Emergency Declaration

 

Sinopsis: El policía In-Ho se queda en Corea trabajando y al cargo de su hija mientras su mujer viaja con amigas a Hawaii. Cuando se recibe la denuncia de unos niños acerca del video colgado por un bioterrorista, amenazando con lanzar un ataque contra un avión, In-Ho se deja llevar por el instinto y descubre que todo es verdad: un vuelo sufrirá la peor de las suertes y, por casualidades del destino es el mismo vueloen el que va su mujer.

 


Título original: Bisang Seonegon
Año: 2021 (Corea del sur)
Director: Han Jae-Rim
Productores: Chang-Ju Bak, Zoo-Yoo Eun, Han-Jai Rim
Guionista: Han Jae-Rim
Fotografía: Mo-gae Lee, Jong-chul Park
Música: Byeong-woo Lee
Intérpretes: Song Khan-Ho (In-ho), Lee-Byung Hu (Jae-Hyuk), Jeon-Do Jeon (Sook-Hee), Nam-Gil Kim (Hyum-soo), Si-Wam Yim (Jin-Seok), Park Hae-Joon (Tae-su), So-Jin Kim (Hee-Jin), Suk Mun (ministra Han)…

Aunque el cine surcoreano posee su propia identidad, desde hace años, se atreve a reinventar los códigos del norteamericano a la búsqueda de nuevos caminos para el cine comercial y familiar; esto ha dado pie a que Sang-Ho Yeon sea capaz de relanzar el cine de zombis/infectados gracias a Train to Busan (Busanhaeng, 2016), que Bong Joon-Ho mezcle el ecologismo con monstruos en The Host (Gwoemul, 2006) o que Han Jae-Rim tome la saga Aeropuerto y haga un mix de casi todas sus entregas en Emergency Declaration (Bisang Seonegon, 2021).

Jae-Rim, en su doble papel de guionista y director, no tiene miedo de lanzarse a la piscina y en el mismo vaso mezcla cuestiones típicas del cine surcoreano como la familia, las deudas morales, el aislacionismo norteamericano o las fuerzas de seguridad como el máximo garante de la libertad, con ciertas gotas de bioterrorismo apocalíptico, algo de crítica social a las multinacionales y mucho espectáculo. La industria cinematográfica surcoreana es un mecanismo engrasado a la perfección, repleta de técnicos de todo tipo de equipos que conocen su trabajo al dedillo y por todo esto, Emergency Declaration resulta espectacular de ver. En su metraje encontramos momentos/homenajes a las películas originales de Aeropuerto que son brillantes por el manejo de la cámara, los efectos especiales y el montaje, como el encuentro en Japón con unas bengalas, el emocionante paso del avión sobre los familiares de los infectados o la caída en picado que resulta tan agobiante como dinámica. En este sentido es de alabar el trabajo de los dos directores de fotografía, Mo-Gae Lee, Jong-Chul Park, quedando la intriga de saber cómo se repartieron el trabajo, ya que hay mucha coherencia en la paleta de colores a pesar de los múltiples escenarios.

Lo que podemos achacarle a Han Jae-Rim es que no asuma tantos riesgos como Sang-Hop Yeon o Bong Joon-Ho que con Train to Busan o The Host, respectivamente, fueron capaces de equilibrar la crueldad y lo comercial de este tipo de historias. Hay bastantes muertos en Emergency Declaration, es cierto, pero casi todos son en off ya que pasa de puntillas por el tema, e, incluso, en la muerte del primer infectado hay miedo a enseñar un exceso de sangre, lo cual contamina el resto de la trama del avión al centrarse en lo emocional antes que en la supervivencia. Algo que también lastra la película es su excesiva duración, al límite del cansancio debido a sus dos horas y veinte minutos de metraje; así como las tramas policiacas y a bordo del avión están medidas, la relacionada con la empresa farmacéutica se nota impostada, ya que solo alarga la trama, y hasta hay una persecución que termina de forma tan absurda que uno se pregunta cuál es el verdadero motivo de su presencia. En el lado contrario hay que decir que la película no padece el síndrome del final coreano y sabe terminar en su momento; también que sabe dar espacio a todos los clásicos de este tipo de películas: policías, pilotos deprimidos, historias del pasado, azafatas ejemplares, pasajero histérico, el típico malo coreano que está mal de la cabeza, y aunque hay niño, no resulta especialmente cargante e incluso termina por aportar a la trama.

El montador Terry Rawlings, en el making of de Alien, el octavo pasajero (Alien, 1979), defendía el uso de la música existente frente al de las composiciones realizadas ex profeso para las películas, y escuchando el trabajo musical de Byeong-Woo Lee para Emergency Declaration solo puedo decir que Rawlings tenía mucha razón: el horror vacui musical hace que sangren los oídos con soniditos machacones sin personalidad. Los únicos momentos musicales a destacar son, exactamente, los que corresponden a temas compuestos anteriormente, caso de la canción de Jóhan Jóhannsson “The Sun’s Gone Dim and the Sky’s Turned Dark”, que, además, acompaña al momento por excelencia de la película, o el clásico “Clair de Lune” de Claude Debussy.

A nivel interpretativa, Emergency Declaration va sobrada gracias a un casting repleto de rostros conocidos en el cine coreano, destacando la presencia de Song Kang-Ho, como el sacrificado policía In-Ho, al que muchos espectadores reconocerán por haber colaborado en casi todas las películas de Bong Joon-Ho, entre ellas la oscarizada Parásitos (Gisaengchung, 2019).

En resumidas cuentas, Emergency Declaration es diversión pura a pesar de sus peajes comerciales. Es por eso que esperamos más –y mayores– películas de catástrofes surcoreanas firmadas por Han Jae-Rim.

Javier S. Donate

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