Palmarés de la 66 edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián

SS 2018 2 fin

Finalizó la 66 edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián que tuvo lugar entre el 21 y el 29 de Septiembre, con probablemente la Sección Oficial más floja de las últimas ediciones con respecto a lo cinematográfico, pero bastante potente en lo referente al número de estrellas y glamur.

La Sección Oficial de este año volvió a contar con una excesiva presencia de  películas distribuidas de una forma en la que es imposible ver todas ellas en los pases dedicados a la prensa; en concreto, la esperada cinta de José Luis Cuerda Tiempo después fue la perjudicada. Dentro de la Sección Oficial también se proyectaron los dos primeros capítulos de la serie española Gigantes de Enrique Urbizu y Jorge Dorado, lo que dio pie para continuar con la controversia surgida en la edición del año pasado a raíz del pase de dos capítulos de la serie La peste de si un festival de cine de este tipo y categoría debe proyectar o no series de televisión en su Sección Oficial. A modo de apunte, aunque fuera de la Sección Oficial, también se pasó la serie completa de ocho capítulos Arde Madrid de Paco León y Anna R.Acosta.

Tres fueron los Premios Donostia que se entregaron en esta edición. El primero cronológicamente hablando fue para el actor, director y productor estadounidense Danny DeVito. Paralelamente a la entrega del galardón se proyectó la que hasta la fecha es su última aportación a la industria cinematográfica, la película de animación Smallfoot de Karey Kirkpatrick, donde pone voz al personaje de Dorgle.

El segundo fue para el cineasta japonés Hirokazu Koreeda, uno de los directores más queridos por el público de San Sebastián y ganador en dos ocasiones del Premio del Público en ediciones anteriores por su trabajo en De tal padre, tal hijo y Nuestra hermana pequeña, en las que trataba valores universales. Con motivo del premio Donostia se presentó su último trabajo, Manbiki kazoku / Shoplifters (Un asunto de familia), por el que ganó la Palma de Oro a la mejor película en la reciente edición del Festival de Cannes.

El tercer y último premio de esta edición fue para la actriz y escritora inglesa Judi Dench, conocida por el gran público gracias a sus interpretaciones en títulos mainstream del tipo de Las crónicas de Riddick, Asesinato en el Orient  Express (versión del 2017) o varias entregas de la saga de James Bond. Al igual que el resto de los galardonados, coincidiendo con la entrega del Premio Donostia se programó una de las más recientes cintas de la actriz Red Joan, inspirada en la vida de Melita Norwood, la espía británica que estuvo más tiempo infiltrada en el KGB.

SS 2018 1 fin

Como viene siendo habitual, la afluencia de público a las proyecciones de las secciones “Perlas de otros festivales”, “Zabaltegi”, “Nuevos directores” y “Horizontes Latinos”  fue masiva, superando el número de asistentes con respecto a la edición anterior. Este dato viene avalado por el elevado número de público que se quedó fuera de las salas en unas cuantas proyecciones debido a que estas tenían el aforo completo. Tanto la sección dedicada al “Cine Infantil” como “Culinary Zinema” (cine y gastronomía) volvieron a tener una gran aceptación por parte de los diferentes tipos de público que asisten a estas secciones.

La retrospectiva de este año estuvo dedicada a la guionista y directora inglesa Muriel Vox (1905-1991), en la que se pudieron ver veintiocho de sus trabajos tanto en el papel de directora como de guionista comprendidos entre los años 1945 y 1964. Estos trabajos se caracterizan por tratar temas complejos y prohibidos en su tiempo, como la prostitución, el aborto, el abuso de menores, los hijos ilegítimos o el sexo en la edad adolescente. Su obra responde al canon de cine independiente, a pesar de trabajar con temáticas propias de los géneros clásicos y populares como el melodrama, la comedia, el policiaco o el cine de época.

Pasando ya a desmenuzar el palmarés que nos deja esta 66 edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián, el jurado oficial presidido por el guionista y director estadounidense Alexander Payne y compuesto por Rossy de Palma, Agnes Johansen, Nahuel Pérez Biscayart, Constantin Popescu y Bet Rourich, otorgó los siguientes Premios oficiales FIAPF:

01 Concha de oro 2018 fin

Concha de oro a la mejor película: Entre dos aguas de Isaki Lacuesta (España).

03 Premio especial del jurado Alpha the right to kill

Premio especial del jurado: Alpha, the Rigth to Kill de Brillante Mendoza (Filipinas).

04 Concha de plata mejor director a Benjamin Naishtat

Concha de plata al mejor director: Benjamín Naishtat por Rojo (Argentina-Bélgica-Brasil-Alemania-Francia-Suiza).

05 Concha de plata Pia Tjelta

Concha de plata a la mejor actriz: Pia Tjelta por Blind spot (Noruega).

06 Concha de plata Dario Grandinetti

Concha de plata al mejor actor: Darío Grandinetti  por Rojo.

Premio del jurado al mejor guión: Ex aequo para Paul Laverty por Yuli (España-Cuba-Reino Unido- Alemania) y para Louis Garrel y Jean-Claude Carrière por L’homme fidèle (Francia).

Premio del jurado a la mejor fotografía: Pedro Sotero por Rojo.

Sección oficial a un lado, el resto de jurados concedieron estos otros premios oficiales:

09 Premio Nuevos directores Hirosi Okuyama por jesus

Premio Kutxabank-nuevos directores: Hirosi Okuyama por Boku wa iesu-sama ga kirai / Jesus (Japón).

Mención especial: Celia Rico Clavellino por Viaje al centro de una madre (España-Francia).

12 Premio Horizontes Maria Alche por Familia sumergida

Premio Horizontes: Familia sumergida de María Alché (Argentina-Brasil-Alemania-Noruega).

Mención especial: El motoarrebatador de Agustín Toscano (Argentina-Uruguay-Francia).

11 Premio Zabaltegi a Jean Gabriel Periot por Song for the jungle

Premio Zabaltegi-Tabakalera: Song for the Jungle de Jean-Gabriel Périot  (Francia).

Mención especial: Los que desean de Elena López Riera (Suiza-España).

10 Premio del publico A Un dia mas con vida Raul de la Fuente

Premio del público Ciudad de Donostia-San Sebastián: Un día más con vida de Raúl de la Fuente y Damian Nenow (España-Polonia- Bélgica-Alemania).

Premio del público a la mejor película europea: Girl de Lukas Dhont (Bélgica-Países Bajos).

14 Premio Irizar al cine vasco Koldo Almandoz por Oreina

Premio IRIZAR al cine vasco: Oreina de Koldo Almandoz (España).

Premio de la juventud: Viaje al centro de una madre de Celia Rico Clavellino.

13 Premio Otra mirada Ash Mayfair por Thw Third wife

Premio TVE otra mirada: The Third Wife de Ash Mayfair (Vietnam).

Premio cooperación española: Los silencios de Beatriz Selgner (Brasil-Francia-Colombia).

Premios Industria:

Premio de la Industria cine en construcción 34: Los tiburones de Lucía Garibaldi producido por Montelona Cine (Uruguay-Argentina).

Premio Film Factory: Los tiburones de Lucía Garibaldi producido por Montelona Cine.

Premio de la Industria Glocal in progress: Nematoma / Invisible de Ignas Jonynas (Lituania-Letonia-Ucrania).

Premio al mejor proyecto del VII Foro de coproducción Europa-América Latina: Hermano peligro de Pablo Fendrick (Argentina-Dinamarca).

Premio EFADs-CAACI de coproducción Europa-América Latina: La llorona de Jayro Bustamante producido por La casa de producción (Guatemala).

Premio Eurimages al desarrollo de coproducción: The Jungle de Matias Huser producido por 8Horses (Suiza).

Arte International Prize: Libertad de Clara Roquet producido por Avalon P.C. (España-Dinamarca).

Premio Ikusmira Berriak: El agua de Elena López Riera producido por Alina Film (Suiza).

Premios paralelos:

Premio FIPRESCI: High Life de Claire Dennis (Francia-Alemania-Reino Unido-Polonia-EEUU).

Premio Fedeora: Viaje al centro de una madre de Celia Rico Clavellino.

Premio Feroz Zinemaldia 2018: Quién te cantará de Carlos Vermut (España-Francia).

Premio al mejor guión vasco: Raúl de la Fuente y Amaia Remírez por Un día más con vida (España-Polonia- Bélgica-Alemania).

02 Isaki Lacuesta y equipo Concha de Oro de este año

Isaki Lacuesta y miembros del equipo de “Entre dos aguas”.

Premio Signis: Entre dos aguas de Isaki Lacuesta.

Mención especial: Alpha, the Rigth to Kill de Brillante Mendoza.

Premio de la Asociación de donantes de sangre de Gipuzkoa a la solidaridad: Bao bei er / Baby de Liu Jie (China).

Premio Sebastiane 2018: Girl de Lukas Dhont (Bélgica-Países Bajos).

Premio “LURRA” otorgado por Greenpeace: Dantza de Telmo Esnal (España).

Premios Nest Film Students:

Premio Panavisión: El verano de león eléctrico de Diego Céspedes (Carrera de cine y televisión-Universidad de Chile-Chile).

Mención especial: Onde o verão vai (Episodios da juventude) / Where the summer goes (Chapters on youth) de David Pinheiro Vicente (Escola Superior de Teatro e Cinema, Portugal).

Premio Orona: The Girl with Two Heads de Betzabé García (National Film and Television School, Reino Unido).

Premios Honoríficos:

Premios Donostia: Judi Dench, Danny DeVito y Hirokazu Koreda.

Premio Zinemira: Ramón Agirre.

Entrando ya de lleno en la valoración de lo que dio de sí esta edición del Festival, no podemos dejar de destacar un año más el buen hacer de José Luis Rebordinos al frente de todo el equipo del Zinemaldia para conseguir que prácticamente todo funcione de forma notable. Como contrapunto a lo mencionado, cabe mencionar que el equipo de programación en esta edición no ha sido capaz de realizar una equilibrada distribución de los pases de prensa, ya que en la misma jornada se han programado a la misma hora en cuatro salas diferentes una película de la Sección Oficial y tres de las películas más esperadas de la Sección de Perlas: Roma, The Sister Brothers y BlacKkKlansman (infiltrado en el KKKlan).

Como punto negativo de esta edición es de señalar el comportamiento vandálico, lamentable y denunciable por el asalto de varios (entorno a 20) de los acreditados dentro de los cines Príncipe en el pase de la película Cold War. A pesar de haber sido avisados previamente por los trabajadores del cine de que no había localidades libres en la sala, hicieron caso omiso a dichas indicaciones e invadieron el recinto, acomodándose en el suelo por los pasillos. Sinceramente creo que esta caterva no es merecedora de volver a ser acreditada en este Festival, ya que pone en riesgo la seguridad de los presentes y desconozco el tipo de sanciones que pueden recaer sobre las salas (no hay muchas en la cuidad) por incumplimiento del control de aforo.

A destacar en esta edición el cambio de logo más sintético que el de “toda la vida” (aunque hace unos años se había modificado ligeramente) con el fin de dar una imagen más moderna, actual y dinámica del Festival, que además pasa a identificarse con el acrónimo de SSIFF, erigiéndose en uno de los grandes aciertos de esta edición.

¡Hasta el 67 Festival!

Texto: FeRoDo

Fotos: Juan Mari Ripalda

Entrevista a Diego López sobre la programación de “Brigadoon 2018”

Diego 02

Tras la resaca dejada por su quincuagésima edición, el Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya – SITGES volverá a congregar los principales estrenos y nombres del género entre los próximos 4 y 14 de octubre. Lejos de resentirse de los fastos celebrados para conmemorar sus bodas de oro, lo hará con una edición repleta de atractivos, comenzando por la presencia en el certamen de personalidades de la talla de Ed Harris, Nicolas Cage, M. Night Shyamalan, Peter Weir y, sobre todo, un John Carpenter que al fin visitará Sitges para dar un concierto que servirá de colofón a diez intensos días de cine fantástico. Todo ello sin olvidar la representación nacional, singularizada por la actriz alemana Helga Liné, quien recibirá el Premio Nosferatu como reconocimiento a toda su carrera.

Como viene siendo habitual en los últimos años, ante la inminente celebración de esta nueva edición del Festival de Sitges mantuvimos la siguiente entrevista con Diego López, miembro del comité de programación del certamen y responsable de la sección alternativa y gratuita “Brigadoon”, para que nos desgrane diversos aspectos relacionados con Sitges 2018, en especial los relacionados con la programación de la sección que él dirige.

A menos de un mes para su inicio, ¿cómo se presenta desde la organización la inminente nueva edición del Festival de Sitges?

Estamos probablemente ante una de las ediciones más monstruosas de los últimos años, por la calidad de las películas y el nivel de los invitados. Ha sido un año de una producción tremenda, al nivel de 2016, cuando aparecieron películas como The Neon Demon, Train to Busan, The Love Witch, etcétera, gracias a films como The House That Jack Built, el nuevo trabajo de Lars von Trier, Mandy o Piercing. Así que, a nivel de programación, estamos muy contentos con todas las secciones del Festival.

Y luego a nivel de invitados puede que sea también el año con el que más nombres de proyección internacional vamos a contar; gente como Ed Harris, Nicolas Cage, M. Night Shyamalan —que va a presentar una avance de su nueva película, Glass, y le entregaremos el Gran Premi Honorífic—, Pam Grier, Alex Proyas o el concierto de John Carpenter, que pondrá un cierra muy bonito al Festival y que será, por fin, la primera visita a Sitges del mítico cineasta. Así que va a haber mucha figura relevante. Gracias a estas presencias y de otras vamos a tener clases magistrales muy bonitas, como alguna centrada en 2001: una odisea en el espacio.

Entrando de lleno en “Brigadoon”, a tenor de la información que ha ido apareciendo parece claro que un año más la sección va a continuar la línea que viene desarrollando desde que tú tomaras las riendas, con los documentales, los largometrajes independientes, el formato corto y el homenaje a directores y actores relacionados con el género como principales líneas maestras. ¿Va a haber alguna novedad en este sentido?

No, vamos a seguir por esta vía, ya que la gente aprecia dicha programación y, además, nos permite apoyar y dar cancha a otros trabajos que, de otra manera, apenas tendrían visibilidad.

Comenzando por el formato documental, lo cierto es que este año la nómina de títulos anunciados resulta de lo más nutrida…

El formato documental es algo que año tras año va a más, tanto en “Brigadoon” como en “Panorama Documenta”, que es como su espacio oficial en el festival, si bien este año tenemos la novedad de que los documentales que se proyecten en “Brigadoon” también competirán en el concurso que dedicamos al formato; un formato que debemos seguir explotando. Por otro lado, su presencia es importantísima en los festivales para que estos trabajos tengan un recorrido, ya que lo habitual es que muchos de ellos se queden en tierra de nadie. Sin ir más lejos, muchos de los documentales que han sido programados en ediciones pasadas he comprobado que va pasando el tiempo y no tienen ninguna visibilidad. Es cierto que alguno logra ser distribuido en alguna plataforma o sirve como extra en ediciones en DVD o Blu-ray en Estados Unidos o Inglaterra, pero sigue habiendo un problema de base en la distribución de estos trabajos. Por eso creo que es importante la labor de seguir apoyando desde el festival en todos sus ámbitos al documental.

En el caso de “Brigadoon” este año tenemos cosas muy chulas, como puede ser La venganza de Jairo, centrado en el director colombiano Jairo Pinilla, que visitó el festival en el 2013 con motivo de una pequeña retrospectiva que se le hizo, un nuevo documental sobre George Romero, o Aquarius visionarius, que ha dirigido Claudio Lattanzi sobre Michele Soavi y que tendrá en Sitges su primera proyección a nivel mundial. Son piezas fundamentales para que la gente descubra actores, directores y cinematografías.

el vendedor de ilusiones

Dentro de los títulos anunciados, destaca la concurrida presencia de trabajos nacionales y, encima, no circunscritos únicamente al terreno del fantástico, sino que miran a otros géneros, como puede ser el caso de Navajeros, censores y nuevos realizadores, dedicado al cine quinqui, Director Z, el vendedor de ilusiones, sobre el cineasta irunés José María Zabalza, o Goodbye Ringo, que repasa el rodaje de westerns en los estudios que los Balcázar construyeron en Esplugues para este tipo de películas…

Bueno, Director Z, el vendedor de ilusiones tiene el punto de conexión de Zabalza con el universo de Paul Naschy a través de la película La furia del hombre lobo que le daría entrada en el género al que volvería después con El retorno de los vampiros. Pero en cualquier caso me gustaba lo kamikaze del personaje. Hace cuatro o cinco años ya disfruté el libro que escribió Gurutz Albisu sobre los entresijos y las historias en la profesión de Zabalza y el documental es de alguna forma un holograma de aquel trabajo, más breve lógicamente, añadiendo la presencia ante las cámaras de personas cercanas, amigos de toda la vida y gente que trabajó con él.

Navajeros, censores y nuevos realizadores creo que también tiene cabida, porque de alguna forma es un género al que los fans del cine de terror también han mirado, como puede ser tu caso y el mío. Además, en Sitges tenemos una sección como “Órbita” en la que programamos thrillers y películas no tan conectadas con el fantástico pero que el público demanda y quiere ver. En cuanto a su contenido, lógicamente hace un recorrido por todas esas películas de Eloy de la Iglesia, José Antonio de la Loma e Iquino que todos hemos visto. Pero, aparte de eso, no se queda solo ahí, sino que hace una mirada atrás hacia todo ese policíaco barcelonés de los años cincuenta con el que de algún modo conecta el cine quinqui, e incluso alarga su recorrido hasta la actualidad con películas como La isla mínima o Grupo 7. Cuenta, además, con declaraciones muy interesantes sobre este tipo de cine, de sus directores y de sus actores, y a nivel productivo cuenta con un gran despliegue de material visual; creo que no hay una película de las muchas que se nombran que no tengan su correspondiente fragmento que la acompañe.

Y con respecto a Goodbye Ringo, el wéstern, aunque no sea terror ni fantástico, siempre ha estado conectado a Sitges: se han publicado libros, se han hecho retrospectivas, nos han visitado realizadores y en los últimos años hemos proyectados varios títulos del género, como Bone Tomahawk, por poner uno de los ejemplos más conocidos. Y Goodbye Ringo ofrece la oportunidad a los espectadores de conocer cómo se rodaban en los sesenta y los setenta estas películas, y además en una localidad tan cercana a Barcelona como Esplugues. Muchos espectadores, que por edad lo desconozcan, van a descubrir que a poco más de media hora de la Ciudad Condal había unos estudios regentados por la familia Balcázar donde se rodaron muchísimos westerns y que dio mucho trabajo a decenas de técnicos dentro de aquella pequeña industria. Es un trabajo muy interesante que hará las delicias de los aficionados al género wéstern y que tendrá en “Brigadoon” su première mundial.

Uno de los documentales que podrá verse en “Brigadoon” será All Eyes on Lenzi: The Life and Times of the Italian Explotation Titan dedicado a la figura de Umberto Lenzi, quien además será homenajeado en la sección con un ciclo retrospectivo con motivo de su reciente fallecimiento…

Sí. Por un lado está la retrospectiva, que creo que era algo obligatorio tratándose de una persona que ha pasado por el festival, que se le entregó el Premio Nosferatu en el año 2008 y que, en definitiva, estuvo muy relacionado con el certamen y con el que incluso a título personal tuve cierta amistad con él. A la hora de realizar la retrospectiva intenté buscar películas suyas menos vistas, que creo que era una labor que había que hacer, no ir directamente a sus clásicos, sino investigar un poquito y ver qué había de él editado en buenas condiciones. En este apartado ha sido muy importante la labor de 88 Films, que es una distribuidora de Inglaterra que ha editado mucho título de Lenzi últimamente a una calidad espectacular en Blu-ray. Gracias a ello van a poder verse en la retrospectiva films más desconocidos pero también muy interesantes como los poliziescos El cínico, el infame y el violento o Desafío a la ciudad, La guerra del hierro, además de recuperar una exponente de su etapa giallo como Una droga llamada Helen, o La invasión de los zombis atómicos, película perfecta para programar el día de la “Zombie Walk”, aparte de ser uno de sus trabajos más representativos, junto a sus cintas de caníbales.

All Eyes on Lenzi: The Life and Times of the Italian Explotation Titan está dirigido por Calum Waddell, todo un habitual de la dirección de documentales, mucho de ellos realizados directamente como extras para la edición en Blu-ray de diferentes films, que es también el caso de este documental. Es una pieza de ochenta y cinco minutos en la que se habla del universo de Lenzi, de sus películas, de los géneros que fue tocando a lo largo de varias décadas, y que cuenta con el testimonio de profesionales que trabajaron con él, tanto técnicos como actores. Creo que entre el documental y la retrospectiva vamos a hacer el homenaje que se merece a Umberto Lenzi, y más con esa conexión especial que tenía con Sitges, tanto con el festival como con la ciudad, en la que incluso llegó a rodar alguna de sus películas en los años setenta, como, por ejemplo, El ojo en la oscuridad.

Otro de los ciclos retrospectivos tendrá como protagonista a José Ramón Larraz, prolongando de alguna forma el homenaje que “Brigadoon” le dedicara hace ahora cinco años a raíz de su muerte…

Arrow Films está trabajando en la recuperación de una serie de películas de José Ramón Larraz, restaurándolas para una futura edición en Blu-ray. Y entre los títulos que han estado remasterizando hemos elegido para este ciclo en “Brigadoon” a Whirlpool, Vampyres, Deadly Manor y La visita del vicio, si bien este último se proyectará dentro de la sección “Seven Chances”. Esto venía a cuento porque se cumplía el quinto aniversario del fallecimiento de Larraz cuando Arrow me propuso hacer algo en colaboración; vi que era una coincidencia muy buena que podíamos aprovechar para volver a recordar al realizador catalán. Es, además, una muy buena oportunidad para ver estas películas a muy buena calidad, y además para colaborar con Arrow, ahora mismo una de las compañías más importantes a nivel mundial en la labor de recuperar el cine de género realizado en otras décadas, no solo de cine de terror y fantástico, sino también de wéstern y otras vertientes, sin olvidar a Blue Underground de William Lustig o a la propia 88 Films que, como te comentaba, participará aportando las copias de la retrospectiva de Lenzi. Aunque en el caso de Arrow, a la edición de películas se le une, además, la publicación de bandas sonoras de algunos de estos films y libros sobre el tema.

helgaline

Siguiendo con los homenajes, el Premio Nosferatu de esta edición seguirá la línea apuntada en los últimos años, yendo a recaer a un popular intérprete de nuestro cine relacionado con el género fantástico, siendo esta vez la elegida Helga Liné, quien en los últimos años estaba prácticamente desaparecida de la vida pública. ¿Te costó mucho convencerla para que aceptara el premio y, de algún modo, reapareciera ante los fans?

Sí y no. Yo tenía un contacto de Helga desde hacía unos cinco años a partir de una persona de TVE, ya que en ese momento ella había aparecido en un programa de “Cine de barrio” con motivo de la emisión de no recuerdo qué película por medio de una entrevista realizada en Buenos Aires. Hubo una intentona por mi parte mediante email, pero no tuve respuesta, lo cual luego he comprendido, porque es algo que ella tiene muy abandonado. Pero aparte del email tenía también un número de teléfono y, dado que en estos últimos tiempos he viajado con el Festival en varias ocasiones a Buenos Aires a causa del certamen “Ventana Sur”/“Blood Window”, el año pasado decidí llamarla. Y la verdad es que me encontré con una persona muy receptiva. Me alegró muchísimo hablar con ella, y nos abrió la puerta desde el primer minuto para concertar una entrevista. Estuvimos con ella una tarde, y le explicamos cómo era el festival, aunque ella lo tenía presente de la década de los setenta y los ochenta, aunque creo que nunca llegó a venir.

En ese primer momento, si te soy sincero no nos dio un sí, pero sí que nos dijo que le hacía mucha ilusión de que le dieran un premio por toda su carrera, ya que nunca le han dado ninguno en este sentido. Así que quedó en que se lo pensaría y lo valoraría, teniendo en cuenta las dificultades que para una persona de su edad conlleva hacer un viaje de estas características. Así que todo estaba un poco en el aire. Cuando con motivo del Festival tuve que regresar a Argentina en marzo de este año volví a quedar con ella. Me habló de su carrera con mucha ilusión, todo lo contrario de la idea que ha dado a entender cierta gente de que prácticamente abominaba de sus trabajos dentro del fantástico, y finalmente me dijo que aceptaba el premio. Hemos seguido en contacto en estas últimas semanas y la verdad es que está con muchas ganas y mucha ilusión de venir al Festival y de “enfrentarse” al reencuentro que va a suponer con este cine y con los fans. Y nosotros tenemos también la misma ilusión, porque para nosotros era como un sueño del que habíamos hablado mil veces el que algún día pudiéramos traer a Helga Liné.

Al final estará cuatro días y se proyectarán con ella en la sala El espanto surge de la tumba y Terror de Alberto De Martino, esta última por petición expresa de ella misma. También nos pidió La venganza de la momia, de la que guardaba muy buen recuerdo, pero en este caso no hemos conseguido una copia que reuniera los requisitos necesarios. Así que contentísimos con su visita, con el premio que le vamos a dar y con la expectación que se ha creado en todo el país, como hemos podido comprobar por la cantidad de mails y mensajes en redes sociales que hemos recibido de gente que va a venir a verla en persona, incluso desde Portugal. Va a ser algo muy bonito.

Aparte de la presencia de Helga Liné, otro de los momentos culminantes de este año será la visita de Dyanne Thorne, la inolvidable interprete de la despiadada Ilsa…

Con Dyanne Thorne ha ocurrido lo mismo que te he comentado con el caso de Helga Liné, y nos hemos encontrado una reacción muy positiva de la gente ante su visita. Va a estar tres o cuatro días con nosotros, y justamente en “Brigadoon” se proyectará Greta-Haus ohne männer, que fue esa extraña cuarta entrega no oficial de la saga de Ilsa que dirigió Jesús Franco. Antes del pase habrá un coloquio con ella y su marido, Howard Maurer, que también apareció en varias de las películas de Ilsa, en el que contestarán las preguntas de los fans. Ellos vienen muy ilusionados y con muchas ganas de contar sus batallas y vivencias en todo aquel cine de décadas pasadas en el que estaban sumergidos, sobre todo Dyanne Thorne, que se ha convertido en un icono de este tipo de cine por su papel de Ilsa. Creo que será un encuentro inolvidable.

Y junto a Helga Liné y Dyanne Thorne, ¿qué otras personalidades van a dejarse caer por L’Escorxador durante el festival?

Lógicamente, los directores de muchos de los trabajos que hemos comentado. Calum Waddell vendrá a presentar el documental sobre Umberto Lenzi, al igual que Pere Marzo, el joven director catalán de Goodbye Ringo. También Jack Taylor estará presentando Los autómatas de la muerte, ya que en estos viajes que hemos hecho a Iberoamérica en estos últimos años localizamos una serie de títulos de Federico Curiel sobre los que Televisa había trabajado en la confección de nuevos materiales bastante mejores que las copias en DVD que circulaban de estas películas. Personalmente me hacía mucha ilusión que Jack pudiera presentar este film, dado que guarda muy gratos recuerdos de aquella etapa suya en México en los años cincuenta, y que pueda así de algún modo redescubrir este título.

También habrá un pase especial de una película muy extraña y muy interesante como es Laurin de Robert Sigl, que se acaba de publicar recientemente en una copia en Blu-ray excelente que descubrimos en la pasada edición de la Berlinale. Es una película muy extraña que se distribuyó en España mínimamente en video y en DVD bajo el título Laurin, un viaje a la muerte, y que estará acompañada por su director, quien nos explicaba por email que era un sueño que se programara la película y pudiera venir, ya que somos un festival del que llevaba oyendo hablar toda la vida y nunca había tenido la oportunidad de visitar.

Little Wizards of Oz-poster

Homenajes y ciclos retrospectivos a un lado, otro de los puntales de la sección será la programación de largometrajes actuales, entre los que sobresalen los nuevos trabajos de dos nombres propios del cine fantástico italiano como son el especialista en efectos especiales Sergio Stivaletti con Rabbia furiosa, y Little Wizards of Oz, la nueva película del ya prácticamente habitual de “Brigadoon” Luigi Cozzi…

Actualmente se sigue haciendo un cine independiente muy interesante, en ocasiones de bajo presupuesto, pero que no significa que sea de mala calidad, y que al igual que ocurre con el documental, seguimos apoyando desde el Festival. Y este año, como dices, tenemos la vuelta de Sergio Stivaletti a la dirección con Rabbia furiosa. Un regreso con mucha fuerza y muchas ganas mediante un film que viene a ser una versión hardcore de la nueva película de Matteo Garrone, Dogman. Como ella, también se basa en un caso real sucedido en una zona de Italia dentro del mundo del hampa y narra lo que conlleva la venganza de una persona que ha salido de la cárcel. La diferencia es que si Matteo Garrone hace una película que no se concentra en una extrema violencia, sino que más bien te va adentrando a través de los personajes y de la historia, Stivaletti despliega toda la artillería de efectos especiales para darle al espectador un puñetazo en la cara con una parte final que es una explosión de gore alucinante.

Y en cuanto a Luigi Cozzi, no podía faltar un habitual de los últimos años del Festival como él teniendo una nueva película. Little Wizards of Oz es una cinta muy pequeñita, incluso de tono infantil, aunque lógicamente hay ese componente fantástico sin el que Cozzi probablemente no podría hacer cine. Como su título indica, está centrada en el mundo de Oz, pero a través de unos críos. Es un proyecto casi escolar; cuando la gente vea la película ya entenderá mejor a lo que me refiero. Y, como digo, es una película pequeñita, auto-producida, y que sigue dándole esa pauta a Luigi de no abandonar el mundo de la dirección y continuar estando al pie del cañón.

Y junto a estos dos títulos, ¿qué nos puedes adelantar de los otros films de estreno que podrán verse en “Brigadoon”?

Tenemos una película española muy interesante llamada Apocalipsis Voodoo. Es una cinta muy freak y muy divertida con su mezcla de thriller, zombis, música funk y doblajes peculiares. Dentro de los films actuales se encuentra la película de Daniel Armstrong Tarnation, una cinta muy loca que bebe de algún forma de referentes recientes como puede ser Turbo Kid, entremezclando música y universos extraños que le dan un tono muy sugerente, que junto a ese guiño a los ochenta que existe en la actualidad seguro que enganchará al público afín. También está A mata negra, la nueva película de Rodrigo Aragão, del que ya hemos tenido otros trabajos en anteriores ediciones, como puede ser Mar negro, y que ahora vuelve con otro despliegue de efectos especiales aprovechando que es un técnico maravilloso, tanto de prótesis como de maquillaje, sobre la historia de un libro antiguo conectado con el Mal.

SITGES 2017 Exposición

Otro de los platos fuertes de la sección será, un año más, el tradicional Premio Brigadoon Paul Naschy dedicado al formato corto…

Por supuesto. Este año tenemos una selección variada, ya que los cortos que se van a ver tocan bastantes ramas y muy distintas dentro del género. Hay cosas muy extrañas como Bailaora, que me dejó asombrado con ese blanco y negro, los soldados y esos críos en un ambiente bélico-onírico que te atrapa; piezas muy rápidas y potentes como The Itch, que en solo cinco minutos crea un desmadre de historia; o algo de terror como Baghead, una obra asombrosa con un trasfondo de brujas. Dentro de la selección hay mucho cortometraje estatal y creo que el jurado que formarán Jaume Balagueró, Josemi Beltrán y Loles Fanlo tendrá una difícil tarea para dar con el mejor de ellos, ya que solo puede ganar uno. Por cierto, que debo confesar que estoy muy contento con el jurado de esta edición. Sobre Jaume Balagueró hay poco que decir, siendo como es uno de los directores más importantes tanto a nivel nacional como internacional dentro del cine fantástico; Josemi Beltrán es el director de la Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián; y Loles Fanlo, subdirectora del Festival de Cine de Autor de Barcelona, el D’A, que es uno de los certámenes que más fuerza está cogiendo en los últimos tiempos en España, y que me hacía mucha ilusión tenerla. Para ella es un poco desafío, porque aunque es muy fan del cine fantástico, está muy vinculada al cine de autor por su trabajo en el D’A. Creo que es una mezcla de jurado muy interesante.

No obstante, “Brigadoon” no solo es sinónimo de proyecciones, sino que también es escenario de diferentes actividades complementarias como charlas y presentaciones. ¿Qué me puedes adelantar a este respecto?

Por un lado, el encuentro con Dyanne Thorne que hablábamos antes. Y por otro, está la presentación del nuevo número de Monster World a cargo de David García, o el avance del TAC 2018 con la proyección de varios cortometrajes. Dentro del día que se dedica cada año a Imagen DEATH de Javier Perea, que será el jueves 11, también habrá una serie de presentaciones, y dentro del ámbito de los fanzines se presentará los nuevos números de Fantastic Films-Neutrón y La cabina de Nemo. El fanzine siempre ha sido un medio que ha estado conectado con el Festival y hay que apoyarlo y abrirle esta puerta.

Tampoco quiero olvidarme de la sesión especial que habrá con Paco Plaza de Verónica. Era una película que el año pasado nos habría encantado tener, pero que debido a la fecha de estreno que tuvo en nuestro país fue imposible. Así que, aprovechando que la edición del Blu-ray estaba ya en el mercado y que Paco es un asiduo del festival, le propusimos hacer esta sesión especial, sobre todo viendo que es una película que ha tenido tanta conexión con el público. Creo que va a salir algo muy interesante, con la proyección de la película y una posterior sesión de preguntas y respuestas en la que Paco podrá explicar muchos entresijos del film al público.

Entre estas actividades se encuentra también la “Zombie Walk”, que este año tendrá como encargado de dar el pistoletazo de salida a nada menos que Ron Perlman…

Pues sí. Será el primer sábado en el nuevo escenario que el último año nos albergó, la ermita de San Sebastián, y, efectivamente, si en la pasada edición tuvimos a Robert Englund, en esta ocasión tenemos a Ron Perlman. Ron es un tío muy cercano al público y es una cara muy reconocible para la gente en general, gracias al universo de Hellboy. ¡Viene con muchas ganas al Festival!

Por cierto, en los últimos años “Brigadoon” ha ido incorporando evidentes mejoras a nivel de infraestructuras como puede ser su definitivo asentamiento en el edificio L’Escorxador como sede o la sustitución de las habituales sillas por butacas. ¿Este año tenéis reservada alguna nueva sorpresa en este sentido?

No. La sala propiamente dicha ya está bastante bien armada dentro de las posibilidades técnicas que ofrece L’Escorxador. La pantalla que tenemos es la más grande que puede haber dada la estructura de la sala, tenemos un buen proyector, un buen equipo de sonido y butacas desde hace dos años. Así que a nivel de mejoras que se pueden hacer y que el espacio permite, está todo bastante bien preparado. Sí que es cierto que la capacidad es pequeña, pero es un tema sobre el que no podemos hacer nada; no vamos a tirar las paredes para conseguir más capacidad… Pero, bromas aparte, en cualquier caso estoy contento con las mejoras que hemos ido incorporando en los últimos tiempos y la gente también lo agradece.

soavi

Cabe destacar que este año, aparte de tu labor dentro de la organización del Festival, también te has encargado de la coordinación del libro monográfico que tradicionalmente se edita con motivo del Festival y que en esta edición estará centrado en la figura de Michele Soavi…

El libro parte de la visita que en un principio iba a hacer al Festival Michele Soavi en 2017. El año pasado estuvimos hablando con él, estaba todo cerrado, pero una serie de motivos personales finalmente se lo impidieron. Como todas estas conversaciones se produjeron en la primavera de 2017, se me ocurrió la idea de editar un libro, entre otras cosas porque no tenía la constancia de que existiera ninguna obra centrada en Michele, ni en España, ni en la propia Italia, ni en los Estados Unidos. En una conversación informal sobre otros temas se lo comenté a Luis Rueda de la editorial Hermenaute, que también es muy fan de Soavi, le gustó la idea y fuimos a por ella. Nos pusimos entonces a trabajar en el libro, conmigo como coordinador, e hicimos una distribución de las cuatro películas de Soavi adheridas al género fantástico, esto es; Aquarius, El engendro del diablo, La secta y Mi novia es un zombie. A partir de ahí abrimos el libro a la función de Soavi en lo que es el thriller policíaco/noir por un lado; también quisimos hacer una mirada a todo lo que ha hecho más allá de la realización, como puede ser de actor, ayudante de dirección o guionista en un artículo aparte; y una extensa entrevista como colofón. La idea era situar su trabajo dentro del cine con la base de sus cuatro películas dentro del fantástico y alargarlo incluso con un artículo escrito por Manlio Gomarasca sobre sus trabajos para la televisión italiana, quizás una faceta más desconocida pero también muy amplia e importante que queríamos tocar.

En resumidas palabras, hemos abarcado todo lo que ha hecho. Creo que no nos hemos dejado nada, a tal punto de que solo nos ha faltado entrar a su vida íntima… (risas) En mi caso, aparte de coordinar, me he encargado del texto de Aquarius, que fue una película que desde que la vi de chaval me volvió loco y me apetecía escribir sobre ella. El resto de los textos están escritos por Ángel Sala, Mike Hostench, Gerard Casau, Luis Rueda y el citado Manlio Gomarasca. Aparte, el prólogo está firmado por Luigi Cozzi, ya que él ha tenido mucha amistad con Michele, además de trabajar juntos. Y la verdad es que estoy muy contento con el resultado. Hace dos semanas pude ver la edición y ha quedado muy bonita, con muchas fotografías que hemos recuperado en Italia de estas películas. Es un libro hecho por fans que nos apasiona el cine y el universo creado por Soavi en estas películas y creo que es un tributo y un homenaje muy chulo a su obra, que los aficionados al cine de Soavi en particular, y al cine de género italiano en general, disfrutarán. Al menos eso esperamos.

Antes de que acabemos, no puedo dejar de preguntarte por Jack Taylor, testigo del fantástico, tu nuevo documental centrado en la figura de este actor estadounidense afincado en España que tendrá su puesta de largo en esta próxima edición de Sitges…

Sí, tendrá su première en un pase junto a El espanto surge de la tumba con la presencia de Helga Liné y el propio Jack Taylor en la sala. El documental surge de la necesidad de seguir en esa senda en la que llevo inmerso desde hace años y que me permite hacer estas piezas. En el caso de Jack Taylor, testigo del fantástico nace de que, para mí, Jack es esa figura omnipresente en el Fantaterror. De chaval veía El buque maldito y ahí estaba Jack Taylor, y cuando veía cualquier otra película de cine de terror español casi siempre aparecía Jack Taylor, ya estuvieran dirigidas por Ossorio, Piquer Simón, Larraz o Jesús Franco. Podemos decir que dentro del apartado interpretativo ha sido una pieza fundamental del cine de género español en estas décadas. Se le une, además, que es una persona con la que tengo mucha amistad desde hace años: hemos compartido entrevistas, festivales, charlas… de todo. Y era un trabajo que lo veía claro desde hace mucho tiempo. No tenía ninguna duda de que Jack Taylor se merecía un documental. Lo que ocurre es que cuando empecé a hablar con él sobre esta posibilidad fue a la par que comencé con Herederos de la bestia, que es un trabajo que nos ha tenido y nos sigue teniendo atados por fortuna, ya que sigue teniendo proyecciones y continúa en el ámbito del circuito de festivales, y me tenía bastante retenido.

A finales del año pasado ya vi un poco la luz y me puse a trabajar a fondo en la preproducción del documental, y en marzo de este año rodamos en el Salón del Tinell. Inicialmente la idea era rodar en Madrid, sobre todo por comodidad para Jack, dado que él vive allí. Sin embargo, Jack me comentó que le haría mucha ilusión que rodáramos en Barcelona, que es una ciudad que le encanta, y sobre todo en el Salón del Tinell, ya que él había rodado en este lugar El conde Drácula con Jesús Franco. Conseguimos el espacio y filmamos allí la entrevista con Jack que, digamos, es el eje sobre el que se construye el documental. El resultado es un cortometraje documental de treinta minutos, en los que, en mi opinión, está muy bien condensado todo lo que a mí como director me interesa exponer de Jack; explicar sus inicios en la televisión estadounidense junto a Marilyn Monroe, su paso a México y su llegada a España. Por mi parte es mi homenaje a Jack.

Pr.Los_ojos_del_Diablo (13)

Diego junto a Dario Argento en la presentación del pase de “Los ojos del diablo” en la pasada edición de Sitges.

Ya como cierre, y dejando la programación de “Brigadoon” a un lado, ¿qué títulos en tu opinión no deberían perderse todo aquel aficionado que acuda a esta próxima edición del Festival de Sitges?

¡Este año hay tantas películas buenas que es muy difícil destacar unas por encima de otras! Personalmente me quedo con Mandy, la película de Panos Cosmatos, que creo que nadie en el mundo debería perderse. Me parece un peliculón. Aparte, Nicolas Cage está tan bien, tan desatado, y es una historia de terror tan potente, visualmente, por lo que te ofrece la propia historia, los universos que toca y que te pueden llevar hasta Hellraiser… Por la expectación que hay, también el remake de Suspiria, que cuenta con un público dividido, pero que todo el mundo va a querer ver por lo que supone la película original de Argento dentro del cine fantástico y de terror, sobre todo viendo las buenas críticas que ha cosechado en su primer pase en Venecia. Y ya que estamos con remakes, habría que añadir la nueva versión de La noche de Halloween, que también está teniendo muy buenas críticas tras su première mundial en el TIFF.

Y por no alargarnos más, diría que Climax. Yo soy un fan acérrimo de Gaspar Noé y me parece que esta nueva película es sublime. Tiene pinceladas de Buñuel, de Suspiria, todo ello pasado por la batidora de la forma de cómo es y cómo encara sus películas Gaspar Noé. Hay mucho guiño al cine de género desde el propio inicio, en un plano de aproximadamente diez minutos en el que estamos viendo un televisor, y a su lado izquierdo una serie de libros y al derecho películas en VHS. Y tanto los libros como las películas ya avanzan lo que nos vamos a encontrar a partir de ahí. Y luego a nivel de dirección es majestuosa. Al margen de que es un gran realizador, que es espectacular cómo rueda, aquí vuelve a demostrarlo con secuencias y planos absolutamente delirantes a través de una historia de bailarines encerrados en una especie de hangar en el que se encuentran ensayando, a los que, lógicamente tratándose del universo de Gaspar Noé, debido al consumo de drogas se les acaba yendo todo de las manos. A partir de ahí la película es una fiesta muy salvaje.

José Luis Salvador Estébenez

Fotografía de cabecera: Juan Mari Ripalda

Published in: on septiembre 21, 2018 at 6:11 am  Dejar un comentario  
Tags: ,

Entrevista a Hélène Cattet y Bruno Forzani, directores de “Laissez bronzer les cadavres”

Les cadavres 03

Hace ya casi una década, el tándem de realizadores belgas formado por Hélène Cattet y Bruno Forzani encabezaban con su ópera prima, Amer [DVD: Amer, 2009], la oleada de cintas que, durante el primer lustro de esta década, reivindicaran las cualidades del thriller all’italiana mediante la apropiación de sus principales rasgos estéticos, sonoros y estilísticos como base con la que crear obras de marcado acento esteticista. A Amer le siguió en el 2013 L’étrange couleur des larmes de ton corps  [bd: El extraño color de las lágrimas de tu cuerpo], una consecuente prolongación de los fundamentos de su predecesora, que, no obstante, suavizaba la radicalidad de la propuesta de esta al incluir diálogos y un mínimo esqueleto argumental. La evolución apuntada por L’étrange couleur des larmes de ton corps es ratificada en Laissez bronzer les cadavres (2017), su nuevo trabajo. No solo por su adopción de una narrativa más sujeta a la ortodoxia, como queda ejemplificada por el hecho de que su trama se base en un original literario, sin por ello renegar de su apuesta por hacer de su metraje una experiencia sensorial de cara al espectador, sino por la inclusión junto a los consabidos motivos del giallo de otros procedentes del thriller policíaco e incluso del wéstern, encuadrándose su propuesta argumentalmente en el primero de estos géneros.

Hélène Cattet y Bruno Forzani visitaron la pasada edición del Festival de Sitges, donde Laissez bronzer les cadavres compitió dentro de la sección oficial. Durante su estancia en el certamen tuvimos la oportunidad de realizarles la siguiente entrevista junto a Roberto García-Ochoa Peces de la web “Doble Kulto Cinema”, a propósito de su nueva película.

laissez_bronzer_les_cadavres_poster

Vuestra última película, Laissez bronzer les cadavres, se basa en una novela homónima publicada el año 1971. Dado el estilo visual que tiene vuestro cine, ¿por qué habéis decidido adaptar un original literario y cuál ha sido el proceso empleado para lograrlo?

Bruno Forzani (B). Cuando empezamos a trabajar juntos nunca pensamos que iríamos a realizar una adaptación, pero L’étrange couleur des larmes de ton corps nos resultó tan dura de realizar, con un proceso que, en total, nos llevó ocho años de creación, que casi nos hicimos enemigos. Así que ha sido una suerte de salvación hacer esta película basada en este libro, que hemos interpretado dentro de una forma íntima y personal y con lo que, por tanto, pudimos batallar en buena forma.

Hélène Cattet (H). Sí, y con esta novela descubrimos otra manera de trabajar. Cambiamos nuestro método de trabajo en conjunto.

B. De hecho, el proceso de adaptación nos resultó divertido de poder hacer; resultó muy fácil porque el libro contiene una “escritura matemática”, y pudimos llegar hasta el fondo. Es diferente a cuando no adaptas nada y partes de cero en el guion, ya que entonces has de sopesar muy bien la balanza para ser capaz de representar tu universo dentro del mismo. El proceso nos llevó tres semanas de trabajo, así que fue bastante rápido y además nos gustó bastante. Pero lo que hemos cambiado no reside en el proceso de escritura sino dentro del story book, ya que para nuestras anteriores dos realizaciones nos dividimos y cada uno escribía una parte, intercambiándonos el resultado al finalizarlo para su revisión y posibles modificaciones; aquí, por contra, hemos realizado todo el proceso juntos.

Profundizando en la novela, ¿cómo la encontráis y por qué la elegís para llevarla a la pantalla? ¿Hay algo en el filme que no se cuente en el libro?

H. Estuve trabajando en una tienda de libros hace doce años, y es ahí donde descubrí este volumen y a sus autores, Jean-Patrick Manchette y Jean-Pierre Bastid, que con esta firmaban su primera obra. Cuando leí la novela me vino a la mente multitud de imágenes del wéstern italiano, ya que amo esas películas; en verdad, resultó una experiencia muy cinematográfica. Cuando Bruno leyó el libro, sintió sensaciones parecidas.

B. En realidad no encontré sensaciones demasiado parecidas (risas). Cuando lo leí, sí me pareció muy cinematográfico porque todo se narraba a través del espacio y el tiempo, aspectos capitales en el cine. Me encantó el libro, pero a la hora de preparar la adaptación, primero fui un poco temeroso, ya que albergaba un storytelling muy diferente al de Amer y al de El extraño color de las lágrimas de tu cuerpo. En esta se va más directo al grano. Así es como hicimos con el carácter de la artista, Luce (Elina Löwensohn), que era secundario en el libro y lo hemos reconvertido en protagonista, y es precisamente a través de ella como hemos encontrado la manera de contaminar el libro con nuestro universo. Así que las acciones son bastante fieles al libro, pero hemos incorporado algo más onírico, surrealista y sexual también de nuestra parte. Al final la acción simboliza una performance de ese personaje y no implica únicamente a gente disparándose, porque es a través de él como hemos encontrado una manera de llegar a nuestro universo.

Les cadavres 06

Hélène.

En Laissez bronzer les cadavres continuáis el estilo visual que os caracteriza, muy agresivo y avasallador en sus imágenes, a pesar de que cambiáis de género, ya que ahora habéis realizado un thriller en lugar de un giallo. ¿Está el estilo por encima del género en vuestro trabajo?

B. Para nosotros lo más importante es la sinceridad. Intentamos contar nuestras historias de manera visceral y, para esta, al predisponerse como un proyecto íntimo desde el comienzo, me preguntaba si podríamos narrarla de un modo orgánico. Y quizás va implícito en tu pregunta que no es el género lo que es importante, sino lo que pones en su interior, pero como para nosotros reside en el estilo la manera de contar la historia, si nosotros somos capaces de mantener esa sinceridad de la que te hablaba, vamos a lograr ser fieles a nuestro estilo.

Una parte muy fundamental de vuestro estilo es el uso de música del cine italiano de género de los años setenta. Me interesa saber si construís la escena en función de la música que ya habéis elegido de antemano, o es al contrario, y una vez montada la escena pensáis en la melodía que le puede ir mejor.

B. Cuando escribimos la historia estamos escuchando la música, así que, de hecho, la historia se va construyendo a partir de ella. Después, en la fase de montaje, editamos la escena sin sonido y, por último, ponemos la música y ajustamos la imagen en función de ello.

H. No queremos hacer videoclips, esa es la razón por la que ponemos la música después del montaje.

B. La secuencia de créditos, que contiene la música que compusiera Ennio Morricone para Cara a cara/Faccia a faccia (Sergio Sollima, 1967), la hemos concebido a partir de ella. Sin embargo hubo un momento en que pensamos que no podríamos permitírnoslo, ya que salía muy caro, aunque finalmente pudimos obtener los derechos. Pero si no hubiéramos tenido esta música no sé qué habríamos hecho, porque realmente…

H. Todo se crea a partir de esta música.

B. Es una música wéstern que encaja muy bien en nuestras imágenes, tiene los acordes propios del Oeste pero incorpora un órgano, y la manera como se construye es muy libre y tiene tiempos muertos, resultando única; el otro tipo de música para los wésterns es más clásica. También quisimos usar pasajes más psicodélicos, propios del giallo, porque nos encanta ¿Quién la ha visto morir? (Chi l’ha vista morire?, Aldo Lado, 1972), que no usamos en los anteriores y pensábamos que aquí encajaba a la perfección. También hay otras partes más electrónicas, procedentes de Emmanuelle negra (Emmanuelle nera, Bitto Albertini, 1975).

Tal y como estáis comentando, vuestro cine radica en el montaje, y pienso que ese es el gran valor que tiene. No creo que haya demasiados realizadores como vosotros con ese aspecto audiovisual tan marcado y logrado, que dota a vuestra obra de un aspecto distintivo. ¿Es debido a esto que habéis tardado casi cuatro años en sacar una nueva película? ¿Y cómo distribuís u organizáis vuestro trabajo en conjunto?

B. Siempre pensamos en el montaje antes de comenzar el rodaje, mientras escribimos la película. Después, en el story book encajamos el orden de las escenas, así que la parte que más tiempo lleva es la de preproducción, alrededor de seis meses. Una vez terminado el rodaje, en la etapa real de montaje, comprobamos que todo estaba como habíamos previsto y encajamos las actuaciones creando el ritmo que queremos imprimir a la película, a través de las diferentes escenas planificadas. De hecho, la parte más importante es el montaje del sonido que llevamos a cabo durante la postproducción de nuestros filmes, que nos lleva tres meses, debido a que no grabamos sonido directo en el set; es como una película de animación, donde has de encajar todo. Por último, empleamos otras tres o cuatro semanas en la mezcla de sonido, porque hay muchos personajes conviviendo en cada escena y tenemos que dejarles “respirar” por sí mismos fuera del plano, lo cual es muy cansado.

Una de las influencias que habéis señalado a la hora de realizar la película es Quelli che contano (Andrea Bianchi, 1974). ¿Por qué os fijasteis en ese título?

H. Mientras pensábamos en el estado de ánimo que debía albergar la película, nos fijamos en Cani arrabbiati [dvd: Semáforo rojo, Mario Bava, 1974], pero solo para el comienzo del metraje, así que finalmente descubrimos la que mencionas…

B. Sí, fue debido a que se rodó en la frontera entre Francia e Italia, que es el área a la que pertenezco, y despertó mi curiosidad. Se trata de un poliziottesco rodado como un wéstern (parecido a lo que ocurre en el libro), que además no transcurre en la ciudad sino en una villa muy mediterránea. Hay una escena particular que tiene que ver con la carne, donde Barbara Bouchet es violada por el personaje protagonista, y en el libro hay una escena con una barbacoa, así que después de ver Quelli che contano decidimos hacer una mezcla e incorporamos la carne no solo en la barbacoa, sino en todas partes del filme.

Les cadavres 07

Bruno.

Desde Amer, que era una película muy radical y sin diálogos, hasta llegar a vuestra nueva película, ha habido una evolución en la que tendéis hacia unas formas narrativas más ortodoxas. ¿Se trata de una evolución buscada? 

B. Estoy de acuerdo contigo cuando hablas de narrativa ortodoxa, pero en cambio mucha otra gente la encuentra muy radical, así que no entendemos esa diversidad (risas). No es algo que pretendiéramos, simplemente encontramos el cambio: Hélène amaba este libro, era un momento propicio para llevar a cabo una nueva colaboración… Estaba muy asustado porque era una narrativa muy diferente, pero, al igual que en nuestros dos anteriores largometrajes, nos motivó y supuso un reto. No obstante, reconocemos que no está abierta a todos los públicos; queríamos hacer algo realmente artístico, no movidos por el dinero.

En vuestras películas da la sensación de que recogéis la herencia de los grandes cineastas italianos y lleváis a cabo vuestra propia versión, en cierto modo también como homenaje al cine que ellos practicaban en los años setenta y ochenta. ¿Es realmente esta vuestra intención? Y en caso de ser así, ¿cuáles serían vuestros referentes?

B. Para nosotros no es un homenaje lo que hacemos. Tratamos de contar nuestras historias a través de nuestras películas. En el caso del giallo y del spaghetti western todo está muy ligado a la puesta en escena, tanto en el apartado gráfico como en la música, la arquitectura… Ese es el corazón de esas películas que tanto placer nos han causado. Y eso es lo que pretendemos nosotros también: entregar placer al público. En el caso de Laissez bronzer les cadavres, después de conocer a un periodista italiano especializado en el spaghetti, intentamos aproximarnos a ese feeling

H. Es algo totalmente inconsciente. Cuando estamos escribiendo el guion, tenemos en mente la imagen y el sonido que vendrán, y sin duda está impregnado de todas esas películas que amamos, pero no de una manera consciente…

B. No siempre. Por ejemplo, en el caso de El extraño color de las lágrimas de tu cuerpo, cuando el cuerpo explota como un vaso de cristal, remite al universo de Sergio Martino. Pero es un nuevo punto de vista; construir algo nuevo a partir de una inspiración que tanto nos sedujo al verla en su momento. Así que a veces sí es consciente y otras no.

H. Es como si fueran un punto de partida todas estas películas.

B. Algo, en definitiva, muy difícil de explicar. Porque para mucha gente nuestras películas parten de algo que ya se ha hecho, como el giallo, y sin embargo para otra gente resulta un concepto nuevo.

Les cadavres 02

Habéis hablado de giallo, wéstern, etc. Pero en vuestra última película he encontrado algo de Fernando Arrabal y el “Movimiento pánico”, también de Jodorowski e incluso de Buñuel. ¿Era algo consciente por vuestra parte?

B. Hay algo de surrealismo en esa combinación de dos mundos tan opuestos, como el encuentro entre Quelli che contano y Viva la muerte (1971, Fernando Arrabal) que comentas, que también es visible en nuestro proceso de escritura, de cara a conformar algo especial y único. Es un auténtico reto hacer confluir universos así de diferentes y encajarlo al mismo tiempo a través de nuestras dos visiones. Pero si lees el libro, en algún punto hay una deconstrucción, de la cual tomamos ventaja para elaborar esas partes más surrealistas u oníricas. No sé si hay algo de Buñuel aquí, pero, al menos en Amer, sí lo intentamos.

H. Ese surrealismo, si existe, sí puedo asegurarte que ha resultado inconsciente.

Aparte de utilizar la música, me parece que Laissez bronzer les cadavres bebe mucho de ¡Mátalo! (Cesare Canevari, 1970), y la puesta en escena tiene también bastante influencia del spaghetti wéstern, como habéis comentado. ¿Os planteáis hacer un wéstern en el futuro?

B. Cuando estuvimos en Canarias, el lugar nos generó la idea de hacer un wéstern ambientado allí. Puede que algún día llegue, pero veremos…

Roberto García-Ochoa Peces & José Luis Salvador Estébenez

Fotografías: Juan Mari Ripalda

Published in: on septiembre 13, 2018 at 6:21 am  Dejar un comentario  
Tags: , ,

Entrevista a Can Evrenol, director de “Housewife”

Baskin direct 01

En 2015, Can Evrol sorprendía a propios y extraños con su ópera prima, Baskin, traslación al formato largo de un cortometraje previo. El excelente sabor de boca dejado por el film convirtió al director turco en una de las principales promesas del cine fantástico, siendo incluso galardonado por el Festival de Cine Fantástico de Bilbao en su edición de 2016 con el premio FANTrobia, destinado a reconocer a una figura emergente dentro del género. Unas expectativas que en gran medida se han cumplido con su segundo largometraje, Housewife (2017), una consecuente prolongación de lo expuesto por Baskin, comenzando por una trama nuevamente centrada en las andanzas de una secta. En ella, Evrenol reafirma la deuda que a nivel formal mantiene con el cine de terror italiano de los ochenta en general, y con la obra durante el periodo de Lucio Fulci en particular, del que hereda su dinamitación de las convenciones narrativas y su gusto por el gore, sin menoscabo de otros referentes trasalpinos, caso de Dario Argento o Michele Soavi.

Dos años después de presentar en el certamenBaskin, Can Evrenol regresó al Festival de Sitges, donde Housewife compitió dentro de la sección “Panorama Fantàstic”.

housewife

Tras el excelente recibimiento con el que fue acogida tu ópera prima, ¿has sentido una mayor presión a la hora de elaborar esta tu segunda película?

En realidad no. Después de empezar a hacer Baskin estaba muy feliz, aunque por primera vez en mi vida, quizás por única vez en mi vida, pensé que tal vez no tendría la oportunidad de volver a rodar otra película nunca más. Tenía esa especie de sentimiento cuando la hacía: estoy corriendo un gran riesgo realizando esta película y puede que no pueda volver a hacerlo otra vez. Después, como Baskin fue un gran éxito, me sentía muy inspirado y envalentonado, por lo que tras correr aquel riesgo quería correr más riesgos, y que la siguiente película fuera más grande, más loca… Por lo que puede decirse que me dio valor.

El hecho de que Housewife haya sido rodado en inglés ¿es una forma de darle una mayor proyección internacional a la película?

No exactamente. Housewife es mi carta de amor a las películas italianas de terror de los setenta y los ochenta, y quería transmitir ese sentimiento kitsch. Las películas italianas de aquella época siempre eran habladas en inglés, no en italiano. Y lo hacían entremezclando diferentes acentos. Así que cuando estaba haciendo la película me dije: “Tengo actores con acentos distintos, ¿será un problema?” Y la respuesta es que no, porque en esta película es un elemento que viene heredado de los materiales en los que me he inspirando. Por otra parte, crecí viendo películas americanas y quería hacer una película en inglés. Era una idea loca, ¿sabes? ¿Conoces Mi novia es un zombie (Dellamorte, Dellamore, 1994)? Es como una película de Hollywood rodada en Italia, en lugar de en Norteamérica. Pues algo así es lo que yo quería hacer.

Baskin direct 05

¿Qué papel ha jugado esa búsqueda de diferentes acentos a la hora de confeccionar el reparto?

Al comenzar tenía una lista de actores estadounidenses en mente para el personaje de Bruce O’Hara, pero cuando conocí a David [Sakurai] descubrí que era la mejor opción para el papel, por lo que tuve claro que debía de ser para él. Para Holly, la protagonista, Clémentine [Poidatz] me pareció que tenía la cara correcta, me gustó su acento francés y, en definitiva, me pareció que era una buena elección dadas las características del personaje. Creo que el único gran problema que había era que la niña que interpreta a Holly de pequeña tenía acento inglés, por lo que se hacía raro que al crecer ese mismo personaje tuviera acento francés. Pero había otras muchas cosas en las que ambas se parecían, independientemente del acento con el que cada una de ellas hablara en inglés. Y dado que era el único modo en que podía hacerlo, era un riesgo que tenía que correr. Hay personas a las que no les gusta, pero creo que es algo que le va a la película; le da ese toque a película italiana de terror de los ochenta que pretendo.

Dentro de este pretendido homenaje al cine italiano de terror de los ochenta, en ciertas declaraciones has señalado que querías que Housewife fuera un tributo al cine de Dario Argento y Lucio Fulci. Sin menoscabo de ello, y dado que ya has mencionado a la obra de su director anteriormente, ¿se encontraba La secta (La setta, 1991) entre tus referentes? Lo digo porque tu película me ha recordado en algunos aspectos al film de Michele Soavi…

Ya me lo había comentado alguien después del pase de la película en el Retiro. Pero he de decir que no, no he visto La secta… aunque cuando vuelva a casa la veré. Además, me gusta Soavi por Mi novia es un zombi y El engendro del diablo (La chiesa, 1989). Pero lo que te puedo decir es que lo que yo quería hacer era una película como Safe (Safe, 1995), con Julianne Moore, o como Inferno (Inferno, 1980). Esa era mi motivación: como Inferno, como Mulholland Drive (Mulholland Drive, 2001), como Safe… Luego puede que la película no sea exactamente igual que estos títulos, pero esa era mi intención.

Baskin direct 07

Al igual que Baskin, Housewife está muy cuidada estéticamente, tanto a nivel visual como sonoro. ¿Hasta qué punto te involucras en el trabajo del director de fotografía o del compositor para conseguir los resultados que deseas?

Estoy muy involucrado, es casi como luchar por ello cada día. Trabajo con gente con mucho talento, pero que realmente no entienden lo que les pido. Digamos que es difícil para mí mostrarles las ideas que tengo, ya que este tipo de películas de terror kitsch a veces va en contra de sus instintos. “Seré malo, ¿pero no demasiado malo?“…

La música fue una excepción. Le mostré al compositor las bases y las referencias musicales que tenía, y le pregunté si podía hacerlo. Me respondió que sí, y la verdad es que fue muy rápido y muy creativo. Es más, entre las referencias que le di, una de mis favoritas era el tema central de El síndrome de Stendhal (La sindrome di Stendhal, 1996) compuesto por Ennio Morricone, y resulta que también era uno de sus temas favoritos. La verdad es que tuvimos una gran relación y existió una gran química entre ambos.

Siguiendo con los paralelismos con Baskin, el argumento de Housewife vuelve a pivotar en torno a una secta, tema este por otra parte bastante transitado por el cine de terror actual. ¿A qué crees que se debe este auge de la temática?

Es algo que asusta, asusta mucho. No sé por qué muchas otras películas están cogiendo este tema, aunque quizás tenga algo que ver con la situación política que vivimos en este momento, no lo sé. En mi caso, me fascinan los predicadores, ya sean cristianos, musulmanes, yoguis… cualquiera. Alguien predicando lo encuentro muy interesante. Y cuantas más locuras dicen, más interesantes me parecen. Porque aunque no tenga ningún sentido, la forma en que lo predican, acompañados de música y demás, es espeluznante. Da miedo; tienen poder, pero es un poder vacío.

Relacionándolo con Baskin y Housewife, en esta última durante la película alguien entra de repente, en este caso Bruce O’Hara, y comienza a predicar… Y a mí me parece muy interesante cómo arrastra la narrativa de la historia y ajusta los mecanismos de la atmósfera. También hay muchas cosas que no sé por qué las he metido y que se repiten en ambas películas, como un capullo floreciendo, un nacimiento y el que en un momento determinado el héroe atraviese unas escaleras yendo a parar donde se encuentra la secta, que primero quieren matarle pero luego le adoran. En Baskin es el policía y en Housewife es Holly. Pero no sé por qué meto estas cosas, ni de dónde me vienen. Simplemente las escribo y después cierro el cuaderno. Cuando lo vuelvo a abrir y lo releo, pienso: “Mmm, esta es mi psicología”.

Baskin direct 04

¿Y cómo reciben en un país tan complejo cultural, social y políticamente como Turquía tus películas, repletas de sexo, sangre y violencia?

Piensan que estoy loco… Cuando Baskin participó en Toronto en el TIFF esperaba que los delegados turcos que se encontraban en el festival la odiasen. Sin embargo, tras el pase alguien del Ministerio de Cultura turco se acercó y me dijo: “Eh, Can, estamos orgullos de ti“. “¿De verdad? ¿Has visto la película?“, le contesté. Cuando vendimos la película a Estados Unidos, ellos solo veían una película de terror, no veían más allá. Pero cuando se proyectó en cines turcos los fans del cine de terror lo vieron como otra cosa, no como cine de terror. Incluso, cuando lanzamos en DVD Baskin utilicé como reclamo en la portada uno de los comentarios que uno de estos espectadores hizo de la película: “No es terror. Es pornografía“. En Turquía las películas de terror son de corte religioso y no tienen ese punto rebelde, con ese Dios más grande que nosotros. Así que cuando ven algo así piensan “no es una película de terror, es una película loca”. Es como perciben Baskin, y será interesante ver cómo perciben Housewife.

Al hilo de lo que comentas, hace unos años sí que existía una cierta industria en tu país que fabricaba películas de género fantástico, pero no sé si ahora tú eres una especie de francotirador. ¿Cuál es la situación actual del cine fantástico turco?

En Turquía el terror es extranjero, el terror es de los Estados Unidos. Les gusta It, les gusta Saw, pero cuando llega el turno del terror turco… es horrible, porque la gente tiene prejuicios. Es más, muchos de mis amigos no han visto Baskin. Son mis amigos pero no han visto Baskin. Mucha gente la está viendo y descubriendo ahora. Me resulta interesante pensar en cómo Housewife encajará en todo esto, al estar planteada como una película norteamericana.

Según parece, actualmente te encuentras trabajando en un par de nuevos proyectos. Uno sería el de la secuela de Baskin y el otro es el de una película infantil. ¿Qué puedes adelantar de ellos?

Cuando el gobierno estaba tan feliz con Baskin, me dijeron que tenían financiación para una nueva película, pero en ese momento yo no quería hacer nada parecido a una película de terror. Un amigo tenía un corto, lo convertimos en guion, enviamos la solicitud y nos dieron el dinero… Es una película infantil, protagonizada por una niña nacida sin boca. Es como un cuento de hadas.

En cuanto a la secuela de Baskin, no tengo planes ahora mismo, pero lo deseo. Tengo una idea, aunque no el dinero. Pero sí que he participado en una nueva antología de los creadores de The ABCs of Dead llamada The Field Guide to Evil, compuesta por ocho cortos de ocho directores procedentes de ocho países. Mi segmento se titula A Demon of Childbirth[1]. La película ya está terminada, lista y llegará este año.

José Luis Salvador Estébenez

[1] Nota del autor: Finalmente el título de su segmento es Al Karisi, The Childbirth Djinn.

Traducción: E. G. Peñuelas

Fotografías: Juan Mari Ripalda

Published in: on agosto 10, 2018 at 5:37 am  Dejar un comentario  
Tags: , ,

Entrevista a Karl R. Hearne, director de “Touched”

Karl R. Hearne 02

Dentro de su Sección Oficial, la pasada edición del Festival de Cine Fantástico de Bilbao – FANT acogió la premier nacional de Touched, película que ha supuesto la ópera prima en el formato largo de Karl R. Hearne. En su debut, el director canadiense, que se desplazó hasta la capital vizcaína para acompañar la participación de su película, se descuelga con un film de corte minimalista y contornos indies a medio camino entre el drama psicológico, la historia de fantasmas y el thriller de investigación, en el que sigue las evoluciones de Gabriel, el maduro y solitario encargado de un edificio de apartamentos. Tras que una de sus inquilinas desaparezca sin dejar rastro, Gabriel comenzará a tener visiones en dicho apartamento de una niña con la que establecerá una particular relación, al tiempo que comienza a desentrañar el misterio de  la suerte corrida por su alquilada.

Basic RGB

Touched supone tu debut en el formato largo tras haber rodado varios cortometrajes. ¿Cómo se originó tu ópera prima?

Touched no nace solo de una imagen y de un lugar. Tiene que ver con la niña y con la relación que establece con el personaje de Gabriel. Ahí es donde verdaderamente se originó la idea. Si tuviera que referirme a una idea concreta, tal vez sería la de la escena final. La historia trata sobre una relación que en realidad no ha existido, lo que le acerca a una historia de fantasmas. Pero en este caso quería centrarme más en la tristeza que puede provocar una relación que en realidad no ha existido. Hay elementos de mi propia vida, cosas de las que he sido testigo y otras imaginarias.

Con todo esto escribí el guion y ganó un premio de guiones, lo que me ayudó de cara a levantar la película. Después fui a Telefilm Canada[1], normalmente esa es la labor de un productor, pero lo hice yo mismo y tuve la suerte de que lo aceptaran y me dijeran que me ayudarían a hacer el filme, pero no me dieron el dinero suficiente. El resto es dinero privado y yo mismo puse dinero también. En Estados Unidos un productor o un productor ejecutivo es aquel que trae el dinero para hacer la película. En Canadá un productor es el que coge esos proyectos y luego hace solicitudes al gobierno, así que para eso necesitas al productor, pero luego no te dan el dinero, no lo tienen, solo hacen las solicitudes. Así que yo me quise saltar ese paso y contar mi proyecto directamente, pero no es la forma habitual de hacerlo. Tuve suerte y lo aceptaron. También te puedo decir que producir tu propia película es una pesadilla.

La propuesta de Touched se enmarca, al menos en un principio, dentro de la proliferación de películas de fantasmas que se viene produciendo en los últimos años. ¿A qué crees que se debe el auge que está teniendo esta temática dentro del cine actual y qué es lo que te atraía personalmente de ella para utilizarla como punto de partida de tu película?

La verdad es que no sabía que hubiera tantas películas de fantasmas en estos años. No las he visto. Sí he oído cosas muy buenas de una de ellas, quizá sea una a la que te refieres: A Ghost Story. No la he visto aun, pero tengo ganas. Así que creo que no soy la persona idónea para contestarte a esta pregunta porque no conozco tantos ejemplos como tú. Me encantan las películas de fantasmas, pero no partí con esa idea en mente al hacer esta película, al menos en el sentido estricto. Para mí una película de fantasmas se puede definir de manera sencilla: alguien más tiene que ver al fantasma, cosa que no pasa en mi película, ya que podría estar simplemente en la imaginación del personaje que le ve. La película está hecha con la intención de que el espectador pueda decidir si realmente es una fantasma lo que se ve o una alucinación. Cuando he hablado con la gente tras los pases he notado que creen firmemente en cualquiera de las dos posibilidades, tanto que es una historia de fantasmas o un drama psicológico. Una vez hecha, está fuera de mi alcance y es la gente la que tiene que decidirlo, pero me parece interesante ver opiniones tan encontradas.

Karl R. Hearne 05

Karl y Juste Ezenarro, director de FANT, durante la rueda de prensa de “Touched” en el festival bilbaíno.

Como dices, la historia también es un drama psicológico e incluso puede verse como un thriller. ¿Tú cómo la definirías?

No creo que tenga un ritmo tan ágil para denominarlo thiller (risas). Nunca diría que es un thriller, ya que para mí tendría que tener más tensión y más sustos. Nunca quise que lo tuviera. Para mí es un filme pausado. Lo describiría como un misterio con fantasma que va de menos a más. Algo a medio camino entre un drama psicológico y una historia de fantasmas. Para definirlo diría que no es exactamente ninguna de las dos cosas, pero sí algo entre medias. Es complicado, porque a la gente que le gusta el cine de terror o el cine fantástico pueden sentir que es lenta o que no tienen un ritmo adecuado a su gusto, pero a otras personas que les gusta más el “cine arte”[2] pueden rechazarla precisamente, porque no suelen admitir los elementos fantásticos, ya que los consideran comerciales. Esto es algo que hice de manera consciente; si funciona o no lo tendréis que decidir vosotros. Yo he tratado de estar moviéndome en medio de estas dos ideas.

Aunque no sea una película de fantasmas propiamente dicha, lo cierto es que juegas un poco con la estructura típica de este tipo de historias. Mientras que lo habitual es que haya que descubrir el motivo por el que se aparece el fantasma, en Touched queda claro el por qué se aparece Caitlyn y cómo su presencia es solo fruto de la mente de Gabriel…

No estoy seguro de que sea como todos lo perciban, porque hay quien la ve realmente como un fantasma. Sin embargo, coincido contigo en lo de la estructura de las historias clásicas de este género. Creo que lo que descubres en este caso, y creo que eres más experto que yo en la materia, es que ves el fantasma pero no sabes qué ha pasado o por qué está allí. El protagonista trata de descubrir si es real o está en su mente. En una historia clásica tú tendrías un fantasma y descubrirías cómo fue su muerte… y entonces debe ser vengado. Yo creo que de alguna manera sigo ese esquema justo hasta el final. Cuando el fantasma es vengado, es liberado y la chica es libre… y en este caso podrías decir que también le libera a él en cierto modo.

Pero si lo ves como un drama psicológico, lo puedes interpretar como que el protagonista ve esa aparición, se convierte en una detective para entender qué ha pasado y entonces trata de hacer lo correcto yendo a la policía… y al ver que no toman medidas, se toma la justicia por su mano. Pero en este punto de la historia no sabemos cuánto de lo que vemos es verdad; por lo que sabemos puede que haya matado a un hombre inocente, aunque tengamos la sensación de que en realidad no lo era.

Karl R. Hearne 06

Cambiando de tema, dadas las características de la película, cimentada sobre un par de personajes, el proceso de casting se antoja fundamental…

A mí me encantan los castings, aunque siempre son dificilísimos. Especialmente en este, ya que como teníamos un presupuesto tan bajo nos limitaba muchísimo. Por ejemplo, para el personaje de Caitlyn comenzamos con un casting local, pero al no encontrar a ninguna actriz que nos convenciera para el papel nos vimos obligados a ampliar el círculo. Por suerte encontramos a Lola Flanery, que es una actriz maravillosa. Es alucinante. Cuando hicimos la película, aunque solo tenía unos once años, fue súper seria, venía con todo el texto estudiado e hizo sus propios ajustes al personaje. Hacía cosas que parecían imposibles para tener esa edad. Ahora ya tiene doce o trece años ya ha estado en muchas películas de Hollywood y series de televisión. Me atrevería a decir que dentro de quince o dieciséis años puede a llegar a ser una primera estrella mundial. La verdad es que estoy muy contento con el cast que he tenido. Ha sido genial trabajar con todos ellos.

¿Y cómo fue el trabajo con Hugh Thompson, sobre el que recae todo el peso de la historia con el personaje de Gabriel?

Es un tío muy interesante. Era boxeador profesional. Al parecer noqueó a Lennox Lewis, que ganó una medalla de oro en las olimpiadas en la categoría de peso pesado. Fue cuando los dos tenían en torno a dieciocho años, le noqueó en una pelea amateur. Puedes ver que tiene la nariz rota, se la han roto varias veces. Tiene unas manos enormes, los brazos le llegan a las rodillas, como un gorila, y suele decir que no encuentra camisas que le queden bien. Así que él viene de un pasado bastante duro, pero tiene bastante sensibilidad, como la de un artista. De primeras no sabía qué esperar de él, porque es bastante intenso y cuando alguna vez se enfadó conmigo tuve la sensación de que iba a pegarme (risas). No fue porque tuviéramos una discusión, sino más bien por la frustración de una escena que tuvimos que repetir una y otra vez. En realidad fue culpa mía, ya que trataba de encontrar la manera de que esa escena en concreto funcionase y en un momento sentí que iba a golpearme, pero en lugar de eso se marchó de la habitación. Fue un momento de bastante tensión, pero podemos decir que fue la excepción. Estuvo increíble. Un miembro del equipo de sonido que ha trabajado en más de cien películas le definió de una manera que me gustó, dijo de él que era “increíblemente preciso” y eso es algo que no todos los actores pueden hacer, usar la expresión exacta en el momento exacto.

Karl R. Hearne 07

Me gustaría que me hablaras del estilo visual de la película, en especial por el uso predominante de tonos azules cielo y amarillos claros en determinadas secuencias…

Me lo han preguntado algunas veces. La gente asume que con esta película íbamos a hacer algo muy oscuro y también que la chica iría haraposa y encadenada, como si hubiese sido maltratada. Parte de los tonos elegidos vienen de la concepción que tendría el protagonista de una niña, para mí  sería algo como el Cielo o un lugar donde no te pueden hacer daño,  algo que él imaginaría así. Hay algunas transiciones en la película, por ejemplo… Gabriel cambia en pequeñas cosas. Al comienzo, cuando le vemos en su rutina diaria, lleva unas camisas azules y al final tiene camisas más coloridas, como si fuese una mariposa saliendo del capullo. De modo similar, la paleta de colores de la película cambia de azul a amarillo. El azul es su color y el amarillo el de los dos juntos. Hay más razones. Para mí la concepción que él tendría de la habitación de una niña es dulce, pero a la vez no tiene mucho sentido, ese amarillo brillante y chillón… Si este fuese un drama psicológico y lo que él ve está creado por su mente, me gusta la idea de que esa sea la imaginación de alguien que nunca ha tenido un hijo y que no tiene ni idea de lo que eso significa. Así que eso sería lo que él se imagina que debe ser un cuarto de un niño, con color amarillo brillante y algunos juguetes. Pero eso también va cambiando a lo largo de la película según se van acercando los dos personajes. Además, como dije antes, va en contra de lo que la gente puede esperarse. Es más original que si fuese exactamente igual que en las otras películas de fantasmas.

Además de dirigir  y escribir el guion, también te has encargado de la producción y el montaje. ¿Este polifacetismo se debe a las estrecheces presupuestarias que has comentado o es una decisión plenamente consciente y buscada por tu parte para mantener el control sobre la película?

Es una buena pregunta, pero sencilla: fue el presupuesto. Por ello he tenido que desempeñar muchos trabajos en esta película: director, guionista, productor, montador e, incluso, hice escenas de especialista, simplemente porque no teníamos dinero para contratar a gente en esos puestos. Por ejemplo, me hubiese gustado contratar a un montador, pero no nos lo pudimos permitir. En resumidas cuentas, no fue decisión mía ni fue para tener más control… pero fue la manera más rápida para conseguir la financiación y, desde luego, no la más sencilla. Diría que ese fue el motivo. Si de mí dependiera, solo sería guionista y director… Quizás co-productor, pero no volvería a ser productor.

José Luis Salvador Estébenez

[1] Telefilm Canada es una empresa dependiente del gobierno canadiense que promueve la realización y financiación en el país norteamericano a través de sus diversos fondos y programas. La función de Telefilm es fomentar el éxito comercial, cultural e industrial de las producciones canadienses y estimular la demanda de esas producciones tanto en el hogar como en el extranjero. (Extraído de Wikipedia).

[2] Nota del traductor: El cine arte (también denominado cine art house) es un tipo de cine realizado por compañías, con frecuencia pequeñas, cuya línea de producción contrasta con las que tienen como objetivo la taquilla y el consumo masivo. El cine arte cuenta con una mayor libertad creativa que el cine convencional, y suele mostrar temas controvertidos o dramáticos o utilizar recursos narrativos o cinematográficos poco habituales e incluso de difícil comprensión. Con frecuencia, el término se utiliza como sinónimo de cine de autor, debido a que las películas se identifican por el sello que su director imprime en ellas. (Wikipedia).

Traducción: Tarik Amarouch García

Fotografías: Juan Mari Ripalda

Entrevista a Marc Martínez, dirtector de “Framed”

Framed 01

Es obvio cómo las redes sociales han modificado nuestra forma de relacionarnos y comunicarnos. La rapidez que brindan para interactuar con gente que se encuentra a kilómetros de distancia y su facilidad para hacer amigos (virtuales) con los que compartir aficiones comunes han influido de forma determinante en el triunfo de este tipo de plataformas. Sin embargo, su proliferación no ha estado exenta de aspectos oscuros. Cada vez son más los adictos que han hecho de su vida virtual la auténtica razón de ser de su existencia, demostrando una auténtica obsesión por conseguir una aprobación social de la que, quizás, carecen en su día a día, y que en algunos casos se ha unido a una evidente búsqueda de notoriedad. La necesidad de tener nuevos contenidos con los que mantener la atención de amigos y/o seguidores ha llegado así a límites difíciles de imaginar hace un tiempo. Uno de los ejemplos más extremos es el protagonizado en abril del año pasado por un individuo que retransmitió en directo cómo asesinaba a un anciano al azar y que saltó a las portadas de los principales medios. Lo preocupante del caso es que no se trata de un hecho aislado.

Esta mirada crítica hacia los extremos a los que puede conducir la obsesión por las redes sociales, unidos a las ansias de popularidad, conforman la base de Framed (2017), película que ha significado un debut por partida doble. Por un lado, de su director, Marc Martínez Jordán, quien, tras acumular galardones con sus cortos Timothy (2013) y Caradecaballo (2015), da el salto al formato largo con esta home invasion plagada de un macabro sentido del humor negro. Por otra parte, al suponer la puesta de largo de “Creatures of the Dark”, una nueva productora independiente ubicada en Barcelona de películas de terror de bajo presupuesto. Tras vivir su première mundial en la inauguración del Festival de Molins de Rei 2017, Framed formó parte de la Sección Oficial de la pasada edición de FANT, donde tuvimos la oportunidad de conversar con su director.

Framed-poster

Framed supone tu ópera prima en el formato largo. ¿Cuál es la evolución del proyecto?

Soy muy amigo de Àlex Maruny, el protagonista, y de Yuse Riera, el director de fotografía. Hablando, vimos que sería interesante una película que tratara este concepto de la viralidad. Pero en ese momento, 2014, no teníamos ni dinero ni nada. Hicimos un pequeño teaser, del que de hecho hay un fragmento en la película cuando se ve un ataque en un parking, pero la cosa se quedó ahí. En mayo de aquel año, en el Transilvania International Film Festival, conocía Marc Carreté, que estaba con su película Asmodexia (2014). Nos caímos bien y nos hicimos amigos. Un año después volví a quedar con él y me comentó que quería producir una película de bajo presupuesto, pero que no tenía ningún proyecto para hacerlo. Le conté mi idea, le envié un mail explicándole el concepto, le pasé un teaser poster que tenía desde hacía tiempo, y al cabo de los diez minutos me llamó y me dije: “Vamos a hacerlo”. Rodamos un teaser tráiler cuando aún no teníamos el guion desarrollado, y a partir de diciembre de 2015 comenzamos a escribir el guion. Y ya en abril de 2016 se desarrolló el rodaje.

Framed habla del mundo de las redes sociales, las ansias de notoriedad a toda costa y el morbo cada vez más presente en los medios. ¿Por qué elegiste precisamente el subgénero de las home invasion para tratar estos temas?

Cuando decidimos hablar de la viralidad nos dimos cuenta de que, por presupuesto y por las propias limitaciones del proyecto, era interesante hacer algo que fuera lo más cerrado posible. Así que, una vez tuvimos claros esos dos conceptos, la limitación del presupuesto y el tema de la viralidad, las home invasion era el mejor subgénero al que podíamos aplicar todo este tema de las redes sociales y demás, ya que, entre otras cosas, solo necesitábamos una sola localización que era una cosa. Fue un poco la forma de encajarlo todo.

El que hables del tema de la viralidad ¿guarda alguna relación con tu experiencia dentro del mundo publicitario?

(Risas) Realmente, no es que tenga una gran experiencia en el mundo publicitario con grandes marcas y demás. Es más, a pesar de mi corta experiencia, si me das a elegir no volvería a hacer publicidad nunca más. Pero sí que es verdad que vivimos en un mundo en el que todo está esponsorizado, a tal punto que a veces vemos marcas y no nos damos cuenta de que nos están intentando vender un producto. Es una locura. Es algo que quizás no se explica mucho en Framed, pero que hoy en día se da bastante. Escuchas una canción, por ejemplo, y te recuerda a un anuncio. Y cada día va a más.

Framed 05

Mac junto a Justo Ezenarro, director de FANT, durante la rueda de prensa de “Framed” en el festival bilbaíno.

Aunque los asaltantes de una home invasion utilicen máscaras puede verse como un cliché del estilo, en tu caso conecta con tus anteriores cortometrajes, ambos protagonizados por sendos encapuchados. ¿De dónde viene esa obsesión?

Pues no lo sé. Según el coguionista de Framed, es porque soy gay y aún no lo he aceptado. (Risas) Pero no lo sabría decir. Sí que hay un tema en mis cortos anteriores en los que el esconder el rostro es un proceso que puede aportar a un personaje o quitarle. En el caso de Caradecaballo lo que hice fue ponerle una máscara al protagonista porque creía que si la gente no le veía la cara se establecía una conexión empática con el personaje. Es lo que pasa en la animación. Tú ves un dibujo que representa a una persona, pero no es humano. Así que tienes que aportarles rasgos que le humanicen para crear esa conexión empática. Y en el caso de Timothy creo que pasó un poco lo contrario. En el momento en el que despersonalizas a una persona y no puedes ver su cara en ciertos momentos puede funcionar mejor. Juegas con la incógnita, con las expectativas. En este mi primer corto era un conejo que al final era una alucinación, aunque físicamente en el rodaje fuera una persona disfrazada de conejo. Y eso crea un misterio, crea una tensión, crea un interrogante. Y el uso de máscaras juega en estas dos direcciones. Al menos yo lo uso para eso.

A nivel visual, lo cierto es que Framed es bastante explícita en el uso de la violencia y el gore, creando momentos que pueden ser bastante incómodos para según qué espectadores…

Pues fíjate que cuando fuimos a montar la película le dije al director de foto que creía que había muy poca sangre; pensaba que teníamos que haber puesto más. Pero sí que es verdad que, cuando la gente empezó a ver la película, me decía que se nos había ido un poco la olla. Sin embargo, he de decir que era mucho más bestia y más loco, y al final se quedó lo que realmente funcionaba. Por eso me gusta ver la reacción de la gente, porque los del equipo estamos metidos en nuestro mundo, pero cuando ves la reacción del público es cuando te das cuenta de que quizás nos hayamos pasado un poco. Por ejemplo, en la première de la película en Molins de Rei hubo un espectador que se mareó y tuvo que salir de la proyección. En medio de la película alguien preguntó: “¿Hay un médico en la sala?” (risas). Y, claro, tú haces las películas para que las vean los espectadores, evidentemente, y si la gente tiene esas reacciones tan extremas hay que replantearse las cosas un poco. Así que quizás es cierto que haya demasiada violencia y en los siguientes proyectos nos tengamos que censurar un poco.

Framed 04

Aparte de su comentado discurso, la película tiene un claro componente de metaficción, representado por los momentos en el que el jefe de los asaltantes que interpreta Álex Murany se pone a dar instrucciones a sus víctimas de lo que deben de hacer mientras él les rueda. ¿Era algo buscado por tu parte?

La propia película es un poco el intento de un director de que los actores hagan lo que él quiere; de esa especie de tiranía. Sí que es verdad que, cuando acabamos de montar la película, vi que tenía un poco de este concepto metacinematográfico; es la historia de un tío que quiere dirigir la vida real de unas personas para montar su espectáculo. Es buenísimo, porque al final todo le sale mal, que es el resumen de todas las películas independientes cuando las acaban. Es una muy buena observación, porque la película tiene mucho de ello, aunque sea a través de cosas que han sido puestas un poco de forma inconsciente.

No obstante, pese a este grafismo de su puesta en escena, Framed está recorrida por un negrísimo sentido del humor. ¿Fue muy difícil encontrar un equilibrio entre ambas vertientes?

Es complicado, porque cuando rodábamos muchas de las cosas con las que la gente se ríe, la verdad es que no hacían ni puta gracia. Había momentos que a mí me parecían patéticos, y cuando pasamos la película en Molins de Rei la gente se reía a saco. Yo miraba al director de foto y le decía: “No entiendo al público, ni al cine, ni nada”.

En cuanto al equilibrio, sí que durante la primera media hora la película creo que es muy comedia, y los siguientes cuarenta o cincuenta minutos es muy gore, aunque haya cosas de comedia por en medio. Y conseguir el equilibrio entre esas dos vertientes fue complicado, aunque en el montaje se pudo calibrar un poco. Quitamos cosas que quizás hacían más gracia, pero que resultaban un poco anticlimáticas con la situación que se estaba desarrollando. Cuando escribimos el guion no se calculó muy bien, porque yo quería que fuera una comedia, pero también quería que hubiera terror. Y lo que es el concepto del miedo de una persona por un pasillo en el que de repente le puede saltar alguien no lo quería explotar todo el rato, sino que quería hacer secuencias en habitaciones en las que entra el malo y que el público se preguntara qué iba a pasar ahora. Y al final todo quedó muy loco, aunque lo hemos podido equilibrar bajo esta forma de medio comedia, medio terror y medio slasher que le va bastante bien. Si fuera más seria seguramente la película no funcionaría tanto.

En el mismo sentido, ¿cómo fue el trabajo con los actores, sobre todo teniendo en cuenta la locura general en la que se ven envueltos sus personajes?

Las situaciones eran muy disparatadas, pero como el rodaje era tan disparatado se produjo como un equilibrio perfecto, al punto de que llegó un momento en que resultaba normal que en un rodaje tan loco estuviésemos rodando eso.

Framed 10

Marc Martínez y el actor Daniel Horvath, que interpreta el papel de Maurice en “Framed”.

En la planificación visual de la película cobra una gran relevancia el uso de primeros planos. ¿Fue consecuencia de las limitaciones propias del rodaje o era una forma de acentuar la situación de encierro que viven los personajes?

Sí que es verdad que la localización que utilizábamos, aunque estaba bien, era muy delimitada, por lo que la utilización del plano cerrado vino un poco por esta restricción. No obstante, una vez que lo usamos nos dimos cuenta de que funcionaba mucho con el acting. Nos dimos cuenta de que era una película que se basaba en caras angustiadas, con Àlex Maruny poniendo caras superlocas, y había mucha cosas fueras de cuadro, por lo que los planos cerrados nos ayudaban. Así que al final decidimos que la película tuviera esa narrativa. Nos hubiera gustado usar encuadres más abiertos, pero al ser una película sobre las redes sociales, tan eléctrica en el sentido del montaje y la luz, también nos iba bien que el encuadre pareciera el de una foto de Instagram.

Aparte de dirigir y coescribir el guion junto a Jaume Cuspinera, te has encargado también del montaje. El que seas tú en primera persona el que se ocupe de este apartado ¿está directamente relacionado con la importancia que otorgas a este apartado dentro del conjunto de la película?

Sí, el montaje es un elemento básico. Parece una estupidez esto que estoy diciendo, pero en un proyecto tan loco como el nuestro, que se rodó en unas circunstancias que fueron complicadas dependiendo del momento, lo que hacía que el material fuera irregular, no por un tema de acting, sino porque a veces fallaban cosas, ya que tú tienes un guion y algo planteado en la cabeza, y a veces cuando colocas la cámara ves que eso no funciona, el montaje tenía que ser muy quirúrgico. Yo no soy el mejor montador del mundo, pero sí que disponía de todo el tiempo del mundo para estar veinticuatro horas al día, siete días a la semana para intentar montar y solucionar todo esos problemas. Por este motivo el montaje llevó bastantes meses, ya que, insisto, teníamos que darle mucha velocidad y mucho frenesí para que se entendiera la película, simular algunos efectos, potenciar otros aspectos, comprobar si ciertas cosas funcionaban o no… Por todo esto, en este proyecto el montaje era súperimportante.

Una curiosidad. El logotipo de Framed, la aplicación de retransmisión en directo que protagoniza la película, recuerda al del popular programa televisivo Gran hermano. ¿Simple coincidencia?

El diseño lo hizo un director de arte que es amigo mío y que me ayudó a hacer aquel primer teaser. Creo que, efectivamente, se inspiró en el concepto del ojo que observa, ya que es muy parecido.

Hablando de referencias, ¿el uso que haces de la Novena sinfonía de Beethoven es un guiño a La naranja mecánica (A Clockwork Orange, 1971), dada la similitud en cuanto al discurso?

Como soy muy flipado, mi idea era hacer una versión viral de La naranja mecánica, aunque luego la realidad sea muy diferente (risas). Sí que es verdad que mi idea era coger la idea de la ultraviolencia y juntarla con el tema de la viralidad. Aparte, a mí me gusta mucho La naranja mecánica en particular, y todo el cine de Kubrick en general, y quería darle como ese toque. Es un guiño que nos podemos permitir, y creo que funciona bastante bien en la secuencia final de la película. Además, me gustó el concepto de hacer un slasher con música clásica de por medio, que era una cosa que podía quedar interesante. No sabía cómo podía reaccionar el público, pero había que probar. También estaba aquello de que si la película iba mal durante el montaje, poniéndola música clásica parecía que se arreglaba (risas).

Framed 02

Dentro del equipo técnico con el que has contado para darle forma a Framed la mayoría son técnicos procedentes de la ESCAC, al igual que tú. ¿Supone una declaración de principios?

Sí. Lo mejor que hay en la ESCAC es sacar contactos de gente que quiere y está dispuesta a trabajar. Y a nivel técnico la ESCAC saca muy buenos profesionales, así que bienvenidos sean. También hubo gente de otras escuelas de Barcelona en la película, de todos modos. No es que sea un yihadista de la ESCAC, pero, además de la profesionalidad, en un proyecto como el nuestro también necesitaba que la gente le pusiera ganas.

En los últimos años es bastante habitual que las producciones independientes de género terrorífico en nuestro país sean rodadas en lengua inglesa en pos de una mayor proyección internacional. Sin embargo, en vuestro caso no es solo que Framed esté filmada en castellano, sino que además en todo momento recalcáis que la acción transcurre en España…

Nos salió así, básicamente. No me veía rodando en inglés, entre otras cosas porque era un follón muy grande: había que buscar actores que hablaran en inglés, traducir el guion… Es cierto que hay películas españolas que se ruedan en inglés, pero juntan a un actor de Londres, a otro de Australia, a otro estadounidense, y al final se produce una mezcla de acentos imposible. Antes de caer en esa trampa decidimos rodar la película en castellano. Y no nos avergonzamos por ello.

También está el cambio que se ha producido en la industria. Antes el mercado norteamericano era todo y ahora el mercado se ha expandido. Si en Estados Unidos una película no funciona no pasa nada, porque tienes cien países más que seguramente la querrán consumir. Y el tema del idioma se ha demostrado que no importa gracias a plataformas como Netflix, donde puedes ver una película tailandesa, coreana, japonesa o de cualquier otra parte del mundo. Da igual la procedencia. Sí que a los estadounidenses, por su propia cultura, les cuesta ver películas en otro idioma que no sea el inglés, pero creo que acabarán por acostumbrarse, entre otras cosas porque no les queda otra.

Aunque ahora mismo Framed se encuentra realizando el circuito de festivales, ¿cómo está el tema de su distribución comercial?

He de decir que de este tema no tenía ni idea y hasta hace relativamente poco tiempo ni siquiera conocía la figura del agente de ventas. Ahora mismo sí que Framed ha sido adquirida por una agente que nos lleva las ventas internacionales, y lo que es a nivel nacional se encarga el propio Marc Carreté. Tenemos varias propuestas, pero, como él dice, no hay prisa. Creemos que la exposición que nos dan los festivales puede ayudarnos a conseguir mejores condiciones. Hay que tener en cuenta que es un proyecto que sale de la nada, por lo que la gente nos ve como esos locos que han hecho una película en la que salen locos. Y como no tenemos ninguna productora conocida detrás, es un proceso bastante lento. Tenemos que construirnos poco a poco el caché para automáticamente colocarnos donde deberíamos estar.

Framed es la primera producción del nuevo sello “Creatures of the Dark”. Aunque sé que la persona indicada para pedírselo sería Marc Carreté, me gustaría que me explicaras más sobre el proyecto y por dónde pasan sus planes a corto y medio plazo…

La idea de crear una productora indie de terror ubicada en Barcelona nace de Marc Carreté. El objetivo inicial es dar la oportunidad a nuevos realizadores de dirigir su ópera prima dentro del ámbito del género, pero con total libertad creativa, ya que al tratarse de películas de bajo presupuesto el riesgo de que puedan ser un fracaso es mínimo, lo cual es de agradecer, ya que el que alguien te permita hacer una película como a ti te dé la gana es algo muy difícil que se dé en producciones más grandes, por no decir imposible. Y a partir de ahí crear una cantera de directores que cuenten con una película que puedan mostrar a los espectadores y avancen en su carrera. La idea siempre ha sido crear esa especie de rueda de hacer una película y con los beneficios obtenidos por esa rodar la siguiente. Tras Framed Marc ha dirigido la siguiente, After the Lethargy, que se estrena en el FANTASPOA. El objetivo es cada año anunciar al menos un proyecto y llevarlo a cabo, obviamente. Esa es la filosofía. También está que si, por ejemplo, yo ahora ruedo otra película, los condicionantes mejorarán, entendiendo que Framed funcionará, sacará beneficios, hará crecer a la productora y esta podrá invertir en proyectos más ambiciosos, etcétera, etcétera.

José Luis Salvador Estébenez

Fotografías: Juan Mari Ripalda

Published in: on julio 13, 2018 at 5:47 am  Dejar un comentario  
Tags: ,

Entrevista a Paul Urkijo, director de “Errementari” y premio FANTrobia 2018

Errementari 05

La vigésimo cuarta edición del Festival de Cine Fantástico de Bilbao entregó su tradicional premio FANTrobia al cineasta vitoriano Paul Urkijo. Con este galardón, destinado a reconocer a una figura emergente dentro del género fantástico, FANT reivindicó la figura de quien hoy por hoy es una de las más firmes promesas de nuestro cine fantástico. Una valoración que se sustenta a partir de lo ofrecido por su ópera prima, Errementari, vista también dentro del certamen vizcaíno en un pase especial. Basado en un cuento popular del folclore vasco, “Patxi el herrero”, se trata de un cuento de terror gótico que, entre sus muchos atributos, destaca por su extraordinaria factura visual y diseño de producción, máxime teniendo en cuenta sus limitaciones presupuestarias, erigiéndose con todo merecimiento en uno de los mejores exponentes de temática fantástica legados por nuestro cine la pasada temporada.

ERREMENTARI_CARTEL

¿Cuándo decides dedicarte al mundo del cine?

Creo que desde pequeño. Me encantaban las historietas, sobre todo de género fantástico, mi padre me leía muchos cuentos, los de los hermanos Grimm, de mitología y demás, y siempre he dibujado mucho. Quizás no sabía que quería hacer cine, pero me gustaba contar historias dibujando. De hecho, me metí a estudiar Bellas Artes e hice la carrera en un principio para hacer ilustración y arte conceptual. Pero allí descubrí que se podían contar historias con el audiovisual y decidí que esa era la herramienta con la que podía narrar mis historias, porque al final si yo dibujaba era para poder contar historias. Pero a mí me gustaba construir los personajes, aparte de diseñarlos. Además, desde pequeño había películas que me encantaban. Recuerdo, por ejemplo, que Jasón y los argonautas fue una película que desde siempre me marcó y me encantaba verla mil veces. Así que me di cuenta de que realmente el cine había sido parte de mi vida y que quería hacer cine.

Ya desde tu etapa como cortometrajista comenzaste a mezclar género fantástico con folclore. ¿De dónde te viene esta obsesión?

Creo que es una cosa que parte de la otra. Todas las historias tradicionales de transmisión oral, el folclore y la mitología, están llenos de criaturas y situaciones fantásticas. Y el género fantástico parte de ahí. Las primeras películas de Méliès, el Nosferatu de Murnau o Haxan, la brujería a través de los tiempos se basan en el folclore, en creencias paganas, en mitologías como puede ser la cristiana. Realmente el fantástico es uno de los géneros más antiguos, si no el más antiguo de la humanidad, porque cuando los antiguos contaban historias alrededor del fuego o pintaban animales en las cuevas, realmente estaban hablando de sus dioses; no estaban hablando de una realidad tangible, sino espiritual.

¿Por qué decidiste, precisamente, adaptar el cuento popular “Patxi el herrero” para dar forma a tu ópera prima?

Era uno de mis cuentos favoritos de niño. Me hacía mucha gracia cómo el herrero puteaba a los demonios y estos eran las víctimas. Por eso los demonios me caían bien y visualmente me gustaban mucho esos demonios rojos, con cuernos y cola, siguiendo la imagen tradicional. Con el tiempo, cuando iba pensando en ideas para hacer cortometrajes y futuros largometrajes, vi que el cuento tenía ciertos elementos que, desarrollándolos, podían ser muy chulos para hacer una película de género fantástico gótico con un punto también de humor sarcástico y satírico. Al fin y al cabo, es un cuento sobre un herrero tan malvado que hasta los propios demonios del infierno lo temen, por lo cabe preguntarse: ¿qué se le pasa a ese herrero por la cabeza? ¿Por qué es tan malvado? ¿Qué piensan los demonios de su trabajo y de que este señor no les deje llevarlo a cabo? Añadí más personajes, lo situé en una época histórica, que fue el siglo XIX, ya que el cuento en sí es muy cortito y no está ubicado en ninguna época en concreto, y con eso tiré adelante.

Errementari 06

Paul y el actor Eneko Sagardoy, que interpreta al demonio Sartael, durante la presentación del pase de “Errementari” en FANT.

Errementari visita muchos lugares comunes del cine gótico, sobre todo de las películas de la Hammer y la Universal. ¿Es algo que surge inconsciente, consecuencia de tus propios referentes?

Al principio es inconsciente, pero luego te das cuenta de que son elementos y momentos o escenas de ciertas películas. Los aldeanos con las antorchas es El doctor Frankenstein; la bestia encerrada e incomprendida es La bella y la bestia; y hay otras muchas referencias en este sentido. Al final todos somos parte de una cadena de transmisión y somos producto de lo que consumimos. Yo no niego mis referencias. Voy escribiendo, me doy cuenta de las cosas y lo que hago es explotar eso, precisamente. Aunque, como digo, al principio no te das cuenta. Es un proceso de ir hacia delante y hacia atrás revisitando cosas. La originalidad no existe; como decía antes, al final somos producto de lo que hemos mamado.

Y, en general, ¿cuáles son las referencias que has manejado?

Por un lado todo el cine expresionista, como Nosferatu o Caligari. Luego las películas de la Hammer y de Roger Corman, que es horror gótico pero también tiene un punto como teatral; Mario Bava a nivel del uso de los colores creo que también me ha influido. Y a nivel de películas de monstruos es inevitable pensar en Legend, en las películas con criaturas por stop-motion, Dentro del laberinto o Cristal oscuro y, en general, ese tipo de cine que a mí me gustaba mucho que tiene que ver con el uso de animatrónicos. Sin dejar a Jim Henson, en concreto quizás la influencia más fuerte sea la serie El cuentacuentos. De hecho, ha habido gente que me ha dicho que Errementari parece un episodio perdido vasco de El cuentacuentos. A mí era una serie que me chiflaba de crío por toda su atmósfera, por los recursos teatrales que tiene, por esos monstruos que son marionetas, y creo que Errementari bebe mucho de eso.

¿Junto a estos títulos que te han influido se encuentra La noche del demonio? Lo digo porque el diseño del demonio gigante de tu película me recuerda mucho al que aparece en el prólogo de la película de Jacques Tourneur…

La noche del demonio es una película que me encanta. Y quizás sí que la apariencia de su demonio recuerda a alguno de los que aparecen en la mía, la verdad. No lo había pensado nunca.

Errementari 02

Según parece, levantar el proyecto de Errementari te ha llevado siete años. ¿Cómo fue el proceso?

Muy duro, pero al final con ilusión lo saqué adelante. Al principio escribí el guion y fui desarrollando todo el aspecto visual de la película, para lo que confeccioné un libro de arte conceptual como los que me suelo comprar, ya que disfruto mucho con todo ese proceso creativo de las películas y espero que no muy tarde pueda salir a la venta el que yo hice para Errementari. Fui construyendo la película poco a poco, fui consiguiendo ayudas, me tuve que enfrentar a muchos noes de productoras, pero vi que podía conseguirlo. Fue una carrera de fondo, hasta que de repente me encontré con que íbamos a rodar. El rodaje fue demencial. Fueron siete semanas cuando necesitábamos más tiempo, pero conseguimos sacarlo adelante, y hacer la película tal y como yo quería.

La monté en un par de meses y dado que queríamos estrenar en Sitges, ya que al ser una película de temática fantástica pensábamos que era lo mejor, engrasamos la máquina para poder llegar y lo hicimos como pudimos. La película estaba sin acabar, la banda sonora estaba sin orquestar, ya que eran samplers, y había muchos efectos digitales que estaban sin terminar. Las proyecciones de la película en Sitges y San Sebastián fueron con esta copia. A partir de ahí tuvimos un par de meses de mejoras de los efectos especiales, sobre todo en la parte final que transcurre en el infierno, la banda sonora se acabó y todas las copias que se han visto desde entonces han sido de la versión final.

Según creo, Álex de la Iglesia jugó un papel relevante para que la película llegara a buen puerto…

Realmente nosotros teníamos el presupuesto para rodar la película, pero no para la post-producción, aunque teníamos previsión de conseguir el dinero necesario. Hacer cine es este país es muy complicado y esto funciona así; es como un tren al que tienes que ir poniendo las vías según va avanzando. Justo después de rodar fue cuando entró Álex de la Iglesia, que fue quien consiguió el dinero para que pudiéramos tener una post-producción mejor.

¿Te fue difícil conseguir que la película se rodara en euskera, encima en un dialecto perdido, dado lo poco comercial que podía ser?

Sí. Hubo muchísima gente con la que hablé que me decía de primeras que por qué no la rodábamos en castellano y metíamos a actores famosos, o incluso en inglés y metíamos a actores todavía más famosos y así conseguíamos más dinero con el que podría hacer la película más cómodamente en un plató y como a mí me diera la gana. Por un lado, no lo veía, porque el cuento es en euskera y como me ha llegado a mí le tenía que llegar al público. Era parte de esa cadena de tradición oral. Es un cuento que se registró a comienzos del siglo XX, en 1903, por un cura que se llamaba Barandiarán y que se dedicó a recopilar toda la mitología del País Vasco. Luego, en los ochenta, a mí me llegó en forma de cuento, después yo he hecho una adaptación y quizás más adelante pueda venir otra persona que haga su adaptación, si es que le inspira a ello. Pero el conducto es el euskera, es el idioma. Y yo creo también que parte de la identidad del cuento, de los propios personajes, que también es muy vasca. Y quería mantener eso, porque para mí era muy importante. Así que tuve que decir que no a esas propuestas. También es verdad que no me apetecía hacer una cosa tan grande. Estaba muy a gusto en el tamaño que tenía la película y me daba miedo que, de repente, entrara un elefante como en una cacharrería y lo destrozara todo. Prefería tenerlo controlado y tal y como yo lo tenía en la cabeza, que era en euskera, y hacer una cosa más pequeña y bonita.

Errementari 04

Uno de los aspectos que más destacan de la película es su elaborada factura y diseño visual. ¿Cómo la trabajaste?

Siempre que escribo voy desarrollando el aspecto visual de la película. Cuando se me ocurre una película todo suele partir de una imagen, de una situación. Y esa situación ya tiene una textura, unos colores. Como yo tenía claro que Errementari debía de ser una película de horror gótico, enseguida me vino la idea de esa atmósfera neblinosa e invernal. Y dado que hablábamos de un herrero, su herrería debía ser recargada, para que la propia imagen de la herrería fuera una metáfora del alma atormentada del herrero, llena de hierros retorcidos y pinchos. Incluso antes de terminar el guion yo ya tenía hecho el libro de arte conceptual de la película. Tanto es así que conseguimos el dinero necesario para rodar gracias a tener este trabajo visual hecho, ya que nos permitió mostrar cómo iba a ser la película a los productores. Fue algo que tenía bastante cerrado antes de rodar, como digo, aunque eso no quita para que en ocasiones me tuviera que adaptar a las posibilidades de una determinada localización.

Con todo ese trabajo ya hecho, hablé con los diferentes departamentos, caso de la fotografía, que tenía muy claro que tenía que tener mucha contraluz, mucha sombra proyectada y todo ese toque expresionista, sobre todo para dar a la película el tono de un cuento contado alrededor de una hoguera. La directora de arte es mi hermana Izaskun, y ella fue quien se dedicó a aplicar todo ese mundo que yo había plasmado en mis dibujos a las localizaciones y a todos los espacios que aparecen en pantalla para darle el aire barroco y opresivo que yo buscaba. Sobre todo quería que fuera como un cuento muy barroco, muy recargado y gótico. Es un proceso con el que disfruto mucho, porque como soy ilustrador siempre estoy dibujando cositas, buscando texturas y colores.

Como cuento que es, Errementari tiene también una moraleja. En los diálogos de la película está muy presente la figura del infierno y hay una evidente equiparación entre los personajes de la niña y el herrero, dos seres solitarios que, por distintos motivos, están marginados de la sociedad…

Yo, por lo menos cuando escribo, primero se me ocurre una situación y unos personajes que me parecen potentes, y luego me pregunto por qué me parecen potentes y qué tienen en común. A partir de ahí trabajo sobre ese concepto en común para darle más redondez a la película. Y para mí en este caso ese concepto es el infierno de tormento personal. ¿Qué es el infierno? ¿Es un lugar al que la mitología cristiana dice que vas si eres malo o es un estado psicológico en el que si tú no te personas a ti mismo vas a estar? Todos cometemos errores o vivimos situaciones tormentosas, que en el caso de la niña es a causa de que la digan que su madre ha ido al infierno, lo que la convierte en una paria, y en el del herrero es por un pasado que hace que viva en su propio infierno que es la herrería y su soledad. Y por otro lado está el demonio, que viene del infierno, pero que su verdadero infierno es no poder hacer su trabajo y llegar a la conclusión de que ni siquiera le gusta su trabajo porque odia a las personas. Y las personas que van al infierno es porque realmente necesitan ser castigadas por sus propias creencias. “Me he portado mal y necesito ser castigado”. Durante el final de la película hay un momento en el que las puertas del infierno se están cerrando y las almas entran corriendo, porque como no han sido suficientemente maduros para personarse sus errores en vida, ya que la sociedad no nos educa para enfrentarnos a nuestros propios infiernos, tiran de la religión, que es la que nos dice que cuando todo se acabe ya ajustaremos cuentas, por lo que en vida no se ajustan. No sé si más que una moraleja es una reflexión sobre que todos tenemos nuestros infiernos personales a los que nos tenemos que enfrentar y que muchas veces las personas que tenemos a nuestro alrededor arrastran infiernos parecidos, aunque parezcan que son tu peor enemigo, como puede ser un demonio, que es el arquetipo del mal. Y si hablas con otras personas que tienen tus mismos problemas, que en la película es el trío que forman el demonio, la niña y el herrero, puedes escapar de ese infierno de alguna manera. De hecho, el que el herrero entre al final en el infierno es una especie de redención, ya que se está enfrentando a su propio drama. El cuento en realidad termina con que el herrero, como no le dejan entrar en el infierno, se cuela en el cielo. Y para mí el happy ending del personaje es que entrara al infierno, puesto que es el lugar al que no quiere ir porque es incapaz de enfrentarse a su propio infierno.

En contraste con lo que comentas, los representantes de la sociedad que aparecen en la película no salen muy bien parados, ya sea el cura o ese enviado del gobierno que es directamente un demonio…

Son unos personajes que, quizás el malo no tanto, pero sí el cura, tienen sus sombras y sus luces. El cura es parte de la estructura de un sistema que vive, precisamente, del miedo al infierno mitológico y demás. Y el personaje que viene de la diputación es la estructura legal, la estructura del trabajo. Y para mí esas estructuras también son infiernos o situaciones que te pueden generar algo bueno o algo malo. Tú, si no estás contento con tu trabajo lo que tienes que hacer es enfrentarte a ello y dejar ese trabajo si es que puedes, porque muchas veces no podemos y ese es otro infierno. Entonces, estos dos personajes representan un poco las jaulas del sistema que nos hacen no darnos cuenta de que tenemos que centrarnos en ser valientes y salir de esos infiernos personales.

Errementari ganó el premio del público en la Semana de Donosti, ahora FANT te entrega su galardón honorífico FANTrobia. ¿Cómo valoras que con tu primera película estés generando tantos reconocimientos? ¿No te asusta de algún modo por el plus de presión que puede suponer de cara al futuro?

Es bueno, y que me den un premio como el FANTrobia para mí es una auténtica pasada. Lo que me asustaría es que no tuviera ningún tipo de repercusión y me tuviera que dedicar a otra cosa. La verdad es que es una gozada ver que tanto la crítica especializada, los festivales y el público conectan tan bien con la película. Eso te empuja de alguna manera a estar decidido a hacer la segunda película, que muchas veces dicen que es la más difícil. Es algo que he oído muchas veces y sí que me da miedo. Así que ver estas reacciones a uno le llenan de ilusión y de fuerza para enfrentarse a lo siguiente. Me dan un impulso para seguir trabajando más y mejor.

José Luis Salvador Estébenez

Fotografías: Juan Mari Ripalda

Published in: on julio 6, 2018 at 5:41 am  Dejar un comentario  
Tags: ,

Entrevista a Marcelo Schapces, director de “Necronomicón”

marcelo schapces 01

Casualidad o tendencia del género, la programación de la pasada edición de FANT ofrecería una perceptible presencia de títulos influenciados, en mayor o menor medida, por la literatura y los mundos de H. P. Lovecraft. The Endless (2017) o Housewife (2017) son dos ejemplos de una vertiente cuyo exponente más claro estaría en la película argentina Necronomicón (2018), dirigida por el habitualmente productor Marcelo Schapces y que competiría dentro de la sección “Panorama Fantástico”.

Con ella, Schapces culmina un viejo sueño de juventud. Tomando como base la idea de Lovecraft de situar uno de los ejemplares del Necronomicón en la Biblioteca Nacional de Buenos Aires, junto con la leyenda urbana que sostiene que el propio Jorge Luis Borges habría catalogado el manuscrito durante sus tiempos de director de la institución, la película narra la búsqueda por parte de un bibliotecario de una copia del libro maldito en un Buenos Aires pre-apocalíptico. A lo atractivo del punto de partida de este canto de amor al género fantástico, plagado además de numerosos guiños a los aficionados, se le une el hecho de tratarse del último proyecto en el que trabajaría Federico Luppi antes de su fallecimiento a finales de octubre del pasado año.

poster necronomicon

Tras una larga trayectoria enfocada principalmente a labores de producción, ¿qué te lleva a ponerte al frente de la realización de una película de terror?

Los deseos de la infancia, básicamente. Yo amo el género, la literatura de terror y fantástica, soy muy fan del cine de terror, del cómic y de todo este mundo. Toda la vida lo he sido y nunca he dejado de serlo desde chico. Aún hoy sigo comprando libros y revistas del género y continúo leyendo.

¿Y por qué precisamente te has inspirado la literatura de Lovecraft para dar forma al film?

La verdad es que Lovecraft me voló la cabeza, como decimos nosotros allá. Hay historias que las he vuelto a leer en diferentes periodos, y ahora, cuando preparaba la película, y me siguen produciendo miedo, como puede ser “El que susurraba en las tinieblas”. Es de las pocas lecturas que producen realmente miedo, más allá de ese barroquismo que tiene Lovecraft al escribir y demás. Me pareció que llegó el tiempo en el que había que tomar todo esto que estaba latente dese hace tanto tiempo, sobre todo el hecho de que Lovecraft nos dejara como legado la existencia de un Necronomicón en Buenos Aires. Habiendo tanto cómic y literatura fantástica argentina que ha tratado a Lovecraft, nunca se había tomado como eje esto, cosa que es rara. El que haya un Necronomicón en Buenos Aires es como para hacer algo, como para averiguar dónde está. Entonces nos dimos a la tarea con Luciano Saracino, guionista de historietas, y Ricardo Romero, novelista, ambos también muy fans del género, para contar esta historia, que para nosotros es la historia de que es lo que sucedió con el Necronomicón en Buenos Aires.

Como dices, aunque la película parte de una historia tuya, el guion ha corrido por cuenta de Luciano Saracino y Ricardo Romero. ¿Por qué decidiste delegar su escritura?

Quería despegarme un poco para dirigir, aparte de que creo que la tarea en cine en conjunto se hace mejor con los aportes de otros. También quería que hubiese una mirada más joven sobre la historia que iba a contar, y los dos guionistas tienen más o menos quince o veinte años menos que yo, por lo que servía para que hubiera una mirada transgeneracional que le aportara otra frescura, y que incluso a mí me permitiera trabajar más libremente a la hora de hacer la puesta en escena.

Marcelo Schapces 3

La actriz María Laura Cali, que interpreta el personaje de Judith, y Marcelo Schapces durante la presentación del pase de “Necronomicón” en FANT, junto a Justo Ezenarro, director del certamen.

Sobre la obra de Lovecraft siempre se ha dicho que es muy difícil de trasladar al cine, como lo demuestran las muchas películas que lo han intentado hasta la fecha y han fracasado en el intento. ¿Cómo te las has apañado para trabajar en un medio tan eminentemente visual como es el cine para tratar un terror basado en lo que no se ve, en lo indescriptible, en lo imperceptible?

Básicamente, haciendo una película literaria. Yo sé que mi película es literaria. Algunos lo pueden tomar como un demérito, y han hecho críticas sobre eso, pero a mí la palabra me parece impresionante, y creo que las películas que quieren texto cuando lo merecen son fantásticas. No tenía miedo de que fuera una película literaria, y por ese lado lo hemos centrado con mucha tranquilidad. Yo me siento cómodo en ese universo, aunque no nos basáramos realmente en una historia de Lovecraft. En general, las películas que tratan de adaptar los relatos de Lovecraft son las que fallan, y aquellas que de algún modo homenajean el universo lovecraftiano son las que mejor funcionan. Tenemos el caso de la serie True Detective, que en principio es un thriller policial. Sin embargo, le ponen monstruos innombrables de una ciudad mítica llamada Carcosa y eso ya pone a la serie en otra dimensión, sin que tenga que explicar demasiado; yo creo que al contrario.

Por eso me gustan estas citas, son como disparadores. A quien le ha gustado, quien se ha sentido un poco atrapado, va a tomar estos nombres y va a empezar a buscar de dónde proceden. Hoy en día con los móviles es algo bastante fácil: buscas en google y te aparece una serie de resultados. Pero en mi generación nos resultaba mucho más difícil. Teníamos que buscar en bibliotecas, recordar los nombres del panteón de dioses tan particular de Lovecraft y recurrir a ese libro maravilloso que publicó Editorial Alianza en los setenta que fue Los mitos de Cthulhu, donde al final se incluía una cantidad de bibliografía que nos servía para mirar cuáles de aquellos libros estaban en castellano para buscarlos en las librerías. Era algo más complejo, pero tenía su encanto. Y la película trata de recrear ese encanto, y para mí ahí es donde está su gracia. Quien lo sepa ver, quien se encante un poquito con todo esto, me parece que va a disfrutar la película y yo habré conseguido mi propósito.

No obstante, aparte de Lovecraft, en Necronomicón hay también mucho Poe, mucho Borges e incluso referencias a Narciso Ibáñez Menta…

A mí me encantan las películas con guiños. Stephen King lo hace mucho cuando escribe, y Carpenter y Wes Craven lo hacían cuando filmaban. Creo que el género tiene una tradición y, como dijo Buñuel, todo lo que no es tradición es plagio. Por lo tanto, vamos referenciándonos en la cantidad de cosas que hemos visto, leído y conocido, y tratamos de transformarlas un poco. Y, personalmente, en este tipo de películas a mí me gusta hacer evidentes estas citas; algunas serán más notorias, otras menos, parte del público pasará de largo de ellas y otros se detendrán y les generará más empatía. Son como pequeñas pistas de mis señas de identidad que personalmente necesitaba que estuvieran en una película como esta.

Hablando de influencias, ciertos aspectos del film me han recordado a la adaptación de La novena puerta / The Ninth Gate / La neuvième porte (1999) que realizara Roman Polanski. ¿Tenías esta película en mente?

De alguna manera sí. Polanski tiene algo que a mí me gusta mucho, que es cierto humor combinado con una vertiente siniestra, que es muy de los polacos. Y sí que hay algo de La novena puerta porque, como en ella, la historia gira en torno a los libros, obviamente, y a la búsqueda de uno de ellos en concreto. Pero más que La novena puerta tuve presente En la boca del miedo de Carpenter, que para mí es la mejor aproximación al universo de Lovecraft que hay, más allá de que no esté basado en ningún relato suyo en particular. Sobre todo porque, si bien Johnny Depp me gusta y me divierte en la película de Polanski, Sam Neill me parece fascinante.

Con Diego Velázquez, el protagonista, también trabajamos su papel fijándonos en el personaje de El protegido (Unbreakable, 2000) de Shyamalan. Era esa idea del hombre demasiado común que se va transformando en algo especial. Y, aparte de todo esto, siempre que puedo, y más en una película como esta, tengo en mente a Buñuel, que es el cénit del cénit absoluto. Es inclasificable y no hay forma de imitarlo, por lo que es una influencia que está por fuera. Y otra referencia que siempre tuve también presente fue La posesión (Possession, 1981) de Andrzej Zulawski, que es una película muy extraña, bastante inclasificable, pero que a mí me resulta tremendamente fascinante la tensión que tiene por el modo en el que está filmada y que, curiosamente, también está protagonizada por Sam Neill, que es un actor que reconozco que me gusta mucho.

marcelo schapces 03

En cuanto al elenco interpretativo, me gustaría que me hablaras de la participación de Federico Luppi en el proyecto…

Fui un gran amigo de Federico en sus últimos cinco años de vida. Él no quería hacer esta película porque estaba muy deteriorado y muy enojado con la vida y con el mundo, pero le fui convenciendo de a poco durante dos años largos y finalmente lo conseguí. Hicimos pruebas de prostéticos, vestuario y demás, hicimos ensayos e incluso llegamos a filmar cosas que están en la película. Sin embargo, la noche previa al día en el que debía de hacer las escenas con texto de la película, le internaron de urgencias y así estuvo varios meses. Nosotros siempre teníamos la esperanza de que pudiera salir, así que hablamos con él y nos sugirió que hiciéramos una versión digitalizada de su personaje. Fuimos por ese camino siempre con la esperanza de que él se pusiera bien, pero siete meses después de comenzar la película Federico falleció. Para mí se convirtió en una obligación que Federico estuviera en la película, porque personalmente considero que es su último trabajo en un film. Así que su personaje fue recreado y reconstruido de la mejor manera que pudimos, porque yo no quise llamar a otro actor para que lo supliera, ya que me era imposible hacerlo. Y Federico está en el cast de la película porque, para bien o para mal, forma parte de ella. Fue algo muy, muy duro rodar y hacer la post-producción de la película con esta sensación. Me hubiese gustado que Federico hubiera estado realmente todo el tiempo en la película y pudiese haberla visto.

¿La ausencia de Luppi trastocó de algún modo el planteamiento que tenías inicialmente previsto para la película y/o su personaje de Dieter?

Sí, perdimos cosas. Originalmente había un prólogo con el personaje de Dieter y el otro monje que aparece en la película. Se ambientaba cuatrocientos años antes, y en él el personaje de Dieter asesinaba a este monje y tomaba el libro para ocultarlo. De ahí saltaba la historia al Buenos Aires actual. No lo pudimos filmar y pasamos a hacer esta situación en dibujos animados 2D con un estilo un poco manga, pero cuando lo vi puesto en la película sentí que no tenía mucho que ver con el resto, por lo que lo quitamos. Si hubiese estado Federico habría estado este prólogo y las escenas en las que aparece su personaje hubiesen tenido un poco más de desarrollo, inclusive. Pero bueno, la vida en el cine es así.

Por cierto, me ha parecido detectar que eres tú el que dobla al personaje de Federico…

Sí, soy yo el que lo dobla. ¿Por qué? Porque hasta el último momento, como decía antes, estuvimos esperándole aunque fuera para que pusiera la voz. Aguardamos hasta el final, y cuando ya Luppi falleció probé con dos actores diferentes, pero la entonación resultaba pomposa y no conseguía dar el tono que yo buscaba. Entonces hice yo la prueba con algo añadido en la post-producción de sonido y di con ello. Yo sabía cómo debía de sonar la voz del personaje y me fue más fácil hacerlo a mí, o al menos eso pensaba, y así quedó.

Uno de los aspectos más llamativos de la película se encuentra en su ambientación en un Buenos Aires ominoso. ¿Cómo trabajaste este apartado y, en general, a la creación de atmósferas, tan importante en un film de estas características?

A partir de que Lovecraft había escrito sobre un Necronomicón en Buenos Aires, el hecho de que hiciéramos una película lovecraftiana en Buenos Aires no era caprichoso; era genuino. Entonces, Buenos Aires tenía que ser un personaje más de la película. Pero yo quería que fuese una Buenos Aires un poco distópica. La Buenos Aires de pasado mañana, pero en plan gótico. Para ello utilizamos algunos de los edificios más emblemáticos de algunas de las calles más europeas de Buenos Aires, y sobre eso se trabajó en la post-producción digital para crear una Buenos Aires que no es tal, pero que tuviese un aire a una Buenos Aires gótica.

Por otro lado, yo quería que lloviese. Me había quedado con la imagen de la película de David Fincher Seven (Se7en, 1995) en la que llueve permanentemente en un Chicago corroído. Y yo quería trasladar esa imagen para mostrar una Buenos Aires corroída, un poco también como en Dark City (Dark City, 1998), que es esta cosa de la ciudad como corroída por el tiempo. Además, la lluvia arruina los libros. También tiene que ver con algo que ocurre ahora: hace quince años en Buenos Aires llovía la mitad de lo que lo hace hoy por el cambio climático y quise exagerar un poco eso haciendo que lloviera todo el tiempo, que es una cosa molesta y que nos pone pringosos. Y de ahí cogimos la cosa de crear una atmósfera muy tormentosa, muy húmeda, que tiene ese tono como pre-apocalíptico.

Marcelo Schapces 4

Necronomicón ha sido estrenada en cines en Argentina el pasado mes de marzo. ¿Qué recibimiento ha tenido y cómo se ha tomado el público local que una historia como la que propones trascurra en las propias calles de la capital del país?

Existe un distanciamiento. Hay una cosa como demasiado colonial que en los últimos veinte años ha vuelto a recrudecer, también por la estrategia que hace Hollywood de estrenar cada semana una superproducción diferente. Ellos tienen la suerte de tener entre DC y Marvel más de ciento cuarenta superhéroes conocidos, por lo que tienen para hacer películas por el resto de los tiempos, cosa que igual a mí me gusta, porque yo crecí con estos personajes y me encantan los superhéroes. Pero esto hace que al público le cueste acercarse al producto local. Yo creo que la gente en Argentina se enteró muy poco que It (It, 2017) estaba dirigida por un argentino residente en Barcelona. Creo que si lo hubieran sabido habrían ido menos al cine por esa mentalidad de que “si es de aquí no será bueno”. Por suerte es algo que está cambiando, ya que la verdad es que en los últimos tiempos cada vez se están haciendo más películas de terror en Argentina, y eso ha ayudado a cambiar esta visión, aunque siga existiendo un abismo entre el público que va a ver las películas de terror norteamericano, cuales sean, y el público que va a ver las películas de terror argentinas. Pero ya digo que poco a poco va cambiando y uno aporta para que siga cambiando y no haya diferenciaciones entre películas de terror argentinas y películas de terror norteamericanas. No. Son todas películas de género y están todas en la misma batea, no están en una las argentinas y en otras las norteamericanas.

En cuanto a qué tal funcionó en Argentina, funcionó menos de lo que uno deseaba que funcionara, pero con el tiempo yo sé que la película está ahí, queda y va a verse mucho más en televisión, en cable o en streaming, ya que probablemente pase a Netflix.

Por cierto, con motivo del estreno de Necronomicón en tu país editasteis un libro con idéntico título a la película. ¿De qué se trata?

Con Ricardo Romero y Luciano Saracino hicimos en paralelo a la película este libro que contiene todo el material gráfico que hicieron Salvador Sanz y Aldo Requena, que son ilustradores de cómic y diseñadores conceptuales. Con esto pudimos hacer nuestro propio Necronomicón con el que contar la historia real, porque es real, del Necronomicón en Buenos Aires. Y ahora este libro ya está catalogado en la Biblioteca Nacional, porque entregamos una copia para ello. Y ahora cuando la gente pregunte por el Necronomicón les podrán responder que tienen un ejemplar. (Risas)

Como ya comentabas antes, Necronomicón se enmarca dentro del auge que parece vivir en los últimos tiempos el género fantástico dentro del cine argentino. En tu opinión, ¿a qué se debe y por dónde crees que pasa su futuro?

Siempre digo en las entrevistas que en los últimos cinco u ocho años se han hecho más películas argentinas de género de terror que en los sesenta años anteriores. Y esto está buenísimo. En los últimos quince años el cine de género fue pasando de películas de bajísimo presupuesto más bien bizarras y exploitations, tipo Mal gusto (Bad Taste, 1987) y la producción de la Troma, a ir generando una vía para que cada vez haya más películas de terror. De hecho, se ha creado una especie de liga de directores de cine fantástico, y ha habido un apoyo estatal por medio de la plataforma “Blood Windows” que trabaja con el Festival de Cannes, y hay un “Blood Windows” en Cannes y otro en Argentina. Todo esto ha ayudado a que se genere más cine fantástico en Argentina y en toda América Latina, lo que es maravilloso. Pero hay que seguir trabajando en el imaginario del público para que entienda que una historia local, que incluso tiene un mayor arraigo con su universo diario, pueda tener ese atractivo y que no solo tengan la mirada puesta en los veinte o treinta millones de dólares de diferencia en el presupuesto entre las películas norteamericanas y las nuestras, y que vean que no todo el horror es CGI, sino que con menos post-producción digital y menos monstruos en pantalla se pueden hacer muy buenas películas de miedo, de suspenso o thrillers fantásticos. Y para eso hay que seguir caminando y, como dijo el poeta, se hace camino al andar.

José Luis Salvador Estébenez

Fotografías: Juan Mari Ripalda

Published in: on junio 15, 2018 at 5:42 am  Dejar un comentario  
Tags: ,

Crónica de FANT 24

fant2018

La vigésimo cuarta edición del Festival de Cine Fantástico de Bilbao – FANT, celebrada entre los pasados 4 y 12 de mayo, ratificó la línea ascendente que viene apuntando el certamen vizcaíno durante los últimos años. El manifestado deseo de sus responsables de hacerlo crecer se pudo rastrear en diversos detalles. De entrada, con la ampliación de su duración en un día, pasando de ocho a nueve jornadas, mediante la inclusión de un segundo sábado en el que se programaron sendas sesiones formadas por los principales ganadores de las diferentes sesiones competitivas, tanto en el formato largo como en el corto. Claro que si hubo un aspecto que evidenció tal circunstancia fue la personalidad escogida para hacerle entrega del honorífico “Estrella del FANTástico”. Después de que el año pasado dicho galardón fuera inaugurado por la actriz Barbara Crampton, en esta ocasión fue a parar a una figura del calibre de Joe Dante, cuya presencia en tierras bilbaínas alcanzo el rango de acontecimiento, no solo para el propio festival, sino para la ciudad misma, como se pudo comprobar en el eco mediático que su presencia tuvo en los medios locales y que, con toda lógica, se trasladó a una ciudadanía que, a buen seguro, en muchos de los casos ni siquiera conocía de la existencia del certamen organizado por el ayuntamiento bilbaíno, suponiendo así un inmejorable escaparate para FANT de cara a sus convecinos.

Fant 2018 25

Álvaro Pita y Joe Dante durante la presentación del libro del primero “Joe Dante. En el límite de la realidad”.

Entre los diferentes actos en los que tomó parte el cineasta estadounidense cabe mencionar la presentación del libro Joe Dante: En el límite de la realidad, cuyo autor, Álvaro Pita, convirtió en una interesantísima master class sobre el segmento que el director de Piraña dirigiera para el film coral En los límites de la realidad: la película (Twilight Zone: The Movie, 1983). Todo ello sin olvidar la inolvidable doble sesión con la que el festival escenificó su homenaje a Dante, formada por los que quizás sean sus dos films más emblemáticos: Gremlins (Gremlins, 1984) y Aullidos (The Howling, 1981). Aunque sin llegar a los niveles alcanzados con Dante, lo cierto es que el otro galardón honorífico entregado en esta edición por FANT también disfrutaría de una gran difusión, quizás por aquello de que el homenajeado contaba con la ventaja de jugar en casa. Viejo conocido del certamen, en el que había participado en diferentes ocasiones durante su etapa de cortometrajista, el vitoriano Paul Urkijo recibió el premio FANTrobia, destinado a reconocer a una figura emergente dentro del género fantástico. Dicho galardón vendría a hacer justicia a los muchos atributos demostrados por el que ha supuesto su debut en el formato largo, Errementari (2017), adaptación de un cuento popular del folclore vasco que, para quien esto firma, merece ser considerada la mejor película española de temática fantástica de la temporada pasada, con permiso de Verónica (2017), tal y como pudo comprobarse en la proyección especial celebrada dentro de la programación de FANT con motivo de este reconocimiento.

Fant 2018 13

Paul Urkijo junto a Nekane Alonso, concejala de Cultura del Ayuntamiento de Bilbao, y el actor Eneko Sagardoy, posando para los medios antes de la rueda de prensa de “Errementari” / Premio FANTrobia.

Pasando a comentar el apartado competitivo, el premio FANT 2018 a la mejor película recayó en Mayhem (2017), cuyo director, Joe Lynch, agradeció con un video en el que bromeaba sobre el estado etílico en el que el jurado tomó su decisión y que fue fundamentada “por su incorrección política, por saber revisar el género de los zombis de una forma original y por su escenificación dentro de un espacio cerrado que lleva a una crítica salvaje del capitalismo”. Con estas palabras el fallo resumía las bondades de esta negrísima comedia de acción, gamberra y sanguinolenta, que tomando como punto de partida la propagación de un extraño virus que elimina las inhibiciones sociales de los individuos en un importante bufete de abogados y adoptando una estructura de videojuego, satiriza con incisiva acidez el ambiente y la competitividad laboral de las grandes empresas estadounidenses, poniendo en el foco de su atención la falta de escrúpulos de una mentalidad en la que lo único que importa es el triunfo profesional a toda costa, aunque sea por medio de destripar al compañero de al lado.

FANT 2018 Issa

Issa López, directora de “Tigers Are Not Afraid”.

Pero aunque Mayhem se llevara el premio gordo del jurado, la gran triunfadora de esta edición de FANT fue Tigers Are Not Afraid, título internacional de la mexicana Vuelven (2017). Para ella serían el nuevo premio a la mejor película otorgado por los votos del público, así como el destinado al mejor guion, en este caso concedido por la Asociación de Guionistas Vascos, a los que cabe añadir el oficioso título de principal descubrimiento dejado por esta edición del certamen. Solo así puede considerarse a este drama social con elementos fantásticos que ha supuesto la primera incursión en el género de la directora y guionista Issa López, tras una trayectoria que hasta la fecha había estado vinculada, en mayor o menor medida, a los terrenos de la comedia romántica. Entre los muchos aciertos que atesora el conjunto, cabe destacar una trabajada puesta en escena plagada de detalles y simbolismos que, junto a su sensibilidad poética, le acercan al cine de Guillermo del Toro, sin despreciar otras influencias como puede ser Cien años de soledad de Gabriel García Márquez, como declaró su directora durante la rueda de prensa de presentación del film; la capacidad que exhibe para mostrar y sintetizar los problemas del México actual en sintonía con su discurso, donde explora el modo en el que la violencia en la cual vive instalado el país norteamericano afecta a los niños; o lo bien interpretada que está por su elenco de actores infantiles, sobre todo teniendo en cuenta que la mayoría de ellos carecían de experiencia previa delante de las cámaras.

Fant 2018 10

Rueda de prensa de “Framed” con Justo Ezenarro (director de FANT), su director, Marc Martínez y el actor Daniel Horvath.

Lejos de tratarse de una mera coincidencia, el hecho de que las dos principales premiadas por FANT coincidieran en su componente social explicitaría una tendencia muy acusada en un importante número de los integrantes de la Selección Oficial de este año. Es el caso de Trauma (2017), cuarto largometraje del chileno Lucio A. Rojas, que indaga en la herencia de la dictadura de Pinochet en el Chile actual en clave feminista, y cuyo pase se saldó con un buen número de deserciones de espectadores debido a la crudeza conceptual y gráfica de sus imágenes. Las hubo incluso que coincidieron a la hora de elegir el objeto de su crítica, tal y como ocurriría con Bad Match (2017) y Framed (2017), hermanadas por poner a Internet y las nuevas tecnologías en el centro de su diana. Bad Match lo hace para arremeter contra los peligros a los que nos puede conducir el mal uso de las redes sociales por medio de la historia de un Don Juan que utiliza una aplicación para conocer a chicas a las que, tras acostarse con ellas, abandona para no volver a dar señales de vida. Como ya hiciera en su guion para la magnífica Juegos sucios (Cheap Thrills, 2013), su director y guionista, David Chirchirillo, articula un thriller indie original e imprevisible que destaca por su mirada nada complaciente hacia las relaciones personales y su manejo de los géneros, haciendo que lo que en un principio se presenta como una comedia poco a poco evolucione hasta convertirse en una película de terror. En cuanto a Framed, la ópera prima del catalán Marc Martínez Jordán, reflexiona sobre los extremos a los que puede llevar el afán de notoriedad que algunos persiguen en las redes sociales y la búsqueda de morbo que parece haberse instalado de los medios de comunicación, dotando de una capa crítica a su refrescante vuelta de tuerca del arquetípico esquema de las home invasion, caracterizado por su humor negro y despliegue hemoglobínico.

FANT2018 1

Presentación del pase de “Chimera” con la presencia de su director, Maurice Haeems, en el centro.

Cambiando la crítica social por el enfoque humanista, Chimera (2018) y Replace (2017) también coincidieron a la hora de articular sus respectivos discursos en torno a la inmortalidad. El mismo año en el que se conmemora el doscientos aniversario de la publicación de Frankenstein, Chimera retoma su discurso sobre los límites de la ciencia con los ojos puestos en los últimos descubrimientos en el campo de la biotecnología para cuestionar las diatribas éticas y morales derivadas de estos mismos avances científicos, brindando un conjunto lastrado por su exceso de verborrea y su tono didáctico. Co-escrita por Richard Stanley y con Barbara Crampton en el papel de mad doctor, Replace, por su parte, critica la obsesión por la eterna juventud de la sociedad actual construyendo un thriller de ciencia ficción que, con un ojo puesto en David Cronenberg y otro en Alfred Hitchcock y el giallo italiano, paradójicamente pone todo el acento en el estilismo visual de su puesta en escena.

Fant 2018 15

Lectura del palmarés de esta edición por parte del Jurado de la Sección Oficial.

Junto con Replace y Chimera, la representación de exponentes pertenecientes a la ciencia ficción dentro de la Sección Oficial se completaría con A Day (2017), Black Hollow Cage (2017) y Salyut-7 (2017). La primera pasa por ser una suerte de adaptación del esquema de Atrapado en el tiempo (Groundhog Day, 1993) acorde a los parámetros narrativos, productivos y temáticos del cine comercial surcoreano, que tiene sus mejores bazas en un guion de hierro, la intensidad narrativa y claridad expositiva que le brinda un montaje nada sencillo, y la capacidad de su debutante director, Cho Sun-Ho, para graduar la evolución de los tonos en los que se desarrolla la historia; Black Hollow Cage supone la ópera prima del catalán Sadrac González-Perellón, quien para su debut se descuelga con un film de atractivo diseño de producción y cuidado aspecto visual que, tanto argumental como estéticamente, remite a la británica Ex Machina (Ex Machina, 2015) y a la española Los cronocrímenes (2007); en lo que respecta a la rusa Salyut-7, cabe comentar que no es tanto una película de ciencia ficción como un thriller de ambientación espacial. En realidad, su argumento dramatiza el arriesgado rescate del satélite que le da título llevado a cabo en 1985 por la agencia espacial soviética, poniendo un particular énfasis en los aspectos emotivos, épicos y patrióticos de una gesta que contaba con todos los condicionantes para acabar en fracaso. A nivel técnico, el film dirigido por Klim Shipenko evidencia su naturaleza de producción de gran presupuesto, luciendo una envoltura formal, tanto de fotografía, como de diseño o efectos, que no tiene nada que envidiar a las películas norteamericanas de similares características.

Fant 2018 08

Aaron Morhead y Justin Benson durante la rueda de prensa de “The Endless” en FANT.

Otra de las tendencias que evidenció la selección de films propuestos por FANT dentro de la Sección Oficial fue la proyección de la literatura de H. P. Lovecraft en la última hornada del cine de terror de raíz independiente. Dos fueron los títulos en los que quedó patente esta vertiente. De un lado Housewife (2017), la nueva locura de Can Evrenol, premio FANTrobia 2016, en la que el director turco explicita la deuda con el cine de terror italiano de los años ochenta que ya desplegara en Baskin (2015), y más en concreto con la obra en el periodo de Lucio Fulci, del que hereda su dinamitación de las convenciones narrativas y su gusto por el gore más desaforado. Y por otro con The Endless (2017), el nuevo trabajo de los norteamericanos Aaron Moorhead y Justin Benson, quienes además de encargarse de escribirlo y dirigirlo, también lo protagonizan, en una faceta hasta ahora inédita en su trayectoria. Sin llegar al nivel de magnificencia de Spring [bd/dvd: Spring, 2014], su anterior trabajo, The Endless vuelve a confirmar a sus responsables como dos de los nombres más interesantes del panorama fantástico actual. En ella, retornan al mundo que crearan en Resolution [dvd/tv: Resolution, 2012], su ópera prima, para continuar explorando los temas que han articulado su cine hasta la fecha: el amor, las relaciones humanas y la trascendencia. Toda una prueba bien palpable de la mirada personal e intransferible que el dúo de directores estadounidenses ha conseguido acuñar con tan solo tres películas.

Fant 2018 05

Los directores participantes de la sección “FANT en corto vasco” antes de la proyección de sus trabajos en la gala de inauguración.

La relación de ambas películas con el universo de Lovecraft se concretaría en dos detalles concretos. Por parte de Housewife en la aparición de unos gigantescos tentáculos dignos de Cthulhu asomando desde el cielo durante su apocalíptico desenlace, y en el caso de The Endless mediante la cita con la que se abre su metraje: “La emoción más antigua y más intensa de la humanidad es el miedo, y el más antiguo y más intenso de los miedos es el miedo a lo desconocido”, la misma frase de Lovecraft con la que, por cierto, también se inicia otra cinta vista en el certamen, la argentina Necronomicón (2018), de la que hablaremos más adelante.

Fant 2018 16

Por desgracia, el resto de integrantes de la Sección Oficial pertenecientes al género terrorífico no se mostraron tan entonados. Cinco años después de su anterior incursión, el cineasta japonés Ryuhei Kitamura regresa al cine estadounidense con Downrange (2017), film cimentado sobre una única situación, la de seis jóvenes y su coche averiado en una solitaria carretera a merced de un misterioso francotirador. Lejos de lo que cabría esperar a tenor de esta premisa, la película resultante queda lejos del ejercicio de tensión narrativa que se deduce de su planteamiento, viéndose aquejada de lo que podríamos denominar el síndrome del corto alargado. De este modo, su escueto argumento es a duras penas estirado cual chicle, prolongando las situaciones ad nauseam, y provocando que el tedio se apodere de su visionado. Para colmo de males, todo el esfuerzo de Kitamura se antoja estéril a la hora de dotar de un mayor dinamismo al conjunto, concentrando su labor en la creación de cierto estilismo visual y en la inclusión de puntuales ramalazos gore que, a la hora de la verdad, no logran sustentar por sí mismos el peso de la cinta. Otro film planteado sobre una situación única, al menos de partida, fue la francesa Hostile (2017), si bien en su caso el encierro de su herida protagonista en el interior de un vehículo mientras es acosada por los mutantes que asolan el mundo post-apocalíptico en el que se ambienta la trama es empleado como base sobre la que desarrollar una serie de flashbacks que reconstruyen el pasado del personaje. La película bifurca así su argumento en dos direcciones, desaprovechando su tópico y manido componente fantástico en favor de la articulación de un melodrama más propio de un telefilm de sobremesa que acaba por desembocar en una escena final que, aunque se pretende poética y sensible, resulta ridícula e incongruente.

Fant 2018 09

El cineasta canadiense Karl R. Hearne durante la rueda de prensa en FANT de su ópera prima, “Touched”.

También procedente del país galo y acompañada de un claro regusto retro en sus componentes, Revenge (2017) se reveló como una rape & revenge en toda regla que, si bien justifica el doble galardón a la mejor dirección y dirección novel obtenido en el pasado Festival de Sitges por su directora, Coralie Fargeat, merced a una estilizada y esteticista puesta en escena a caballo entre el cine italiano de los años setenta y un anuncio de colonias, se ve perjudicada por la tendencia de su guion de hacer inverosímil todo lo narrado. Esta apuesta del manierismo visual por encima de los aspectos dramáticos y narrativos, aquí caracterizada por la adopción de una hermosísima fotografía en blanco y negro, supuso también la base de November (2017), cinta estoniana un tanto en la línea de La bruja (The Witch, 2015), de indigestas ínfulas autorales y carente del más mínimo sentido del ritmo, y que se alzó con el premio a la dirección más innovadora entregado por el Cineclub Fas. Por último, en consonancia con el cartel oficial de este año, los fantasmas —personales, más que sobrenaturales— hicieron acto de presencia en Touched (2017), acreedora de ciertos hallazgos visuales y conceptuales, pero intrascendente en última instancia.

Fant 2018 06

Un momento del interesante encuentro “Dirección por mujeres en el cine fantástico”, con (de izda. a dcha.): la realizadora vasca Laura Silva, la actriz Itziar Castro, Vanesa Fernández, directora de ZINEBI, la realizadora de cortometrajes Arantza Ibarra e Issa López, directora de “Tigers Are Not Afraid”.

El verso suelto de la Selección Oficial vendría por parte de Matar a Dios (2017), debut en el formato largo de Caye Casas y Albert Pintó. Acorde al estilo acuñado por el tándem de realizadores durante su trayectoria en el campo del cortometraje, su ópera prima se desarrolla bajo las formas de una comedia negrísima de surrealista premisa: la llegada a una casa de campo donde una peculiar familia se dispone a celebrar la Nochevieja de un mendigo que dice ser Dios. Aunque durante su primera parte la película resulta fiel heredera de la comedia negra costumbrista practicada en nuestro país por Ferreri, Azcona y Berlanga, bien sea por la acidez de su sentido del humor como por el aprovechamiento de un reparto compuesto por habituales secundarios, superado el ecuador del metraje termina por perder fuelle una vez se imponen las pretensiones dramáticas y reflexivas perseguidas por sus responsables. En cualquier caso, Pintó & Caye no se fueron de vacío de su visita a Bilbao, ya que su cortometraje RIP (2017) fue el merecedor del premio del público, dentro de un apartado que, en lo que a galardones se refiere, se completó con Bailaora (2018) de Rubin Stein y Ziren (2017) de Aitzol Saratxaga, premios del jurado al mejor cortometraje y mejor cortometraje vasco, respectivamente.

Fant 2018 19

Fernando Albizu agradeciendo durante la gala de clausura el premio a la mejor interpretación de “FANT en corto” por su papel en “Aprieta, pero raramente ahoga”.

Al margen de la Selección Oficial, un año más FANT dio cabida en su propuesta a “Panorama Fantástico”, sección paralela destinada tanto al formato largo como al corto. En esta segunda disciplina, el film de animación À Chacun Sa Malédiction (2017) de la belga Lorène Yavo fue el ganador del premio al mejor cortometraje “por la creación de un universo especial y único, para hablar a través del fantástico de algo tan cotidiano como cercano”, según recogió el fallo del jurado formado para la ocasión por el cineasta Daniel Romero, la directora de videoclips, cortos y documentales Mentxu Sesar, y la directora del Festival Internacional de Cine Documental y Cortometraje de Bilbao – ZINEBI, Vanesa Fernández Guerra, quienes también otorgaron una mención especial para Bye Bye Baby (2017) de Pablo S. Pastor, “por la impecable dirección y el uso de la estética a favor de una historia muy cinéfaga”. Si estos fueron los galardones para el formato corto, el premio del jurado al mejor largometraje recayó en Dhogs (2017), “por ser una película poderosamente visual, cruda y muy directa, y sobre todo, por la invitación a la reflexión que nos hace sobre el consumo de la violencia”. Aunque rodada en su gallego natal, Dhogs se impuso dentro de una sección con un marcado acento español, como recalca el hecho de que, de la media docena de títulos participantes, tan solo uno no tuviera nacionalidad española o no estuviera rodado en lengua castellana. La excepción que confirma la regla fue Games of Death (2017), producción canadiense que se presentaba como un festín de gore, humor gamberro y referencias ochenteras. Y lo cierto es que eso es lo que ofrece durante gran parte de su metraje, hasta que en su tramo final le da por ponerse seria a base de reflexiones filosóficas de baratillo, cuando no hay motivos ni mucho menos material para ello.

Fant 2018 07

Norberto Ramos del Val en el coloquio posterior a la proyección de su película “Call TV”.

De este modo, el resto de integrantes de “Panorama Fantástico” se repartieron entre dos películas españolas y otras dos argentinas. Estas dos últimas se trataron de Madraza (2017), tragicomedia sobre un ama de casa que accidentalmente acaba por convertirse en una asesina a sueldo, en la que destaca el trabajo interpretativo de sus actores protagonistas, y Necronomicón, bienintencionado homenaje al género terrorífico en general, y a la literatura de Lovecraft en particular, aunque muy por debajo de lo que cabría esperar de su atractivo punto de partida: la búsqueda en un Buenos Aires pre-apocalíptico de un ejemplar del libro escrito por el “árabe loco” Abdul Alhazred. La presencia nacional, Dhogs aparte, vendría por cuenta de Compulsión (2017) y Call TV (2017). La primera supone un interesante thriller de corte minimalista, en el que con apenas tres actores y una única localización, su director, Ángel L. González, realiza un encomiable ejercicio de estilo pleno de tensión narrativa, a base de oficio y un depurado dominio del tempo narrativo. Mucho menos ortodoxa resultó Call TV, con la que Norberto Ramos del Val cumplió su tradicional visita al festival vizcaíno. Esta vez lo hizo con un anárquico y personalísimo ejercicio metalingüístico en el que, fiel a su estilo, da cabida a sus habituales tics, filias, fobias y obsesiones. Puyas, reflexiones en voz alta y chicas en bikini componen la base principal de una película irreverente y provocativa, hasta el punto de reírse de ella misma, que demuestra que en muchas ocasiones el cine es, ante todo, actitud.

Fant 2018 11

Imagen de la exposición “Fotografía fantástica de Iñaki Marquina” que acogió el calendario de actividades paralelas de FANT.

“Panorama Fantástico” se desarrollaría de forma íntegra dentro de la sala 2 habilitada por FANT, cuya programación se completó con los homenajes dedicados a dos puntales del cine de terror moderno fallecidos el pasado año como George Romero y Tobe Hooper, además de la ya habitual selección de films de la distribuidora La Aventura Audiovisual, retrospectivas todas ellas que permitieron a los espectadores disfrutar en pantalla grande de clásicos como La noche de los muertos vivientes (Night of the Living Dead, 1968) o La matanza de Texas (The Texas Chain Saw Massacre, 1974), junto con títulos del calibre de la magistral La casa de los horrores (The Funhouse, 1981), Atracción diabólica (Monkey Shines, 1988) o The Woman (The Woman, 2011). Todo ello con el añadido de que el acceso a dicha sala tuviera, un año más, carácter gratuito, lo que se reflejó en la numerosa asistencia registrada por la práctica totalidad de sus sesiones, y que pone de relieve el compromiso con el género y el público que demuestra un festival que el próximo año cumplirá sus bodas de plata con un estado de salud envidiable.

José Luis Salvador Estébenez

Fotografías: Juan Mari Ripalda

Published in: on junio 12, 2018 at 7:17 am  Dejar un comentario  
Tags: ,

Entrevista a Albert Pintó & Caye Casas, directores de “Matar a Dios”

Matar a dios 05

¿A quién elegirías si tuvieras que escoger de entre todo el género humano a dos personas que sobrevivieran al fin del mundo? Sobre esta premisa se erige el argumento de Matar a Dios (2017), largometraje que ha supuesto el debut en el formato de Albert Pintó y Caye Casas tras una exitosa trayectoria en el mundo del corto, donde han acumulado galardones y reconocimientos a lo largo y ancho del planeta. Cinco personajes y un único emplazamiento son todos los elementos con los que el tándem de directores construyen una comedia negrísima que se inicia con la llegada a una casa de campo donde una peculiar familia se dispone a celebrar la cena de nochevieja de un mendigo que dice ser Dios. La familia, las relaciones personales y sentimentales, o el egoísmo inherente al ser humano, son algunos de los temas que entre escena y escena salen a relucir a lo largo de una película que tiene una de sus mejores bazas en el excelente trabajo de su reducido elenco interpretativo, formado por Emilio Gavira, Eduardo Antuña, Itziar Castro, Boris Ruiz y David Pareja.

Tras alzarse con el gran premio del público en el último Festival de Sitges, Matar a Dios formaría parte de la Sección Oficial de FANT, donde su pase estaría acompañado por la presencia de sus dos directores y la actriz Itziar Castro, quienes no se volverían de vacío de su visita por tierras bilbaínas, ya que su trabajo RIP (2017) se llevaría el favor del público con el galardón al mejor cortometraje.

matar_a_dios

Pese a los muchos premios conseguidos por Nada, S.A. (2014), a la hora de rodar vuestro primer largometraje os habéis tenido que tirar al ruedo con prácticamente vuestros propios medios. ¿Cómo se explica que con la exitosa trayectoria que lleváis a vuestras espaldas la industria no haya apostado por vosotros?

Albert Pintó: Nos hemos podido tirar al ruedo porque la producción ha sido muy pequeña, pero de hecho hemos podido financiarla gracias a los premios que habíamos ganado con los cortos. Si no hubiera sido por Nada, S. A. y el éxito que tuvo, no hubiéramos podido llegar a hacer Matar a Dios, porque Norbert, el productor, aunque nos conocía desde hace mucho tiempo, pienso que apostó por nosotros por la confianza y seguridad que le dio el éxito que había tenido Nada, S. A.

¿De dónde viene la idea de Matar a Dios?

A. P.: Matar a Dios es una idea que nació hace años. Más que trabajar juntos, Caye y yo somos amigos desde hace mucho tiempo y solemos quedar para hablar y teorizar nuestras historias. En una de estas noches más divertidas, nos preguntamos que, en el caso de que tuvieras que salvar a dos personas de toda la humanidad, cuáles elegiríamos. Es una pregunta que cuando se la lanzamos a nuestra gente creó algo de polémica. Un amigo te decía que salvaría a su padre y a su madre, por ejemplo. Entonces empezaban los rankings y en qué posición del ranking se situaban. Eso provocó una especie de chispazo en nuestra cabeza. Vimos que teníamos algo interesante con estos Adán y Eva extraños en un apocalipsis imaginario. Y dado que nos gusta mucho hacer este tipo de cine surrealista, en el que transgredimos la realidad para contar lo que nos interesa, empezamos a trabajar en esta fábula que se ha convertido en Matar a Dios.

Caye Casas: Cuando vamos de cena solemos hacernos preguntas así. Y en este caso vimos que había una historia. Y después de trasladársela a amigos y familiares y comprobar que había respuestas bastante curiosas, la historia fue saliendo sola.

Matar a dios 01

Rueda de prensa de “Matar a Dios” en FANT. De izda. a drcha.: Justo Ezenarro (director de FANT), Albert Pintó, la actriz Itziar Castro y Caye Casas,

Imagino que la disposición teatral que tiene la película, con cinco personajes en un único emplazamiento, responde a la intención de rodar una película que fuera fácilmente financiable desde un punto de vista económico…

C. C.: Si. En principio, tras hacer Nada, S. A. lo que queríamos era demostrar que podíamos hacer largos. Pero como el tema de la financiación está tan complicado y con nuestros guiones, no sé porqué, pero es así, es muy difícil que nos den ayudas, decidimos hacer esta historia de cinco personajes en una casa. Si nade nos apoyaba estábamos decididos a hacerla con nuestros ahorros. Íbamos a hacer una película de súper bajo presupuesto con diez mil euros en la casa de mi hermana con cinco actores amigos y un reducido equipo técnico también formado por amigos. Cuando Norbert se enteró de que nosotros éramos capaces de plantear esto nos pidió un poco de paciencia para que él pudiera conseguir algo de dinero y poder hacer así una película con más recursos de la que en principio íbamos a hacer Albert y yo. De hecho, la idea también era que pudiéramos hacer algo así si nadie nos hacía ni puñetero caso.

A. P.: La verdad es que fue eso: empezar con algo muy pequeño y hacerlo grande después. No queríamos tener que hacer lo contrario: empezar con un proyecto muy grande y después tener que reducirlo por no tener dinero. La hicimos crecer poco a poco.

Por todo lo dicho, gran parte del peso de la película recae en el trabajo de los actores. ¿Cómo fue el proceso de casting? ¿Escribisteis alguno de los papeles pensando ya de antemano en el actor que lo iba a interpretar?

C. C.: Lo que hacemos es buscar los actores que más o menos nos pueden encajar en cada personaje y miramos todo lo que han hecho, aunque no los conozcamos de nada. En este caso, a la hora de realizar el casting teníamos claro que eran cinco protagonistas en una casa y que la película la llevaban ellos. Así que si la cagábamos en el casting, la película podía ser una basura. Fuimos eligiendo personaje por personaje.

El personaje de Emilio Gavira sí que lo escribimos para él. Le conocíamos de haber trabajado juntos y lo teníamos súper claro. Pero, en cambio, para los otros personajes miramos muchísimos nombres. En el caso de Itziar Castro fue muy curioso, porque en el guion original pone que es una chica de unos cuarenta años, pero no se da ninguna descripción física. Entonces, cuando presentamos la propuesta de Itziar para el personaje de Ana, el productor alucinó, ya que en ningún lado ponía que fuera gorda. Incluso alucinó la propia Itziar cuando la dimos el guion. En la primera entrevista que tuvimos directamente nos dijo: “¿No os habéis equivocado? Aquí no pone que mi personaje sea una gorda”. La respondimos que estábamos convencidos de que Ana era ella y que nos iba a dar el personaje que teníamos en mente. Pero lo mismo pasó con Emilio. No tiene nada que ver su enanismo con ninguno de los personajes que ha hecho para nosotros. Podría hacerlos Javier Bardem. Nosotros lo que buscamos es a buenos actores que nos den lo que buscamos en pantalla; nos encantan sus físicos, los explotamos al máximo, y nos ayudan a explicar la historia como la queremos explicar.

Como curiosidad, te puedo decir que a David Pareja y a Eduardo Antuña los contratamos por Facebook. No sabíamos si tendrían representante, pero directamente les enviamos un mensaje y enseguida nos contestaron. Les mandamos los guiones y les contratamos por Facebook. En el caso de David la situación fue muy graciosa. Yo le tenía controlado, ya que me gusta mucho, incluso como director de cortos, donde con Javier Botet tiene algunas historias brutales que son geniales. Puedo decir que soy fan de él. Y como actor le veíamos mucho para este personaje. Un día, como es muy coñero, puso en su Facebook de broma que hacía el cincuenta por ciento de descuento hasta diciembre a los directores que le quisieran contratar. Yo lo leí, y aproveché. Le dije que había visto lo de la oferta y que le quería contratar para mi película. Él, todo asustado, me respondió: “No, no, que eso es una broma”. (Risas)

En este sentido, al igual que en vuestros cortometrajes habéis contado con actores de los denominados secundarios o característicos, como puede ser el caso del mencionado Emilio Gavira o Eduardo Antuña. ¿Es algo de algún modo buscado por vosotros, como una especie de sello personal?

C. C.: Personalmente siempre me gustaría trabajar con buenos actores. Y te diré más: si Albert y yo podemos llegar a ser profesionales del cine deseo que no nos influya que los actores sean famosos o no. Aparte, dentro del panorama tanto del teatro como del cine y la televisión en España hay actores secundarios que suelen hacer papeles muy pequeños que creemos que tienen un potencial brutal para poder hacer cosas con mayor protagonismo, como demuestran nuestros cinco intérpretes en Matar a Dios. Y queremos seguir por esa línea, sin fijarnos en elegir al típico actor que está de moda y que te va a dar más publicidad. Si podemos elegir, seguiremos haciéndolo así: el actor por encima del nombre.

Matar a dios 04

Itziar Castro y Caye Casas durante la rueda de prensa.

El planteamiento argumental de la película es bastante trascendente. ¿Cómo os la apañasteis para no caer en lo pretencioso?

A. P.: Gracias a la comedia negra. Es decir, el hecho de que escojamos este género, que además es el que nos gusta, es el que nos permite distanciarnos y no hacer pretenciosos los temas de los que hablamos. Porque en el fondo la película cuenta cosas muy importantes; habla sobre la vida, sobre la muerte, la libertad, la familia, la religión, los animales, el planeta Tierra… Pero la gracia de no caer en ese poso trascendente y pretencioso es que nos riéramos un poco de ello.

C. C.: Es nuestro filtro Pintó & Caye. Sacamos grandes temas pero con nuestro humor negro y surrealista. Queremos contar historias que toquen grandes temas, pero que la gente se divierta al tiempo que les hace pensar.

Lo cierto es que la mirada que la película arroja sobre la condición humana no es que digamos demasiado positiva. ¿Sois tan pesimistas?

C. C.: Yo sí.

A. P.: Depende del día en que estemos, somos más pesimistas o menos. Sí que creemos que hay gente buena y bondad en el mundo, pero lo que pensamos normalmente es lo que se refleja en la película. De hecho, la gracia está en la manera en la que lo contamos.

C. C.: ¿Alguien duda de que el planeta Tierra viviría mejor sin nosotros?

A. P.: Que somos un cáncer ya lo decían en Matrix (The Matrix, 1999). Eso está ahí y queríamos hablar de ello, aunque también es verdad que pintamos la película con otros personajes que opinan un poco distinto. El personaje de David Pareja aporta el contrapunto del sentido común. Sí que creo que en la película se nota por dónde vamos Pintó & Caye, pero hemos intentado que haya un poco de todo, que cada espectador pueda decir: “Yo estoy más con Antonio”, “Pues yo con el de Pareja”. Al final, como la película tiene que acabar, tiene que haber una tesis y tienes que decir una cosa. Hay un tufo grande de lo que pensamos, pero eso no quita para que hayamos intentado repartir las opiniones para que todo el mundo pueda conectar con su punto de vista, lo que entendemos que no es fácil. De hecho, no es algo ligerito, sino que es muy denso, de ahí la película que hemos hecho. Por eso tanto cuento, tanto surrealismo, tanta estética y tantos personajes; para aligerar el peso dramático de todos estos temas. La gente que leía el guion sin saber cómo íbamos a rodarlo nos decían: “¡Guau! ¡Qué fuerte!” Ahora que han visto cómo rodamos, creo que pueden imaginar más fácilmente los guiones que tenemos, ya que antes era muy complicado. Ahora ya pueden ver por dónde vamos, y creo que eso nos puede ayudar de cara al futuro a la hora de levantar nuevos proyectos.

Matar a dios 07

Albert Pintó.

Desde el punto de vista narrativo, uno de los elementos que llaman la atención es el modo en el que Matar a Dios va moldeando su tono desde la comedia para, sin abandonarla, volverse poco a poco cada vez más oscura…

A. P.: De hecho, una de las cosas de las que más orgulloso estoy de la película es de esa transición que quisimos hacer a posta desde la comedia negra al drama. A nosotros nos parecía muy interesante empezar con ese tono de comedia como gancho para el espectador. Queremos que en esos primeros momentos lo pase muy bien para después darle el hachazo poco a poco y contar lo que le queríamos contar, que es una cosa que nos parece sería, pero que la comedia negra nos da esa posibilidad de contarla de forma desenfadada.

Otro desafío supongo que sería el otorgar un sentido cinematográfico a un guion como este, basado en los diálogos por encima de la acción…

C. C.: Exactamente. Sabíamos que podían criticarnos diciendo que era una obra teatral rodada, por lo que trabajamos en los planos, las ópticas y los movimientos de cámara que queríamos hacer para que el resultado resultara lo más cinematográfico posible. A pesar de que todo pasa en una casa entre cinco personajes, lo que podía ser perfectamente una obra de teatro cojonuda, la manera en la que está rodada creo que te hace olvidarlo, ya que hay mucho dinamismo y planos muy currados. Pienso que lo hemos conseguido, ya que en ninguna crítica nos han dicho que parezca una obra de teatro.

A. P.: Intentamos romper la cuarta pared, haciendo siempre planos de intención y procurando dotar a la película de mucho del cine de los ochenta que nos gusta mucho. Ahora parece que todo tiende a un tipo de realización más televisiva, con cámara en mano y multicámara, donde el plano es pinchado para dar ritmo… Nosotros quisimos ir hacia ese cine más clásico, donde el plano te cuenta algo y dura lo que tenga que durar. Y creo que eso nos ha ayudado a separarnos de esa teatralidad que podía haber tenido la película.

Una curiosidad: ¿os repartís las funciones de algún modo especial, ya sea durante el proceso de escritura como del propio rodaje?

C. C.: Lo trabajamos todo juntos, desde el principio en la preproducción, y lo hablamos absolutamente todo, hasta el más mínimo detalle. Tanto es así que nuestros actores y nuestro equipo siempre dicen que nunca nos han visto discutir durante el rodaje, o que Albert dijera una cosa y yo opinara lo contrario. Y eso no lo verán porque antes lo hemos hablado todo, desde el guion hasta el acting de los actores.

Cuando estamos rodando sí que nos repartirnos un poco las funciones. Yo estoy más con los actores y Albert con el director de fotografía montando el plano, pero ya está todo hablado. Yo sé lo que él va a hacer y él sabe lo que yo voy hablar con los actores, por lo que simplemente es puntualizar cuatro cosas cuando ya tenemos a los actores y el plano listos.

A. P.: Lo ponemos todo en común. Y lo bueno es que lo que él hace para mí es nuevo y cuando él llega y ve la puesta en escena y lo que hemos trabado también le resulta nuevo para él. Es muy bonito, porque ambos aportamos cosas en ese momento desde una mirada fresca. No estamos viciados, por así decirlo. Yo veo el acting, y aunque ya está todo hablado milimétricamente, quizás detecto algo que no es exactamente a como lo había imaginado y lo comentamos. Es perfecto, porque así uno puede corregir algo que al otro se le ha podido pasar por alto en un principio. Aparte de que sin esa dualidad no habríamos podido rodar esta película en dieciocho días. ¿Sabes esa expresión de “me tendría que haber duplicado para poder hacerlo”? Pues, por suerte, estamos duplicados, porque de lo contrario no habríamos llegado a cumplir los plazos de rodaje.

C. C.: Además, hemos estado muy encima de los dos procesos. Hemos podido rodar los planos que queríamos con el cuidado que queríamos y con los actores trabajando lo que queríamos, gracias a que nos hemos separado. Y entonces estábamos muy encima. Llevábamos pinganillo y a veces le decía a Albert: “Ya tengo calentitos a los actores, vamos a rodar ya”, y lo mismo él me contestaba: “Espera un segundito, que aún no tengo preparado el plano, pero estamos a punto”.

Matar a dios 06

Caye Casas,

En algunas declaraciones habéis mencionado a Terry Gilliam, Álex de la Iglesia o Jean-Pierre Jeunet como algunos de vuestros principales referentes. No obstante, personalmente vuestro estilo de comedia negra costumbrista con acento cañí me recuerda mucho al cine de Berlanga y, sobre todo, Azcona. ¿Reconocéis su influencia?

C. C.: RIP, por ejemplo, es muy azconiano. A mí me encanta Azcona, me encanta Berlanga y lo habré visto todo de ellos. Y ambos son de los grandes referentes, como lo son Álex de la Iglesia, Terry Gilliam, Buñuel… Es imposible cuando te apasionan tanto unos autores como estos que no se te cuele una referencia a ellos. Porque a mí lo que me gusta es cómo cuenta la historia esta gente, ya que son maestros de los que nosotros aprendemos.

A. P.: Es algo inconsciente, además. Cuando nos ponemos a trabajar no decimos “vamos a haces esto como lo haría fulanito”. Es más, para mí el reto es que no te digan que estás copiando. Cualquier referencia tiene que estar pasada por el filtro Pintó & Caye, haciendo que sea distinto, aunque huela a todos nuestros referentes que nos flipan y que han sido quienes con sus películas han hecho que nosotros quisiéramos hacer cine. De alguna manera hay una conexión entre estos autores y nosotros, pero siempre pasado por nuestro filtro, para que se aleje lo máximo posible de ellos. Puede que huela a ellos, pero es nuestro.

C. C.: Aparte que lo decimos con orgullo, porque mira qué referentes.

Tanto Nada, S.A., como RIP, como la propia Matar a Dios comparten una premisa fantástica. ¿Se trata de algo casual o responde a un interés por este género?

A. P.: Nos encanta. Nos flipa el surrealismo y la comedia negra, aparte de ser el registro en el que nos encontramos más cómodos.

C. C.: También conecta con nuestra manera de ver el mundo. Es lo que hablábamos antes; temas muy serios pero pasados por ese filtro de género fantástico y de surrealismo. Es donde nos sentimos más cómodos, pero también como nos sale realmente.

A. P.: Nosotros hacemos cine porque nos lo pasamos bien y somos muy felices y, lógicamente, queremos hacer el cine que a nosotros nos gusta. Eso es lo que nos atrae. A mí personalmente siempre me ha gustado la capacidad que tiene el género fantástico para enseñarte el mundo de una manera distinta a la que lo ve el ojo humano. Es algo que lo aprendí mucho con el cine de Terry Gilliam, que rueda con esas ópticas y esos mundos tan locos. Siempre me ha atraído y, claro, en el momento en el que planteas tus propias historias quieres hacer eso mismo. Entonces, las historias que nosotros pensamos son perfectas para contar de esta manera, porque creamos algo nuevo que en la realidad nunca pasaría. Y nosotros le ponemos esa sal y esa lupa para acentuar la historia. Y es el surrealismo el que te permite todo eso.

C. C.: Con los referentes que hablábamos antes y nuestra manera de ver las cosas, creemos que podemos crear una marca Pintó & Caye, tanto estéticamente, como por la manera de contar las cosas con nuestro humor y nuestro surrealismo. Creo que podemos conseguir que la gente sepa lo que se va a encontrar cuando vaya a ver algo nuestro. Que si les gusta vayan a verlo, y que si no, que sepan que no cambiaremos mucho. En todo caso, intentaremos afinarlo aún más.

José Luis Salvador Estébenez

Fotografías: Juan Mari Ripalda

Published in: on junio 8, 2018 at 5:34 am  Dejar un comentario  
Tags: ,