Entrevista a Ted Raimi

Con motivo de la participación durante la pasada edición del Festival de Sitges de Red Light (2020), cortometraje en el que participa como actor y productor, tuvimos la oportunidad de hablar con Ted Raimi (Detroit, Michigan, 14/12/1965), uno de los secundarios más conocidos y carismáticos del cine fantástico actual. A Ted le hemos podido ver en títulos como Darkman (Darkman, 1990), Spider-man 2 (Spider-man 2, 2004) o El ejército de las tinieblas (Army of Darkness, 1993), todos ellos dirigidos por su archiconocido hermano Sam Raimi, y también en Posesión diabólica (My Name is Bruce, Bruce Campbell, 2007), En algún lugar de la memoria (Reign Over Me, Mike Binder, 2007), Blanco humano (Hard Target, John Woo, 1993), Skinner (Skinner, Ivan Nagy, 1993), Candyman (Candyman, Bernard Rose, 1992) y Vietnam U. S. A. (Thou Shalt Not Kill… Except, Josh Becker, 1987); o series de televisión como Xena, la princesa guerrera, Hércules, SeaQuest o la reciente Ash vs Evil Dead. Además de hablar del citado corto, en el que Ted encarna a un singular psicópata, en la siguiente entrevista también hacemos un breve repaso por su carrera al tiempo que nos explica algunos de sus futuros proyectos como actor.

¿Cómo te llega el proyecto de Red Light?

Me llegó a través de un amigo mío llamado Marco De Molina. Normalmente no suelo leer los guiones que me manda la gente, ya que recibo bastantes. Pero en este caso fue diferente porque Marco es un experimentado productor y, además, es un amigo de confianza del que respeto mucho su opinión. Pues bien, un día me dijo: “tienes que leer esto”. Así que empecé a leer el guion que era para una película y no pude dejarlo hasta que lo terminé. La mayoría de los guiones son horribles, pero este no lo era. Marco me comentó que conocía al guionista, que se llamaba Alex Kahuam, y me comentó que él mismo quería dirigirlo. Así que le conteste: “De acuerdo, me encantaría participar y, además, también lo produciré contigo, porque de lo contrario no habrá forma hacerlo”. En ese punto Marco y yo decidimos hacer una versión corta para probar el concepto y buscar inversores. Y después llegó el coronavirus y dijimos: ¿qué vamos a hacer ahora? Entonces, Alex tuvo la idea de incluirlo en festivales de cine, como por ejemplo el Festival de Sitges, en España. Al principio me mostré incrédulo. “Nunca va a pasar que nos cojan”, les dije. El corto es bueno, pero no sabíamos si lo era lo suficiente para este festival. Pero en fin, ¿qué teníamos que perder? De un primer festival fuimos rechazados y después nos aceptaron en Sitges. Al principio no nos lo podíamos creer. Estábamos tan, tan entusiasmados y felices…

Entonces, ¿cabe la posibilidad de que podamos ver una versión larga de Red Light en el futuro?

Sí, somos muy afortunados porque estamos recibiendo muy buenas críticas y a los espectadores les está gustando realmente. Tenemos una muy buena oportunidad de poder llegar a estrenarla en cines.

Normalmente no sueles hacer papeles de villano, ¿cómo afrontaste este personaje?

Al principio de mi carrera siempre hacía de chico bueno, pero desde hace unos diez años vengo desempeñando al tío malo de la película. He hecho de chico bueno en Xena, por ejemplo, o en las películas de Spider-man, pero ahora que estoy en los cincuenta me gusta encarnar a estos personajes tan siniestros y raros porque son con los que realmente disfruto. Estos últimos siete últimos años han sido los mejores de mi carrera.

Ted en una escena de “Red Light”

En Red Light ejerces de una especie de “ejecutor” del karma. ¿Crees que la pandemia que atravesamos puede también venir influenciada por el karma que arrastra nuestra sociedad?

Es una pregunta muy difícil. (Pausa). Estoy pensando… Es una pregunta muy, muy difícil. Es algo en lo que nunca había pensado. No sé si podré responder a tu pregunta directamente… Esta pandemia nos ha causado a todos en cierto nivel u otro ser más narcisistas, porque nos han separado de los que nos rodean. Estamos obligados a pasar más tiempo solos. Esto a veces provoca que la gente se vuelve mejor persona, pero normalmente no es así. Y esos influencers de Internet, por ejemplo, se han convertido en algo terrible. No todos, por supuesto, pero algunos sí. Este corto nos hace ver cómo nos sentimos muchos acerca de ese narcisismo. No sé si te he respondido a tu pregunta ya que no creo en el karma. Hay mucha gente buena que está sufriendo.

Ahora que lo comentas, en Red Light también se hace una crítica a las redes sociales. Tú que eres bastante activo en Instagram, ¿qué te parecen?

Son un mal necesario. Tenemos que adaptarnos porque nos comunicamos a través de ellas pero, en mi opinión, están destruyendo no solo la moralidad de generaciones más jóvenes, sino que además están acabando con nuestra creatividad. Hubo un tiempo, cuando yo era joven, en el que nos aburríamos mucho porque no teníamos mucho que hacer. Cuando te aburres, piensas: ¿qué puedo hacer con mi tiempo? Puedes tocar la guitarra, leer un libro o juegas a interpretar a un personaje. Todo eso incrementa el poder de tu mente y te hace ser quien eres. Pero si solo pasas el tiempo online, no estás siendo demasiado creativo y comprometido con algo. En este sentido creo que tenemos menos artistas, menos científicos y menos de todo. Creo que es peor que la televisión cuando yo era joven, porque con la televisión no te enganchas tanto. Si no te gusta lo que dan solo tienes que apagarla. Ahora no ocurre lo mismo porque tus amigos están al otro lado y esperan que tú estés ahí. Me gustaría que no existieran e intento utilizarlas tan poco como puedo.

Has dirigido algunos cortos. ¿Te planteas llegar a dirigir tu propia película en un futuro?

No te sé decir. Ahora mismo estoy disfrutando haciendo películas como productor. Me encanta ser productor y actor, sobre todo cuando se trata de jóvenes talentos como Alex Kahuam. Hacer una película es dedicar dos años enteros de tu vida a ello. Criar a un niño durante dos años. El director es quien elige al padre de esa criatura y si el padre no es bueno el niño va a ser mediocre. Entonces, cuando yo decido gastar estos dos años, es porque el director es muy bueno y realmente creo en él. Por eso quería hacer Red Light, ya que no he tenido ninguna para hacer desde hace diez años. No digo estas palabras para enardecer su ego sino porque de verdad lo creo.

Bruce Campbell y Ted en un descanso del rodaje “Xena, la princesa guerrera”

Antes, cuando comentabas que Red Light es una versión corta de un largometraje realizada para buscar financiación, me acordé de que también hacíais esto antes cuando tú y tu hermano hacíais cortos con amigos de la infancia como Josh Becker, Scott Spiegel y Bruce Campbell. ¿Qué nos puedes contar de aquella época?

Era muy joven entonces. Era algo que hacíamos después de la escuela. En vez de ir a hacer deporte, ir a clases de danza o cosas por el estilo, cuando terminábamos las clases cogíamos la merienda y hacíamos películas hasta la hora de la cena. Entonces cenábamos y después de cenar hacíamos rápidamente los deberes, y corríamos a seguir haciendo nuestras películas hasta la hora de dormir. A Bruce Campbell, por ejemplo, lo conozco desde que tenía diez años. Son ya cuarenta y cinco años de amistad.

En la actualidad Josh Becker y Spiegel parecen tener dificultades a la hora de llevar a cabo sus proyectos. ¿Crees que se pueda llegar a hacer una nueva gran reunión de amigos y volver a hacer algo juntos en el futuro?

Oh, sí, sería una fiesta. Bruce y yo nos hemos reunido por lo menos en diez películas. He hecho con él unas cien horas de televisión, en Xena y otras series, en dibujos animados… Es decir, que con Bruce sigo trabajando hasta el día de hoy. Con Spiegel no he podido, pero ha sido muy bonito ver cómo ha seguido trabajando con mi hermano a lo largo de los años.

Mitch Pileggi y Ted en el set de “Shocker, 100000 voltios de terror”

Has trabajado a las órdenes de Tobe Hooper (en La cosa maldita) y Wes Craven (Shocker), dos maestros del cine de terror que nos han dejado hace poco. ¿Qué nos puedes contar sobre ellos?

Bueno, he trabajado con ellos al final de sus carreras y fue interesante conocer a los dos por un corto periodo de tiempo. Fueron excelentes directores. Tobe fue como siempre fue. Su aspecto te recordaba a un hippie viejo con camisetas de flores, su barba abundante… Era el típico hombre de Austin, Texas. Con su acento tejano… (Lo imita, risas). En cambio con Wes, cuando yo entré en la audición de Shocker, pensé que no era el director; pensé que era un profesor de universidad. Incluso hablaba como un profesor. Tenía una chaqueta con parches en los codos (risas). Era demasiado unhollywood. Era muy callado y dulce, y le recuerdo como una de las personas más cultas que he conocido. Lo leía todo. Podrías hablar de cualquier cosa con él. De cine, por supuesto, pero también de cocina, de jardinería… Lo sabía todo. Era un hombre que realmente le gustaba leer. Es decir, esperaba que Tobe Hooper fuese Tobe Hooper, pero nunca imaginé que Wes Craven fuera tan calmado y sosegado. Eso era algo sorprendente en él. Sí, guardo buenos recuerdos de ambos mientras me dirigieron.

También has intervenido en series tan míticas como Alf, Xena, Baywatch, Hercules o Twin Peaks, y actualmente en Ash vs Evil Dead o Deadwax. ¿Qué diferencias encuentras en la televisión de antes con la de ahora?

Ahora se especializa más en la historia y en el rodaje. En los estilos de dirección, en las actuaciones… y con eso me refiero a que, por ejemplo, si tú te fijas en lo que he hecho hace veinticinco años como Seaquest, te das cuenta de que es muy raro. ¿Es un drama, es ciencia ficción? Cuando yo empecé había unas setenta series en total en una cadena de televisión por año y ahora hay cientos de ellas. Así que los directores, los actores y los guiones tienen que brillar más. Pero más o menos es lo mismo. Pienso que ahora son más interesantes porque tienen un sentido artístico que no tenían antes. Ahora hay mucha competencia.

Ted y Bruce Campbell en “Ash vs Evil Dead”

¿Qué proyectos inmediatos en los que vayas a participar nos puedes contar?

Estoy trabajando en un nuevo videojuego para Playstation. Así que no es un rodaje en sí, sino más bien algo digital. Estoy actuando con otros actores en unos trajes extrañísimos (risas). Es un videojuego de terror y solo puedo decirte que estoy interpretando un personaje como Ian[1], es decir, un hombre terrible. Un monstruo que no es para nada un tipo agradable con los millenials.

Pues esto es todo, Ted, muchas gracias. Si quieres añadir algo más…

Solo decir que he visto vuestro blog y me encanta, ojalá lo hubiese avisto antes. Estoy muy agradecido por vuestra entrevista. Por otro lado, no esperábamos todo este recibimiento del corto. Espero que dentro de un año estemos rodando la película. Ese es el principal objetivo que nos hemos impuesto. Muchas gracias a ti y los lectores de La Abadía de la Berzano.

MJ Salazar & Juan Pedro Rodríguez Lazo


[1] Su personaje en Red Light.

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