Cameo lanza una nueva edición en DVD de “Vampir Cuadecuc”

clip_2_32-crop

El próximo 7 de febrero Cameo lanza en formato DVD una nueva edición de Vampir Cuadecuc, el film experimental que filmara Pere Portabella durante el rodaje de la adaptación que Jesús Franco hiciera de la famosa novela de Bram Stoker El conde Drácula, con Christopher Lee en el papel protagonista.

captura_vampir_1-crop

Vampir Cuadecuc es posiblemente el film clave para entender la transición que se produce en el campo cinematográfico español desde el período de los “nuevos cines” (permitidos por la administración franquista) hacia las prácticas clandestinas, ilegales o de abierta oposición al régimen franquista. Portabella ejerce dos tipos de violencia sobre la narrativa estándar: elimina totalmente el color y sustituye la banda sonora por paisaje de colisiones imagen-sonido en colaboración con Carles Santos. Filmado provocadoramente, en 16mm y con negativo de sonido, las tensiones entre el blanco y el negro favorecen el extraño “materialismo fantasmático” de este análisis desvelador de los mecanismos de construcción del ilusionismo del cine narrativo dominante, que al mismo tiempo constituye una intervención radical en la institución cinematográfica española.

captura_vampir_2-crop

La edición que ahora comercializa Cameo presenta Vampir Cuadecuc en su versión original en inglés en pista estéro, con subtítulos en castellano, catalán, inglés, alemán y francés, e imagen en formato 1.33:1 – full frame. Además de la película, el DVD incluye hasta treinta y siete minutos, entre los que se encuentran el tráiler del film, una entrevista a Pere Portabella, y los cortometrajes del director La tempesta y No al no. Esto en el apartado audiovisual, ya que la edición se acompaña con un libreto sobre el film.

Más información: http://cameo.es/vampir-cuadecuc.html

Published in: on enero 22, 2018 at 6:56 am  Dejar un comentario  

Entrevista a Sergio Martino

Martino 05

No se puede decir que la visita de Sergio Martino a la quincuagésima edición del Festival de Sitges no fuera fructífera. Durante su estancia, el cineasta italiano tuvo tiempo de participar junto con sus colegas Dario Argento y Lamberto Bava en la mesa redonda sobre cine fantástico italiano que organizó Guillermo del Toro, además de presentar su recién publicada autobiografía, Mille peccati… nessuna virtù? (“Mil pecados… ¿ninguna virtud?”). No obstante, el punto culminante de su estancia llegaría con la entrega por parte de la organización de la María honorífica por su contribución al género. Con este reconocimiento el certamen catalán reivindicaba la figura de un cineasta todoterreno que, aunque tradicionalmente considerado de segunda fila frente a los nombres propios del cine fantástico italiano, supone uno de los realizadores más interesantes y estimulantes surgidos del país con forma de bota durante la etapa dorada de su cine de género. Especialmente debido a sus incursiones dentro del género giallo; en particular por el quinteto de títulos que manufacturaría dentro del estilo entre 1971 y 1973: La perversa señora Ward / Lo strano vizio della Signora Wardh / Der Killer von Wien (1971), La cola del escorpión / La coda dello scorpione (1971), Todos los colores de la oscuridad / Tutti i colori del buio (1972), Vicios prohibidos (Il tuo vizio è una stanza chiusa e solo io no he la chiave, 1972) y Torso: violencia carnal (I corpi presentano tracce di violenza carnale, 1973). Una pentalogía de lo más heterogénea que, no obstante, guarda una enorme coherencia interna, y que, por derecho propio, hace que el nombre de Martino deba ser situado a la altura de los más representativos exponentes del subgénero, léase Mario Bava o el propio Argento, al ofrecer una manera propia de acercarse al estilo, alejada de los formulismos que codificarían el thriller all’ italiana.

Martino 03

Sergio Martino flanqueado por Dario Argento y Lamberto Bava durante la celebración de la mesa redonda sobre el cine fantástico italiano en la pasada edición del Festival de Sitges.

Su abuelo materno, Gennaro Righelli, fue director de cine, mientras que su hermano Luciano ha sido uno de los más importantes productores cinematográficos de su país durante la edad de oro del cine popular italiano. Con estos antecedentes familiares ¿estaba predestinado a dedicarse al mundo del séptimo arte?

En efecto, vengo de una familia de cineastas. Como dices, mi abuelo materno ya hacía cine. Por lo que quizá sí, aunque yo estudié geología y mi padre quería que entrara a trabajar en un banco. Después, las circunstancias y mi hermano, que ya trabajaba en el cine, me hicieron meterme en el sector. Mi elección de estudiar geología fue en parte por el deseo de recorrer el mundo, aunque en el cine descubrí que era más satisfactorio viajar a lugares más excitantes, placenteros y estimulantes, por lo que abandoné la idea de visitar desiertos y estudiar piedras.

¿Cree que estas circunstancias familiares han propiciado el que su filmografía se haya desarrollado por derroteros eminentemente artesanales, convirtiéndole en lo que podríamos denominar un director todoterreno?

Seguramente mi objetivo fue tener éxito comercial y la época fue la idónea. Cuántas películas se hicieron en aquellos años con el conocido cine de género…

Aunque, como decimos, su carrera transitó por todos los estilos posibles, su figura se halla estrechamente ligada en el inconsciente colectivo a sus trabajos dentro del giallo. ¿Siente una especial predilección por este subgénero?

Me ha gustado hacer todo tipo de géneros de películas, del western al giallo, pasando por la comedia y también los films sentimentales: no sabría decir cuál género es mi favorito. Siempre me ha gustado poder buscar experiencias nuevas en diferentes géneros. Pienso que soy uno de los pocos que ha hecho un poco de todo en el cine de aquellos años y también recientemente en la televisión.

Martino 07

Tras realizar un par de films, su primer acercamiento al giallo se produce con La perversa señora Ward, título con el que inicia una larga y fructífera colaboración profesional con la bellísima Edwige Fenech, que a partir de este momento se convertiría en la indiscutible reina del estilo. ¿Cómo fue su relación con ella?

Óptima. Aún pienso que ella ha sido formidable, sobre todo en el género de la comedia, donde su exuberancia física encajaba mejor con los personajes.

Aparte de Fenech, a lo largo de su carrera ha solido rodearse de un mismo grupo de gente tanto detrás como delante de las cámaras. Nombres como los de George Hilton, Claudio Casinelli, Barbara Bach, Richard Johnson, Giancarlo Ferrando o Sauro Scavolini, entre muchos otros, son de lo más habituales dentro de su filmografía. ¿Obedecía esta circunstancia a alguna razón concreta, como el de crear un ambiente de familiaridad en sus rodajes?

Hacíamos muchas películas en un año, por eso era coherente trabajar con los mismos colaboradores y actores, los cuales estaban contratados por la sociedad Dania.

Dentro de esta lista, uno de los nombres que brilla con luz propia es el de Ernesto Gastaldi, junto con el que coescribiría muchas de sus películas. ¿Cómo era su método de trabajo?

Ernesto escribía solo, luego yo lo corregía o adaptaba a mi modo de ver y explicar con imágenes una historia. Es un método que he usado con todos los demás guionistas que han colaborado conmigo. Algunos se enfadaban con mis cambios, pero Ernesto no. También Tonino Guerra, con el que hice Cuarenta grados a la sombra de la sábana blanca (40 gradi all’ombra del lenzuolo, 1976) me agradeció las mejoras que aporté.

¿Y cuánto de usted y cuánto de Gastaldi hay en sus películas conjuntas, en especial en las encuadradas dentro de las coordenadas del giallo, donde la personalidad de su compañero se antoja más presente?

Depende. En algunas de las películas que hicimos había más de él y viceversa. En casi todas mis primeros films escribí los guiones, pero en muchas ocasiones no los firmaba, porque entonces los porcentajes que se dan ahora a los autores no existían. Por ejemplo, en La perversa señora Ward, para darle más ritmo y más suspense cambié la mecánica del descubrimiento del asesino para intentar confundir el crimen, haciendo que la ciudad donde se ambientaba la historia sufriera los ataques de un asesino en serie. Este fue mi aporte a esa película, por citarte un caso.

Martino 11

Sergio junto al crítico Manlio Gomarasca en la presentación en la carpa FNAC de “Mille peccati… nessuna virtù?”, dentro del programa de actividades paralelas del Festival de Sitges.

Una de las particularidades de sus gialli es su acentuado componente sexual. En su opinión, ¿qué aportaba dicho ingrediente a este tipo de films?

En este periodo en Italia se vivía un momento de gran libertad de costumbres tras la relajación de la censura, y los distribuidores querían que hubiera escenas de sexo, a pesar de que a menudo eran cortadas por los censores. Hay muchas escenas que se rodaban sabiendo que iban a ser cortadas, aunque a día de hoy la mayoría de las versiones que circulan de las películas están integras. En La perversa señora Ward hay muchos planos de sexo entre Edwige Fenech y George Hilton que en la copia estrenada originalmente no estaban. No obstante, hay que tener en cuenta que entonces era un reclamo que las películas tuvieran la calificación de no aptas para menores, porque esto generaba unas expectativas y un interés morboso, por así decirlo, entre los espectadores.

Imagino que todas estas imposiciones desde producción no le gustarían…

No, no me gustaban, claro; eran un problema de mercado. Pero yo era consciente de que esas escenas se rodaban para luego ser cortadas. Era una coartada para que la censura pudiera hacer su trabajo y conseguir así el sello de película no apta para menores, que era una necesidad de los distribuidores. En cambio, actualmente tener esta calificación no es bueno, ya que para su emisión en televisión estos films suelen ser relegados a unos horarios que no se corresponden con la clasificación que tendrían con los estándares actuales. Es algo que antes era positivo y ahora se ha vuelto negativo.

En sus anteriores respuestas ha mencionado en varias ocasiones La perversa señora Ward. ¿Es cierto que tuvo que cambiar la denominación original inicialmente prevista para Italia, añadiendo una h al apellido de la protagonista, debido a una denuncia?

Originalmente la película iba a llamarse Lo strano vizio della signora Ward. Sin embargo, en Italia esta forma del apellido existía y una señora Ward nos amenazó con denunciarnos por esta asociación que el título de la película hacía con su apellido. No fue la única anécdota que se dio en esta película. En la escena del hielo y la puerta, apareció un hombre diciendo que esa secuencia la había escrito él. Lo cierto es que no era la primera vez que ocurría algo así.

Precisamente en esta película queda definido su personal estilo dentro del giallo, bastante alejado de lo que comúnmente se tiene como la imagen tradicional de este subgénero. Por ejemplo, en este caso su violencia es más psicológica que física, en tanto que su atención tanto argumental como de puesta en escena se centra en la sexualidad de sus personajes antes que en los diferentes asesinatos, como se convertiría en norma dentro del subgénero. ¿Era una forma de distinguirse frente a este tipo de propuestas, o respondía a una visión personal?

Pienso que fue también un reclamo del mercado y del tipo de historia que se quería proponer al público: una dimensión determinada también por la introversión de los personajes que se trataban, fueran víctimas o perpetradores. Del resto creo que detrás de la psicología de un asesino siempre hay algunos componentes sexuales. Sin embargo, no conozco bien los límites que podía haber entre mi lectura del texto y mi elección de las imágenes. Mucho dependía del instinto y de la sugestión de los ambientes y de las situaciones en las que se explicaban ciertas escenas.

Siguiendo con las características de sus gialli, otra de sus particularidades es el que su protagonismo recaiga en personajes femeninos. A este respecto, sus trabajos se desmarcan de la supuesta misoginia que se ha achacado al subgénero, llegando a poder ser vistos como, incluso, alegatos feministas. Es el caso de la magistral Todos los colores de la oscuridad, en la que puede establecerse una doble lectura del personaje de Edwige Fenech, el cual se debate entre la vida liberal que le ofrece la secta satánica y la más tradicional que mantiene en su relación con Richard, su pareja. ¿Era esta su intención?

Creo que fue una película precursora de una búsqueda psicológica de un personaje víctima de miedos y ansiedad y de su visión onírica y ancestral del miedo y de sus capacidades de prever lo que podía pasar. La escena final de aquel film inicialmente no fue comprendida por el público. Ahora, vista con la distancia que da el tiempo, confirmo que es una manera de contar muy interesante y moderna, pero demasiado valiente para aquellos tiempos.

A remolque de la anterior pregunta, aunque sobre el papel tengan enfoques y tratamientos muy distintos entre sí, el hilo conductor de sus gialli se centra en los problemas, neuras y temores que atenazan a sus protagonistas, en casi todos los casos femeninos, en lo que puede verse como una reflexión en torno a la soledad, alienación, angustia vital e insatisfacciones de la mujer burguesa. ¿Era algo premeditado?

Detrás de la conformación del giallo estaba la psique de la mujer que le daba interés al crear cierta confusión entre las imágenes vistas y las imaginadas.

Martino 06

A nivel formal, uno de los aspectos distintivos de su obra se encuentra en su fuerza visual, con momentos tan espléndidos como puede ser la escena con la que se abre Todos los colores de la oscuridad o, sin movernos de este film, las dedicadas a las ceremonias de la secta satánica. ¿De dónde viene esta inquietud por la estética visual de sus películas?

La mayoría fueron sugestiones mías pensadas en aquel momento y quizá imaginadas, en alguna pesadilla; recuerdo en particular el uso de la mujer embarazada semidesnuda con la barriga mojada de sangre: una idea que me vino al instante, como la vieja muñeca grotesca.

Por cierto, todos sus gialli se caracterizan por poseer unos títulos muy poéticos. ¿Era una forma de darles una especie de sello personal, algo así como las referencias zoológicas de los primeros films de Argento?

Algunas veces pensábamos los títulos antes que las historias: de hecho, muchos fueron inventados por mi hermano y algunos otros por mí. En aquellos años se daba mucha importancia al título, ya que debía ser el primer reclamo para sugestionar al público y hacerlo entrar en la sala. De zoológico creo que entre los títulos de mis films quedó solo La cola del escorpión.

Tanto en Vicios prohibidos como Torso cambia la tan habitual ambientación internacional para hacerlo en zonas muy determinadas de la geografía italiana, abundando los apuntes costumbristas. ¿Fue algo buscado para ofrecer un retrato de ciertos aspectos de la sociedad autóctona de la época?

Bueno, las coproducciones tenían la exigencia de que las escenas fueran rodadas en varios países. En La perversa señora Ward parte se rodó en Sitges y parte en Austria, porque la película estaba coproducida por España y Austria. Pero, por otra parte, esta circunstancia también obedecía a que para el público italiano no resultaba verosímil que este tipo de tramas ocurrieran en su país. Entonces era una necesidad que estas películas se ambientaran en otros países para darles credibilidad. Esto fue así hasta que Dario Argento estrenó El pájaro de las plumas de cristal (L’uccello dalle piume di cristallo / Das Geheimnis der schwarzen Handschuhe, 1970). La historia se ambientaba en Italia y, pese a ello, fue un gran éxito, lo que de algún modo abrió la caja de pandora; a partir de ese momento ya se podían ambientar este tipo de películas en Italia. En el caso de Torso se ambientó en Perugia, aunque con un ambiente internacional, porque Carlo Ponti, que era el productor de la película, quería que se rodara en inglés, y aprovechamos el que allí exista una universidad internacional para hacer esta mezcla entre alumnos extranjeros y ciudadanos locales.

Hablando de Torso, junto con Bahía de sangre (Reazione a catena, 1971) de Mario Bava está considerada como uno de los más claros precedentes del slasher norteamericano. Supongo que en su momento ni se le pasaría por la cabeza el que la película pudiera llegar a ejercer tal influencia en el futuro…

Quizá fue el primer film imaginado completamente por mí, inspirado en un crimen real que sucedió en Roma durante aquellos años: un hombre que había matado a sus suegros en su residencia de la periferia y cada día volvía a la casa para seccionar partes de sus cuerpos para llevárselos, escondidas dentro de un saco de la basura, para tirarlas al río, sin que nadie se diera cuenta. He descubierto con placer que después de algunos años este mismo film ha inspirado la fantasía de Quentin Tarantino, que recuerda minuciosamente todos los pasajes de la historia y la decisión de las imágenes y del montaje. De hecho, no me lo habría esperado.

No obstante, tras Torso abandona (parcialmente) el giallo. ¿A qué se debió este cambio de orientación en su carrera?

Las ganas de cambiar y de buscar otros géneros y maneras de contar una historia. Rápidamente después hice dos historias sentimentales: Un verano para recordar (La bellissima estate, 1974) y luego Mi prima carnal (Cugini carnali, 1974), para después llegar al policiaco, etc…

Martino 08

Desde hace unos años el giallo está viviendo una especie de revival de la mano de una nueva generación de directores que reivindican su estilo en sus películas. ¿Qué le parece este resurgimiento? ¿Ha visto alguna de estas películas?

Sí que he visto este tipo de películas y aprecio mucho algunas referencias especiales de Tarantino a las secuencias de algunas de mis películas o el uso de la música.

¿Y qué opina de que cuatro décadas después de su realización muchas de sus películas sean consideradas obras de culto por parte de aficionados que, en mucho de los casos, no habíamos nacido en el momento en que fueron rodadas? ¿Cuál cree que es su secreto para que tanto tiempo después sus propuestas resulten tan vigentes?

No sabría dar una respuesta: de hecho, si pienso en cómo muchos críticos italianos de entonces despreciaban aquel género de cine, ahora con su revalorización debida a autores norteamericanos, franceses y españoles me hace gracia. La verdad, quizá esté en el término medio: demasiado criticados entonces, y quizá demasiado aclamados ahora.

Retomando su carrera, con títulos como Caimán (Il fiume del grande caimano, 1979) vivió en primera persona la metamorfosis emprendida por el cine de género italiano de la época de realizar remedos más o menos disimulados de las películas de éxito que llegaban desde Hollywood. ¿A qué se debió este cambio en la mentalidad de los productores y distribuidores de su industria, cuando si por algo había destacado el cine italiano de género hasta ese momento era por aportar una novedosa y revolucionaria visión a estilos cinematográficos consolidados?

De la voluntad de buscar otros caminos para el film de género, y de la posible capacidad a la vez de poder hacer un cine espectacular con costes mucho más bajos que aquellos norteamericanos, los cuales tenían mucho éxito en todo el mundo. La disminución de nuestro cine sucedió cuando nuestra industria (a causa de responsabilidades políticas) no supo salvar y apoyar las innovaciones tecnológicas que, por aquel entonces, a finales de los años ochenta, estaban sucediendo en Norteamérica. Por eso nuestro cine de imitación no pudo aguantar la competencia con la espectacularidad de aquel cine estadounidense construido con los ordenadores.

¿Piensa que esta nueva política industrial fue la responsable de que en menos de una década este tipo de cine dejara prácticamente de hacerse en Italia, o también influyeron otros factores?

Como ya he dicho, el declive fue determinado por una política industrial que no facilitó la renovación tecnológica a finales de los años ochenta. No existió una voluntad por parte de la clase política por protegerlo e incentivarlo, al considerarlo un subproducto con respecto al cine de autor, que era lo que se quería promover. Cuando, en realidad, el cine de género producía una riqueza que, a su vez, brindaba la posibilidad de que pudieran producirse esas otras películas más artísticas o intelectuales, si así queremos llamarlas. En consecuencia, tras varias décadas de prosperidad este tipo de cine murió hacia la mitad de los años ochenta por un problema de miopía política o directamente de ceguera política. En este punto no se apoyó un desarrollo tecnológico que, en cambio, sí que se estaba produciendo en el cine norteamericano en esos momentos con el digital. La competitividad que el cine de género italiano había venido manteniendo hasta entonces con el estadounidense acabó por resentirse, porque entre otras cosas se convirtió en una industria demasiado artesanal.

Antes, el cine de género italiano era capaz de ofrecer películas equivalentes a las norteamericanas, salvando las distancias, y mucho más económicas, lo que hacía que se vendieran a todo el mundo. Por el precio de una película norteamericana, los distribuidores sudamericanos o de Medio Oriente, que era uno de nuestros mercados más importantes, podían comprar cinco películas italianas. De este modo jugaban la baza de que, a diferencia del riesgo que tenían con la película norteamericana, que si no funcionaba perdían la inversión, comprando cinco películas italianas jugaban la baza de que con que tan solo una fuera bien en taquilla el negocio les resultara rentable. Era algo que de algún modo venía marcado en la propia producción de los filmes. Si en las películas norteamericanas había escenas de acción en las que explotaban coches, en las italianas también las teníamos, con la diferencia era que los coches que usábamos eran viejos y no últimos modelos. Pero el efecto era el mismo.

Pero cuando la diferencia entre el cine de género italiano y el norteamericano empezó a ser insalvable, nuestro cine empezó a caer, porque ya no conseguíamos hacer los mismos efectos que ofrecían ellos. Recuerdo el caso, por ejemplo, de Blade Runner (Blade Runner, 1982). Cuando se estrenó esta película nosotros ya éramos incapaces de reproducir el look y todo lo que conllevaba una producción de esa magnitud. A partir de ahí, el cine de género italiano inició una caída libre que le llevó poco después a dejar de producirse, ya que no era rentable comercialmente. De este modo pasamos de producir trescientas cincuenta películas al año en Italia a producir setenta como máximo, y el cine de género dejó de ser una industria. Solamente ahora podríamos competir, pero el cine de género italiano ya ha perdido su credibilidad. Es cierto que actualmente se produce alguna cosa por parte de alguien que tiene los recursos para financiar una película de este tipo, pero ya no se trata de una industria.

¿Qué papel jugó la televisión en todo este proceso? Lo digo porque resulta hasta cierto punto significativo que muchos profesionales cuyas carreras habían discurrido hasta ese momento dentro de los cauces del cine de género acabarían encontrando acomodo en este medio…

Seguramente también la televisión comercial ha contribuido al desapego del público hacia el cine de género italiano, con el uso de demasiadas películas y con la posibilidad, por parte del público, de poder ver en casa aquello que ya era inútil ver en el cine….

Actualmente, ¿cómo ve el panorama del cine italiano? ¿Es optimista en cuanto a su futuro?

No soy optimista porque pienso que la industria cinematográfica italiana, quizá también mundial, está siendo penalizada por los medios de producción de cine televisivos o a través de Internet. Me reconforta, de todas formas, una frase que al inicio de mi carrera me dijo un gran director de aquella época, Franco Rossi: “Eres loco si te dedicas a este arte, el cine está muerto”. Era al inicio de los años sesenta y, a partir de entonces, poco a poco, explosionó el cine de género italiano, llegando a producir más de trescientas cincuenta películas al año, como decía antes. Espero que también mi convicción de hoy sobre una visión oscura del futuro del cine pueda ser desmentida como lo fue aquélla.

Para terminar, ¿cuál de sus películas considera su obra maestra y por qué?

Quiero a muchas de ellas… Pero en particular, el film sentimental Mi prima carnal, Extraña muerte de una menor (Morte sospetta di una minorenne, 1975), que aunque nunca fue un gran éxito pienso que es un muy buen film policiaco, y Torso.

José Luis Salvador Estébenez

Fotografías: Juan Mari Ripalda

Published in: on enero 19, 2018 at 6:51 am  Dejar un comentario  
Tags: ,

Repaso a la programación de Cutrecon VII

CutreConVII_poster_final

A menos de una semana de su inicio, CutreCon, el Festival Internacional de Cine Cutre de Madrid, calienta motores de cara a su séptima edición, que tendrá lugar entre el 24 y el 28 de enero. Cinco días en los que se proyectarán hasta veinte películas que invitarán a los espectadores a viajar por los confines del peor cine del espacio, presentándoles los más delirantes seres de otros mundos procedentes de los rincones más lejanos del universo cinematográfico conocido. Lo hará en sesiones tanto gratuitas como de pago, repartidas por las distintas sedes del festival: Palacio de la Prensa, Cine Doré – Filmoteca Española, Auditorio del Centro Cultural de la Casa del Reloj de Matadero Madrid y los Cines Conde Duque Verdi Alberto Aguilera.

“Esta séptima edición es la más grande, ambiciosa y divertida de la historia de CutreCon”, afirma Carlos Palencia, director del festival. “Vamos a rendir un merecido homenaje a Chiquito de la Calzada, veremos la copia más descarada de Star Wars jamás rodada junto a su director, Luigi Cozzi; por primera vez tendremos como sede la Filmoteca Española, vamos a albergar el estreno mundial de Apocalipsis Vodoo, proyectaremos el Superman turco, tendremos documentales, la sesión golfa de Mi amigo Mac, editamos el libro oficial de CutreCon y recibiremos incluso la visita del E.T. filipino”.

A lo largo de sus cinco jornads CutreCon VII tendrá como presentadores al propio Carlos Palencia y la deslenguada cómica Vera Montessori. Ambos son los responsables del show “Cine cutre en vivo”, formato que estará presente a lo largo del festival entre proyección y proyección. Además, han preparado una historia que se irá desvelando a lo largo de cada presentación, desde el primer al último día, que será “como una película cutre en directo”.

Poster_Chiquitofest

CutreCon VII comenzará a andar el miércoles 24 rindiendo tributo al recientemente fallecido Chiquito de la Calzada, en un evento bautizado como “Chiquitofest”, que tendrá lugar en el Palacio de la Prensa -Plaza del Callao, 4- a partir de las 21:30 horas y en el que se proyectará la película protagonizada por el cómico malagueño Brácula. Condemor II, en el exclusivo formato “Fistrovisión”, que hará que el público juegue un papel fundamental durante el visionado del filme cantando las canciones, imitando a Chiquito cuando aparezca un mensaje en pantalla o jugando con los objetos repartidos por el patio de butacas. Además, la película estará subtitulada en inglés, de forma que ningún espectador se quede sin disfrutar de las expresiones y chistes de Chiquito de la Calzada.

Antes de Brácula. Condemor II habrá un show de cincuenta minutos en el que diversos cómicos recordarán y homenajearán a Chiquito y en el hall del Palacio de la Prensa habrá una exposición dedicada al humorista con todo tipo de objetos relacionados con su figura como películas, discos de música, tazos y snacks. Asimismo, la organización de CutreCon solicita que los espectadores acudan al evento con camisas de flores o hawaianas parecidas a las que vestía Chiquito de la Calzada, para poner el broche de oro a una noche que promete ser memorable.

Las entradas de “Chiquitofest” ya están a la venta por 10 euros en la taquilla del Palacio de la Prensa, reservaentradas.com y atrapalo.com.

POSTER-ITALOEXPLOITATION-2018

Un día más tarde el Palacio de la Prensa acogerá a partir de las 21:00 horas la sesión “Italoexploitation galáctica”, en la que se verá la que es posiblemente la copia más descarada, divertida y desvergonzada de Star Wars: como Star Crash, choque de galaxias (1978). Dirigida por Luigi Cozzi, invitado estrella de CutreCon VII, quien acudirá en persona a la proyección para presentar la cinta, veremos desfilar por la pantalla naves espaciales, espadas láser, parlanchines robots y malvados emperadores que nos recordarán para qué existen los derechos de autor.

La sesión se completa con otro filme de Cozzi, El desafío de Hércules (1983), una producción de la mítica Cannon Films que contiene una singular revisión del mito griego en la que Hércules, al que da vida el mítico Lou Ferrigno, conocido por interpretar a La Masa en la serie de televisión, viene del espacio exterior a la Tierra para librar una batalla a vida o muerte contra todo tipo de robots y monstruos gigantes, con una estética completamente desfasada y a ritmo de casiotone.

Las entradas de “Italoexploitation galáctica” se pueden adquirir al precio de 10 euros en la taquilla del Palacio de la Prensa y a través de reservaentradas.com y atrapalo.com.

IMG-20171220-WA0009

El viernes 26 el Cine Doré – Filmoteca Española -C/ de Santa Isabel, 3- se sumará a las sedes de CutreCon para albergar dos importantes citas. En primer lugar, el homenaje a Luigi Cozzi, que comenzará a las 17:30 horas con FantastiCozzi (2016), documental en torno a la figura del cineasta italiano que repasa su carrera a través del testimonio de colegas, actores y actrices que trabajaron con él, al que seguirá Blood on Méliès Moon, la última película de Cozzi, en la que éste explora su propia filmografía y reflexiona sobre su gran pasión: el cine fantástico. Precisamente, su aportación al género fantástico, el terror y la ciencia-ficción es por lo que la organización de CutreCon VII considera a Luigi Cozzi digno merecedor del Premio ESLANG Jess Franco 2018, que será entregado en una ceremonia que se celebrará entre la proyección de ambos filmes.

Tampoco faltará emoción en la que será la última emisión del programa “Cinebasura” de Movistar Xtra, que dirige y presenta Paco Fox, productor de CutreCon VII. Con el nombre de “Cinebasura Royal Rumble”, los espectadores que se acerquen al Cine Doré – Filmoteca Española a las 21:30 horas, podrán ver Space Mutiny (1988), comentada en directo por Paco Fox y una larga lista de invitados que no han querido perderse esta triste pero divertida despedida.

cartelmac1

Para cerrar la jornada, la noche del viernes se celebrará en el Palacio de la Prensa a las 23:59 horas una sesión golfa patrocinada por la web Moviementarios.com en la que se verá una de las copias más lamentables de cuantas se hicieron de E.T. El extraterrestre, Mi amigo Mac (1988), realizada a mayor gloria de una famosa cadena de comida rápida. La proyección contará con sorpresas y juegos en directo al más puro estilo Rocky Horror Picture Show para hacer más digerible este bodrio ochentero.

Las entradas para la sesión continua de Luigi Cozzi y “Cinebasura” podrán retirarse, sin coste alguno, en las taquillas del Cine Doré – Filmoteca Española el mismo viernes 26 a partir de las 16:00 horas. En cuanto a las entradas de Mi amigo Mac están disponibles en la taquilla del Palacio de la Prensa, reservaentradas.com y atrapalo.com al precio de 6 euros, con regalo sorpresa incluido.

Un año más, la jornada del sábado traerá el conocido como “día grande” de la CutreCon, dado el número de proyecciones programadas. A las 10:45 de la mañana comenzará la maratón de películas en el Auditorio del Centro Cultural de la Casa del Reloj de Matadero Madrid -Paseo de la Chopera, 10-. Como siempre, la sesión matinal estará dedicada al peor cine de animación e infantil, que hará llorar a los niños de pena y a los adultos de risa.

El día comienza con Toys (1996), una copia descarada de Toy Story producida en Alemania que hará que cualquier infante desee quemar todos sus juguetes después de verla, a la que sigue inmediatamente el cruce de personajes más absurdo y demencial de la historia del cine: Super Mario contra Son Goku (1995). Desde Filipinas -y gracias a la distribuidora Trash- O’-Rama- llegará este filme en el que el menudo y saltarín fontanero creado por Nintendo se enfrenta nada menos que al protagonista de la mítica serie Bola de dragón, en una película donde los derechos de autor brillan por su ausencia y que fue presentada en varios festivales en su país, por increíble que parezca.

La mañana concluirá con Hobgoblins (1988), en la que un guardia de seguridad descubre a unas extrañas criaturas que viven de noche y a las que debe capturar antes del amanecer ya que pueden sembrar el caos por toda la ciudad. El parecido con Gremlins no es pura coincidencia; es una copia descarada de ésta, eso sí, sin el más mínimo atisbo de talento.

Ya a las 16:30, la sesión vespertina arrancará con un viejo conocido por los espectadores más veteranos y fieles de CutreCon, Santo, el legendario luchador de lucha libre mexicana, quien protagoniza Santo contra los asesinos de otros mundos. En esta ocasión, “El enmascarado de plata” se enfrenta a una peligrosa invasión de alienígenas con forma de sábana mal cosida y agujeros que pretenden destruir la Tierra.

A un héroe de la talla del Santo le seguirá a las 18:15 horas nada menos que el superhéroe más grande de cuantos existen: Superman, quien ha abandonado Metrópolis para irse a Turquía, donde protagoniza El retorno de Superman (1979), remake no autorizado del film original de 1978 de Richard Donner. Una chapuza rodada sin medios en la que los planetas son bolas de Navidad, la música se “toma prestada” de otras películas y la desvergüenza no tiene límites. A la proyección del filme acudirá su director, Kunt Tulgar, quien nos presentará su “obra maestra” y recibirá el Premio Sha-Di-A, entregado por Ramón Saldías -director de Kárate contra mafia-, por haber hecho semejante aportación a la historia del cine cutre.

La maratón del sábado concluirá a las 20:30 horas con Geteven (1993), protagonizada por John De Hart y su espectacular bigote. ¿Que quién es John De Hart? Un abogado que quería ser el nuevo Schwarzennegger y para ello decidió producirse su propia película de acción en la que pelea, dispara, liga con bellas señoritas y canta country. La apuesta, para su desgracia y para deleite de los espectadores de CutreCon, le salió tan mal que estamos una de las obras cumbre del cutrerío cinematográfico.

cartelapocalipsisvoodoo3

Por si seis películas seguidas no fueran suficientes, los más osados tendrán una cita obligada a las 23:59 horas en el Palacio de la Prensa, con el estreno mundial de Apocalipsis Voodoo, filme español dirigido por Vasni Ramos. Kung fu, lucha libre mexicana, vudú, zombis, policías y mucha diversión se dan la mano en esta inclasificable película que recupera a Charlie Vargas y White Chocolate, los personajes de la serie que Vasni Ramos creó específicamente para la quinta edición de CutreCon, y que ahora dan el salto al largometraje en una especia de Starsky y Hutch mezclada con Golpe en la pequeña China y Expediente X.

Las invitaciones gratuitas del Auditorio del Centro Cultural de la Casa del Reloj se podrán retirar el mismo sábado 27 de enero en el propio recinto. Por su parte, las entradas para Apocalipsis Voodoo ya están a la venta al precio de 6 euros en la taquilla del Palacio de la Prensa y a través de reservaentradas.com y atrapalo.com.

Nanaroscope-Poster

El domingo 28 la jornada final de CutreCon VII comenzará con la ya asentada sesión “Documentrash”, en la que se proyectan dos documentales relacionados con el cine cutre o que giran en torno al mismo. El Auditorio del Centro Cultural de la Casa del Reloj se abrirá a partir de las 10:30 horas de la mañana con Nanaroscope, una producción del canal cultural ARTE -colaborador del festival CutreCon- que analiza el fenómeno del fanatismo hacia el cine “cutre” y que contará con la presencia de sus directores, Régis Brochier y Régis Autran, quienes responderán a las preguntas de los asistentes.

Unarius_poster_web

A continuación, a las 12:30 horas, llega el estreno europeo de Children of the Stars, documental que nos cuenta la loquísima historia de los uranians, un culto que rueda sus propias películas de ciencia-ficción, según ellos basadas en hechos reales que ocurrieron millones de años atrás.

El día y el festival concluirán con una maratón de cuatro películas, la bautizada como “Etetón”, dedicada a los extraterrestres más lamentables y ridículos que hayan aparecido en una pantalla de cine. A partir de las 16:00 horas, en los Cines Conde Duque Verdi Alberto Aguilera -C/ Alberto Aguilera, 4-, el público descubrirá “joyas” como Space raiders (1983), T. T. El extraterrestre, el conocido como E. T. filipino, al que le atraen más los rosarios que los teléfonos, Alienator (1989) una combinación desastrosa de Alien, Terminator y Depredador; y El mundo de Yor (1983), otra película surgida al rebufo de Star Wars con naves espaciales y… cavernícolas.

Las invitaciones gratuitas de “Documentrash “se podrán retirar en el propio Auditorio del Centro Cultural de la Casa del Reloj a partir de las 10 horas, y las entradas para la “Etetón” están ya a la venta en Entradium al precio de 14 euros.

la-guerra-de-los-clones-mas-alla-de-star-wars

Al margen de las proyecciones, por primera vez en su historia CutreCon lanzará en esta edición un libro oficial del festival en colaboración con la editorial Applehead Team. La obra, escrita por Dani Morell, Óscar Sueiro, Javier J. Valencia, Víctor Castillo y Xavi Torrents -responsables de la web elpajaroburlon.com-, lleva por título “La guerra de los clones (Más allá de Star Wars)”, y es un riguroso análisis de todas las películas que se dedicaron a plagiar La guerra de las galaxias, donde no podía faltar la ya mencionada Star Crash, choque de galaxias, de Luigi Cozzi, quien además escribe el prólogo.

El libro será presentado durante la celebración de CutreCon VII, y estará disponible en los puestos habilitados en las distintas sedes de CutreCon VII, y posteriormente podrá encontrarse en librerías y tiendas especializadas de toda España.

Más información: http://cutrecon.com/

Published in: on enero 18, 2018 at 6:31 am  Dejar un comentario  
Tags:

Ya a la venta el número 28 de “El buque maldito”

El Buque Maldito #28

Ya se encuentra disponible el número 28 de “El buque maldito”. Como es habitual en el número que tradicionalmente lanza el fanzine barcelonés a principios de año, gran parte de su contenido se centra en la pasada edición del SITGES – Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya. Así, además de un completo artículo que desmenuza lo que dio de sí el prestigioso certamen en sus bodas de oro, se incluyen entrevistas a los directores Hélène Cattet & Bruno Forzani (Laissez bronzer les cadavres), Jaume Balagueró (Musa), Paul Urkijo (Errementari, el herrero y el diablo) y Can Evrenol (Housewife), así como de Nick Antosca, guionista de la serie televisiva Channel Zero.

En cuanto a la contribución a este número de un servidor, José Luis Salvador Estébenez, dentro del especial dedicado al Festival de Sitges ofrezco una entrevista a Tony Isbert, premio Nosferatu de la pasada edición del certamen, en la que repasó junto con el actor madrileño buena parte de su trayectoria dentro del género fantástico. El resto de mis textos se enmarcan dentro de la cobertura de la pasada Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián. Por un lado, con la crónica de esta vigésimo octava edición,  por otro con la entrevista a la que fuera su imagen este año, la mítica actriz María José Cantudo, realizada junto con el alma mater de “El buque maldito”, Diego López. 

Además de la interviú a Arturo de Bobadilla, artífice de la oculta Los resucitados, dentro del especial dedicado a la Semana de Cine Fantástico y de Terror de Donosti, el resto de contenidos de este número se completan con una extensa entrevista a Paco Plaza a propósito de su última película, la notable Verónica; y otra al músico Fabio Frizzi y a Antonella Fulci, hija de Lucio, tras el encuentro el pasado mes de septiembre en la onceava edición del certamen Fimucité – Festival Internacional de Música de Cine de Tenerife.

En total cincuenta y cuatro páginas que pueden ya adquirirse a un precio de 3,50 €, más gastos de envío. Información y pedidos en: www.elbuquemaldito.com

Published in: on enero 17, 2018 at 6:32 am  Dejar un comentario  

Ataúd blanco

ataud_blanco_el_juego_diabolico

Título original: Ataúd blanco. El juego diabólico

Año: 2016 (Argentina)

Director: Daniel de la Vega

Productores: Daniel de la Vega, Néstor Sánchez Sotelo

Guionistas: Adrián García Bogliano, Ramiro García Bogliano

Fotografía: Alejandro Giuliani

Música: Luciano Onetti

Intérpretes: Julieta Cardinali (Virginia), Rafael Ferro (Mason), Verónica Intile (Patricia), Eleonora Wexler (Angela), Ivan Baumgart (Damian), Alma Benitez (Natalia Merchante), Damián Dreizik (sacerdote Gaspar), Fiorela Duranda (Rebeca), Marina Cohen (mujer tatuada), Lucio Darío Da Silva (tatuador), María Alejandra Figueroa (recepcionista comisaría), Ana Maria Haramboure (mujer de enterrador), Carlos Rogelio Mazzocchi (enterrador), Pablo Pinto (carpintero), Maria Lucrecia Rodriguez (encargada estación)…

Sinopsis: Cuando un camionero secuestra a su hija, una joven madre llamada Virginia hará lo imposible para rescatarla, emprendiendo una desesperada persecución en la que se convertirá en peón de un juego  diabólico.

ataud-blanco-1

Algo se está cociendo en Argentina. Tras décadas con una actividad a efectos prácticos inexistente, en los últimos años se viene registrando una cada vez más palpable eclosión de cintas de temática fantástica procedentes de aquel país. No sin dificultades, lo que en un principio se inició como una serie de esfuerzos aislados, poco a poco ha conseguido prender y tomar forma hasta convertirse en una corriente de lo más tangible, cuya existencia se ha visto favorecida por la labor y visibilidad que ha dado a estas películas iniciativas como el especializado festival Buenos Aires Rojo Sangre nacido en el pasado 2000. Esta producción continuada en el tiempo, por lo general de corte independiente, ha propiciado incluso la aparición de los primeros directores especializados en el género, lo que da una idea del asentamiento que comienza a disfrutar el fantástico dentro de la industria cinematográfica argentina actual, a expensas de la aparición de un título que sirva para canalizar este fenómeno y le brinde su definitivo espaldarazo mediático y popular.

ataud-blanco-2

La formación y consolidación de la que disfruta esta escena autóctona dedicada al género fantástico tiene su mejor reflejo  en la existencia de un film de la naturaleza de Ataúd blanco (20 16). No en vano, en él se dan cita a diferentes niveles tres de los principales baluartes con los que cuenta este nuevo cine fantástico argentino, comenzando por Adrián García Bogliano, sin duda el talento perteneciente al fenómeno que ha contado con mayor proyección internacional, sobre todo a partir de la acogida dispensada a su producción mexicana Ahí va el diablo (2012), la cual le abrió las puertas de la industria indie estadounidense dedicada al género, además de ser reclamado para participar en el film coral The ABCs of Death (2012). El madrileño de nacimiento firma aquí el guion en compañía de su hermano Ramiro, escrito, según parece, diez años antes de la materialización de la película. Por su parte, la columna sonora está compuesta por el también director Luciano Onetti, quien se diera a conocer con sus dos revisitaciones de los cánones del giallo italiano propuestas con Sonno profondo (2013) y Francesca (2015), recayendo la realización en Daniel de la Vega, responsable con su anterior trabajo del que se antoja uno de los exponentes más valiosos de esta hornada para quien esto escribe, Necrofobia (2014), cinta de terror psicológico rodada en 3D, en la que revelaba un apreciable gusto estético y sentido de la atmósfera.

ataud-blanco-8

Curiosamente, dado que parten de guionistas distintos, en Ataúd blanco De La Vega retoma de aquélla un planteamiento narrativo que conjuga dos planos de existencia, rasgo este que se erige en una de las principales señas características del coetáneo fantástico argentino, como puede comprobarse en films tan variopintos como Hipersomnia (2016) o Presagio (2015): el mundo real y el presidido por la subjetiva visión de la psique del personaje protagonista, en este caso una mujer en plena huida junto a su hija del hogar conyugal. Una circunstancia que, en cierto modo, es anunciada en el film que nos ocupa desde sus primeros compases, cuando durante  su viaje en carretera madre e hija juegan a contestar lo que les sugieren las palabras dichas por su acompañante, en una práctica tan propia del psicoanálisis. No obstante, a diferencia de Necrofobia, en la que ambos planos de realidad se alternaban durante el desarrollo de la cinta, en Ataúd blanco cada uno de ellos protagoniza una de las dos mitades en las que se divide el film. Un cambio de óptica que es visualizado mediante el cambio de formato que experimenta la imagen, y que se ve acompañado por la adopción de una fotografía que deja atrás los tonos naturalistas vistos hasta ese momento, coincidiendo con la muerte y resurrección de la protagonista.

ataud-blanco-6

A partir de este punto de inflexión, la historia adquiere los rasgos de una alegórica bajada a los infiernos, en la que la mujer deberá someterse a una serie de pruebas si quiere rescatar con éxito a su secuestrada hija de las garras de una secta satánica que pretende sacrificarla al llegar la medianoche. El contenido simbólico de este segmento es ejemplificado por el hecho nada casual de que el pequeño pueblo aislado y desértico en el que se ambienta la acción reciba, precisamente, el nombre de Moriah, el mismo que se da en el Génesis al monte al que Abraham llevó a su hijo Isaac con la intención de sacrificarlo a Dios. Pero, por desgracia, todo el posible potencial que pudiera tener tan atractivo concepto de ascendencia metafísica es a duras penas desarrollado más allá de su formulación.

ataud-blanco-3

A la vista de este argumento, no es difícil percibir cómo la película intenta abordar un tema tan candente y espinoso como la custodia de los hijos en los matrimonios divorciados, reflexionando sobre hasta dónde estamos dispuestos a llegar para salvar aquello a lo que queremos, y si es lícito para ello caer en el “todo vale”. Sin embargo, todo este componente es servido de de tal forma que deja no pocos cabos sueltos desperdigados por el camino, lo que, además de dejar la historia a medio explicar, provoca que la interpretación de su discurso quede enteramente al albur de los espectadores, con el consiguiente riesgo de que estos lo obvien, cuando no lo malinterpreten. Por el contrario, antes de dotar de precisión a sus aspectos argumentales, De la Vega parece más concentrado en acomodar las convenciones y lugares comunes de los exponentes del setentero American Gothic que toma como referencia, y que abarcan desde El diablo sobre ruedas (Duel, 1971) a La matanza de Texas (The Texas Chain Saw Massacre, 1974),a las que se suma la atemporal influencia de Alfred Hitchcock, presente desde el mismo nombre elegido para bautizar a la niña secuestrada: Rebeca.

ataud-blanco-5

Ahora bien, tampoco quiere decirse con esto que nos encontremos ante un título estéril. Ni mucho menos. Cierto es que la puesta en escena de su director se encuentra muy por debajo de la inspiración demostrada en Necrofobia, arrojando algún momento propio de un telefilm –cf. el dramático subrayado que hace la música en el momento en el que la madre comienza a buscar en la gasolinera a su desaparecida hija–, cayendo en la tentación de incluir ciertos momentos gore de lo más gratuitos que, aunque bien resueltos, no encajan para nada con el tono general de la cinta. Pero no menos cierto es que ante estos defectos hay que reconocer su manejo del suspense, beneficiado por una escueta duración de poco más de setenta minutos que evolucionan con un ritmo constante y sin detectables puntos muertos, así como su capacidad para crear tensión e inquietud a plena luz del día, y ello a pesar de contar con un presupuesto que se adivina de lo más reducido. Aciertos todos ellos que, si bien no consiguen eclipsar el agridulce sabor de boca que deja el pensar en lo que pudo haber sido y no fue, al menos hacen a Ataúd blanco ser merecedora de una cierta estima.

José Luis Salvador Estébenez

Published in: on enero 15, 2018 at 7:14 am  Dejar un comentario  

Entrevista a Alan Hofmanis

Ugan daaaa 07

El fenómeno Wakaliwood aterrizó en la última edición de la Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián con uno de sus últimos exponentes, Bad Black, película ganadora el pasado año del premio del público del Fantastic Fest de Austin (Texas). Lo hizo de la mano de Alan Hofmanis, un norteamericano que, tras ver el tráiler de una de estas películas, decidió viajar hasta Uganda, lugar de procedencia de este cine caracterizado por sus presupuestos ínfimos, acción alocada y carencia de cualquier tipo de prejuicios, para conocer de primera mano al responsable de semejante material, Isaac Nabwana. Prendado desde un primer momento por la forma de entender el cine que encontró en el país africano, Hofmanis se ha convertido desde entonces en una piedra angular del sistema de producción de Wakaliwood, participando en diferentes tareas tales como actor, productor o guionista, aunque quizás su labor más importante sea la de ejercer de embajador en Occidente de la factoría, tal y como demostró en su visita a Donosti.

Ugan daaaa 01

¿Qué te llevó a dejarlo todo y marcharte a Uganda?

En Estados Unidos trabajaba dentro del mundo de la producción cinematográfica, y había sido programador y director de un festival. Cuando eres director de un festival te planteas unas cuantas cosas al ver una película: ¿Qué están intentando contarnos? ¿Qué es lo que nos quieren decir? ¿Y qué tratan de hacer y cómo lo están haciendo? Por lo general, la mayoría de las películas suelen estar muy bien hechas, pero rara vez resultan interesantes. Así que el sueño, la esperanza de todo programador, es justo lo contrario: encontrar algo que sea genial, aunque no esté muy bien hecho. Y el cine de Wakaliwood lo es.

Cuando vi por primera vez el tráiler de Who Killed Captain Alex en el iphone de un amigo mientras estábamos en un bar me quedé maravillado. Era obvio que no tenían pasta. En Occidente, cuando no tienes dinero, lo que haces es rodar una historia de amor, o una película sobre una reunión familiar en una casa en medio del campo, pero no haces una película de guerra como habían hecho ellos, con ciento treinta tíos, kung fu y helicópteros. Pese a que eran solo treinta segundos, se veía que la película estaba rodada a una escala muy grande para los estándares occidentales, por lo que tenía que haber alguien detrás que estuviera al mando organizando. Así que, aunque la gente me decía que estaba loco, decidí ir a Uganda para descubrir quién se encontraba detrás de todo esto. Quería comprender cómo alguien podía haber rodado aquello. En aquel momento no sabía que iba a acabar trabajando allí, pero sí que pensé que comprando ese billete de avión me había comprado una entrada de cine más importante que si tuviera un abono para ver todas las películas del Festival de Cannes. Eso sí que lo tenía claro.

¿Cómo es el proceso de realización de una película de Wakaliwood?

En tres semanas o un mes realizamos las películas desde la nada hasta su volcado a DVD. Normalmente, tenemos cinco o seis películas en producción. Cuando una se está rodando, otra está en post-producción y otra se está preparando. El motivo de que trabajemos aquí son los mismos por lo que el capitán de un barco pirata necesita mantener a su tripulación entretenida: habría un motín y la gente se iría. Si trabajamos en el montaje de una película durante dos meses, los actores, si no tienen nada que hacer, se marcharán, ya que ellos quieren trabajar. La vida es así en Uganda. Es difícil conseguir dinero. Así que, aunque tú seas actor, si te ofrecen un buen trabajo bueno durante un mes lo aceptarás y te irás durante ese tiempo. Así que para conseguir que todo nuestro sistema siga en funcionamiento, tenemos que estar montando, al mismo tiempo que ensayamos una película, rodamos otra y escribimos un nuevo guion. Y todo ello además de buscar la distribución, fabricar el vestuario…

La idea es que la rueda siempre esté moviéndose. La pregunta es: ¿qué sucedería si Wakaliwood se centrara en realizar una película durante dos años? Si destinaran cincuenta mil dólares para hacer una película de acción, ¿qué coño pasaría? Yo vivo allí y no sé qué pasaría en estas circunstancias. Hay gente que prefiere que todo siga igual, pero mi idea, en un futuro cercano, en cosa de un año, es que se pudiera hacer algo así. Es como si a Spielberg cuando hizo su primer cortometraje con doce años en super 8 le hubieran dicho que se dedicara el resto de su vida a trabajar en super 8. Pues esto es igual. Wakaliwood ya tiene todo un catálogo de películas a sus espaldas, pero hay que animarlos y seguir alimentándolos para que dé un paso hacia adelante y evolucione. Pero es algo que en cualquier caso tendrán que decidirlo ellos mismos. Y por el momento esto parece ser que es lo que quieren.

¿Y por qué esta especialización en cine bélico de comandos?

En primer lugar, al público local los géneros que más les gustan son el cine de terror y de acción. Eso es lo que quieren y por eso es lo que hacemos. E Isaac está muy centrado en el público. Quiere tener esa conexión con la gente que va a ver sus películas, que es al fin y al cabo lo mismo que quieren conseguir directores como Steven Spielberg o James Cameron con su cine.

Pero, además, esas son las películas que le gustan a Isaac. Él es muy fan de Rambo, aunque no intenta imitarlo. No se trata de eso. No es como Tarantino. Y eso que a Isaac le llaman el Tarantino africano, a pesar de que él hasta hace muy poco no sabía ni quién era Tarantino. Pero al contrario de Tarantino, Isaac nunca copiaría ángulos de cámara, ni tomaría prestado ningún elemento de otro film. Por eso, cuando ves unas de sus películas, o uno de sus tráileres, te das cuenta de que, aunque ha visto ciertas películas, está intentando hacer algo diferente.

Ugan daaaa 11

Alain presentando el pase de “Bad Black” en el Teatro Principal durante la noche de Halloween de la Semana, en compañía de la presentadora Miriam Cabeza y un zombificado Josemi Beltrán, director del certamen.

En tu opinión, ¿a qué se debe el fenómeno a escala mundial que está cosechando el cine de Wakaliwood, siendo incluso premiado en festivales de renombre como el de Austin?

Realmente no es algo que haya surgido ahora mismo. La tecnología necesaria para hacer una película con prácticamente nada tiene unos diez años de antigüedad. La que es nueva es la tecnología que permite que esa película pueda llegar a todo el mundo. Ahora internet llega a todas partes. Pienso que en nuestro caso es una combinación de trabajo duro, suerte y estar en el momento justo en el lugar adecuado. Por supuesto, necesitamos trabajar los subtítulos y ciertos temas técnicos, pero lo cierto es que las películas funcionan.

En cualquier caso, he de decir que no somos los únicos. Es un fenómeno que se está produciendo a escala mundial y que no tiene ni siquiera nombre. Acabo de volver de un suburbio de la India donde llevan diez años haciendo películas de acción. Cogen, por ejemplo, Superman y hacen un remake. Pero lo hacen también para utilizarlo como ejemplo para la gente que vive en el suburbio; si el agua que tienen está contaminada, entonces el villano es alguien que contamina. También hay un tipo en Malasia, creo, que hablan de él como el hombre más feo del país. Sin embargo, rueda películas de amor junto a las mujeres más guapas de Malasia, y a la gente le encanta y él es toda una estrella. Hace poco también estuve invitado en Kazajistán y me contaron que hay un pueblo de Siberia donde llevan unos diez años haciendo películas de brujería que tienen un gran éxito entre el público local. Y en breve voy a ir a Afganistán en enero porque hay un tipo que está haciendo también allí algo parecido. ¡Es una locura!

Y todo esto está pasando a la vez en diferentes lugares del mundo. Así que pienso que la fase siguiente es que haya coproducciones entre estas cinematografías emergentes. Hacer una película rodada por un director de un suburbio indio en un gueto de Uganda que sea vendido a estudiantes de cualquier facultad occidental. Ese es el futuro.

¿Y cómo se toman todo este fenómeno en Uganda?

Los actores no tienen ni internet, por lo que no saben ni se enteran de lo que pasa. Así que por esa parte el impacto es nulo, ya que su vida va a seguir igual. En cambio, con Isaac no ocurre lo mismo. Puede que yo sea el norteamericano más pobre, pero en el pueblo la gente piensa que soy rico y, por tanto, que Isaac también lo es, ya que vivo en su casa, por lo que le piden dinero. La gente tiene ese tipo de ideas. Así que cuando vienen a visitarle los periodistas, le acaba por afectar a Isaac, ya que sus vecinos creen que es famoso y, por tanto, piensan que es millonario.

Por otra parte, Isaac es consciente de que comienza a tener cierta repercusión internacional. En cambio en Uganda a nivel cinematográfico es despreciado totalmente, lo que le descorazona. Si no me equivoco, actualmente hay tres festivales de cine en el país. Pues bien, ninguno de ellos le ha invitado alguna vez para mostrar sus películas, cuando, sin embargo, sí que han llegado a llevar a alguna gente que trabaja en diferentes apartados de producción con Isaac. Creo que las cosas tienen que cambiar y que llegará un momento en el que Isaac y su cine serán aceptados, pero puede que se necesiten diez o quince años para ello. Hará falta que vengan los que ahora son jóvenes y le reivindiquen. Hace falta tiempo para que se gane ese respeto, como le pasó a John Carpenter en los Estados Unidos, salvando las distancias.

Ugan daaaa 02

Alan junto a Daniel García, responsable del blog “Cine The Warrior”, durante la rueda de prensa de “Bad Black” en la Semana.

Y ya que hablamos del posible legado del cine de Isaac, ¿han surgido nuevos directores en su país que se hayan animado a seguir sus pasos?

Sí y no. Sí, pero desalientan muy pronto y tiran la toalla, porque ellos están convencidos, como te comentaba antes, de que Isaac se ha hecho rico. Entonces hacen una película o dos, pero lo dejan en cuanto ven que no hacen el dinero que esperaban, porque además es imposible hacer dinero con este tipo de películas. El cine de acción es uno de los géneros más difíciles de hacer porque no lo puedes falsificar. No es como, por ejemplo, la ciencia ficción, donde puedes decir que el protagonista viene del futuro y ya está. Pero para el cine que hace Isaac necesitas los comandos, necesitas efectos sonoros, los helicópteros digitales, kung fu… Todo eso necesitas saber hacerlo, tener la técnica que lo haga posible. Y la gente intenta hacer las cosas pero no les sale. Y eso que Isaac pasa mucho tiempo enseñándole a la gente que se lo pide lo que sabe, ya que a él le gustaría realmente crear una industria cinematográfica en su país con proyección internacional. A mí personalmente me encantaría que eso sucediera, sobre todo si se dedicaran a hacer cosas diferentes como, por ejemplo, películas de amor. Sin embargo, la mayoría prefiere rodar videos musicales, con los que al menos ganan algo de dinero.

En Occidente hay mucha gente que solo se acerca a este tipo de cine por lo involuntariamente gracioso que pueden resultar sus imágenes. ¿Qué le dirías a esta gente?

Nada. ¡Es genial que conozcan el cine de Isaac! Mi lucha ha sido introducirle en las conversaciones sobre cine, simplemente. Bad Black es la trigésimo quinta película que hace, pero no mucha gente le conoce. Y cuando yo vi el tráiler de Who Killed Captain Alex nadie sabía si eso realmente era parte de una película o de dónde demonios había salido. Así que, con que la gente conozca su nombre y sepa quién es, me doy por satisfecho. Alguien podrá decir que sabe quién es Isaac pero que no le gustan sus películas. De acuerdo, es su opinión, pero al menos le conoce.

Yo tengo confianza y pienso que hay un motivo por el que hemos llegado hasta aquí, y nos invitan a ir a París, Austin, Kazajistán, India, San Sebastián o Sudamérica; no es porque sus efectos especiales sean un poco tontos, sino porque le gente ve que hay mucho más detrás. Pero eso lleva su tiempo. Aparte, en todos estos años he aprendido que es la gente la que tiene que venir a nosotros. Si yo empiezo a hablar de Wakaliwood puede que los que me escuchen se hagan una idea equivocada. Pero si ven una película de Isaac con sus propios ojos, puede que cambien de idea, o cuanto menos que puedan hablar de nosotros con conocimiento de causa. Así que ahora mismo se trata de que nos conozcan, conozcan nuestro cine y que Isaac sea considerado un artista a escala mundial.

José Luis Salvador Estébenez

Fotografías: Juan Mari Ripalda

Mañana llega a las salas “Call TV”, la nueva película de Norberto Ramos del Val

CALL_TV_posterbaja

Mañana viernes con distribución de Artistic Films se estrena en salas Call TV, la nueva película del que posiblemente sea el director de cine independiente español más outsider: Norberto Ramos del Val. El responsable de Amor tóxico, Faraday o El cielo en el infierno regresa con un film calificado por el propio director como un híbrido entre thriller, comedia y fantasía en una original historia tras las cámaras del típico programa de llamadas televisivo.

CALLTV NorbertoRamos-JavierAlbalá

Norberto junto al actor Javier Albalá durante el rodaje de “Call TV”.

Presentar un Call TV no debería ser una tarea muy complicada: aguantas a los salidos, les ríes las gracias a unas cuantas señoras aburridas y hablas sola delante de una cámara durante mucho tiempo. O eso piensa Lucía, una actriz de carácter que huye de un pasado tan trágico como disparatado, cuando acepta la oportunidad que le ofrece una cadena local muy cutre para ponerse al frente de uno de estos espacios nocturnos.

Sin embargo, lo que para ella iba a ser una tranquila noche de rutina con la única compañía de Charly, se convertirá en una locura cuando entre en escena un misterioso psicópata que parece tener como misión destrozarle la vida a Lucía. Ella, al teléfono y frente a la cámara, en directo, deberá jugar y seguir sus indicaciones… si quiere salir viva del programa.

Pero todavía puede ser peor, ya que un tipo llamado Hugo acaba de asesinar por accidente a una muchacha con el cuchillo con el que cortaba un trozo de melón. Avril, su vecina, una alocada joven obsesionada con la investigación policial, se unirá a él en el absurdo rescate de Lucía. ¿Lograrán estos dos tarados salvar a la actriz de una muerte segura?

La película cuenta con guion de Pablo Vázquez y Ricardo López Toledo, quienes ya trabajaran junto con Norberto en Summertime, y la fotografía es de César Montegrifo. En cuanto al reparto, está encabezado por María Hervás, Ismael Martínez, Álvaro Lafora, Ana del Arco, Javier Albalá, Aroa Gimeno y Emilio Buale, entre otros.

Más información en la web oficial: http://calltv-pelicula.com

Published in: on enero 11, 2018 at 6:42 am  Dejar un comentario  

A la venta el número 2 de “Obsesión continua”

portada obsesion 2

Ya se encuentra disponible el segundo número de “Obsesión continua”. Casi dos años después de su primera entrega, este fanzine dedicado al cine de género regresa con un número repleto de contenidos, en los que aborda el slasher Escóndete y tiembla, el clásico o-culto Troll, el delirio kitsch de Voyage of the Rock Aliens y continua con el especial sobre cine italiano de caníbales con el mondo Este perro mundo. Además de otros contenidos, se incluyen también sendas a entrevistas a Chuck Parello, director de Henry: Retrato de un asesino 2,  y a la scream queen Barbara Crampton. El número se completa con la firma invitada del realizador Ciro Altabás, quien realiza un sentido homenaje al recientemente fallecido Alfonso Azpiri.

7oro

Aunque un servidor ya no forma parte de “Obsesión continua”, en esta nueva entrega colabora con un artículo a propósito de Los 7 hombres de oro, el díptico sobre atracos perfectos de tono ligero que dirigiera a mediados de los sesenta Marco Vicario bajo el protagonista de su esposa en la vida real, una despampanante Rossana Podestà, y el francés Philippe Leroy. Unos films que, aunque hoy olvidados, marcarían un hito dentro de la producción de cine popular europeo de la época, además de ejemplificar en la forma y en el fondo el régimen de coproducciones imperante en el cine del Viejo Continente durante los sesenta y setenta.

El precio del número 2 de “Obsesión continua” es de 4 euros, más gastos de envío (según tarifa de correos), aunque en breve también estará disponible en algunas tiendas especializadas que se anunciarán en su momento.

Más información y pedidos:

facebook.com/obsesioncontinuafanzine

obsesioncontinua@gmail.com

Published in: on enero 10, 2018 at 6:50 am  Dejar un comentario  

Guía del Spaghetti Western. El western europeo 1962-1978

Título: Guía del Spaghetti Western. El western europeo 1962-1978

Autor: Ron B. Sobbert [Valen García]

Editorial: Innova, imagen y comunicación

Datos técnicos: 416 páginas (Guipúzcoa, 2016)

guia-del-spaghetti-western

De entre las diferentes corrientes cosechadas por el cine popular europeo durante su edad de oro, no cabe duda de que el denominado spaghetti western es el que mayor atención ha disfrutado dentro de la bibliografía autóctona. De este modo, en los últimos años hemos asistido a un constante goteo de publicaciones tanto de obras globales, consagradas a estudiar y desgranar el desarrollo del fenómeno, como a otros volúmenes centrados en personajes, nombres y temáticas representativas del subgénero. Tal ha sido la variedad de títulos publicados que incluso no han faltado los destinados a visitar sus localizaciones, sirviendo así de guía de los lugares de nuestro país que durante la década de los sesenta y los setenta se convirtieron, por obra y gracia del cinematógrafo, en los parajes del lejano Oeste norteamericano en la gran pantalla.

No obstante, pese a esta riqueza editorial, no existía hasta el momento en España un libro que se ocupara de aglutinar de forma pormenorizada los diferentes films encuadrados bajo la caprichosa catalogación de spaghetti western o, mejor dicho, western europeo. Un vacío que ha sido ahora cubierto con la aparición de Guía del Spaghetti Western. El western europeo 1962-1978, una mastodóntica obra con ánimo enciclopédico que, al igual que otros volúmenes publicados sobre la temática, nace directamente de la pasión de aficionados a este género. Y lo hace por partida doble, además. Por un lado, porque su existencia ha sido posible gracias a la financiación obtenida por micromecenazgos de particulares, mediante una exitosa campaña realizada por Verkami. Y, por otro, porque su contenido es el resultado de años de coleccionismo, investigación y estudio llevada a cabo por un grupo de fans encabezados por el guipuzcoano Valen García, principal ideólogo del proyecto bajo el seudónimo de Ron B. Sobbert, que ha pretendido así “cubrir un hueco que hacía falta rellenar”, según su declaración de intenciones.

De entrada, si hay un aspecto que hay que destacar por encima del resto de esta Guía del Spaghetti Western se encuentra en una espectacular presentación que pone de relieve el mimo y empeño puesto por sus responsables en su confección. En estos tiempos de ediciones con maquetaciones cada vez más espartanas con el objetivo de abaratar costes, resulta reconfortante encontrarse con un diseño visual tan atractivo como el que presenta el volumen que nos ocupa, capaz de entrar desde un primer momento por los ojos al lector, gracias a su variedad, calidad y riqueza. En este sentido, son innumerables las ilustraciones que adornan sus más de cuatrocientas páginas, en forma de portadas de guías, programas de mano, carteles o fotografías, que hablan por sí solas del exhaustivo trabajo de documentación realizado.

Por fortuna, al contrario que ocurre en otras ocasiones no nos encontramos ante el típico libro de atractiva envoltura vacío de contenido. Por el contrario, si su apartado visual brilla con luz propia, el texto al que da soporte no le va a la zaga. Poniendo de nuevo el acento en el trabajo de documentación realizado, el corpus central del libro se compone de más de seiscientas fichas correspondientes a los films de temática western rodados bajo producción europea durante el periodo comprendido entre 1962 y 1978, incluyéndose ficha técnica, sinopsis, carteles y fotogramas de cada título, priorizando en la mayoría de los casos el cartel español. El mérito es aún mayor si tenemos en cuenta que muchas de estas películas se encuentran inéditas en España o, en su defecto, su visionado resulta de muy difícil acceso, y que entre el listado propuesto no solo se encuentran ejemplares prototípicos del género, sino que la exhaustividad que preside la propuesta hace que entre sus páginas haya también cabida para la inclusión de comedias, cintas de animación e incluso pornos de ambientación western realizados durante los años fijados en el Viejo Continente.

Pero el contenido del libro no termina aquí, y junto con las fichas de las películas, ordenadas de forma cronológica a través de diferentes capítulos que se abren con ilustraciones de personajes y frases célebres de clásicos del género, se incorporan una serie de textos que sirven para dar una mayor visión global del objeto de estudio. Así, tras la presentación de rigor a cargo de Ron B. Sobbert, en la que se pone al lector en antecedentes sobre la génesis y gestación del libro, el volumen ofrece los testimonios de dos nombres propios en la historia del eurowestern como son el director Rafael Romero Marchent y el actor George Hilton, quienes desgranan sus recuerdos y vivencias dentro del género. Tras ellos viene la que puede calificarse como la perla del libro; una sustanciosa panorámica en la que, acompañado por una capacidad de concisión admirable, Jesús “Elenorra” Cendón señala las características principales y rasgos distintivos del spaghetti-western, tanto en su visión del Far-West frente a su émulo norteamericano como desde el punto de vista formal, para pasar a repasar a continuación la evolución que viviría la corriente desde su nacimiento, en el periodo comprendido entre 1961-1964, pasando por su etapa de esplendor, cifrada en el quinquenio de 1965 a 1969, hasta llegar a su ocaso, que se alargaría a través de la década de los setenta, para desaparecer totalmente de las pantallas en las inmediaciones de los ochenta.

Todo lo comentado, hace de Guía del Spaghetti Western un libro de obligada referencia dentro del estudio del western europeo, recomendable para todo tipo de lectores. Aquellos neófitos en la materia encontraran entre sus páginas una valiosísima herramienta con la que adentrarse en tan apasionante subgénero gracias a su caudal informativo, pero también debido a la inclusión de un útil listado de películas por orden alfabético que, además de funcionar como índice, incorpora una puntuación de aquellos títulos visionados por sus autores en función de su interés. Mientras que para los aficionados más familiarizados con el tema constituye un inmejorable libro de apoyo con el que confrontar datos, ampliar informaciones, continuar investigando y sorprenderse ante el descubrimiento de nuevos hallazgos hasta ahora desconocidos. Un libro, en suma, absolutamente imprescindible, se mire por donde se mire.

José Luis Salvador Estébenez

Published in: on enero 8, 2018 at 6:46 am  Comments (1)  

Entrevista a Cristina Suriani

IMG_4256

Durante la primera mitad de los años setenta Cristina Suriani fue una celebridad en nuestro país. Las continuas apariciones como modelo en las páginas de diversas publicaciones escritas convirtieron a esta argentina natural de Rosario en un rostro de lo más popular, abriéndole las puertas del cine. A pesar de que su paso por el séptimo arte fue bastante fugaz, su carrera resultó de lo más fructífera. Y es que pocos intérpretes de nuestra industria pueden presumir de contar en su haber con un film nominado al Oscar, Mi querida señorita, y dos exponentes señeros de nuestro fantaterror, El espanto surge de la tumba y La saga de los Drácula, devenidos ambos con el paso de los años en títulos de culto en todo el mundo. Y todo ello con una filmografía que ni siquiera alcanza la media docena de películas.

Retirada de la vida pública desde hace décadas, a día de hoy, a sus sesenta y cinco años, Cristina sigue conservando intacta esa belleza  y figura con la que copara las portadas de revistas y periódicos a principios de la década de los setenta. Simpática, cercana y extrovertida, puestos en contacto con ella aceptó con una gran amabilidad y paciencia contestar la siguiente entrevista, en la que repasamos lo que dio de sí su carrera interpretativa.

IMG_0175

¿Qué te trajo a España a comienzo los setenta y por qué te decidiste a instalarte en nuestro país?

Yo cursaba tercer año de arquitectura en la Facultad de Rosario, pero la dictadura del general Onganía[1] cerró todas las universidades y pensé que continuar mis estudios en Madrid era una buena opción. Con lo que no contaba era con el terrible papeleo en una época en que todo se hacía con “lápiz y papel”. Al final deseché la idea y me lo tomé como unas vacaciones. En febrero debía regresar a Argentina, cosa que nunca hice. Yo había hecho varias fotos retrato con un conocido fotógrafo argentino, Carlos Saldi[2], que ganaron sendos premios en Japón y Buenos Aires, mientras yo estaba en Madrid. Una cosa llevó a la otra y de pronto me vi trabajando como modelo sin yo buscarlo.

En España te conviertes rápidamente en presencia habitual de las páginas de revistas y suplementos dominicales de diarios, como puede ser el del ABC, e incluso no es raro encontrar noticias sobre ti en la prensa del corazón del momento. ¿Cómo vivías está popularidad?

Con total normalidad. Ten en cuenta que eran otros tiempos y no se prestaba demasiada atención ni a modelos ni a actrices. Eso sí, cuando estaba de gira con Pato a la naranja y nos recibían en los pueblos con carteles de “Bienvenida Cristina” era una pasada. En aquella época tener páginas en periódicos y revistas semanales era un reclamo para que te contrataran porque tenían una “poca publicidad asegurada”.

Precisamente esta popularidad hace que Jaime de Armiñán te abra las puertas del cine con un papel en Mi querida señorita. ¿Cómo se produjo tu entrada en el cine?

Por dar bien ante las cámaras, que era en lo único que se fijaban por entonces.

Curiosamente, en este debut coincides con Ana Suriani, tu hermana. ¿Fue una casualidad?

Todo fue muy fácil y espontáneo, ya que la productora de Borau tenía muy claro lo que quería para la película de Jaime: dos hermanas, que fotografiaran bien, que supieran moverse ante las cámaras y que fueran conocidas. Mi hermana estaba rodando en Roma con Enzo Castellari[3] y se programó todo para hacerlo a su vuelta.

Mi querida señorita tocaba una temática muy controvertida en aquel momento en la España de la época, el cambio de sexo. ¿Cómo fue recibida?

Hay que tener en cuenta que fue una de las primeras películas españolas en ser nominada a un Oscar, por lo que se habló más de eso que del tema que tocaba la película, entonces tabú, aunque hoy asumido por casi todos.

El mismo año en que ruedas Mi querida señorita, y de nuevo con López Vázquez, apareces en una película tan radicalmente diferente como es la comedia El vikingo, en la que también intervienen Concha Velasco y Javier Escrivá en los papeles principales. ¿Qué recuerdas de aquella película?

Te resultará raro, pero me acuerdo más de los problemas personales de Concha y de Aurora —Mónica Randall, una delicia de mujer y actriz—, que se hablaban mientras nos maquillaban, que del rodaje en sí. Todos eran grandes profesionales que llegaban con el papel sabido, entre otras cosas porque no nos quedaba otra, ya que el productor nos reprochaba a viva voz los costes de todo. ¿Sabes eso de “Spain is different”? Pues en el cine es lo mismo.

El director de El vikingo era Pedro Lazaga, uno de los realizadores más exitosos y prolíficos del cine español de la época. ¿Cómo era trabajando?

Como todos los demás en aquella época. Preocupado por los costes, los tiempos de rodaje, la censura… Por entonces todos eran “genios” potenciales a los cuales la censura no les permitía hacer todo lo que tenían pensado. Muchas veces, hablando con Jacinto Molina del tema, y siendo los dos muy “políticamente incorrectos”, nos preguntábamos de cuántos bodrios nos habría librado la censura.

experiencia-prematrimonial-affiche

Fotocromo de “Experiencia prematrimonial” en el que puede verse a Crisina a la izquierda del montaje.

Si Mi querida señorita era controvertida para la mentalidad de la época, no menos lo era otra película en la que interviniste por aquel mismo tiempo. Me refiero a Experiencia prematrimonial, dirigida por Pedro Masó. ¿Qué tal fue tu experiencia con este controvertido director?

En una palabra: fatal. Pedro era un egocéntrico y todo debía girar en torno a él. Según su humor cambiaba los guiones y los diálogos en medio del rodaje y nadie rechistaba porque él dirigía, producía y escribía. ¡No sé si alguna vez hasta le quitó las pinturas al maquillador!

Con la que creo que sí hiciste buenas migas con la protagonista de la película, una jovencísima Ornella Muti…

En medio de tanto caos no nos quedaba otra que confortarnos mutuamente.

En paralelo a tu carrera cinematográfica realizas estudios de Arte Dramático en el TEI, signo de que te tomabas tu carrera interpretativa muy en serio…

Sí, siempre me sentí atraída por las artes escénicas en estado puro, y eso es lo que hacíamos en el TEI. José Carlos Plaza[4] era y es un tío genial. Por ahí estaban Victoria Vera, Ana Belén, Kity Manver… Aprendíamos mucho de técnicas teatrales y al mismo tiempo nos divertíamos.

patoalanaranja

Portada del programa de mano del montaje de “Pato a la naranja” en el Teatro Gayarre de Pamplona.

Encima de las tablas formas parte junto a gente como Arturo Fernández del montaje de Pato a la naranja, que estaría en cartel desde finales de 1972 a comienzos de 1975, realizando más de mil representaciones. ¿Cómo era el estar haciendo día tras día y durante tanto tiempo el mismo personaje?

¡Agotador y enriquecedor! Muchas veces tomando el té con Julia Gutiérrez Caba y Ana María Vidal, en el ya cerrado Embassy, pasábamos el rato recodando la barbaridad de nuestros antiguos horarios. ¿Tú sabes lo que es hacer dos funciones diarias, seis días a la semana, año tras año? ¡Eso sí que es amor al arte y al trabajo! Ahora hacer teatro es mucho más llevadero que entonces. Y no te cuento cuando salíamos de gira por el norte de España. ¡Eso era agotador!

Imagino que embarcarte en una obra de estas características influiría que no trabajaras de forma tan continuada en el cine…

Es que no se podía. No había tiempo para hacer otras cosas. Rechacé varios programas de televisión, con Lazarov, porque me gustaba más el teatro. Eso de volver a repetir día tras día un personaje, como en el día de la marmota, tiene su encanto.

Horror Rises from the Tomb 3

Tu regreso al cine se produce en dos películas que, dentro del cine de terror, son muy apreciadas por los aficionados a nivel mundial, El espanto surge de la tumba y La saga de los Drácula. ¿Esperabas que tuvieran esta repercusión?

Bueno, visto cómo lo hacíamos y el presupuesto con que se trabajaba, no. Pero la esperanza es lo único que te mantiene en pie, y Jacinto no solo tenía esperanza, sino fe ciega en lo que hacía, y acertó. Quizá si él viviera ahora y dispusiera de todas las técnicas, de la informática y los efectos que ahora se manejan, sería un fenómeno viral, pero nos tocó lo que nos tocó, y aun así son películas de culto.

¿A qué crees que se debe que casi cincuenta años más tarde sigan siendo reivindicadas por ciertos espectadores?

A que se hicieron con una tremenda visión de futuro. Siendo justos podemos decir que todo ese boom de “Crepúsculos” y hombres lobo, vampiros y demás criaturas del cine actual, tiene su origen aquí. Solo que no teníamos ni los presupuestos ni los medios, pero sí las ideas claras, y en eso Jacinto Molina se debería llevar todo el mérito. Hablaba con tal pasión de lo que hacía y de lo que quería hacer que siempre pensé, y se lo decía, que lo lograría. Y visto cómo van las cosas lo está logrando.

elespanto

Cristina a punto de ser vampirizada por Alaric de Marnac y Mabille De Lancré en “El espanto surge de la tumba”.

Cronológicamente hablando, el primero de estos títulos es El espanto surge de la tumba, escrita y  protagonizada por Paul Naschy. Aunque por lo que comentas se ve que le guardas en muy buena estima, ¿qué recuerdo guardas  de él?

Inmejorable. Era un hombre que sabía lo que quería y cómo quería lograrlo. Solo que los medios a su alcance no eran lo suficientemente idóneos, ni disponía del dinero ni de la tecnología. Pero nos sentábamos a hablar entre pausa y pausa del rodaje y me contaba sus fantasías e ideas, y a mí, que siempre me ha gustado creer en otras realidades, me hacía pasar unas horas increíbles. Se ponía serio cuando reflexionaba sobre si su trabajo lograría el éxito que él esperaba. Yo siempre le decía que el éxito de sus películas sería la permanencia en el tiempo… Y mira, acerté. También le decía que quizá en otro universo paralelo estaría ya triunfando, pero de eso aún no sabemos nada.

Según comenta Paul en sus memorias, el rodaje de El espanto de surge de la tumba fue muy difícil por los pocos días de rodaje y las condiciones climatológicas tan duras en que se desarrolló…

¡Claro! Rodábamos en su casa de la sierra a cinco grados bajo cero, sin calefacción, tan solo con alguna chimenea encendida alguna vez, y rodeados de nieve por todos lados. Pero siempre con ilusión y ganas de sacarlo todo adelante.

El espanto surge de la tumba fue la primera película como director de Carlos Aured. ¿Se notaba esta posible inexperiencia por su parte?

Qué va. Era un tipo increíble. Siempre ayudando a todo el mundo y tratando de que todos nos lleváramos bien. En un rodaje no siempre estás de buen humor y él intentaba que todos nos sintiéramos cómodos. Te explicaba las escenas, cómo las quería y cómo deberíamos hacerlo.

Al poco tiempo reincides, como hemos dicho, dentro del terror con La saga de los Drácula, bajo las órdenes de tu paisano León Klimovsky. ¿Cómo era dirigiendo?

Bueno, ahí en realidad quien tenía mucho que decir y decía era Narciso Ibáñez Menta, que era el protagonista de la película. Era un personaje increíble, con mucha fama, mucho ego, que los demás actores jóvenes respetábamos. Pero no todos eran jóvenes y saltaban chispas por todos lados. Pero en general se trabajaba bien, siempre que siguieras sus indicaciones, que no siempre coincidían con las del director.

Como era habitual dentro del cine de terror español de la época, tanto de esta película como de El espanto surge de la tumba se rodó una doble versión para el mercado exterior con desnudos. ¿Cómo era el rodaje de este tipo de escenas que oficialmente estaban prohibidas?

Era todo muy normal. Decían eso de “versión extranjera” y mi doble entraba y hacía lo que tocaba hacer. Nunca fue un drama para nadie, todo el mundo asumía su rol y listo. Ni siquiera se le daba mucha importancia al tema. Nos lo tomábamos como un mal menor.

Curiosamente, tanto El espanto surge de la tumba como La saga de los Drácula fueron producidas por la misma firma, Profilmes. ¿Recuerdas algún detalle en especial de la forma de trabajar de esta productora especializada en aquel momento en cine de terror?

Sí, un detalle menor, pero para un actor muy importante: ¡que sus coches de producción y sus conductores eran los más puntuales de la industria!

Y en cuanto a las dos películas en sí, ¿notabas diferencia con las otras películas que habías rodado, ya fueran en medios o en consideración por parte de la industria?

¡Claro que se notaba! Cuando hay presupuesto y el dinero no es un problema vital, se disponen coches de producción para cada uno, el maquillaje y la peluquería es una delicia, el vestuario está acorde con el guion… se nota hasta en las pausas para la comida. Pero cuando no hay dinero se comparten los coches y empiezan las discusiones sobre a quién se recoge primero y a quién el último, y a veces te tiras tres horas dando vueltas por Madrid antes de llegar al sitio del rodaje. Y con el maquillaje y la peluquería lo mismo. Y ni te cuento cuando el director tiene que revisar tus armarios para ver qué vestidos se llevan al rodaje.

Si no me equivoco, La saga de los Drácula es la última película en la que participaste. ¿Por qué abandonaste el mundo de la interpretación? ¿Tuvo algo que ver que te casaras por aquellas mismas fechas?

Me casé, sí, y me fui a vivir fuera de España. Pero increíblemente fue donde más contactos he tenido con el mundo del cine español. Concretamente, en la década de los ochenta, cuando todos recalaban en Nueva York. Allí consolidé viejas amistades y empecé nuevas. Por otro lado, creé y puse en funcionamiento el club de teatro del Liceo francés donde estudiaba mi hija. Escribía, dirigía y montaba las obras de teatros con niños de nueve a catorce años, y todavía sigue funcionando.

José Luis Salvador Estébenez

IMG_0419

[1] Juan Carlos Onganía (1914–1995) fue un militar argentino, que ejerció de facto la presidencia de la Argentina entre 1966 y 1970. La conocida como “Noche de los Bastones Largos” ocurrió el 29 de julio de 1966 cuando estudiantes y docentes manifestaban en la Universidad, en contra de un intento por parte del nuevo gobierno de facto, de revocar la reforma universitaria. La represión fue particularmente violenta en las facultades de Ciencias Exactas y Naturales y de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires.

[2] Carlos Saldi es un reconocido fotógrafo argentino. Fue cofundador de la revista Boom de Rosario (1968-1970) y residió en París desde 1975, donde obtuvo éxito con sus montajes fotográficos y llegó a exponer junto a Alberto Jonquières en 1984 (Galerie Le Château d’Eau, Toulouse). Saldi también fue parte del grupo que conformó “Tucumán Arde” y colaboró con Juan Pablo Renzi, El Correo de la UNESCO, Le Monde, Le Figaro, y L’Express. Actualmente reside en Buenos Aires.

[3] La película que Ana Suriani rodaba a las órdenes de Castellari en Italia era el eurowestern cómico Tedeum.

[4] Director teatral, José Carlos Plaza fue uno de los fundadores del Teatro Experimental Independiente (TEI), compañía activa desde 1965 hasta 1977, y considerada precursora de muchos grupos teatrales contemporáneos.

Published in: on enero 5, 2018 at 6:55 am  Dejar un comentario