias de Larry y su trabajo. ¿Llegaste a trabajar con algún montaje extendido antes de llegar a la duración final de una hora y cuarenta y siete minutos?

El montaje final es mi «montaje del director». Mi primer montaje superaba un poco las dos horas y lo recortamos a partir de ahí. Ese montaje creo que está en uno de nuestros discos duros, pero la actual es la versión con la que estoy más contento. Hay muchas horas llenas de historias de Larry y de nuestro elenco en el Blu-ray americano.

Eran historias y escenas interesantes, pero habrían ralentizado el ritmo del documental, así que no las usamos. Tenía un montón de buen material que finalmente no usamos, lo que fue una bendición. Mejor tener demasiado de algo, que tener poco. Creo que filmamos alrededor de treinta horas de material en bruto con Larry y el resto del elenco. Tuve mucha suerte de hacer un documental sobre un tipo que le encantaba hablar de su trabajo, o de cualquier otro asunto de esa naturaleza. Larry era un crítico social y tenía un montón de opiniones. Estas opiniones a menudo eran la base de sus trabajos para cine y televisión.

Una pregunta un tanto al margen. La edición coleccionista norteamericana en Blu-ray de Estoy vivo (It’s Alive, 1974) incluye un pequeño documental titulado «Cohen’s Alive» que, supongo, se editó a partir del material de King Cohen. ¿Podrías hablarnos de este documental?

Se pusieron en contacto conmigo desde Shout Factory -nota del autor: el sello responsable de la comentada edición- y me preguntaron si podía preparar algo de material para el lanzamiento del Blu-ray. Ese contenido que produje y dirigí está compuesto por tomas alternativas que no utilizamos en King Cohen. Dave Fein lo montó conmigo y tuvo un gran número de ideas geniales que supe apreciar adecuadamente. Lo hice entonces y lo hago ahora.

Steve Mitchell y Larry Cohen

A la izquierda de la imagen Steve y Larry Cohen en un momento del rodaje del documental

Al final del documental Larry bromeaba sobre realizar una secuela del propio documental que iba a llamar «Larry Cohen sigue vivo» («Larry Cohen Lives Again»). Supongo que era una manera divertida de terminar la narración (y una vez más, mostraba su deseo interminable de continuar contando historias). Pero, ¿has pensado en realizar un nuevo documental u otro proyecto sobre Larry Cohen?

Todos pensábamos que la idea de Larry tratando de convencernos de realizar una secuela de un documental que aún no estaba terminado era hilarante, y de hecho se puede escuchar en el documental a mí y al resto del equipo riéndonos de fondo cuando lo dijo. Normalmente hubiera eliminado nuestra respuesta de la pista de audio, pero era algo así como si Larry «bajase la cortina», así que me pareció que nuestras risas eran una buena forma de concluir el documental. Podría probablemente realizar una secuela más corta, pero ¿con qué fin?

Mi objetivo era producir un retrato entretenido de un espíritu creativo único: Larry Cohen. Porque que haya más material no quiere decir que debiese haber un montaje más largo o una secuela. El mayor crimen que cualquier narrador de historias puede cometer es sobrepasar el tiempo con el público. ¡Y Dios me libre, no quería que el público se cansase de Larry! Quería que se fueran a casa y mirasen sus películas, viéndolas con un nuevo o refrescante entusiasmo.

Finalmente, King Cohen ha hecho un viaje increíble por toda clase de festivales, obteniendo multitud de premios y consiguiendo una gran respuesta y reconocimiento. Creo que deberías sentirte el hombre más orgulloso del mundo por lo que has conseguido. Más aún teniendo en cuenta que, sin ninguna duda, habrás estado trabajando muy duro y durante muchas horas en el documental. El nivel de detalle y la cantidad de entrevistas lo demuestran. Pero, dejando al margen todo esto, ¿qué opinas del resultado y el impacto de King Cohen?

También estoy muy aliviado de que mis socios productores, Matt Verboys y Dan McKeon, tengan una película que ratifique su entusiasmo y su apoyo inquebrantable durante todo el proceso y su paso por los festivales. Trabajaron también muy duro para distribuir la película. Me respaldaron durante todo el trayecto porque creyeron en mí y, especialmente, en Larry. ¿Qué más puede pedir cualquier cineasta? El impacto del documental es imposible de resumir en un momento tan temprano de su vida cinematográfica. Mi sensación es que Larry era un cineasta y escritor ensimismado, muy a tener en cuenta. Me alegra haber podido reflejar su vida y crear una historia con su viva voz. Como artistas creativos, aprendemos mucho al ver o leer historias de cómo se hicieron las películas: lecciones que se pueden emplear y a la vez servir de advertencia a los demás. Sé con certeza que nunca conduciré un taxi en las aceras de Nueva York sin un permiso o a alguien que controle al resto de peatones. Larry diría lo contrario, por supuesto: «¿Y por qué no? Sería un gran plano,  podría repetirlo en un minuto, y ahorraría dinero al hacerlo». Ese es Larry Cohen en pocas palabras,  ¡escritor, productor, director… inconformista!

Octavio López

Published in: on noviembre 14, 2019 at 7:13 am  Dejar un comentario  
Tags: , ,

The URI to TrackBack this entry is: https://cerebrin.wordpress.com/2019/11/14/entrevista-a-steve-mitchell-director-de-king-cohen-the-wild-world-of-filmmaker-larry-cohen/trackback/

RSS feed for comments on this post.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: