Entrevista a Enrique Pérez y Sergio Molina sobre la restauración y edición en Blu-ray de “El huerto del Francés”

El pasado 30 de noviembre se cumplían once años desde el fallecimiento de Jacinto Molina, el alter ego en la vida civil de Paul Naschy. No obstante, lejos de apagarse con el transcurrir del tiempo, el interés por la figura y obra del actor, director y guionista madrileño ha permanecido con la misma intensidad que cuanto estaba en vida. El mejor ejemplo de ello se encuentra en el lanzamiento en formato Blu-ray en el día de ayer de su magistral El huerto del Francés (1978), uno de sus títulos más afamados entre los seguidores de la obra de Naschy pero, sin embargo, hasta ahora muy difícil de visionar y solo a través de copias de calidad ínfima. Claro que la espera ha valido la pena, y la recuperación de la película para el gran público se ha producido a través de una lujosísima edición presentada en formato digibook y plagado de extras, impensable de encontrar en nuestro país en un film de estas características.

El responsable de todo ello ha sido Enrique Pérez, quien en vista de la fuerte demanda existente entre los aficionados que solicitaban la publicación en formato doméstico de El huerto del Francés, decidió dar un paso al frente y ponerse manos a la obra en la recuperación, restauración y edición de la película. Un proceso que llegaría a su punto culminante durante la pasada edición del Festival de Sitges, donde la película fue estrenada en su nueva versión restaurada dentro de la sección “Seven Chances”. Horas antes de la proyección, tuvimos la oportunidad de hablar con Enrique para que nos contara los pormenores del proyecto en compañía de Sergio Molina, hijo de Paul Naschy y que, como depositario de su legado, ha intervenido de forma activa en la recuperación del film, supervisando y aportando materiales para su edición en soporte físico.

Durante mucho tiempo se dijo que la película estaba embargada en un banco, pero ¿cuáles eran los motivos reales para que El huerto del Francés haya permanecido durante tanto tiempo fuera de circulación comercial?

Sergio: Bueno, lo que a mí me traslada en su momento Juan José Daza, que es el dueño de los derechos y productor de la película junto con otros socios a través de Laro Films, es que había una parte que pertenecía a un banco. Pero después, cuando yo hablé con Enrique, me comentó que lo que había pasado es que en una época una parte de la productora, que es Daza, al final había conseguido comprado los derechos a la otra. Y por eso ahora se ha podido sacar, porque anteriormente parece ser que había un problema con un banco. Eso al menos es lo que a mí me trasladó Daza en el 2008, que es cuando yo intenté contactar con él para conseguir los derechos. Y Enrique creo que ha estado cuatro años intentando convencer a Juan José para que le cediera los derechos.

Enrique: En 1992 es cuando Laro deja de tener El huerto del Francés al venderle todo su catálogo a Cartago Films, que es Juan José Daza. En ese momento Juan José Daza se dedica a otras cosas, y esta película, junto a otras más, se queda un poco en el limbo, con los negativos guardados en Filmoteca Española, pero sin mucho tiempo por parte de Daza para escuchar a alguien que le dice que por qué no sacamos la película. Yo tengo una amistad personal con él, hemos hecho cosas juntos, pero reconozco que es una persona a la que es muy difícil poder ver y hablar. Sin embargo, un día de diciembre del pasado año tuve la suerte de encontrarnos en una cafetería, ya que me había pedido una película que no encontraba. Yo se la encontré, y aproveché ese momento para volverle a insistir con esta historia. Le comenté que me había jubilado y me aburría, así que, ya que él tenía todos esos rollos de negativo que iba a dejar en herencia a su hija que no iba a saber qué hacer con ellos, que me los dejara para que yo me entretuviera, y a cambió él tendría su obra restaurada y digitalizada. Le cogí de buenas y me dijo que me la vendía, pero luego tardamos un poco más de tiempo del inicialmente previsto porque había que coger el papeleo del año 1992 y presentarlo a administración, sobre todo a Filmoteca, para poder retirar el negativo de 35 mm de la película, ya que no había manera de sacarlo si no teníamos la documentación en regla. Pero cuando por fin la tuvimos, declararon el estado de alarma y dejaron de trabajar en la Filmoteca hasta comienzos de julio. Así que, finalmente, hasta el 2 o 3 de julio no pude sacar la película y llevarla a un laboratorio. Previamente había hablado con Ángel Sala para saber si había posibilidades de que pudiéramos proyectar la restauración en el Festival de Sitges. Ángel enseguida me dijo que sí, con lo cual podía llevar a cabo mi plan inicial, que era primero venir a Sitges, y empecé la restauración.

¿Y qué es lo que le empujó a rescatar El huerto del Francés?

Enrique: Yo he sido el fundador de los Cines Verdi. En un momento determinado lo tuve que dejar por problemas de salud y, aunque afortunadamente me recuperé, no quería tener tanta carga, por lo que me busqué un socio. Estuvimos juntos unos cinco años, hasta que finalmente le acabé vendiendo mi parte. Pero de ahí nace mi necesidad, como persona creativa, de buscar un atractivo para hacer algo y querer rescatar o, mejor dicho, resucitar en este caso El huerto del Francés, porque estaba muerta. Yo me interesé por ella al ver que en las redes sociales de todo el mundo se buscaba la película. Han editado otras películas de Paul Naschy, pero todo el mundo se lamentaba de que no hubieran sacado El huerto del Francés. Y eso es lo que a mí me motiva, porque, realmente, es una película que no había ni visto. Y como yo toda mi vida profesional he hecho las cosas muy bien, no quería que saliera en un Blu-ray sencillito, sino que tenía que hacerlo lo más bien nutrido de extras que pudiera. Y qué mejor forma que hacerlo que con la inestimable e imprescindible colaboración, además desinteresada, de Sergio. Y de ahí que El huerto del Francés ahora pueda tener una salida inmediata en un Blu-ray edición especial en digibook, con un libreto y todo el material que Sergio ha aportado, y con esa restauración que se ha hecho de la película, que permitirá que ahora se pueda ver en su formato original, con calidad de imagen restaurada y con el sonido limpio y sin impurezas. Creo que es la primera película de Paul Naschy que va a salir tan bien editada.

Enrique Pérez

¿Cómo ha sido el proceso de restauración? ¿Ha sido más complicado por el posible abandono en el que pudieran estar los materiales?

Enrique: Hay otros productores que han estado más activos y se han ocupado de hacer eso con sus películas. Lo que ocurre es que Juan José Daza, que es una persona muy mayor a día de hoy, se ha dedicado a programar unos cines, a escribir libros, pero en cambio no se ha preocupado de las películas que tenía. Pero no. El proceso de restauración es muy sencillo. Lo primero que hay que hacer es tener el informe de Filmoteca de qué es lo que hay. En este caso había seis rollos de negativo de imagen, seis rollos de negativos de sonido y dos rollos sueltos de varios que en el informe ponía que estaban en estado aparentemente bueno. Así que lo que había que hacer era rescatar estos rollos, llevarlos a un laboratorio digital y allí, no hacer un telecine como se hacía al principio, sino un escáner. Entonces el escáner hace la digitalización a 4K, que es la máxima resolución a día de hoy válida, aunque no para explotar, salvo para cosas muy específicas.

La máquina que hace el escáner cuando la está digitalizando ya se lleva el setenta por ciento del polvo y la suciedad que pueda tener el negativo, y el otro treinta por ciento hay que hacerlo fotograma a fotograma. Luego se hace un etalonaje nuevo de la película, en el que se controla el estado de los colores y demás. En este caso le pedí a Sergio que hiciéramos el visionado del etalonaje juntos, y tras verlo él me dio su ok, que para mí era el válido. Y a partir de ahí el laboratorio lo que hizo fue volcar a unos discos duros todos los archivos en 4K para tenerlos guardados para cuando hagan falta en un futuro, y los DCPs en 2K para las proyecciones en cines como la que vamos a hacer hoy en Sitges, uno con la imagen limpia y otra con subtítulos en inglés, porque, de alguna manera, yo cuando asumo la responsabilidad de restaurar El huerto del Francés pongo como condición tener el control en todo el mundo de la película, ya que la están buscando en muchos países. Entonces, la película a la máxima calidad y con todos los extras que hemos preparado para la edición española la estamos ofreciendo para que se pueda comercializar en otros países. Ahora mismo tenemos muy avanzada la salida de la película en Estados Unidos para 2021, y la pretensión es ir saliendo en otros lugares, sobre todo en Japón, Alemania e Italia, donde adoran a Paul. Más que por motivos económicos, yo me estoy moviendo por la intención de que la película se vea en todas partes. Más que una ambición económica, es una ambición de un trabajo bien hecho que puedan disfrutarlo en todo el mundo.

Pero bueno, la película se ha salvado, que creo que es muy importante. Y por mi parte he conseguido lo que me propuse, y pienso que lo he conseguido con mayor categoría de lo que hubiera podido imaginar, porque el productor no tenía nada. Pero gracias a todo el material que ha aportado Sergio, vamos a conseguir que la película brille de una manera espectacular. Y eso tengo que decirlo, porque cuando recibió mi llamada sin conocerme de nada me dijo enseguida que sí. Si me hubiese dicho que le dejase en paz ahora la película saldría en Blu-ray con una sinopsis, una ficha técnica y poco más.

Sergio Molina

¿Y tú como has vivido todo este proceso, Sergio, porque no es ningún secreto que la recuperación de El huerto del Francés era una ilusión que siempre tuvisteis tanto tu padre como tú?

Sergio: Para mí es un regalo. Como ha dicho, yo no lo conocía, y un día recibo una llamada suya en la que se presenta y me cuenta lo que quería hacer. Yo enseguida le dije que podía contar conmigo para lo que necesitara y que yo no tenía más interés que la promesa que le había hecho a mi padre de intentar cuidar su legado y de procurar que todo siga fluyendo. Y esta película, como tú bien sabes, era una espina que mi padre ha tenido clavada desde hace cuarenta años. Y como digo, para mí ha sido un regalo. De hecho, he podido ir a un pase al laboratorio a ver cómo iba la restauración y he de decir que está espectacular. Yo nunca he visto la película así, jamás, ni siquiera en las copias en 35 mm como la que pasamos hace unos años en Nocturna. No tiene nada que ver, es otra experiencia. Y la verdad es que estoy súper contento. Después de cuarenta y tres años, que se pueda resucitar esta película para mí es un lujo.

Sergio, como ya hemos comentado, El huerto del Francés era una película muy buscada que solo circulaban en formatos domésticos a una calidad terrible. ¿Qué piensas que va a suponer para la película el que la práctica totalidad de los espectadores la puedan ver ahora en estas condiciones? ¿Piensas que le puede dar una segunda vida, por así decirlo?

Sergio: No sé lo que va a pasar, pero mi ilusión es que la gente tenga otra visión sobre mi padre. Mucha gente tiene la imagen de Paul Naschy del hombre del terror, que a mi padre le encantaba y ya sabes que era su vida, pero él era más que eso. Y el que conoce bien su obra lo sabe y sabe que no solo se dedicó a eso, y que hizo muchas películas de todo tipo en las que, además de actor, también intervino como guionista, como es este caso. Antonio Fos entra después a hacer el guion con él, pero toda la historia es de mi padre, aunque basada en hechos reales, obviamente. Así que mi ilusión es que la película de otro punto de vista sobre lo que es la obra de mi padre. Si viéndose así de mal como hasta ahora, tiene el halo que tiene, si se ve en las condiciones óptimas yo entiendo que será mucho más y que va a dar una dimensión a la obra de mi padre que yo sé que en muchos círculos no ha tenido hasta ahora.

Desde mi punto de vista creo que, si no es su mejor película, y pienso que formalmente lo es, es de lo mejor que hizo. Y era una pena que estuviera muerta, porque soy de la opinión, como decía mi padre, que un cineasta es su obra. Entonces, la dimensión que pueda tener contando o no con esta película en su filmografía no tiene nada que ver. Para mí El huerto del Francés es una película que se tiene que conocer y por eso le doy el mérito a Enrique, porque fue él quien vio una necesidad y se lanzó a remediarla de una manera casi kamikaze, incluso. A mí me parece que tiene mucho mérito y le estoy muy agradecido, porque, aparte, he disfrutado mucho recuperando los materiales rebuscando en mis archivos. 

José Luis Salvador Estébenez

Fotografías: Juan Mari Ripalda

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